El placer de rodar por el Giro de Italia no tiene precio

El GiroE nos abrió las puertas a la pasión del Giro y la mística de la bicicleta en Italia

El speaker del GiroE, en la fresca mañana de Aosta, presenta a Marco Leona como uno de esos “italianos por el mundo”, una fórmula televisiva que como aquí también funciona en la bota itálica.

Marco sube al podio de presentación, se apresta a firmar. Es un científico que vive en Nueva York, como responsable de investigación en el Metropolitan Museum of Art. Es un tipo curioso, cercano y tremendamente culto, un amante de la bicicleta, pero también de Italia y su cultura.

A veces participo en charlas -nos cuenta- sobre mis descubrimientos en patrimonio cultural y represento Italia en foros como embajador cultural”. Admite debilidad por el Piamonte y el Valle de Aosta.

Marco forma parte del equipo del ENIT, el ente de turismo italiano, que toma parte en las etapas de GiroE, el Giro de Italia de bicicletas eléctricas paralelo al que estaba ganando Carapaz, que exploraba ese fin de semana las angosturas de Aosta y su valle.

Entrevista a un participante en el EGiro 2019

 

 

Es una acción que reúne unos treinta prescriptores, periodistas y medios de medio mundo, que tiene como fin ser el altavoz de las infinitas atracciones que Italia tiene para el ciclista.

Conduce el grupo Maximiliano Lelli, un tipo flaco, no muy alto, que habla tranquilo pero actúa rápido. Le precede su palmarés ciclista, tercero en aquel Giro que Franco Chioccioli le sentenció a Marino Lejarreta en el Pordoi, y las puertas del podio de uno de los Giros que ganó Miguel Indurain.

Max Lelli, equipo ENIT

Tengo buena relación con RCS -organizador del Giro-. La bicicleta es mi vida, lo es todo, por mis años de profesional, los anteriores de niño. Ahora el ciclismo es placer, alejado del estrés de los resultados y la presión de las carreras” nos cuenta Maximiliano, Max en la grupeta, siempre dispuesto a ayudar a otros.

Con Marco, con Max, con periodistas venidos de Rusia, Brasil y California, pudo rodar Toni Marin, co-founder de El Cuaderno de JoanSeguidor. Una experiencia increíble, por entre las neveras del Lago Serrú, los glaciares de Courmayeur y la abigarrada belleza del lago de Como, en la que El Cuaderno de JoanSeguidor pudo ver para contar.

«Ha sido la primera vez y eso se ha notado y el esfuerzo hecho por el ENIT para dar a conocer Italia y el GiroE creo que ha valido la pena. La gente de la agencia ha estado pendiente de nuestra comodidad. Sara y Francesco en este sentido ha trabajado muy bien y no ha sido sencillo, porque la experiencia era pionera y en ciertos sitios no estaban muy enterados de la salida de la carrera, no así en la meta. La experiencia en global es alucinante y si sigue creciendo será la bomba» cuenta Toni.

“La bicicletta nel cuore”

Montó en bicicleta desde que tengo memoria -afirma Marco, que ha venido de New York expresamente para nutrir esa pasión infinita por el ciclismo-. La bicicleta no es un medio de transporte, es algo más, en mi caso aire, brisa, libertad. Mi abuelo me regaló una Legagno cuando iba a la escuela elemental. Crecí con ella, siempre con una Legagno, la bicicleta de Gino, mi querido Bartali, el gran héroe de tiempos muy complicados. Aunque campeonissimo sólo hubo uno, y fue un piamontés llamado Fausto Coppi”.

Orfebrería, el norte de Italia se ha distinguido mundialmente por la profusión de marcas que han dado al lugar fama mundial: “Somos pioneros, fabricamos las bicicletas de los campeones desde siempre -completa Max Lelli- y no sólo eso, seguimos innovando con materiales y formas que llegan desde el Véneto a todos los lugares del mundo”.

