La bici no hace al ciclista

El tema es recurrente y no por más repetirlo creemos que le hacemos justicia. El ciclismo es un deporte iniciático: desde pequeños con un recorrido que va casi desde la más tierna infancia, seis o siete años, hasta que se deja de practicar, en caso de que se llegue, a nivel profesional. Por eso lo que inculquemos a nuestros hijos en los primeros años les valdrá para siempre.

El otro día un crack de ciclista y persona llamado Israel Núñez puso en solfa los valores que encontró en la bicicleta cuando ésta le atrajo desde pequeñito. El que ahora veis perfectamente equipado, el que tenía una Pinarello que quitaba el hipo cuando corrió para Kaiku, empezó con una bicicleta de BMX, normalita, corriente pero eficaz porque sus piernas la hicieron eficaz.

No tuvo el mejor material pero sí las vivencias y las lecciones que le dieron la llave de seguir progresando hasta decir que él sí, él vivió de la bicicleta, mejor o peor, pero vivió y hoy sigue siendo el día en que, con otro trabajo, la bici le sigue llenando y dándole grandes momentos.

Con esto venia a decir que es de vergüenza, repito, de vergüenza la actitud de muchos padres que inculcan a sus hijos los valores que el día de mañana les podrán conducir a la frustacion. Tener una bicicleta de ultima generación a los diez años, si te la puedes permitir, es perfecto, pero no lo ideal.

Una mejor bicicleta no hace mejor al ciclista, en todo caso le ayuda, pero a esas edades las lecciones deben ser otras, porque confiarlo todo a cosas que no son estrictamente las lecciones de tu cuerpo, de las carreras y de tu entorno es marcar al crío desde pequeñito.

Alberto Contador Velasco hay uno, como hay un Alejandro Valverde Belmonte, y querer encontrarlo a los doce años es machacar al crío y que un día coja esa carísima bicicleta y todas las presiones a las que se le somete y lo tire todo por la borda. Hacedme caso, sé de l o que hablo, a mi hijo le dado por el fútbol y es vomitivo lo que se y se oye en la grada, eso cuando el crío no te viene con el modelo de CR7

¿De verdad queréis algo tan vacío para vuestros hijos?

Por ultimo una verdad como un puño, la firma un buen amigo de este espacio, Jesús Ruiz, el presi del Sant Boi, que podrá caer mejor o peor, pero no esconde lo que piensa:

En estos últimos días he recibido por mail varias consultas para entrar en nuestros equipos que por cierto ya están cerrados por motivos numéricos y de reglamento al margen de que mantener más corredores es insostenible. No salgo de mi asombro al ver como en la segunda línea de sus correos y antes de sentarse cara a cara conmigo y sin conocerles ya me dicen que que material les damos.
En serio que la gente está tan mal ?
Ese nivel de interés y descaro. Pedir sin dar ? Y peor aún sin haberse visto ni las caras. Increíble. La realidad siempre supera la ficción.
Suerte a esos padres managers, seguid así que vais bien …..«

¿Qué le pasa al ciclismo más pequeño? (y III)

A corto plazo el ciclismo de base seguirá adelante, pero progresivamente si se sigue así, está abocado al fracaso.
 Hay cosas que se van mejorando, claramente sí, pero los ritmos de mejora en una sociedad en la que todo fluye más deprisa son insuficientes. El ciclismo va años atrasado y si no se aceleran los procesos se morirá en el intento de modernización.

En chicas cada vez va habiendo mayor inscripción pero los procesos que permiten tener a la mujer una mayor participación y visualización van también ralentizados.
 Las chicas han demostrado tener un nivel espectacular en todos los ámbitos, sea regional, nacional o internacional. Ver una carrera de mujeres está enganchando a un buen número de aficionados al ciclismo que habían dejado de seguirlo por el simple hecho que en los hombres todo el esfuerzo es medido al milímetro, cosa que para mí resta espectáculo y ese espectáculo lo están asumiendo las chicas.

Todo deporte de competición tiene un punto de espectáculo, si tu controlas todos y cada uno de los aspectos de un deportista desde que se levanta hasta que apaga la luz para dormir, estás interfiriendo y eso está sucediendo sobre todo en el ciclismo masculino. 
Esto puede sonar a contradictorio a lo que antes hablaba de la modernización del ciclismo y en parte lo es, pero creo que una cosa es ir variando las carreras y otra es convertir al ciclista en un autómata que no piensa y no actúa sin que le digan que lo haga.

