Las dos mareas de Alejandro Valverde

El otro día, presentando mi libro en el auditorio del FC Barcelona, pude explicar la lupa que en su día se puso sobre un ciclista como Mariano Cañardo. Si ganaba bien, si ganaba justo, si ganaba poco claro,… siempre el astro navarro-catalán tuvo una muletilla, un comentario, un suspiro incómodo. Le podía venir del público, de la prensa, de quien fuera, pero a Mariano, y se quejó de ello más de una vez, siempre se le cuestionaba.

Hoy en día el ciclista que está en constante cuestión, siempre en el filo, es Alejandro Valverde. Purito porque cae bien y ha llegado más lejos de lo que muchos pensaban y Alberto Contador porque se le perdona todo pues lo ha pasado mal y ha ganado muchísimo, a Valverde le caen todos los palos y de todos los colores, agradables y buenos, y los menos agradables del mundo.

Cada instante protagonizado por Valverde separa los mares, como aquellos que levantó Moisés bara en alto cuando los egipcios les pisaban los talones. Cuando Valverde gana, salen unos y otros, los de su lado y los “haters” a discutirlo. Cuando Valverde se queda en la puerta del triunfo o no logra el objetivo, más de lo mismo. Nunca hay término medio, nunca equilibrio, o blanco o negro. No hay escala de grises.

En la Challenge de Mallorca, práticamnete en la pretemporada de la temporada, ya lo hemos visto. El viernes Alejandro Valverde fue segundo tras Cummings. Al día sigueinte ganó a lo campeón, atacando de lejos, sin ir a remolque, sin dar madera a aquellos que, como Philippe Gilbert, critican la forma que tiene de correr: siempre tan discreto, tan ala expectativa, a la vera de otros.

Sinceramente lo que pasó en la etapa de Tramuntana de la Challenge –la que ganó el murciano- no es ni más ni menos que la corroboración de cuán equivocados están él y la dirección de su equipo en las decisiones que toman en casi todas las grandes carreras.

Tras una numerosísima retahíla de segundas y terceras posiciones, Valverde sabe que si quiere algo no va a tener que esperar. Es el ciclista más vigilado, cierto, pero también con la mayor cantidad de talento en las piernas para no esperar que otros le resuelvan la papeleta. Cuando Valverde se queda quieto y abrumado por la vigilancia es pólvora mojada porque le tienen tomada la matrícula, más cuando ya no sprinta como en sus tiempos mozos.

Espero que en Movistar hayan tomado nota de cómo hacerlo bien de cara a la próxima campaña de clásicas. No se puede correr de forma sibilina y cobarde, más cuando te precias de ser el mejor equipo del mundo. Entiendo que Movistar como empresa ha logrado el peso que tiene arriesgando, quizá sea el momento de plasmarlo en la carretera.

Fotografía tomada de @MovistarTeam

INFO 

En Lucky Bastërds nos hablan de un elemento muy importante para ciclistas urbanos: los straps de pedales

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Se trata de un accesorio fundamental para las bicis de piñón fijo, porque significan el único sistema de seguridad para los que no llevan freno o llevan un solo freno. Es un sistema de retención que básicamente te ayuda a frenar hacia atrás con los pedales sin que vueles de la bici.

No obstante como todo sistema de frenado, los straps de pedales deben ser regularmente mirados para ver si hay desgaste. Todo depende de cuánto los usas y del tipo de bici que tengas. Nuestros straps aguantan bastante y a nivel de relación precio/calidad son de los mejores del mercado.

¿Hubo ciclismo en Mallorca?

Este domingo el paseo marítimo de Palma de Mallorca ha marcado el inicio de la campaña española. Banderazo pues para una temporada que en este país cada vez es más escuálida. Esperemos que la crisis no toque hueso, si no lo ha hecho ya, pero España pierde peso en el concierto internacional, eso es un hecho tanto en carreras como en ciclistas y equipos.

