Llamarles héroes es quedarse corto

Arriba a las seis y media de la mañana, para almorzar a partir de las siete. Desayuno cargado de hidratos, primeras risas de la jornada, desperezos y vuelta a la habitación para tener el macuto a punto. A las ocho y cuarto ya espera el bus para llevarles al velódromo.

Son los participantes en el Campeonato de España de ciclismo adaptado en pista, una cita que llenó el pasado fin de semana, que supongo muchos de vosotros no conoceréis pero que es un vivero de historias y relatos que rozan, no, se insertan en la más genuina heroicidad humana. Personas con limitaciones obvias, tanto físicas, como visuales o de coordinación, personas que lo tienen complicadísimo, pero que no pierden ni el humor ni el ánimo en seguir remando en la vida.

El primer día tocó formalizar las inscripciones y demás trámites. También hubo que probar los desarrollos y tomar contacto con la pista. Los mecánicos no paran, para arriba, para abajo, rebuscan coronas, ajustan tijas, gritos, nervios… A las once empiezan las mangas clasificatorias. Se acostumbran a hacer primero con los participantes que conviven con las minusvalías más fuertes, es decir aquellos a los que les falta algún miembro o tienen graves problemas de movilidad.

Sobre la una concluye la sesión matinal. Vuelta al hotel, si hiciera buen tiempo, siempre en bici. Luego comida y masaje y a las cuatro de nuevo al velódromo para empezar a las cinco la sesión de tarde.

No fueron unos campeonatos fáciles, en Galapagar el fin de semana pasado hizo un frío espantoso y su velódromo no tiene calefacción. Alguno sacó el termómetro y aquello marcaba ocho grados, ocho sí, habéis leído bien, a primera hora de la mañana. Por la tarde el ambiente se templaba, pero el mercurio no pasaba de los trece.

Juanjo Méndez, de quien seguro habéis oído hablar, no sabía cómo entrar en calor. Se subía al rodillo con ayuda y siempre con una persona a su izquierda –pues perdió brazo y pierna izquierdas en un accidente de moto- por si le surge algún problema no se caiga y se haga daño de verdad. Con todo mantiene el tipo sobre el rodillo y rueda y rueda hasta romper a sudar, aunque en el gélido ambiente era complicado.

Juanjo también rueda por el velódromo, abrigado hasta los topes porque el frío es intenso. Muscularmente lo acusa, también en la respiración, un aire tan gélido es como una fila de alfileres bajando hasta los pulmones. Un dato, en la peresecucion que protagoniza, y gana, mejora cinco segundos por la tarde, con otros tantos grados en el termómetro.

La gente dirá, pero si corre sin competencia. Error. No son muchos, pero van rapidísimo y el que no tengas más que un rival o dos delante no resta un ápice tu entrega, porque la semana que viene competirán contra los mejores del mundo en Italia y en agosto en los paralímpicos de Río. Aquí no hay complacencia.  Juanjo te puede hacer una persecución de tres kilómetros a salida parada sin brazo ni pierna a cuarenta kilómetros por hora. Acaba desencajado. Hazlo tú si puedes.

Y Juanjo llega roto, como él solo sabe acabar, siempre. Sin dejar un resquicio de energía por utilizar. Mira con el rabillo del ojo lo que hace su rival, y gran amigo Maurice Eckhard, quien compite en una categoría con un grado menor de minusvalía. Maurice tiene problemas de coordinación pero compite al máximo nivel y saca adelante una carrera de ingeniría.

Son ya habituales los piques entre Juanjo y Maurice en el tramo entre el hotel y el velódromo, entre Villalba y Galapagar, en ese puente empinado como un demonio. Dicen que ruedan, pero cuando se ponen a subir por encima de los treinta muchos ciclistas del lugar desisten de seguirles.

Y se cuidan, vaya si se cuidan. Ensaladas, carne y pescado a la plancha, postres prohibidos y descanso necesario. Saben que a su vida deportiva se le une la otra, a la gran fuente de inspiración que son para un colectivo. Un chico en silla de ruedas, que tuvo un accidente no hace mucho, pasó por el velódromo para interesarse cómo lo hacían.

Son una familia, pequeñas unidades, grandes historias, y varias parejas que escriben historia de simbiosis y gran solidaridad, son los tándem. Y no creáis que corren anónimos al gran público, dos medallistas olímpicos como José Antonio Escuredo y Toni Tauler está ahí, dándole. Joan Font, otro ciclista conocido en muchos círculos también, lo mismo que el velocista que pisó podios de mundiales, José Antonio Villanueva.

