El récord mundial de Filippo Ganna también es Team Ineos

Filippo Ganna JoanSeguidor

Cuatro minutos y poco para vestir los dos récord del mundo de persecución de Filippo Ganna

 

En el arte de rodar no hay manuales escritos, es un tema que conjura talento, clase, motor y horas de trabajo excelso, lo vemos por ejemplo en Filippo Ganna.

El rodador italiano, alto como una mala cosa, metro noventa y pico es una de esas cosas por las que merece la pena ver ciclismo, una prueba inequívoca de que la naturaleza privilegia a algunos con una pose y una potencia fuera de lo común, una bendición que que es azarosa, pero como te toque, vas listo.

Así funciona el Suunto 5, el hermano pequeño 

Dijimos en su día…

Si nos deleitamos con el efecto resultadista de Miguel Indurain, si nos impresionó la elegante efectividad Brad Wiggins, si nos apasiona la silueta de Tom Dumoulin ¿qué diremos de Filippo Ganna?

y añadimos…

Anotad el nombre, Filippo Ganna, porque nació esos días que Riis y Ullrich le quitaban el sexto Tour a Miguel Indurain. Es un “baby”, uno de esos que da gusto ver sobre la máquina.

 

Hoy Filippo Ganna es el nuevo poseedor del récord del mundo de persecución.

Un prodigio de actuación que desarrolló en el velódromo de Minsk este fin de semana de los Santos en el que parecía que el ciclismo entraba en letargo.

Esos días de otoño, que no parecen para la bicicleta, han dado con dos récords del mundo sobre cuatro kilómetros.

Primero cuatro minutos cuatro segundos y pico, luego con un 4´02´´647, una bestialidad que implica rodar a 59 kilómetros por hora largos, acercándose peligrosamente al límite, esos sesenta por hora que sería la consecuencia de zampar kilómetros a sesenta segundos, algo así como esa raya invisible de las dos horas del maratón.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Dice Filippo Ganna que quiere el récord de la hora tras plantarse en los Juegos Olímpicos de Tokio con este golpe en la mesa.

Ojo que hablamos de una modalidad que ha tenido tremendos especialistas en los últimos veinte años, Brad Wiggins y Bradley Mc Gee, por ejemplo, aunque el hecho de sacarla del programa olímpico la ha penalizado.

La proeza de Filippo Ganna desmiente esa teoría que en Team Ineos sólo se maneja dinero, así de forma alegre, porque también hay trabajo, ciencia y método igual que certifica el ingente trabajo de la pista italiana en una entorno supercompetitivo.

Para quienes crean que la estabilidad de la carretera no beneficia a la pista ahí queda el golpe de teatro de Ganna, negro sobre blanco con la precariedad de Albert Torres, por ejemplo, que situado en la carrera por la gloria olímpica sigue sin equipo…

Imagen: UCITrack2019

¿Por qué hay que apostar por #GoTorresGoMora?

Torres y Mora americana JoanSeguidor

La americana de Torres y Mora parece la opción de medalla más clara para Tokio 2020

Gravel Ride SQR – 300×250

Antes de empezar a rodar, mirando la nómina se veía que no era una americana normal la del Mundial de pista en Polonia.

Había mucho en juego, un título mundial, puntos para Tokio 2020…

Cada selección traía lo mejor de cada casa.

Los alemanes, campeones finales, la pareja de gala con ese portento de pose y potencia que es Roger Klüge acompañado de Teo Reinhardt.

Los belgas con el coco de los seis días, Kenny de Ketele, los lusos con los hermanos Oliveria, los franceses con Benjamin Thomas y Bryan Cocquard, los australianos con la vieja gloria Cameron Meyer, que llegó a ser tricampeón del mundo, Consonni, el lanzador del UAE Emirates

Pirinexus 300×250

 

Una nómina tremenda entre la que nadaban Sebastián Mora, plata hace tres días, y Albert Torres, quien en Polonia no tuvo su mejor omnium.

