Raymond Poulidor no fue un segundón en San Remo

La Milán-San Remo es una de las joyas en el extenso palmarés de Raymond Poulidor

La primera Milán-San Remo se celebró el 14 de abril de 1907, con gran éxito de público, y fue ganada por el francés Lucien Petit-Breton.

Fue toda una premonición.

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Después del doble triunfo de Loretto Petrucci en 1952 y 1953, la carrera preferida de los italianos cayó en una cierta maldición.

Tuvieron que pasar 17 largos años para ver triunfar de nuevo a uno de los suyos, sobre la majestuosa Vía Roma.

Se trataba de Michele Dancelli, en 1970, quien lloró de felicidad, al igual que millones de tifosi.

Mucho antes la Milán-San Remo ya se había empezado a correr tradicionalmente el 19 de marzo, día de San José, fecha con la que se abría la temporada ciclista internacional de clásicas.

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Estamos hablando de otra época, muy diferente a la de ahora, en la que ya podemos disfrutar de este tipo de pruebas épicas en el mes de febrero.

De esta forma se reconoció a la prueba como la gran “Clásica de Primavera” y su ganador siempre tuvo el prestigio de ser el campeón del mundo “oficioso” en esa época del año.

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La mítica carrera se caracterizó desde un principio por la ascensión del Turchino a media carrera, y por la de los tres “altos” (los capos Mele, Cervo y Berta) poco antes de Imperia.

Fue una Clásica en la que los esprinters siempre salían favorecidos

La prueba de la Riviera del Poniente se desarrollaba a lo largo de las costas mediterráneas, atravesando carreteras estrechas y sinuosas, que aún hoy hacen las delicias de los corredores y que son el encanto de esta carrera, reservada a los especialistas en sprints.

 

Hartos de ver que las llegadas se disputaban en pelotón, los organizadores tuvieron la feliz idea de añadir una nueva dificultad en 1960 con la ascensión del Poggio, lo que no cambió gran cosa.

Sin embargo allí, a 5 km de San Remo, es donde Merckx consiguió la mayor parte de sus siete victorias.

Cuando Poulidor ganó en San Remo 

Pero si de una «Primavera» nos queremos acordar especialmente fue la protagonizada, durante aquel período de tiempo de sequía de vencedores italianos, por el francés Raymond Poulidor, venciendo en la edición nº 52 de la Milán-San Remo de 1961 con un ataque decisivo en el Poggio.

De esta forma, por octavo año consecutivo, fue presa fácil para los extranjeros y por segundo año, también consecutivo, fue de nuevo un francés en ganar después de René Privat.

 

Los favoritos en la salida eran, de entrada, los belgas Rik Van Looy y Émile Daems.

Las pocas esperanzas italianas estaban puestas en Gastone Nencini (ganador del último Tour de Francia), en el ex campeón mundial Ercole Baldini y en el campeón nacional Nino Defilippis.

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Aquel año, partieron de Milán 214 ciclistas, llegando solamente a la meta de San Remo -288 kilómetros después-  un total de 126 supervivientes en una jornada de fuerte viento en contra que empeoró en la Riviera.

Baldini y Anquetil (que había vencido en el último Giro de Italia) se tuvieron que retirar en la cima del Turchino.

Después de unos excelentes trabajos en equipo, escaramuzas varias y tácticas agresivas, se llega a los pies del Poggio con Poulidor y el holandés Albert Geldermans (ganador de la última Lieja-Bastogne-Lieja) en cabeza.

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Es en esa ascensión final cuando Poulidor ataca y se marcha en solitario, mientras el grupo perseguidor liderado por Van Looy le va recortando y recuperando segundo a segundo.

En la parte inferior del descenso, a dos kilómetros del final, el francés aún conservaba una ventaja de 400  metros.

Cuando entra en la Vía Roma sólo son 100 los metros de ventaja, que son suficientes para entrar con 3 segundos de margen sobre Van Looy y Rino Benedetti. Un final palpitante.

Dicen los que vieron a Van Looy perseguir a Poulidor que echaba espuma por la boca de la rabia que puso en el fallido intento de caza al francés.

El recorrido de la primera gravel de la Sea Otter Europe 

El belga fue “demasiado seguro y presuntuoso” confiando en su posible victoria en San Remo, como luego lo criticaron los aficionados.

Poulidor ganó aquella “Primavera” con un tiempo de 7h 41’ 07’’ a una velocidad media de 37,474 km/h, poniendo término a su falsa reputación “del eterno segundo”, aunque de hecho, siempre había totalizado más clasificaciones como vencedor que de segundo.

Porque Poulidor era un corredor de oro y sus hinchas siempre lo admiraban al pasar: “ahí va Poulidor” y, a pesar de una carrera dominada por la mala suerte, tenía en cambio una popularidad incomparable, siempre bajo el signo de la rivalidad que durante años mantuvo con Anquetil.

Ciclismo en barrica de roble

No sé porqué, no me digáis, pero da la casualidad que muchas pruebas ciclistas clásicas se celebran en zonas vitivinícolas. Ocurrió por primera vez en la Toscana italiana, luego en la Borgoña francesa y aquí tenemos nuestro querido Penedès. Las zonas vinícolas cuentan con una red de caminos y carreteras entre viñedos que son ideales para rodar en bicicleta.

Hubo un día que grupo de cicloturistas de la Unió Ciclista Vilanova, empezó restaurando algunas bicicletas clásicas que teníamos semi abandonadas. Luego participamos en l’Eroica, en plena Toscana y de allí volvimos emocionados.