Todos estos fueron prendados por la inercia de una disciplina que conjuga en una todos los valores del deporte. Y no lo harán tan mal cuando salen a nivel internacional y todos se traen un saco de medallas.

Ya veis, cuando en septiembre pongáis la tele y les vais sonreír en los podios de Río sabed que hay un oscuro y largo camino, un camino que también habla de becas y ayudas injustamente distribuidas porque premian los resultados y no la proyección. Esperemos que en eso se pueda poner solución un día, mientras tanto, chicos y chicas, enseñadnos a mirar la vida con la sonrisa que siempre perdemos por el camino.

Muchas gracias Pere García, por tu inestimable ayuda.

Imagen de Laura González García

INFO

4Santafixie cierra 2015 con beneficios y dos millones de facturación

El ecommerce español especializado en la venta de bicicletas fixie, accesorios y componentes para ciclistas urbanos Santafixie, ha cerrado el año 2015 con una facturación superior a los dos millones de euros, lo que supone un crecimiento del 73% con respecto al año anterior. Y lo más importante, vuelven a dar beneficios por tercer año consecutivo.

Recientemente han inaugurado un nuevo centro logístico en Barcelona, de más de 1.100 metros cuadrados, desde donde realizan todas sus operaciones. «Hemos pasado de 250 a 1.100m2, ha sido un cambio necesario para poder afrontar la expansión y consolidación internacional para los próximos años.» comenta Xavier Clavería, CEO de Santafixie.

Actualmente el grupo Santafixie vende a más de 25 países, siendo Francia su primer mercado. «Se nota en países como Francia y Holanda, que el mercado está mucho más maduro en ecommerce, que por ejemplo España. Ellos compran con más frecuencia y se gastan más en cada pedido.» nos cuenta Txampa, CTO de la compañía. Las ventas internacionales representan el 70% de todas sus ventas.

Para el 2016, la empresa está preparando varias iniciativas enfocadas a ciudades más sostenibles: «Desde Santafixie queremos democratizar el uso de la bicicleta. Para esto estamos preparando varias iniciativas para concienciar a las administraciones públicas, a los políticos y a la sociedad. La bici es más que un negocio, es una filosofía de vida y por ello queremos contribuir a mejorar nuestra calidad de vida y la de las ciudades donde vivimos…» añade Clavería.

Santafixie Group S.L. es un grupo de 3 tiendas online especializadas en distintos nichos de ciclismo, bicicletas de piñón fijo, bicicletas de paseo y bicis para niños que nació a finales del 2011 como primera tienda online en Europa que vendía bicicletas fixie y accesorios para los amantes del piñón fijo y ciclismo de pista. Han terminado su cuarto año, sin inversores privados ni rondas de financiación, siendo rentables desde el segundo año.

Inspirador

Esta mañana me hicieron llegar una noticia y la imagen que la acompañaba, que no es otra que la que ilustra este post. La imagen es de Juanjo Méndez en la carrera de fondo de los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro y la misma ha sido elegida como fotografía deportiva del año por la prensa irlandesa. Su autor es Diarmuid Green y trabaja para la agencia Sportslife. Si alguien que lea esto está por Dublín que sepa que la imagen está es una expo itinerante, con otras 123 instantáneas, en el Ballsbridge Hotel .

No recuerdo exactamente cuándo conocí a Juanjo. Creo que hace algo más de diez años. Me hablaron de él, de su trabajo y tesón. Luego estaba Bernat, su inseparable, con su cara de malas pulgas y enredada cabellera, que me recordaba que tenía en su compañero una historia como nunca la había oído, que debía saber más de él, darle el trato que su voluntad merecía. Y lo hice, lo entrevistamos una vez, al poco tiempo otra, y la historia es, como podéis suponer, de impresión.

Ahora poco o nada puedo decir de Juanjo que nadie sepa o intuya. Su cuerpo está mucho más magullado y machacado que cuando lo conocí. Está sembrado de las cicatrices de unos esfuerzos que a veces le dejan sin sentido de la orientación, de recorrer medio mundo compitiendo y dando ejemplo de que los límites son algo que nos imponemos gratuitamente. “One arm, one leg, no limits” dice el pie de la foto galardonada.

Cuando veo que la historia de Juanjo ahora es cien veces más conocida que cuando supe de él, pienso en eso de que la evolución no siempre juega en contra del hombre y que a veces eso que llamamos redes sociales son hasta buenas y eficaces, porque Juanjo es inspirador, una persona que induce a otras muchas a saltar por encima de las dificultades como quien aprende a escribir y lo mantiene para toda la vida.