Quedaron quintos en la americana más exigente de los tiempos recientes, corriendo a contrapié, porque los alemanes llevaron por la cuneta a todos, y no sólo a los españoles.

Escribo estas líneas desde la ignorancia total de saber si ser quintos en un mundial, en una disciplina olímpica, implica beca y sueldo que sustente una apuesta que es arriesgada.

Aunque parezca mentira, va un abismo entre los que corren en pros, en carretera y los que no.

Creo de hecho que, por ejemplo, la pareja francesa Thomas-Cocquard fue campeona del mundo años atrás por ese plus.

Al final del camino el profesionalismo marca la diferencia, a veces pequeña, pero suficiente para marcar el campeón del resto.

Mora y Torres han sido quintos en una carrera complicadísima desde el segundo cero

Pedirles más, se les puede pedir, pero en su descargo va que de inicio no están en el mismo estatus que muchos de sus rivales.

Sebastíán Mora corre para un profesional como Caja Rural, tras el año en blanco, Albert Torres no está en ese nivel, el mismo que en amplia mayoría de rivales se da.

Mov_Gore

Ocurre que, haciendo honor a la verdad, que ellos son la única opción de pista española para reverdecer laureles.

Una pista que está descolgadísma en territorios que un día dominó. un saludo a la cuarteta de hace quince años, y que no tiene más rol que ser testimonial en el velódromo nipón.

Así es la gravel de la Sea Otter Europe 

Mientras otras selecciones crecer y progresan, en la española es una caricatura de lo que un día fue.

Por eso hay que apostar a Mora y Torres como quien lo apuesta todo al rojo, para no volver a pasar el bochorno de un casillero a cero, serían los terceros juegos olímpicos, en una disciplina que llegó a dar el 25% de las medallas.

 

Si el piñón fijo es una religión, el velódromo es su templo

Dicen que probarlo lo es todo. Te sujetan la máquina, te acoplas, arrancas en seco, desarrollo fijo, desarrollo duro, afrontas el primer peralte casi parado, a ritmo de caracol. En filas la primera recta, las piernas se activan, la cadencia se hace profunda, eres redondo, en el segundo peralte subes un poco más. Tomas velocidad, sientes cortar el viento, es mantequilla. Empiezas a volar. El ruido, el aire, la fuerza centrífuga,… rodar en un velódromo es adictivo, quien lo prueba vuelve…

El Velódromo en las ciudades estaba de luto o al menos lo ha estado durante muchos años. En ciudades donde crecía el uso de la bicicleta, se había convertido en el gran olvidado. Parecía que el ciclismo de competición sólo se daba  en las carreteras de las grandes vueltas. El Velódromo quedaba para los jóvenes aprendices.

Pero las tornas cambian, últimamente parece que al Velódromo le están saliendo nuevos pretendientes. Se acaba el luto. Vamos tarde, en países como Inglaterra ya hace días que tiene muchos admiradores y peregrinos.

Hablamos de admiradores algo peculiares. Suelen tener largas barbas, tatuajes, gafas de pasta y ruedan por las ciudades en bicicletas de piñón fijo como si estas fueran una extensión del propio velódromo, el añadido necesario.

El Velódromo representa muchos de los valores del ciclismo. El primero lo llamaríamos “purismo”. Volvemos a lo de siempre, eso de “menos es más”, con la bici más básica posible. Sencillo: dos ruedas, un cuadro, sillín, bielas manillar,… poco más. Todo se centra en la pericia del piloto. La bici de pista pide mucha fuerza, equilibrio, explosividad, precisión. Los  errores se pagan caros. En ella se aprende a estar dentro del pelotón, a ir a rueda. La confianza en la máquina llega a su máxima expresión.