Hablar de bicicleta en estos lugares es tocar algo muy íntimo. Tú estás dentro del Giro y te tratan de forma increíble, la gente salía de sus casas a saludarte. El cómo el Giro cala en la gente y en los pueblos es algo que hay que ver. En Avligiana, por ejemplo, el alcalde nos recibió para que habláramos de ellos, haciendo hincapié en las fiestas patronales y todo lo que tienen que ofrecer

Avigliana un pueblo que enamora

La llegada a la casa del pueblo nos atiende Andrea Archinà, nos habla de su paso de la historia Castillo atacado por franceses y cañones apostados en épocas pretéritas, la ciudad se adorna para recibir un evento que sirve de promoción tanto nacional como internacional.

Casa consistorial Avigliana con Sr.Andrea Archinà

 

Calles adornadas para el paso del Giro 2019

Paseando por sus calles uno ve la ubicación privilegiada con murallas y edificios con señales haber pasado la historia por ellos.

 

Al día siguiente pedalearíamos por sus calles empedradas y preparadas para nosotros, viendo guirnaldas de color rosa típicas de esta carrera italiana.

Edificios con historia…

 

Los lugares que hacen la tradición  

En Pinerolo, Max pudo conocer a Marina Coppi, palabras mayores, y saber de Fausto y una grandeza imperecedera. “Soy toscano, y debo decir Gino Bartali, pero Coppi fue un perfeccionista, hablar de él me lleva a Mario Cipollini y el atractivo que nunca muere por mucho que pase el tiempo

Pinerolo fue uno de los sitios que Coppi situó en el mapa, con aquella increíble cabalgada que entraba en Francia desde Cuneo. Pero Italia es un privilegio de la naturaleza y el ciclismo: “Tenemos los puertos que han hecho la historia, que han escrito la historia -prosigue Max- Puertos de siempre como el Pordoi, la belleza de la Marmolada, los gigantes del Gavia y Stelvio, pero también más recientes, nuestro “Angliru”, aunque más largo y más duro, llamado Zoncolan”.

No sé el motivo, pero en la primera jornada nos pararon a unos ocho kilómetros de meta del Lago Serrú, justo donde Amador tiraba de Landa. El recorrido entre acantilados fue increíble, tuvimos buen tiempo y se disfrutó mucho el paisaje. La llegada a Courmayeur tuvo cierta dificultad por la lluvia, hubo una caída un poco fea de unos de los participantes. La salida de Aosta fue muy bonita y solventado cierto problema con las baterías en San Carlo, al menos pudimos hacer el final «a pelo» al pie del Montbanc. Lo del Lago de Como superó todas las expectativas. Fue la más bonita, la subida a Civiglio y el descenso fueron increíbles porque había tanta gente apostada que vivimos el ambiente del Giro” relata Toni sobre las tres etapas.

 

Pinarello, bicicletas eléctricas, preparadas para etapa GIROe

 

Cambio de batería en etapa GIRO E

 

Momento del cambio de batería eléctrica en la etapa del Giro Italia 2019

«No se puede describir sentir la emoción de tanta gente chillando por Civiglio -prosigue Toni-. En ese punto había muchos españoles. A un kilómetro del alto nos pararon para que los capitanes de equipo pudieran esprintar»

El Nivolet “ahí donde nací a escasos veinte kilómetros, recorrerlo fue increíble -interrumpe Marco-. Salir del pueblo medieval de AVracersoft_tmpigliana, no muy lejos de Turín. Fue emocionante”.

Marco ha recorrido grandes urbes americanas en bicicleta como New York y Washington DC, pero también parajes recónditos de California, pero se queda con su GiroE: “Es fantástico, me ha encantado la experiencia, superando incluso L´ Eroica, que es mucho decir. Camino de Courmayeur conocí San Carlo donde Carapaz iniciaría la conquista del Giro que subimos en parte sin la ayuda de la batería, recordando la épica y dificultad de este deporte. Civiglio, en la etapa de Como, fue un punto y a parte, una locura con la gente gritando”.