Ahora ver imágenes de Juanjo en ámbitos que no estrictamente deportivos no es tan raro. Sus fotografías se ponen en conferencias, en charlas, ilustran artículos,… su vídeos corren viralmente por la red. Podemos decir que su esfuerzo tiene recompensa, en imagen e incluso en patrocinios que sinceramente se tiene bien merecidos, porque su entrega primera, el día que decidió darlo todo a la bicicleta cuando se recuperaba de las lesiones de una accidente de moto, emprendió un camino que ni mucho menos buscaba este reconocimiento y sí explorar los límites de lo que somos capaces cuando creemos que no vamos a ser capaces.

Y no creáis que lo ha tenido sencillo en las competiciones y en las muchas medallas que ha ganado. Hace unos meses me explicaban cómo se las gastaban en el velódromo de Galapagar en los campeonatos de España de ciclismo adaptado, como se exprimían, qué medias sacaban ellos con una pierna y un brazo en sus persecuciones. Nosotros con todos los miembros en su sitio no podríamos volar a tal altura.

Por eso cuando Bernat nos pasa esta nota y la increíble imagen no podemos menor que alegrarnos, porque al fin una sociedad acostumbrada a premiar la mediocridad tiene sitio para alguien que merece el respeto y admiración de todos. Felicidades Juanjo.

Imagen de Diarmuid Greene– Sportsfile

El universo del tándem (vol II)

El ciclismo es un deporte individual, sin embargo, lo más gratificante del tándem es compartir experiencias con un compañero o compañera, y la enorme satisfacción personal de hacer posible que personas con deficiencia visual puedan practicar este deporte.

El piloto son los ojos del dúo y hay que pensar en voz alta para comunicarse continuamente con el compañero. Avisarlo con mensajes claros de las incidencias del terreno, los baches, las rotondas, los semáforos, los repechos…, pero también para describir un paisaje o una anécdota. Vamos “atados” por los pies con los pedales automáticos coordinando el pedaleo y otros movimientos: al arrancar o parar, al ponerse de pie, al beber agua o comer una barrita… Con el tiempo y la experiencia, todo resulta de lo más natural.

El ciclismo en tándem es un ejercicio muy sensitivo. Las personas con deficiencia visual desarrollan los otros sentidos de una forma excepcional. A mí no dejan de sorprenderme en casi cada salida. Estando a 30 ó 40 kilómetros de casa, muchas veces pueden decirte con bastante exactitud dónde estamos, con sólo recordar los accidentes orográficos, los sonidos u olores del recorrido. “vamos, vamos, que solo quedan dos kilómetros de puerto” me comentó una vez un compañero ciego. Tenía razón y yo le pregunté: «¿Cómo lo sabes?…“ por el chirrido de los grillos, que siempre se escucha en este punto. Hacia bastante calor y subíamos el puerto de Parpers, una carretera habitual en nuestras salidas.

Salir en tándem o en bici individual no tiene mayor diferencia que la evidente de ser dos personas en una misma bici. Más metidos en tecnicismos, el tandem es un vehículo mucho más lento en cualquier tipo de circunstancias. Hay que anticipar las trazadas, las frenadas o los cambios de plato y piñones. En general, la reacción de marcha es más “diesel” que una bicicleta individual.

Es algo similar a conducir un camión en lugar de un coche. Cuesta más maniobrar con él y en las subidas no se puede dejar de pedalear porque, por el mayor peso, se pierde pronto la inercia, sobre todo cuanto más porcentaje tengan las subidas. También es más lento al arrancar y en las aceleraciones, y se hecha en falta ese repris extra cuando te cortas un poco y hay que cerrar un hueco para volver a entrar a rueda, pero una vez lanzado… en llano se mantienen facilmente velocidades de crucero de 40 ó 45 por hora, si además la carretera pica para abajo (aunque solo sea un 2%), resulta complicado seguirnos el ritmo. Eso hablando de una salida cicloturista, si hablamos de tandems de competición… ni te cuento.

El nivel del ciclismo de competición en tandem en España es altísimo, sobre todo en carretera. Tenemos dos parajas masculinas y otra femenina de primer nivel mundial: Ignasi Ávila – Joan Font, Carlos González – Noel Martín y Pepi Benítez – Bea Gómez. Los tres son tandems de referencia internacional y habituales en los podios de Copa del Mundo, Mundial o Juegos Paralímpicos este mismo año. O el formado por Quike Porto – José Antonio Escuredo, que sólo hacen velocidad en pista. Además, este mismo año hemos sufrido la ausencia del mejor tandem español de la historia: Christian Venge – David Llauradó. Sin embargo, nos debe de preocupar mucho el relevo generacional, porque fíjate la edad que ya van teniendo todos ellos, sobre todo los deficientes visuales que, de hecho, son los insustituibles en esta especialidad del ciclismo.