Es filosofía pervive entre muchos “fixeros», los amantes de las bicis de piñón fijo. Debes aprender a ir rápido, a prever los posibles obstáculos y tener la fuerza o la pericia suficiente para parar una bici sin frenos en medio de la ciudad, entre coches y peatones.

Por eso estos practicantes buscan lugares donde sacarle el máximo jugo a sus simples maquinas. Simples en apariencia, pero con un abanico de posibilidades muy amplio y al final todo termina donde empezó: en los velódromos.

Estos nuevos ciclistas sienten complicidad por los pistards y lo hacen porque entienden qué significa llevar una máquina de piñón fijo entre las piernas, porque entienden los riesgos que se corren a ciertas velocidades sin frenos y porque para estos nuevos ciclistas les resulta más familiar lo que pasa en un velódromo que lo que pasa en el Tour.

Hay nuevas iniciativas que acercan al ciclista de calle a los viejos velódromos. Hablamos como no del Velódromo de Horta, en Barcelona, el único anillo olímpico de España. Aquí se ha creado el club “Pista Barcelona”, que como su propio nombre indica está enfocado a la pista convirtiéndose en una de las escuelas más activas en un velódromo. Lo conduce Jaume Mas (ex seleccionador nacional de pista) para poder trasmitir su pasión por esta disciplina a todos estos nuevos ciclistas. Como en el Velódromo eso es lo importante, que la inercia nunca pare.

Desde Barceloneta Bikes

Imagen tomada de www.lfgss.com

INFO

Haz tu “Moverber” ciclista con Sencillo Bikes

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Intentando unir el ciclismo con “Movember”, nos dio por hacer unas “salidas en bici con bigote”. Sin carácter competitivo ni organización reglada alguna, con un recorrido llevadero y peculiar, intentamos unir al numeroso colectivo ciclista de la capital maña y transmitir los mensajes de Movember a la par de pasar una mañana de ciclismo peculiar. Pedro J. Garcia (ciclos Adrenalina) diseña cada año un recorrido de carácter amable y distinguido.

Este año con la colaboración de ciclos ADRENALINA (Zaragoza), promovemos dos acciones, la salida en bici con bigote el próximo 30 de noviembre  y el 15 de este mes, en las instalaciones de ciclos ADRENALINA, se desarrollará una tarde (8.30H) de ROLLSPRINT, una novedad en la ciudad,  de gran éxito en otros lugares, actividad desarrollada por la empresa URBAN Fix STYLE.

Las series UFS ROLLSPRINT son un evento consistente en una competición entre 2 participantes montados en unas bicicletas, sobre una estructura con rodillos que permiten su deslizamiento.

Deben cubrir una distancia de 250* metros en el menor tiempo posible. Mientras los ciclistas pedalean se puede ver su evolución en una pantalla gigante a modo de gráfico.

Modalidades

Formato LIBRE: Se compite por parejas, sin importar sexo o edad, teniendo en cuenta el mejor tiempo.

Formato COMPETICIÓN: Se establecen dos categorías, masculina y femenina, sin distinción de edad.

#Rio2016 La carrera del siglo

La cuarteta de persecución es un engranaje tipo reloj suizo, donde cada pieza suma y se acopla en pos del bien común. En estos Juegos, la persecución por equipos alcanza estatus de prueba estrella, no sólo del ciclismo, de evento en general, porque en ella hay un tipo con aspecto desgarbado que deja perfume de leyenda por donde pasa.

Pero al margen de Brad Wiggins, tenemos uno de los duelos de los juegos, Australia vs Team GB, es decir el duelo de los continentes, de los tiempos. La cita llega aderezada por el “maracanazo” aussie en el velódromo de Londres hace unos meses.

¿Habrá “macanazo” precisamente en Río?

