¿Qué buscan los niños en la bicicleta?

Cada año desde la Federació Catalana de Ciclisme celebramos una “trobada”, un encuentro, para ciclistas pequeños. Para nosotros es vital como Federación la promoción del ciclismo entre los más jóvenes porque les da la oportunidad a muchos de conocer todas las modalidades del ciclismo y aprender técnicas nuevas y variedades de bicicletas diferentes. Al final vemos que a todo niño que le gusta la bicicleta, disfruta con cualquier bici y modalidad.

Esta vez tuvimos mucha más afluencia que el año pasado. En tres horas cerramos las inscripciones de los cuarenta niños, cuando el año pasado tardamos 48 horas. Lo que nos alegra es ver que más de la mitad estuvieron ya el año pasado, y los que no pudieron repetir es porque pasaban a cadete.

Yo creo bien que funciona porque al final quieren practicar el deporte que les gusta y pasárselo bien. Eso la bicicleta se lo da. Nosotros les ofrecemos practicar ciclismo en cinco modalidades diferentes, y muy sitios pocos lo hacen. Con nosotros pueden probar BMX, trial, BTT, carretera y pista, y rodar en los diferentes circuitos, además del entorno natural del Parque de Collserola donde se lo pasan genial, haciendo rutas en BTT. Les damos buenas recomendaciones, buena alimentación a media mañana, consejos en nutrición y mecánica. Se divierten aprendiendo.

Ellos quieren estar con sus amigos y compañeros pero aquí conocen y hacen nuevos amigos, pues han venido niños de toda Catalunya. El ciclismo para ellos es relacionarse con nuevas amistades, jugar y aprender. Si os soy sincera ni reparan en la dureza de este deporte. Están tan entretenidos en hacer habilidades, gincanas, juegos y tirarse por bajadas de BMX o por la montaña. Para ellos es todo una diversión.

Cuando pase esta etapa verán que la bicicleta les ha aportado amistades, compañerismo, juego en equipo, buenos hábitos de alimentación, de salud y de cuidar el material. El ciclismo es una parte de su formación como personas.

Yo creo que ninguno viene con idea de ser profesional o luchar por ello el día de mañana. Si es verdad que ven a sus ídolos en la tele, pero los ven como eso: ídolos. Ellos sólo piensan en coger la bicicleta para jugar, aprender, y divertirse, ir a competiciones a formarse, pero ninguno piensa más allá de esto. Se lo irán encontrando mientras vayan subiendo de categorías, será algo que se podrán plantear y empezar a soñar a partir junior.

Creo que debemos ofrecer más facilidades para que los padres sepan dónde apuntar a su hijo. Los clubes y escuelas ya hacen muy buena labor, y algunos están a tope con ochenta niños a su cargo. Sin embargo muchos padres llaman a la federación interesándose dónde apuntar a su hijo a hacer ciclismo. A veces apuntarles a ciclismo es algo difícil para los padres, en cambio apuntarse para fútbol resulta más sencillo porque las propias escuelas e institutos ya les dan esa información.

Por Marta Vilajosana, técnico de la Federació Catalana de Ciclisme

Imagen tomada del FB de Carles Pradas

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El Spartan by Suunto a prueba…

Lo que se llama escuela de ciclismo

Esta mañana al saltar a ese corral que es Facebook, he leído esta reflexión de Jesús Ruiz, el presi del CC Sant Boi, respecto a los parámetros en los que se mueve una escuela de ciclismo, un término muy usado y no siempre preciso, aunque el molde del Sant Boi no es el único que conozco. Hay, afortunadamente, alguna más que se precia de tal etiqueta.

Como siempre, no he podido hemos más que estar de acuerdo en lo que dice y, con su permiso, traigo aquí la integridad de su reflexión alrededor el apasionante mundo del ciclismo de los más enanos.

He podido ver hoy los mínimos que nuestra federación exige para ser una ESCUELA DE CICLISMO. Claro, aquí como en todo surgen discrepancias, pero una cosa es clara, nadie que lleve dos años haciendo esta labor puede querer estar al nivel de quienes llevan desde 1982 trabajando de lo lindo en ello. Es lógico, razonable, y se demuestra en el tiempo unas ganas de trabajar sin caer en la desidia a pesar de las muchas vicisitudes que hemos pasado, evidentemente el trabajo ha dado resultado.

Ahora que todo rueda se ve fácil, la dificultad fue echarlo a rodar.

El término ESCUELA DE CICLISMO estaba muy desgastado, muy usado sin propiedad, en cualquier coche de equipo o maillot figuraba esa coletilla, pero ser una escuela es mucha responsabilidad, es algo mas, es una programación y una regularidad. Es mantener los valores que lleva intrínseco la palabra » escuela » y llevarlos en el tiempo, porque sí, existe un perfil de escuela y un perfil de alumno de la misma, y eso creo que lo estamos mimando con esmero. No hay lugar para los súper campeones de escasa edad en esta casa (a pesar de que se gane, y lo celebremos, como no, pero no es ahora el objetivo). Con el tiempo si , nos gustará verles alzar los brazos, y el hecho de que ahora no les dejen elevarlos solo servirá para que tengan mas ganas de disfrutar para un día hacerlo.