Por lo que a mi respecta, aquí en Catalunya, no nos llega muy poco gente joven con la que trabajar de cara al futuro. Yo lo entiendo como una de las consecuencias negativas de la integración del ciclismo adaptado en las federaciones de ciclismo. Antes, esa captación la realizaba la Federación de Deportes para Ciegos, pero ahora que el ciclismo ya no depende de ellos, desvían a la gente joven hacia otros deportes donde tiene más interés y siguen manteniendo el control, como és lógico. ONCE sigue haciendo el esfuerzo de invertir en esta actividad de ocio que mantenemos en Catalunya, pero a nivel competitivo, me preocupa mucho la falta recursos y la captación de nuevos talentos. En el resto de España, la situación aun es más preocupante.

En el caso de los pilotos, tanto chicos como chicas, no considero muy compllicado encontrar ciclistas experimentados que quieran probar esta especialidad, y no sólo con ambición competitiva, ya que suele llegar gente con diferentes intereses: tanto buscando un nuevo proyecto personal con un compañero o compañera competitivos, pensando en la alta competición y/o en la posibilidad de acceder a una beca, o, por el contrario, sencillamente para seguir disfrutando del ciclismo a la vez que realizan una labor social.

Por Carmelo Esteban

Mira si quieres la primera parte de este excelente serial

Foto tomada de www.juanfranandreu.com

El universo del tandem (vol I)

A los 8 ó 9 años de edad ya recorría en bicicleta las calles de mi Hospitalet natal. Ahora tengo 51 y por el camino he pasado por diferentes facetas del ciclismo. Me crie en el Velo Club y con ellos me puse mi primer dorsal. Luego fue con los colores del Sant Boi (juvenil) y Hospitalet (amateur).

Soy fotógrafo de profesión y el oficio me llevó a trabajar un buen tiempo en las carreras ciclistas, siguiendo todo tipo de especialidades, así como las grandes carreras del calendario español: Volta a Catalunya y Vuelta a España entre ellas, pero también Mundiales de pista, de ciclocross o de carretera.

Incluso edité un libro de los Campeonatos de España de 2003, con fotos mías. He sido organizador de carreras, tanto de ciclocross como de pista. He dirigido el Catalunya Team UCI de pista y, en la actualidad, trabajo en facetas técnicas: por un lado llevando la preparación de un selecto grupo ciclistas (básicamente chicas) y por otro como coordinador de ciclismo de la ONCE en Catalunya.

El grupo de tándem en Catalunya lo formamos entre 30 y 35 personas. La mitad son afiliados a la ONCE, personas con diferentes deficiencias visuales, y la otra mitad son pilotos voluntarios. Con ellos salimos habitualmente cada sábado una media de 6 ó 7 tandems, llegando a un máximo de doce en alguna ocasión muy puntual.

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Básicamente se trata de una actividad de ocio, cicloturismo de carretera en su más pura esencia: salida con su buena batalla y almuerzo incluido, o alguna marcha que nos pueda cuadrar por su recorrido u otros motivos. Pero la actividad tambien sirve para formar corredores y corredoras competitivos, ya que por el grupo han pasado (o son habituales) ciclistas y triatletas del nivel de Ignasi Ávila, Pepi Benitez, Dani Llambrich o Gema Sevillano, y sus respectivos pilotos: Joan Font, Bea Gómez o Gemma Badia.

Una de las claves de esta actividad es juntar parejas equilibradas para que cada salida resulte lo más cómoda, divertida y segura posible. Para ello hay que conocer y tener muy en cuenta diferentes aspectos, como la experiencia de cada uno, el estado de forma, la altura, el peso y/o alguna incompatibilidad. Por ejemplo, dos personas con deficiencias auditivas (piloto y copiloto) es mejor no ponerlas juntas en la misma bici. También es importante que no coincidan dos personas que anden mucho o, por el contrario, que anden poquito. Los primeros se aburrirían y a los segundos habría que ir esperándolos continuamente. O hilando más fino, yo, que soy de frecuencia alta y pedaleo redondo, me destroza un copiloto que le va más ir con fuerza o pedaleo “a pistón”. Y viceversa.