Ahí va el pronóstico de Jaume Mas, auténtico adalid de la especialidad, emocionado por el espectáculo que veremos en el anillo peraltado de Río

Creo que ganará Australia. Me gusta más como trabajan la cuarteta, incluso más que los ingleses. Los australianos cada poco cambian los nombres. En diez años que les he estudiado, es increíble la cantidad de gente que ha participado, quizá hasta veinte corredores. Cuando ves la cuarteta de los ingleses, los cambios son menos, incluso ahora que no están Kennaugh y Geraint, tampoco tienen mucho más. Los australianos podrán los cinco mejores, como en el mundial cuando subieron al podio seis a por la medalla de oro.

Al querer hacer todas las series a tope, creo que se rodará muy cerca, si no por debajo, del récord del mundo, y para ello se necesitan reservas. Por ejemplo no creo que Wiggins falle en ninguna serie. Estos pequeños cambios pueden marcar la diferencia. La base australiana será la misma que la del mundial

Hasta juniors trabajan a tope esta especialidad, luego pasan a la carretera a Europa. Vuelven por la llamada de la selección, con la lección aprendida, porque lejos de su casa no descuidan la pista y acuden a la convocatoria. Los ingleses no tienen tantos ciclistas para escoger sobre el papel. No descarto que Australia baje de 3´50´´. El campeón deberá batir seguramente el récord del mundo. El bronce estará entre Nueva Zelanda, Italia y Dinamarca.

En chicas me decanto por USA porque trabajan por y para la persecución por equipos. Están poniendo todo, todo, todo, en esta prueba. Les da igual todo lo demás. Material, medios, preparación,… lo tienen todo destinado a esto. Poner la biela a la izquierda en la bici quizá les ayude en la arracada, todo suma, todo es un poquito más. Las otras dos plazas de podio las veo entre Australia y GB.

Imagen tomada de British Cycling

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Juega a los juegos en tu bici con Bkool

Los imprescindibles de 2016 (I)

Por delante doce meses, 365 días, sin contar el primero de enero, estamos en año bisiesto, para anudar una nueva campaña ciclista que empieza fuerte porque el World Tour se ahorra los rigores del suave invierno europeo arrancando desde Australia y los ciclocrosmen se meten en harina de cara al mundial.

 

  • El relevo que llama en el barro. Casi de sopetón, sin previo aviso, dos críos, porque no dejan de ser dos imberbes dotados de un talento precoz, querrán jugarse en el mundial absoluto lo que les tocaría hacer en el sub 23. De esta manera Van Aert y Van der Poel se postulan a la modalidad de invierno, saltándose la generación intermedia que les separa de Nys, esa es la de Meeusen, Pauwels y compañía. Zolder será el primer hito de la campaña ciclista.

 

  • A vueltas con Alberto Contador. Sin duda el foco que este año acompañará a Alberto Contador brillará con más intensidad que nunca. Puede ser su ultima campaña, eso dijo, aunque aquí no estamos tan seguros de que así sea. No obstante, e impresiones al margen, estamos ante el auténtico punto de inflexión de lo que se ha llamado “la edad de oro del ciclismo español” porque si Contador cuelga obviamente lo deja el mejor especialista en grandes vueltas de su generación. Tour y Juegos marcan su agenda, y de la suerte que corra en el primero depende si lo deja o alarga una fecunda trayectoria.

 

  • Año bisiesto, año olímpico. Hablando de los Juegos Olímpicos, la presencia de estos en el calendario y la unánime dureza que todos distinguen en el recorrido, condiciona mucho la campaña, pues esa dureza abre el abanico a gran parte de las estrellas que se jugarán el pan en el Tour. A falta de concretar su recorrido, si bien se conoce a grandes rasgos, la Vuelta puede ser la gran damnificada de la cita brasileña.