Sin embargo a mi entender no todo es atribuible a la crisis, no, ni mucho menos. El reportaje que las siete de la tarde da cuenta de la carrera en Teledeporte es botón de las muchísimas carencias que rodean a la organización ciclista de este país. Hablo de la falta total de innovación por ejemplo en los formatos, en los recorridos e incluso en los tiros de cámara. El resumen de la carrera al estruendo de una terrible melodía y los indescriptibles comentarios de Amat Carceller es viejo, amarillento, de postal de hace veinte años. Sigue el mismo podio para ver desfilar a los corredores, sigue el mismo parapeto metálico y rojo donde se ubican los árbitros.

La televisión ofrece a toda prisa el desfile de los corredores, subiendo al atril, siempre subiendo, medio segundo con ellos arriba, quietos, sin detalle en los protagonistas, sin mención explícita de las estrellas. Ni una palabra a pie de podio, ni una entrevista, ni predicción. Es todo tan pobre, tan dejado, tan enlatado. Minutos que sí tiene el presidente balear, el señor Bauzà, enjutado en tejanos dominicales y preciosamente peinado. Imágenes en desgatado sepia. Como las de 25 años.

La foto-finish de la etapa © Edosof

Luego el grueso del reportaje, al son de la musiquita de videojuego con imágenes de la hermosa catedral de Palma a contraluz, haciendo daño a la vista, no invitando a conocer el templo cuyo salón gótico es uno de los más bellos y grandes del  mundo, comparable al de Girona en tamaño y espacio. Tiros de cámara del presidente regional viendo la carrera desde su coche, refrescando estampas rememoradas por sus “camaradas” de partido Paco Camps y la alcaldesa Rita en compañía de un magnate de la fórmula uno.  Todo tan gris.

Y para colmo la narración de un sprint bello no, lo siguiente. Al parecer Sacha Modolo ganó sobrado, pero la “photofinish” muestra un cerradísimo pulso con Jens Debusschere y Dylan Groenewegen. Para qué limitarse a chequear la carrera cuando te puedes ceñir al guión. Triste, muy triste.

Y todo ocurre en Mallorca, la sede medio pelotón en invierno, y de medio mundo ciclístico el resto del año. Con el nombre de la potentísima compañía hortera Iberostar pagando el patrocinio mayor –que no exclusivo porque lo público sigue copando las imágenes-. Iberostar, una de las grandes, posesión preciada de una familia, los Fluxá, de ilimitados posibles. ¿De verdad que no se les podía haber arrancado una emisión en directo, con medios y efectivos suficientes como para que Dubai quedara pequeña frente  a un paraíso del ciclismo mundial? ¿Dónde está Riu, Barceló, Meliá? ¿Por qué a Tui se le arranca el patrocinio de la maratón mallorquina y no el de esta carrera en el paraíso de muchos centroeuropeos para rodar unos días? Jornadas antes de la carrera la organización hablaba de una retransmisión internacional sin concretar dónde ni en qué señal. ¿Sabrán en Alemania, UK y Bélgica de esta carrera por la televisión? Créanme cuando digo que esto excede al propio organizador. Esto debería ser una cuestión de gobierno porque el turismo es tema de portada en los diairos de Baleares.

Comentó Amat en el resumen, yo no lo sabía, que la organización tuvo que pedir a los equipos el sufragio de sus gastos los días de celebración de la carrera. Esto es algo, corríjanme si me equivoco, realmente novedoso, un antecedente. Incluso en estas condiciones, con el Tour de Dubai recién finalizado y Qatar en marcha, Mallorca ha reunido una nómina muy digna. Eso querrá decir algo, a mi entender que todavía estamos en el candelero y que si invertimos mínimamente podremos hacer que nuestras competiciones dejen de ser invisibles y por defecto que invertir en ellas no sea a fondo perdido, que es al final lo que parece.

Imagen tomada de www.ciclo21.com