Preferimos no mantener parejas fijas. Es mucho más dinámico y gratificante ir rotando parejas en cada salida. Así nos vamos conociendo todos un poquito mejor, tanto en lo deportivo como en lo humano. Los pilotos habituales tienen su tandem asignado, con sus medidas, su sillin, sus pedales… con eso y lo comentado anteriormente, formo cada semana las parejas. El caso de la competición es diferente, pues ellos si que necesitan la máxima compenetración posible, conocer cada movimiento del compañero, cada tic, sus pulsos, sus zonas de rendimiento… y eso sólo se consigue con la acumulación de horas y kilómetros juntos.

El trabajo está dividido en diferentes partes: la primera, los miércoles por la tarde hacemos formación con nuevos afiliados y pilotos que quieren probar. Con los candidatos y candidatas a piloto (siempre gente con suficiente experiencia previa en el ciclismo) se les dan las nociones de conducción del tandem, básicamente se trata de aprender las diferencias con la bici individual. Con los afiliados el trabajo es más complejo, sobre todo en el caso de ciegos totales, y el primer paso es enseñarles la mecánica de los pedales automáticos. Luego, en el rodillo, aprenden a calar y descalar, a pedalear, a mantener una posición.

El siguiente paso es aprender a coordinar esos movimientos junto a un piloto. Finalmente, comienzan a realizar pequeñas salidas en tandem, de una hora u hora y media, por los alrededores del velódromo de Barcelona, donde tenemos el almacén y la base de operaciones. Por último, una vez familiarizados con la dinámica del tandem, tanto afiliados con pilotos nuevos, se integran poco a poco en las salidas cicloturistas de los sábados y, si se da el caso, de ahí a la competición.

Los sábados, ya con gente más experimentada, solemos hacer entre 70 y 90 kilómetros por las carreteras del Vallés o el Maresme. Dependiendo del grupo y la climatología, el recorrido se hace más o menos exigente, más corto o más largo, más suave o más duro, y siempre nos acompaña un vehículo de asistencia, ya que la mecánica del tándem es más delicada que una bici normal. Es más habitual romper un radio, pinchar o algún problema con las cadenas.

Por Carmelo Esteban

Imagen tomada de www.inmesol.pt

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Mira lo que da de sí el nuevo Spartan by Suunto

El ciclista pluriempleado

Me llamo Joan Font Bertoli, soy ciclista desde el año 2001. He competido en varias disciplinas y con buenos resultados. En la pista fue campeón de España de kilómetro en el año 2003. En carretera también he logrado muchas victorias, algunas de ellas importantes, e incluso he probado ciclocross.

En 2013 inicié una aventura en una disciplina que desconocía, la del ciclismo adaptado, compitiendo en tandem junto a Ignacio Avila, deficiente visual. Desde entonces hemos ido creciendo y la verdad es que no nos podía ir mejor. Somos los actuales campeones del mundo y soñamos con los Juegos Paralimpicos de Janiero. Por otro lado, y como ha habitual en mi, optamos por competir tanto en carretera y contrarreloj como en pista.

A todo esto he debido sumarle una vida laboral que combinar con el deporte. Para ser exactos hace ocho años, soy monitor de spinning. Emprecé a trabajar porque mi padre también hacia de monitor, de echo lo sigue haciendo. Ya de inicio me dejé liar, con la excusa que solo era una clase de vez en cuando y seguiría teniendo mucho tiempo para entrenar.

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Pero eso lo de dar una clase de vez en cuando fue cambiando y actualmente doy entre una y dos clases todas las tardes de lunes a jueves, de hecho lo hago en dos gimnasios diferentes, uno en Vilanova i la Geltrú y el otro en El Vendrell.

Recuerdo que al principio me costó bastante adaptarme, iba todo el día cansado. Y era lógico, yo seguía entrenando por la mañana las mismas horas que me tocaban. Si me tocaba un entrenamiento largo por la mañana iba a la clase de la tarde casi sin recuperar.

A pesar de la poca recuperación, me fui haciendo a la nueva rutina y no porque haya bajado la intensidad de la clases. Siempre cuando doy una clase, la gente me conoce, sabe quién soy, que compito en bici, incluso algunos saben de mis resultados. Supongo que por ello no se esperan una clase suave sino que quieren salir bien cansados. En ese sentido siempre he hecho mis clases igual, es mi firma y no las cambiare, si yo soy el primero que se fuerza seguro que animo a que ellos también lo hagan.

Además, ese no es mi única ocupación. El año pasado, empecé a trabajar como promotor comercial de una marca de alimentación. Ya os podéis imaginar mi día a día, repartiendo el tiempo entre los entrenamientos, que a veces pueden llegar a las seis diarias, con un trabajo a media jornada y también dando clases de spinning.