Ese día de giros por Como y su lago, se cruzó Ghisallo, la ermita de los ciclistas. Entrar en su iglesia es sumergirse en la historia que escribieron los grandes de todas las épocas, condición y nacionalidad.

Pisarlo un día, respiraréis el aire que millones de amantes de la bicicleta un día han probado o ansían hacerlo.

La experiencia del GiroE

La bicicleta eléctrica llegó hace unos años y se ha quedado, se ha instalado entre nosotros.

El GiroE es una iniciativa que sólo puede ir a más -dice Max-. Con una e-bike se abren posibilidades para todo tipo de aficionados, no nos engañemos, hay que pedalear también, el éxito depende de lo bien que se gestione el motor. En dos años veo bicicletas eléctricas por todos los lados”.

En el GiroE “se planteó que un grupo de aficionados pudiera disfrutar in situ los últimos cien kilómetros de cada etapa que conociera los escenarios de la leyenda, con el público ya apostado esperando la caravana y los profesionales” completa Max.

«Es una experiencia que debes vivir por sensaciones, te controlaban mucho la velocidad a la que ir, sin GPS ni móviles. Había tramos especiales que debías cubrir a una velocidad concertada y quien mejor lo clavaba, ganaba ese tramo. Fue muy divertido, porque no puedes correr, debes mantener el grupo compacto e ir todos juntos» completa Toni.

«No se puede describir con palabras la posibilidad de subir los puertos con el mismo público que luego animará los profesionales, la gente se vuelve loca viéndote pasar, llegando al pueblo de llegada y viendo luego la carrera entre los pros, sabiendo lo duro que es el terreno en el que se juegan la victoria” concluye Marco, quien vive en New York con un vínculo estrecho a su tierra, raíces y sobretodo pasión, sus mejores momentos siempre son sobre una bicicleta, y éstos en Italia son especiales.

En Italia el ciclismo es Giro y mucho más

Giro de Italia Como helados JoanSeguidor

Cualquier paso que se dé por Italia evoca bicicleta, ciclismo, ciclistas…

Un grupo de hombres toman café en un pueblo del norte de Italia, cerca de Como, digamos que se llama Erba.

Es una pequeña población, una plaza central, con un campanario románico de estilo lombardo asomando por entre los tejados.

Oyen ruido, un altavoz en tono de carreras, notan movimiento.

Giro de Italia Erba JoanSeguidor

El GiroE, la versión de bicicletas eléctricas del Giro de Italia, está en los prolegómenos del inicio de la etapa.

Los equipos se suceden por el podio de presentación, el speaker adorna de dignísimo italiano la escena, le confiere épica, leyenda…

Gravel Ride SQR – 300×250

 

Los hombres miran por la ventana del bar mientras uno hojea La Gazzetta, se preguntan sobre la hora a la que pasará el Giro, el grande, el original por sus calles, discuten el resultado de Courmayeur.

Richard Carapaz ha dado un zarpazo importante.

«Se le ve fuerte » dice uno.

Todos asienten que Vincenzo no lo va a tener fácil para un tercer Giro en su palmarés.

Es una tertulia de bar, de bar italiano, como en cualquier otro bar de la bota, principalmente en uno del norte, en Lombardía, Véneto o Piamonte, porque aquí el ciclismo es algo más.

SQR – Cerdanya Cycle

 

El Giro de Italia es un calambre rosa que recorre Italia en el sentido que el organizador marca sobre el mapa.

Es la plasmación de un amor incondicional por este deporte.