Nada de lo que se solicita para la homologación como escuela a los clubes es fácil ni sencillo de conseguir.

* Se habla de una cantidad mínima de técnicos, en esta casa 9 titulados

* Se habla de una cantidad de alumnos (entiéndase por el que asiste a sesiones guiadas formativas y de entreno, no solo se trata de «hacer millas» indiscriminadas para luego ganar carreras). Pues eso de alumnos también vamos bien servidos. 

* Se habla de que los clubes para homologarse deberán disponer de un lugar seguro para la práctica del ciclismo infantil, aquí disponemos de él, y aunque hay quien piensa que somos gente con suerte, puedo dar fe en primera persona que hubo que trabajar y pelear para acreditarlo y ganarse un hueco (años, demasiados de reuniones y proyectos, de mil horas….). Pena que cuando las cosas ya son realidad parece que se han hecho solas.

Y sobretodo, y una de las cosas mas importantes, habla de un requisito del que yo personalmente me he quejado siempre, los clubes con escuela deben organizar eventos de base: ya sean Ginkanas, carreras infantiles federadas, o lo mismo me da que populares abiertas.

El ciclismo sin promoción ni organizaciones pierde toda su esencia.

Vivimos en el mundo ciclista en el que casi nadie organiza, todos tienen un equipo y organizamos los de siempre. 

Las quejas a esa normativa exigida está claro que saldrán en nada, pero que a nadie se le olvide, los que están en algún sitio, han tenido que llegar hasta ahí andando, y no rápido, con paciencia, tesón y mil trabas, para que hoy nos llamen afortunados, que lo somos, pero a base de «feina, molta feina».

Muchos hemos paseado infantiles hace 17 años por sitios que ahora no pasaríamos ni locos. Hemos dado sesiones de habilidad en los rincones que buenamente nos habilitaban, pero sobre todo hemos trabajado infatigablemente para tener lo que hoy es una realidad, una de las escuelas con sus respectivos equipos, yo diría que de las mas grandes de España, por no decir la que más seguramente (90 licencias entre infantiles, cadetes y júniors en el mismo club). Y un circuito, una instalación digna que no ha sido más que el colofón a algo que ya existía, herramienta indispensable para el buen desarrollo de nuestra actividad con los mas pequeños.

Personalmente diré que por la parte que me toca o nos toca, no necesitamos estar en ningún club del Gourmet de las escuelas, todos podemos estar en un mismo nivel y todos homologados, pero eso sí, que a cada cual se le reconozca el trabajo que realmente hace. No es cuestión de estatus, sino del merecido reconocimiento a mucha gente.

A los Carrero, Moreno, Paniagua, Mañanes, y que narices también a un servidor y a otros que seguro olvido pero estuvieron. A los actuales y presentes por darle continuidad, faltaría más !!.

Imagen tomada de www.fccv.es

Niños que van en bicicleta a la escuela

Hace pocos días Purito Rodríguez presentaba en Andorra su marcha cicloturista. Sin conocimiento previo, el autor de este blog tuiteó que sacar una marcha de este calibre no es quizá lo que más necesite ahora mismo el ciclismo, cuya vertiente de ocio funciona casi sola al calor de este renovado culto al cuerpo que muchos nos hemos impuesto como forma de vida. Apunté que la apuesta de Purito debiera ir en dirección a los más pequeños y recibí una respuesta clara de Emili Pérez –a quien agradezco la deferencia- apuntando que el ciclista que causó baja en el último momento en la Volta tenía una escuela de ciclismo en el llamado país de los Pirineos.

Admitiendo el error, por no conocer dicha escuela, sí que me hice eco en esa conversación de la importancia que tenían las grandes estrellas de este deporte, en activo o retiradas, en devolverle parte de lo que éste les había dado y que la mejor forma era la base. De hecho hace unos años el propio Purito aportó de su bolsillo el dinero que salvó una importante carrera catalana. Y puse como ejemplo, el admirado plurimedallista olímpico Chris Hoy quien se ha embarcado en su tierra en la promoción de la bicicleta como medio de transporte para los más pequeños en su camino a la escuela.

Ciertos políticos ya han contactado al velocista de Edimburgo para expresarle su interés en saber cómo hacer posible que cuando lleguen a viejos puedan ver el sueño de sus nietos yendo  a la escuela en bicicleta. “Parece sencillo pero ¿cómo lo hacemos?” le dicen. Hoy está en ello.

Mientras los números hablan por sí solos. El 90% de los críos en UK tiene bicicleta y sólo el 20% la usa para ir al colegio, si bien poco menos de la mitad quisiera ir en ella. Los padres también dicen la suya y uno de cada cuatro admite que el tráfico es disuasorio para no dejarles coger la flaca por las mañanas. Otro motivo que se indica son los robos, en este caso un 14% expresa su miedos a que los chavales sean “tangados” por el camino.