De pequeño no imaginaba la vida de un deportista exactamente así, pero éste es mi sueño y seguiré luchando para cumplirlo. Todo deportista sueña con llegar a la cima en su deporte. La cima cada uno se la pone donde quiere, donde puede, ya puede ser acabar una carrera o ganarla. Si la carrera es importante, como un Campeonato de España o quizás un Mundial, mejor que mejor.

Pero creo que aún se puede soñar más alto, y es que unas Olimpiadas son cada cuatro años. Cuando vas a allí hay millones de ojos puestos en ti y un país desea celebrar tu medalla. Este es mi sueño, gracias a Ignacio Avila tengo la oportunidad de hacerlo realidad. Sólo nos queda seguir trabajando duro porque no queremos soñarlo, podemos hacer que se cumpla.

Por Joan Font

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Pansalud, el pan que te cuida

Pansalud, un pan que utiliza ingredientes 100% Naturales para ofrecer los mejores productos de alta calidad. Estos nos aportan beneficios y valores nutricionales esenciales para nuestro cuerpo.

Dos personas que se hacen una, eso es un tándem

El ciclismo en tándem transmite una gran historia de superación de personal y de amistad, de como dos amigos se convierten en uno para cumplir el sueño de uno de ellos, que a la postre se convierte en el de los dos, todo ello además con las dificultades propias de mi compañero y amigo Carlos, que no escatima esfuerzo y sacrificio para tener un rendimiento encima de la bici equivalente a dos personas que pueden entrenar por sí solas.

Por eso, patrocinar un tándem como el nuestro significa acoplar la marca a lo que somos, hacemos y transmitimos, identificándola nuestros valores, convirtiéndonos en su vehículo publicitario y de imagen.

El tándem no para de moverse, su movimiento es continuo, nada lo detiene. Allí donde vamos la gente se gira y dice: «Mira, un tándem”, somos diferentes, es la bicicleta que se mueve de la colaboración de dos personas que, como dije se hacen una, y así podemos llegar a muchos sitios de una forma diferente, muy humana.

Pero necesitamos ayuda, solos llegamos a sitios, sí, pero nuestra labor necesita ese patrocinio y soportes que le den apoyo: necesitamos más eco en la prensa, con reportajes en televisión que hablen de lo que hacemos y del ejemplo que supone para mucha gente. Nuestro esfuerzo es enorme y no tenemos ni la cuarta parte de repercusión de otros deportes.

Con todo tenemos muy claro que contamos con todo para estar en Río, sí o sí, porque creo que hemos trabajado mucho y bien, que hemos cumplido todas las órdenes y los objetivos marcados por la selección española y que hemos alcanzado un nivel de rendimiento en carretera en el que hemos tenido posibilidades de ganar cualquier carrera.

Quizá la pista sea el único punto flaco, pero estamos trabajando para mejorar también, aunque somos conscientes que es imposible llegar al nivel de la carretera, pues esta es nuestra especialidad.

Hasta Río, nuestro camino pasa por el Campeonato de España de pista, donde veremos si hemos mejorado como para ir al Mundial de la especialidad, en marzo. A partir de ahí solo miraremos a Brasil, y aunque hasta junio no sepamos si estaremos allí, vamos a trabajar al 200% como si así fuese para llegar en las mejores condiciones posibles.

¿Te subes con nosotros?

Por Noel Martín 

El camino para ser campeón del mundo…

Conocí a Carlos –González- en septiembre 2013 conectamos y probamos juntos a partir de octubre, y en noviembre se vino a vivir a Valladolid donde yo estudio.

El ciclismo de tándem siempre me había llamado la atención. Tenía ganas de probarlo y por eso le dije a «Insu», su anterior piloto, que si conocía algún deficiente visual para salir con él, estaría encantado de hacerlo. Esto ocurrió en 2012. Ya en verano de 2013, me dijo que estaba pensando en dejarlo, porque no podía dedicarle a Carlos todo el tiempo que necesitaba a causa de una hija pequeña, el trabajo…así que me propuso quedar con Carlos y para probar. El resultado ya lo habéis visto.

Competir en tándem te obliga a ir mucho más rígido. Los movimientos son más limitados. Por ejemplo no te puedes relajar estirando espalda y  piernas en una bajada. La máquina es más difícil de manejar. Aunque el paso por una curva sea rápido, no te puedes tumbar tanto pues vas con la sensación de que se te va a ir en cualquier momento.

Las velocidades que coges bajando son de vértigo, sólo deciros que yo no me atrevería a ir detrás. Cuesta el doble frenar y el doble arrancar de parado. Y con esas cosas hay que jugar en carrera para aprovechar las inercias que se cogen y arrancar cuando más daño puedes hacer.