 

 

  • ¿Cabe mejora en el Team Sky?. Ya que hablamos de ciclismo inglés, el Team Sky surge como siempre cual faro en la tormenta de las dudas que nos asaltan en la previa de la temporada. Los hombres de negro asuntan, si cabe, más. Sus fichajes no son al azar y han vuelto a completar una plantilla de ensueño de la que sólo se cae Richie Porte, pero que incorpora Kwiatkowski, Landa e Intxausti, entre otros, sin obviar lo que ya manejan. Curiosamente, el Tour, lo más difícil ya lo tienen, ahora querrían la excelencia y ésta pasa por primavera u otra gran vuelta.

Foto tomada del FB del Tour de Francia

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Conoce Benidorm y Peñiscola sobre ruedas

La persecución perfecta

Este jueves noche pudimos ver una excelente final de persecución por equipos que Nueva Zelanda acabó por ganarle a Gran Bretaña, tras un tira y afloja memorable en el que los “all blacks” sacaron lo mejor de sí mismos para remontar a una cuarteta, la británica, que aunque competitiva, dista de ser la memorable combinación de estrellas y “savoir faire” que le ha dado por ejemplo las dos últimas medallas de oro olímpicas en la especialidad.

La persecución por equipos es un arte de magia y equilibrio a más de sesenta kilómetros por hora. Necesitas talento, calidad y técnica a partes iguales. En España, Jaume Mas bebió la tradición de su padre en la preparación de esta modalidad, muy prestigiada pues es de las pocas del fondo que ha resistido la criba del programa olímpico. La clave está en entrenar, entrenar y entrenar para que, casi rozando la perfección y haciendo cuatro kilómetros por debajo de los cuatro minutos puedas optar a un top ten.

En su biografía, Brad Wiggins describe con detalle el entrenamiento y guion que llevaron a UK  a firmar el doblete mundial-juegos en 2008 con un equipo cuyo sólo relato de nombres dejó huella: Ed Clancy –también presente en los mundiales de París-, Paul Manning, Brad Wiggins y Geraint Thomas –protagonista estos días en el Algarve-.

Precisamente por ese orden se dispusieron. Clancy, con background de velocista, tenía el mandato de arrancar. El hoy ya veterano pistard se puso al frente e incrementó hacia la velocidad de crucero tras unos 25 segundos al frente. Le tomó el relevo Manning y el ritmo ya rozó los 66 kilómetros por hora. Entró Wiggo con la consigna de que nada se fuera de las manos: tranquilidad y buenos alimentos. El mejor persecucionista individual del cuarteto fija la cadencia ante la entrada de Geraint, el cuarto y más joven.

El primer kilómetro se pasa en minuto tres segundos  tras hacer la primera vuelta en veinte segundos. Shane Sutton, desde el interior de la elipse, recuerda: “Seguid la línea”. El tren es uno. Son cuatro ciclistas en un hilo de peralte. El manejo de la situación les lleva a rodar con centímetro y medio entre rueda y rueda. Una obra de arte a más de sesenta por hora.

Segundo kilómetro en 57 segundos, a razón de poco más de siete segundos la media vuelta. Se exige extra de concentración, quien tira no puede ceder ni un ápice. Prohibido bajar la velocidad. Tercer kilómetro en poco más de 57 segundos. El grupo de cuatro se hace tres y estos tres entran en zona roja. “El dolor es indescriptible” dice Wiggo. Nadie puede mirar hacia delante, nadie puede girar la mirada. Ajenos al dolor, pero también al jolgorio que resuena en la pista. Todo para rodar con holgura por debajo de los cuatro minutos. Todo para firmar un doblete al que sólo se aspira cada cuatro años y posiblemente no más de tres o cuatro veces en la vida.