El ciclismo es Italia, Italia es ciclismo

El recorrido de esa etapa lleva hasta Como, es por el norte de Milán, ahí donde la llanura lombarda trepa por los primeros estribos de los Alpes, estribos por cuya entraña surgen lugares preñados de magia, entre otros el lago de Como y los que rodean el lugar.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Un día antes la excursión por el Valle de Aosta, ese rincón afrancesado que se encaja entre Suiza y Francia, nos había descubierto la esencia del Giro de Italia más allá de la competición, los corredores, los puntos y los podios.

Cada pueblo, cada rincón, cada ventana, cada farola, cada zócalo, cada fuente, cada vallado, cada todo es susceptible de ser adornado, coloreado y tintado de rosa.

Es el «horror vacui» llevado al ciclismo, nada queda exento de ser tocado por el velo del Giro.

Por la noche castillos iluminados de rosa, por la mañana carteles y globos cuelgan por doquier.

 

El camino es una especie de Jabobeo hacia el teatro de Coumayeur, allí donde asoma el Montblanc con glaciares que parecen sostenidos por una mano invisible.

Un Jacobeo que no se marca por conchas y sí por bicicletas rosas que las entidades locales han pintado en el suelo o distribuido entre la gente que las cuelga donde se puedan colgar.

Giro de Italia Courmayeur tres kilometros JoanSeguidor

De por las angostas calles de Courmayeur, a tres kilómetros de la meta, emerge un grupo de niños en bicicleta.

 

Son bikers, pequeños aficionados que portan una banderita rosa que ondean con pasión, pasión de Giro de Italia.

Giro de Italia Courmayeur JoanSeguidor

Luego irán hasta la cima y tendrán la meta para ellos, para entrar como lo hará Richard Carapaz unas horas después.

Una periodista de la RAI los recibe, les pregunta por la experiencia y la emoción de ver el Giro en directo y haber trepado por las rampas de un lugar cuya belleza abruma y significado encoge, pues en breve los mejores ciclistas del mundo pasarán por él.

Giro de Italia meta Courmayeur JoanSeguidor

SQR – GORE

 

Niños en el Giro de Italia, sangre nueva, que rueda no pare.

La pasión no sólo se hereda, también se cultiva.

Coumayeur es una fiesta en medio de un paisaje que corta la respiración.

Suena música, se pone la sirena para alertar de los sorteos entre el público, música de suspense para poner en alerta del Giro que viene, de los favoritos, los capos que se están dando en la durísima subida a San Carlo.

Abajo, cada esquina del pequeño y selecto pueblo tiene algo relacionado con el Giro.

Giro de Italia Astoria JoanSeguidor

Arriba la caravana publicitaria entra como un elefante en una cacharrería, con ruido, música, alboroto.

«Il Giro d´Italia è divertimento» machaca el speaker.

Luego vendrán los corredores, las carreras, autógrafos, fotos… y el atasco de la bajada.

Cuando la caravana del Giro de Italia pasó por el arco de meta de Como, al día siguiente, la jornada había transcurrido con la mirada empañada por la humedad de un tiempo cambiante, a veces lluvia, a veces sol, y la emoción de atravesar sitios de la historia de Ghisallo o Sormano.

Giro de Italia meta Como JoanSeguidor

 

Como es famosa por muchas cosas.

Es Italia, pero bien podría pasar por un pueblo suizo más, por paisaje y paisanaje.

Como es refinamiento, selección, por aquí no pisa cualquiera, sin embargo ello no resta un ápice de pasión por el Giro.

La plaza de la catedral está repleta de gente que corretea por entre los stands del village del Giro.

Sorteos, ruletas, quioscos de camisetas, es la atmósfera del Giro cayendo sobre la gente invadiéndolo todo.

Son días de frenesí por Italia, el país hecho por y para el ciclismo.

El Giro es la proa de una pasión que se dota de contenido todo el año, con cientos de eventos relacionados con la bicicleta, con el ciclismo, con el amor por los clásicos que demuestran en cada cosa que hacen.

El ciclismo en Italia es orfebrería del corazón, algo tan íntimo que no se entiende hasta que no lo ves…