Y pasó lo que tenía que pasar, y nos preguntamos porqué no en el Penedès, nuestra comarca, llena de caminos asfaltados tranquilos entre viñas y bodegas.

Dicho y hecho, en 2011 empezó todo. Pura nostalgia y romanticismo nos movieron. En el colectivo ciclista igual que en otros, nos gusta vivir y admirar el pasado, todos tenemos en mente imágenes, vídeos o pruebas a pie de carretera desde pequeños. Todos admiramos  un constructor de cuadros, esos maillots de lana, esas gorras,..  todo artesanal, todo tan emotivo.

La épica del ciclismo de antaño, sus largas escapadas, los ataques a pie de puerto, todo aquello lo recordamos y lo reclamamos cuando vemos carreras de la actualidad. Pero es que incluso los jóvenes intentan recuperar materiales y valoran las bicicletas de antes, las consideran como auténticas piezas de museo.

Como is dije arrancamos nuestra “La Pedals de Clip” en 2011. Fuimos ocho ciclistas desde Vilanova i la Geltrú. Meses antes ya estábamos poniendo a punto nuestras viejas monturas. Al dejar el carbono, los automáticos y los materiales modernos nos preguntamos  cómo habíamos podido montar esos hierros. Al finalizar ochenta kilómetros, sólo ochenta kilómetros, nos dolía todo, las manos, los pies, espalda, pero quedamos enganchados al ciclismo clásico.

Al año siguiente hicimos una convocatoria vía redes sociales y el blog con el nombre de “La Pedals de Clip” con 45 ciclistas en la salida desde Sant Cugat Sesgarrigues. Allí empezamos a ver el boom y el interés del personal por ese tipo de ciclismo. En 2013 dimos el salto pusimos la salida y llegada en Sant Martí Sarroca, un lugar ideal con una llegada preciosa en un castillo e inglesa románica. Vinieron algunos profesionales como Recio, Prieto, Edo, Iturat, Pedro Torres, etc… y empezamos a hacer homenajes. El primero fue a Miguel Poblet, que por desgracia falleció quince días antes. En esta edición ya viene 145 ciclistas.

Hace dos años nos hicimos mayores: 240 participantes, nos vienen algunos ingleses con un gran homenaje al polifacético Jaume Mir, el hombre anuncio, asistente y gran persona con más de cincuenta años en las llegadas de las grandes pruebas. El año pasado conseguimos traer a Pedro Delgado, en el treinta aniversario de su victoria en la Vuelta a España del 85 con el equipo MG-Orbea, siendo Gin MG una empresa de nuestra ciudad y el principal esponsor de nuestros maillots. En esta edición participan 425 ciclistas.

No es sencillo montar todo esto. Son muchos trámites, cada vez más complicados, cabe tenerlo todo al día, desde la ambulancia, permisos de tráfico y seguro de los ciclistas a personal de protección civil en los cruces más importantes y marcar con flechas las dos rutas, al margen de las inscripciones, las bolsas de los participantes, los avituallamientos, los regalos, los sorteos y un largo etcétera.
Pero nuestro fin de semana no se resume en la marcha, intentamos crear “caliu”, ambiente vamos, para el sábado tenemos conferenciantes, charlas, exposición…

Complace ver que cada año tenemos más participantes jóvenes. Parece que ha calado fuerte la épica del ciclismo de antaño. Vemos que restauran bicicletas, buscan maillots y zapatillas de la época. Supongo que la moda fixie ha ayudado un poco. También las imágenes de pruebas ciclistas de antes fomentan este tipo de ciclismo, ver a Coppi, Bartali, Merck, Ocaña en acción emociona, eran unos auténticos héroes.

Luego está el impacto en la zona. La implicación del pueblo de Sant Martí Sarroca ha sido ejemplar, nos han acogido muy bien y creen en la prueba. Poco a poco nos han ido colaborando algunas bodegas, la DO Penedès. Los avituallamientos llevan producto de la zona y el regalo incluye botella de vino de la zona. Las casas rurales y hoteles se van llenando esos días y los familiares visitan bodegas en el tiempo libre.

Este año os esperamos ya desde el sábado 21 de mayo, en las dependencias del Castillo de Sant Martí Sarroca con una exposición de pintura sobre ciclismo clásico del reconocido pintor Miguel Soro (Xàtiva), una exposición de maillots y material clásico de la mano de José Pérez (Jaca), una de las colecciones más importantes de España, y una charla coloquio sobre ciclismo clásico con Marino Lejarreta (exciclista), Orestes Ribó (zapatillas Ribó), Jaume Mir (polifacético personaje), Sisquillo (mecánico de equipos profesionales y de Orbea), Rubén Peris (President de la Volta ciclista a Catalunya) y Bernat López (editor de Cultura Ciclista).

Ah, y el domingo la marcha en la que Marino sacará su Olmo de la época del Alfa Lum, con una feria y mercado de material, maillots, bicicletas y revistas en la explanada del castillo.

Queremos que “La Pedals de clip” no sea tan solo una prueba ciclista más, que sea un evento de fin de semana dedicado a ese tipo de ciclismo, rutas, charlas, exposiciones, museo, homenajes, videos, fotos, en definitiva recuerdos y romanticismo.

Por Carles Soler- UC Vilanova

Imagen tomada de www.lapedalsdeclip.cat – Angel F. Santos