Para Hoy la opción de la bicicleta no admite discusión. Igual que Chris Boardman se incluye en el grupo de gestión de los fondos gubernamentales para la mejora de las infraestructuras ciclista en las islas, el escocés ataca la base y prodiga sus apariciones en eventos relacionados con la campaña de divulgación de la bicicleta entre los niños, una campaña que, no olvidemos, de tener éxito sería meterle la bicicleta por los ojos a una generación entera, con lo que ello implicaría en el futuro.

Entre otras cosas Hoy, quien no olvidemos vive en un país de meteorología complicada y lluvia pertinaz, ha dicho:

Ir en bicicleta al colegio es una buena forma de empezar el día. Te deja fresco y preparado para lo que queda de día. Además le da a la familia opción de compartir los momentos del trayecto y les aleja del stress matutino de los coches

Lo primero es la seguridad, es decir llevar a los niños perfectamente equipados, con su casco, perfectamente visibles y las bicicletas a punto, sin olvidar hidratarse antes, durante y después del trayecto

Por cierto no os perdáis esta noticia sobre Vitoria y la formación de escolares para usar la bicicleta en su día a día.

Imagen tomada de bicigasteiz.com

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La gorra de Lucky Bästerds para primavera/verano

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Ideal para usar debajo del casco. Es una gorra muy ligera que absorbe el sudor pero a la vez muy transpirable debajo del casco para mantenerte fresco. El material que utilizamos hace con que sea muy cómoda de utilizar. Confeccionadas a mano, en Barcelona.

Nuestros niños no saben ir en bicicleta

Hay una frase que llevo muchos años escuchando. Una frase que llena la boca de muchos políticos e iluminados sobre la bicicleta. Una frase que oigo en discursos estúpidos: “Hay más bicicletas que balones”. Al decirla, se sienten conocedores de todo sobre la bicicleta. Pero la realidad es otra. Posiblemente siga habiendo más bicicletas que balones, pero nadie ha hecho un estudio para ver hasta qué punto esto cierto.

En estas fechas Navideñas, la realidad es muy diferente a otros años, antes cualquier chaval o chavala debía de tener una bicicleta, era como el regalo que antes o después un crío recibía, unos prematuramente, otros a edad más avanzada. La regla fue que a partir de los cuatro o cinco años, la gran mayoría de jóvenes ya sabían ir en bicicleta.

Hoy muchísimos jóvenes, y no tan jóvenes, no saben ir en bicicleta, un hecho real que es fácil de detectar en eventos infantiles y escuelas, una penosa realidad para un mundo, el nuestro, que en teoría pretende incorporar la bicicleta como un elemento de transporte más.

Pero volvamos a los Reyes de este año. La preocupación de las familias es ir a un gran centro comercial a comprar los regalos. El apartado de juguetes, quizás alguna pieza de ropa y la gran mayoría buscando tecnología en tiendas especializadas: consolas, juegos, móviles, tabletas……

Y ¿quién piensa en que un buen regalo puede ser la bicicleta? Señores, en muchas familias ni se les ocurre pensar en una bicicleta, no se acuerdan de este objeto, no lo consideran interesante. Quizá es que hayan oído tantas barbaridades relacionadas con la palabra bicicleta que se les ha borrado de su mente.

Estos días los propietarios de tiendas de bicicleta se llaman entre ellos hablando de un problema es común entre ellos: no se venden bicicletas, que la gente ni siquiera entra a preguntar… Hay un problema a largo plazo aquí, mi opinión es que si antes para un niño la bicicleta era ilusionante, ahora no lo es.

De lado quedan los otros “lobbies” de la bicicleta, que son minoría: gente adulta que opta por el fixed, el turismo de alforjas, el paseo urbano, el “ciclista friki”… y además los que todavía creemos en el ciclismo de toda la vida: la carretera, las salidas de fin de semana en el mal llamado cicloturismo, la competición…..la BTT…

Pero nos queda luchar contra el gran lobbie del coche. No vale de nada quejarnos de las muertes de ciclistas a través de redes y otros foros. Hay que decir basta. Estos quejidos solo los valoramos los amantes de la bicicleta. hay que encontrar alguien se preocupe de que los ciclistas se ganen el respeto de los conductores. Y en ello los ciclistas tenemos mucho que aprender: vamos sin documentar por la carretera, nos saltamos los semáforos, vamos en paralelo en carreteras de curvas sin preocuparnos de dar paso a los conductores, bajamos los puertos rozando la imprudencia temeraria. Es una cuestión de derechos y obligaciones. Tenemos que hacernos querer para que los conductores piensen que la bicicleta es interesante y luego se acuerden de que ésta es un buen regalo para su hijo es una bicicleta.

Texto de Jordi Escursell, creador de www.aritmedepedal.com