Imagen tomada de www.cyclingweekly.co.uk

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3Un año más PowerBar será el suministrador de los geles, barritas energéticas y recuperadores para todos los participantes en la más prestigiosa carrera de Mountain Bike que se celebra en España, la Andalucía Bike Race. ¡Una prueba de categoría internacional! que tendrá lugar del 22 al 27 de febrero.
En esta edición, Andalucía Bike Race ha superado su récord de inscripción por quinto año consecutivo, con 374 parejas. También es un nuevo hito el número de nacionalidades representadas, provenientes de 30 países diferentes. Una experiencia deportiva única en un entorno extraordinario como son las provincias de Jaén y Córdoba, y PowerBar no podía faltar a la cita.
Cabe destacar además este año el aumento del número de mujeres, tanto en categorías élite femenina como mixta, posiblemente gracias a la igualdad en premios en metálico dispuestos por la organización que suman más de 17.000 € a repartir entre las categorías élite femenina y masculina.

Los seis días y la “belle époque” del ciclismo

Estos días hemos disfrutado del Mundial de pista en el velódromo de Cali con uno de los grandes nombres de este circo recién retirado: Franco Marvulli. El extrovertido suizo era el rey de los seis días, en ellos contrataba, manejaba y encandilaba al respetable. Marvulli era la punta del iceberg de este coto pistard que lamentablemente no se trae las figuras de la carretera como un día lo hizo.

Escuchar a Federico Martín Bahamontes, el escalador de escaladores, hablando de sus americanas con Miquel Poblet es simplemente una delicia. Oírle comentar esas interminables carreras de velódromo en las que Rik Van Steenbergen era el terror, donde los fondistas tenían que confundirse con la velocidad de sus parejas suena a ciencia ficción en nuestros días. Hasta el ciclista más antagonista a un velódromo, Jesús Loroño, fue habitual de los seis días. ¿Se podría contar con la presencia de Froome, Contador y Purito en unos seis días? Eso es “ciclismo ficción”.

Pero hubo un tiempo en que eso no fue así. Hubo un tiempo en que disfrutamos de Laurent Fignon, Eddy Merckx, Francesco Moser y Rik Van Looy dando vueltas como locos a una elipse peraltada, impulsados por el público que lo veneró en julio, durante el Tour, que les chilló en las clásicas y que ahora les veía a tocar en la pista.

Ahora las estrellas de este tinglado son ciclistas con cierto nombre en la carretera como Teo Bos, Michael Morkov, Iljo Keisse y Niki Terpstra, quien ganó los seis días de Gante antes de hacerlo en  el Tour de Qatar y opositar a ser uno de los nombres de la recién inaugurada primavera, no en vano fue uno de los inquilinos del ultimo podio de Roubaix. Pero no nos engañemos, a pesar de la calidad de los citados, un poco más de caché sería deseable, pues ello le daría la proyección que este maravilloso evento merece.

Los mejores años de los seis días fue la “belle époque” del ciclismo. Hoy la cosa es mucho más de andar por casa. Bajo los auspicios de Patrick Sercu, una leyenda con 88 victorias en este tipo de pruebas, los grandes nombres no se ofrecen ni por un buen puñado de pasta. Por ejemplo Sercu admite que quiere a Mark Cavendish, no olvidemos su condición de campeón mundial de americana, pero Patrick Lefevere no le permite prodigarse.

Quizá convenga un cambio de chip y potenciar estos bolos de ciclismo bajo techo, cuidar estas cápsulas que mantienen vivo este deporte entre escarcha y heladas, al margen de poner las estrellas a rodar muy cerca de sus fans. Y es que por mucho que nos neguemos, vamos hacia un ciclismo global, e interrelacionado, donde tenemos tanto ganadores del Tour que vinieron del BTT, como Cadel Evans, como buenos pilotos de BMX que triunfan en carretera: Peter Sagan.

Por cierto que los próximos seis días tendrán una pareja española vestida de arco iris.

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Inscripciones para la “Roubaix castellana”

El GP Canal de Castilla es un proyecto ciclista que pretende importar el modelo europeo de “clásica”.

Las inscripciones para la segunda edición de la prueba, que verá la luz el fin de semana del 19 y 20 de julio en Medina de Rioseco (Valladolid), comienzan el sábado 1 de marzo.