La compenetración con mi compañero tiene que ser total. En pocas palabras ser los dos uno: apretar al mismo tiempo, levantarnos para lanzar el tándem, beber en la misma zona…, solemos hablar cuando pasa algo o cuando voy a tomar una decisión. Acostumbro a preguntarle si va bien o no. Le indico cuando debe que comer y beber, porque yo veo el terreno y el contexto de carrera y él no. Intento analizarlo todo y pienso por dos. A veces cansa mucho mentalmente pero me gusta.

En el caso de Carlos hay una particularidad, él empezó con el ciclismo una vez perdió la visión. Va aprendiendo de lo que le digo, pero aunque pueda imaginarse cosas, por la visión que le queda, no es capaz de apreciar los gestos, las caras que ponen los rivales, el desarrollo que llevan en un momento dado para atacarles…

Con todo estoy muy satisfecho con la decisión. No me esperaba que nos fuese tan bien desde el principio, pero conectamos y fue como un “amor a primera vista”. Hemos tenido muchos percances y averías. Convivimos con una mala suerte curiosa en cuanto a pinchazos, roturas de cadena… porque en el tándem las averías se multiplican, pero el ciclismo parece que ha sido justo y lo que nos quitó en alguna ocasión nos lo ha devuelto en forma de oro.

Personalmente, creo que es la labor de la que más orgulloso estoy de toda mi vida. Poder ayudar a alguien a cumplir un sueño, a hacer algo que sin ti no podría, a salir a la calle y sentir como le da el aire y como pasan los kilómetros, a recorrer España (y a donde nos lleven) con el tándem es algo que me llena totalmente y que cada vez que Carlos me da las gracias, me emociona.

En el fondo siempre me ha gustado enseñar a los demás, y en este caso lo estoy haciendo con Carlos. Le explico muchas cosas para que piense sobre ello, para que poco a poco se vaya desarrollando como ciclista y no se limite a dar pedales detrás de mí. Él no puede ver lo que yo veo, pero si se lo cuento, si le doy detalles, puede llegar a darme un razonamiento en el que quizá yo no haya caído, y a partir de ahí replantear una situación y tomar la mejor decisión posible.

Me gusta tomar decisiones en carrera, y con él lo hago como si fuera el líder de un equipo que manda a un corredor atacar a su rueda para unir las fuerzas y llegar más lejos. Al fin y al cabo, todo se trata de eso, establecer una sinergia que nos haga cada vez más fuertes.

El futuro apunta a los Juegos de Río. Son su sueño desde que le conozco y voy a hacer todo lo posible para que lo cumpla. Antes de ello hay que trabajar mucho, y el 2015 va a ser un año muy importante porque vamos a tener que demostrar que nada ha sido casualidad. Tendremos que exigirnos más y seguir con los hábitos que hemos cogido, sobre todo él, porque en cuanto a entrenamientos, alimentación, descanso…éste ha sido el primer año que lo ha hecho todo como un ciclista de verdad. Por eso creo que tiene mucho margen en todos los aspectos.

Yo me conozco muy bien, y nosotros parece que lleváramos varios años juntos, y eso me gusta. Tenemos feeling y esto no ha hecho más que empezar.

Por Noel Martín, campeón del mundo tándem formando pareja con Carlos González

Imágenes tomadas de www.rfec.com y deportesenavila.blogspot.com 

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Tu estilo, tu día a día y tu Smartband Mykronoz

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La SmartBand Mykronoz es una pulsera que registrara tu actividad diaria y que te permitirá monitorizar todo lo que haces: tus movimientos, actividades de ocio.

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La SmartBand Mykronoz es un elegante e inteligente dispositivo para llevar a todas horas todos los días. Es resistente al agua y puedes llevarlo hagas lo que hagas. Es discreto y combina perfectamente con todas las formas de vestir.

Mira colores y precios…

“En diez minutos el ciclismo me recordó porqué deje la alta competición”

Hace unos meses Santiago Prat, un buen amigo de este blog, nos explicó cómo después de un accidente difícil de asimilar pudo recuperar el pulso vital con la bicicleta, entre otras cosas, como clave de bóveda. Pues bien retomamos el hilo con Santi y nos explica el que ha sido su regreso a la competición dentro del ciclismo adaptado y de las muchas dificultades que esta gente tiene que afrontar, y ya no hablo de las más obvias y sí de otras que sin esperarlo suponen nuevos retos en el camino. Ahí van las impresiones de Santi…

Para ser sincero, no tengo ninguna gana de explicarte como fue mi vuelta a la competición. Pero, como lo prometido es deuda y soy un tío de palabra, ahí va.