Plantearle al ciclista una situación nueva no es malo si a la vez él mismo, por sus propios medios y no dirigido, la resuelva, vamos, lo que comúnmente se dice jugársela: atacar cuando el corazón o la cabeza se lo diga y no cuando se lo indique una máquina. Actualmente es jugar al juego de quien tiene más físico o más medios puede lograr ese fin y no quien es el más astuto.

Oigo mucho cosas sobre el ciclismo master y el de base. Hay que tener presente que el ciclismo naster es un mundo dividido entre los que quieren conseguir la gloria que nunca pudieron tener y los que hacen esto por pura diversión. Un veterano al que ya se le pasó la fecha de ser un ciclista consagrado no tiene sentido que se la juegue con dopaje o con entrenamientos extremos ya que no es el momento para eso, por el contrario el que lo hace por diversión, ya sea empezando o retomándolo como en mi caso sobre todo lo que aportamos es ilusión.

Los que son padres suelen tratar de que sus hijos también practiquen este deporte, por lo que sería un aporte de cantidad, y cuanta mayor cantidad suele haber mayor calidad, cuantos más niños mayor es la competitividad entre ellos, ojo vuelvo a repetir, que no buscamos fomentar la competitividad en todo su esplendor, pero todos sabemos que si dejamos a los chavales solos, entre ellos compiten y muchas veces de una manera más divertida. Volvemos al fútbol, un partidillo entre amigos da igual quien gane, al día siguiente no habrá un ranking para saber quién ha ganado más partidos, ni quién marcó más goles, pero ese día se esforzaran por marcar muchos goles.

En algunos casos las carreras master también ayudan a que algunas pruebas no desaparezcan, ya que es más fácil vender a una institución una prueba numerosa que una con poca gente, e incluso a autofinanciar las carreras con las inscripciones. Lo que el colectivo master no está dispuesto es a que cuatro organizadores, sin incluir a empresas privadas, se lucren a cuenta de estos y que ese dinero de inscripciones se vaya destinado a costes íntegros de la prueba.



El cicloturismo sí que no veo cómo puede ayudar a la base, pues se trata de otro tipo de ciclismo muy diferente al que hemos tratado en toda el post. El cicloturismo es básicamente diversión, turismo y en algunos casos superación personal, pero desde el punto de vista siempre individual y no del logro colectivo. Yo lo considero como una excursión organizada pero encima de una bicicleta donde conocer gente, compartir afición pero sin la necesidad de lucha. Es cierto que hay gente que trata las marchas como competiciones encubiertas, pero acaba siendo un grupo muy reducido de gente y son gente que no suele relacionarse mucho con los demás, por lo que el resto de personas que acuden a estos eventos no les suele acabar siendo un perjuicio, al contrario de las carreras competitivas en las que sí se ven excluidos a la primera de cambio.

Por Pablo Martínez Beis, de 32 años y actual director deportivo de Nivel 1, ciclista de categoría master en el Club Deportivo Pinarium de veteranos. Es también colaborador con los monitores de la escuela de triatlón su club y ha colaborado en las escuelas de ciclismo de varios clubes de la provincia de Pontevedra. Lleva desde que tenía 10 años en el ciclismo y actualmente también es organizador del Trofeo Concello de Pontevedra de ciclocross.

Si quieres ver los dos anteriores post:

¿Qué le pasa al ciclismo más pequeño? primera parte
¿Qué le pasa al ciclismo más pequeño? segunda parte

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No cargues con tu bicitodo el viaje, sólo disfrútala

¿Qué le pasa al ciclismo más pequeño? (II)

Yo creo que la cultura del esfuerzo no ha variado apenas, lo que pasa que actualmente poseemos de una tecnología que nos hace más fáciles las cosas. 
En el ciclismo actual pasa igual que hace 20 años, solamente hay que trabajar la motivación para que los chavales sepan disfrutar esforzándose. 
El tema psicológico es algo que bastantes veces vemos que pasa de puntillas, pero que los pocos equipos que más éxitos colectivos consiguen son los que realmente lo trabajan. Es relativamente sencillo motivar a quien tiene claro que esto le gusta, lo realmente difícil es conseguirlo en alguien que aún no sabe que le gusta.

Si los niños están practicando un deporte que no les atrae jamás se conseguirá que den el 100% y entonces se verán ciclistas malhumorados y pedaleando sin ganas perdiendo así posibles futuros talentos para este deporte.

También deberíamos alejar a los padres de los aspectos deportivos y confiar en la gente preparada para esos trabajos, los cuales muchas veces pecan en los errores que ya he mencionado, por la presión que supone tener que trabajar con los niños y a la vez “aguantar” a los padres.