El Club Deportivo Sirgas Románicas nos propone tres grandes pruebas:

  • El sábado se celebra el II GP Canal de Castilla, un recorrido de fondo de 163 Km. donde se incluyen 51 km de pistas de tierra divididos en 10 tramos especiales, los tres más largos por las sirgas (caminos paralelos) del histórico Canal de Castilla. El paso por varias pequeñas cotas, pueblos escénicos con adoquines de nueva factura y la multitud de cruces contribuyen a hacer merecedor al trazado la denominación de “Roubaix castellana” que varios medios ya le han atribuido.
  • El domingo tendrá lugar el II Retro GP Canal de Castilla una marcha reservada a bicicletas de carretera anteriores a 1987 y ciclistas que vistan maillots “vintage”. Serán de 66 Km. de longitud que coinciden en gran parte con el comienzo y final de la prueba larga.
  • Para completar un fin de semana enteramente dedicado a la bicicleta, paralelamente se celebrará el III Encuentro de Bicis Clásicas GP Canal de Castilla (inscripciones a partir del 1 de junio).

La exposición de bicicletas antiguas “Pasión por lo clásico”, centrada en bicicletas del S. XIX y de la marca Opel, un mercadillo ciclista en zona de meta y actividades paralelas para participantes y acompañantes (menús especiales, descuentos en visitas turísticas, “GPCC solidario”…) completan una variada oferta que convertirán a Medina de Rioseco y al Canal de Castilla en un auténtico espectáculo ciclista en el tercer fin de semana de julio.

Más información e inscripciones en www.gpcanaldecastilla.com

 

 

Los motivos para ver el mundial de pista

Ya ruedan los bólidos por el velódromo de Minks. Jornadas éstas, las que van de hoy al domingo, que ponen en solfa el nuevo ciclo olímpico, entre Londres y Río de Janeiro. Será complejo ver a un español en el podio, pero mantengamos la esperanza. La cuarteta ya ha rodado en tiempos de luchar por el bronce. Esperemos surja algo bueno. Falta nos hace.

La pista es la aristocracia del ciclismo. Quizá porque en ella no sopla el frío sobre la mejilla ni la lluvia empaña la visión. Así se podría pensar, pero no es del todo cierto. La pista es el laboratorio del ciclismo, su génesis. Algo así como el prólogo del libro. ¿Por qué preguntaréis? Pues porque en ella, entre olor a linimento y rodajes de pelousse, han surgido talentos, muchos, y técnicas, las que más, pero también se han explorado límites, tales como el del trabajo en equipo, la coordinación llevada a su punto antagónico, la velocidad sin más, y las mejores tácticas. No lo olviden, un velocista de pista no tiene nada que ver con el de carretera. Pero nada.

Eloy Teruel, una de las bazas más evidentes del combinado español, se ve fuerte ante la puntuación, una carrera que aúna poderío físico pero sobretodo una amplitud de miras y sentido táctico como pocas. Todo pasa rápido, todo en un segundo. Si no estás, no existes, te doblan y para casa. En carretera hay opción de enmienda, aquí no. Suerte Eloy.

Sin embargo a mi entender la esencia de la pista es la velocidad y si me permiten de ésta me quedo con la individual. Sí ya sé, el keirin, siempre esa nipona modalidad, se considera el culmen de la modalidad, y quizá así sea, pero no me convencen, me quedo con la velocidad.

Vean el vídeo de presentación del mundial bielorruso, que seguramente dominen los australianos, como casi siempre. Detecten que hay un momento de quietud, dos ciclistas quietos, manteniendo el equilibrio, sin respirar. No pestañean. Es un sur place, una técnica que una vez se alargó tanto, tanto, que se acotó para evitar que las competiciones se eternizaran. Aquí vemos la raíz del fenómeno. Un mano a mano, dos en el peralte. El duelo en su máxima expresión. Tenemos cinco días por delante. Avanti.