La banalización de los certificados médicos

Lieuwe Westra Certificados medicos JoanSeguidor

Uso de mandanga variada con el permiso de certificados médicos expedidos a conveniencia

El certificado médico, el TUE, el papelito que se otorga a los ciclistas para que puedan tomar ciertas sustancias que amortigüen dolencias varias va camino de tener el valor de uno de esos másters que figuran en ciertos currículos.

Es lo que ya muchas veces hemos comentado, incluso propios profesionales han descubierto de forma indisimulada.

Y ahora, lo que es un secreto a voces es ya motivo de libro, el que firma Lieuwe Westra sobre la carrera deportiva que acabó en 2016.

Lieuwe Westra y los TUE´s

Lieuwe Westra explica directamente que ha utilizado los certificados médicos con la excusa de dolores que en realidad no existían porque la intención era mejorar la prestación: meterle más caña al cuerpo, quitar el dolor y de esa euforia sacar petróleo.

«Si quieres estar con los mejores, tienes que buscar los límites«

Lo dice con naturalidad porque lo ha hecho con naturalidad, porque ese es el problema, es un tema natural, rutina, pura y dura.

«No creía que estuviera haciendo nada malo«

Y esa es la tragedia, que los TUE´s han sido salvodocductos más allá de su objetivo terapéutico.

Salvoconductos cuya utilización fraudulenta parece generalizada y eso es un descrédito para el sistema que creo que muchos ni valoran, ni pretenden.

Los certificados médicos en Astana

A mí Westra me pareció un gran ciclista, excelso rodador, que incluso en una París-Niza dejó entrever que podía aspirar a mucho. Creo que fue aquella que ganó Wiggins en su mágico 2012.

Desde entonces Westra fue un puntal en el Astana que acompaña a Vincenzo Nibali en el Tour que acaba ganando.

De eso hace ya cuatro años, pero de aquellos días pervive la jornada del pavé como una de las mejores del Tour en mucho tiempo.

Aquel día Nibali se soldó a un Westra imperial mientras Froome abandonaba y Contador cedía un mundo.

Si tiramos del hilo, vemos que el otoño que siguió a aquella campaña fue un sin vivir de positivos en el entorno de Astana, con fundadas,, ahora lo vemos, sospechas sobre el equipo celeste.

Westra dibuja un panorama de certificados médicos para todos, sin mayor criterio, con la certeza de que el rendimiento estaba muy por encima de los dolores que el ciclista pudiera padecer.

En Astana, que lleva una campaña muy buena, se declaran en estado de shock.

Pueden aducir lo que prefieran pero una vez más el ciclismo sale golpeado, que no noqueado, porque son tantas las veces que este bello deporte es pisoteado por su gente que creo que ya ni siente ni padece.