¿Pagar por ver ciclismo?

pagar ciclismo JoanSeguidor

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Si el ciclismo quiere perdurar debería buscar otras soluciones económicas

En el año que la selección española volvió a colgarse el oro en el mundial de ruta, la guinda del pastel, que no el pastel entero, el relevo en la dirección de la selección ha dado unas líneas para hablar.

En definitiva, que Pascual Monparler será el seleccionador de todo el próximo año.

Incluida la selección profesional que tome la salida en Yorkshire con la nada desdeñable tarea de mantener el arcoíris de Alejandro Valverde.

Pascual Monparler se ha pasado alguna vez por este mal anillado cuaderno.

Y entre otras cosas nos dijo porqué es interesante que el ciclista medio español debería plantearse correr sobre el pavés.

Reflexiones que pueden parecer apresuradas, incluso a favor de corriente, de la que respira clásicas, primavera y adoquines, muy extendida últimamente, pero que él mismo pone en práctica en el memorial de su padre cada primavera.

Hemos leído esta entrevista a Pascual Monparler y nos quedamos con esta reflexión…

«Hay que innovar y cambiar cosas. En Bélgica, por ejemplo, ya han comenzado a cobrar al público por presenciar algunos tramos del Tour de Flandes. En el Tour de Francia se ha planteado hacer lo mismo con puertos míticos, como Alpe d’Huez. Esta es la línea que podríamos seguir para no depender absolutamente de los patrocinadores»

Se impone pagar por ver ciclismo…

Una reflexión mil veces hecha, que no ha habido narices a aplicar casi nunca.

Pagar por ver ciclismo, algo que ya existe

Sí, cuatro carreras en el Benelux, principalmente, poco más.

Nosotros pensamos que si el ciclismo fuera capaz de dar ese algo más tendría unas posibilidades inmensas.

Pocos deportes reúnen lo que el ciclismo, sobre tantos kilómetros, en parajes tan variopìntos.

Si la diferencia del ciclismo respecto a otras cosas en la vida está en gratuidad, es obvio que el modelo perecerá, como de hecho vemos que perece poco a poco.

El patrocinio tradicional no es tanto como a veces se dibuja. 

Se habla de retornos y esas cosas cuando la realidad es la de un carrusel de marcas que entran y salen.

Una salud financiera siempre al límite que algunos equipos buscan compensar con otras cosas, paquetes VIP  a sus aficionados, merchandishing y hasta «stores».

Las carreras grandes, las que arrastran, podrían tomar nota, un acceso, una presencia, una invitación, algo diferente, que ponga en solfa puntos de vista originales de la carrera.

En esta vida hay mercado para todo, y todos buscan algo diferente.

Y en algunos sitios se pondría coto a cierta gentuza.

El ciclismo en la cuneta, tartera y mesita plegable seguirá siempre, pero abrir algo diferente para quién busque algo original, debería ser norma de la casa.

Una línea de negocio que requeriría de tiempo, algo de inversión y talento, mucho talento.

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Porque si cada ciudad que pisamos tiene su club con la boutique en el centro de urbe y un tour por el estadio, el ciclismo no ha sido escaso en símbolos cincelados en base al tiempo y la leyenda.

Afinar el lápiz, se impone, casi tanto como picar puertas y poner dossiers sobre la mesa,

No es sencillo, lo sabemos, pero los huevos en varias cestas es una regla de tres que, incluso en los negocios más sofisticados, acaban por dar la fórmula del éxito.