Me presento en Ciudad Real, sede de los Campeonatos de España –hace poco menos de un mes-, con muchísimas ganas, 13kgs menos y 6000km más que la primera vez que me abriste las puertas de tu blog. Después de haber perseguido mil y una ruedas, en las que destacan la de Juanjo Mendez, la de mi padre y las de mis amigos de la “Grupeta de Esplugues” consigo un ritmo y unas sensaciones inimaginables 6 meses atrás.  Habiendo preparado el material con muchísima antelación, incluso viendo las buenas sensaciones había decidido montar una cabra, con material que tenía por casa y comprando algunas otras piezas. Dos semanas antes todo estaba todo listo.

Durante el viaje, voy pensando que todo pinta bien, el último entreno serio fue con la grupeta. Ellos estaban preparando carreras con élites, y a rueda, consigo aguantarlos. Además, tengo la confianza en que el Centre Salinas, me han dejado el cuerpo recuperado y listo para correr. Conduzco soñando con hacer algo más que participar.

Sin embargo, el primer día de competición no pudo empezar peor. El sábado por la mañana había que pasar un tribunal médico para confirmar mi categoría*, que en principio parecía claro. Llego al pabellón deportivo con tiempo, nervioso, pero con la confianza de tener a Bernat Moreno cerca. Además, pienso, llevo un informe de las lesiones en ambas piernas, un CD con radiografías,  un TAC, fotos y videos en bici…Tiene que salir bien…  Pues no, lo que parecía claro no lo era.  En diez minutos de evaluación sin ni mirarse ni las radiografías, ni el tac, ni los videos ni las fotos en la bici, me suben de categoría y con ello se cargan 6 meses de entreno, 6000kms y mis ilusiones. Además por si fuera poco, la CRI pasa de 18 a 36kms, quien ha preparado una crono sabe que hay un mundo.  Y la ruta de 54 a 72kms. En diez minutos el ciclismo me recordó porqué deje la alta competición 7 años atrás.

Bernat me mira sin saber qué decir, y yo la verdad tampoco sé que pensar. Me voy para el hotel en silencio y dudo si coger el coche y volver para casa. Mi novia y todos mis compañeros de la selección catalana me convencen de que ya que he llegado hasta aquí, por lo menos salga a competir. Me guardo toda la rabia, para el domingo, la carrera en ruta. En la salida me doy cuenta de que todos mis rivales podrían competir en la categoría élite perfectamente. Intento compararlos a Oscar, a Abra, a Tomatoe, a Pau, mis compañeros de gupeta que tanto me han torturado, y me auto convenzo de que si los sigo a ellos seguiré a estos. Finalmente entro 5º a 14” del primero. Contento y resignado.

Al día siguiente Santi, con los colores de la catalana y defendiendo la suerte de su equipo, el Genesis, fue quinto a catorce segundos de Luis Andrés Mellado, campeón por delante de Roberto Alcaide.

*Las categorías van en función de la discapacidad. Es muy importante una correcta clasificación puesto que el rendimiento puede variar mucho en función de las lesiones.

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Presentamos la octava maravilla: la PINARELLO DOGMA F8

La octava generación de DOGMA nos permite jugar con las palabras para crear un eslogan perfecto: La octava DOGMA… la octava maravilla del mundo.

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En los dos últimos años, la DOGMA 65.1 ha sido la bicicleta que más títulos ha ganado, venciendo dos veces el Tour de Francia, un Campeonato del Mundo y más de 100 carreras Pro Tour. Convertido en un éxito de ventas sin precedentes, el DOGMA 65.1 es reconocido como un referente en el mundo de las bicis de carretera de gama alta.

Con estas premisas en mente los ingenieros del Pinarello LAB, el Team SKY y JAGUAR crearon un grupo de trabajo donde cada uno aportaría su experiencia. El reto era construir una bicicleta que superara en rendimiento, fiabilidad y diseño a la DOGMA 65.1. El Team Sky aportó las valoraciones y los comentarios de sus corredores, Jaguar la aerodinámica, el software CFD y las pruebas en el túnel del viento, y el Pinarello LAB la parte ciclista, el estudio estructural y el diseño. Esta sinergia sacó a la luz el DOGMA F8.

Sólo cuatro datos:

– 12 % más rígido

– 16 % más simétrico el conjunto bicicleta-ciclista

– 47 % más aerodinámico

– 120 gramos más ligero, cuadro y horquilla (talla 54)

Para ver toda la información: www.pinarello.es