Con la tendencia actual en la sociedad a que todo sea transparente estamos sobrepasando la línea que separa el trabajo de un director deportivo de la educación de los padres. 
Los directores deportivos y monitores deben hacer su trabajo sin interferencias y sin ser atosigados por los padres, que en algunos casos pretenden que sus hijos de la noche a la mañana pasen a ser el nuevo Alberto Contador o el futuro Alejandro Valverde, saltándose los pasos previos de aprendizaje.

Está claro que parte de las soluciones reside en tener dinero, un dinero que las propias federaciones no poseen pero si aún mantienen algo de poder para echar una mano en la búsqueda de patrocinadores a los clubes que lo soliciten, siempre y cuando estos clubes posean ciclistas que tengan unas cualidades y un propósito de futuro, pero esto solo es un paso secundario aunque a mucha gente le parezca que rompe el principio de igualdad y neutralidad, pero recordemos que esos ciclistas van a representar a esas federaciones en campeonatos.

Principalmente debemos desterrar a esos dirigentes anclados en el pasado con una mentalidad del ciclismo de antaño, donde a pesar de las cribas naturales que se van haciendo a medida que pasan de categoría tomaban la salida 200 ciclistas en categoría Junior en una prueba de nivel provincial. Esos tiempos han pasado, Miguel Induráin ya no está ganando Tours de Francia uno tras otro, el ciclismo se ha modernizado y la mentalidad de la sociedad va evolucionando, o en algunos aspectos involucionando, y por lo tanto no debemos seguir con planteamientos de hace 20 o 30 años.


Muchas propuestas son directamente rechazadas por las federaciones al no adaptarse a la manera de pensar de sus dirigentes, aunque haya una gran mayoría de sus asociados que son los que financian a estas federaciones piense lo contrario.
 Otras veces son los propios clubes, o representantes de los clubes en las asambleas las que rechazan las propuestas, incluso partiendo de las propias federaciones, porque recordemos esto no es un cortijo personal donde los mandatarios pueden o deben, según el caso, hacer lo que les da la gana aunque por desgracia muchas veces es así.


Por Pablo Martínez Beis, de 32 años y actual director deportivo de Nivel 1 y ciclista de categoría master en el Club Deportivo Pinarium de veteranos. Es también colaborador con los monitores de la escuela de triatlón su club y ha colaborado en las escuelas de ciclismo de varios clubes de la provincia de Pontevedra. Lleva desde que tenía 10 años en el ciclismo y actualmente también es organizador del Trofeo Concello de Pontevedra de ciclocross.

Imagen tomada de http://livedeportes.com

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No cargues con tu bicitodo el viaje, sólo disfrútala

¿Qué le pasa al ciclismo más pequeño? (I)

El presente del ciclismo de base en España es muy desolador, puesto que hay muchos niños y niñas a nivel general apuntados en las escuelas municipales, que luego ni acuden a las actividades y entrenamientos y menos a las competiciones. El número de licencias en categorías inferiores se ha reducido bastante, a pesar del aumento de éstas por lo que algo mal se tiene que estar haciendo desde los clubes en estas categorías.


Con todo el futuro no lo veo muy claro, porque la gente sigue teniendo asociado el ciclismo con un deporte de tramposos, antes con el dopaje físico y ahora con el tecnológico.

Con la bicicleta pasa algo paradójico, ya no es una actividad que ha dejado de ser pasada de moda, al contrario, ahora se toma como un artilugio que ayuda a desplazarse más rápido, como en el momento que fue creada. Otra cosa es que hablemos de ciclismo como deporte y no podemos esperar a que les atraiga a los más pequeños un deporte tan sacrificado como este porque seamos sinceros, ¿a quién le gusta sufrir?

Por eso, mi opinión, compartida con bastante gente, es eliminar la competitividad en categorías inferiores. Ese es uno de los primeros pasos. Luego convendría no desechar a los niños de menos nivel, echándolos de las carreras cuando se descuelgan. Cabe animarles…

En el fútbol, por poner un ejemplo de un deporte que todos conocen, se juegan unos partidos con un tiempo determinado y si el equipo no tiene el mismo nivel que el rival pierde, pero no deja de jugar el tiempo reglamentado pero en el ciclismo si tú no tienes el mismo nivel que los primeros eres apartado sin poder completar tu carrera, lo ideal es poder dejarlos completar las carreras, aunque sean doblados pudiendo hacer el tiempo total de la carrera. 
Estamos hablando de ciclismo como un juego y no como una competición pura. A estas edades tienen que aprender a darse relevos, moverse en grupo, en general a coger habilidad en una bicicleta y no salir a ganar con estrategias de equipo.

En realidad la mala situación del ciclismo se ve en todas las modalidades, el ciclismo actual ha cambiado y mucho y ahora no es tan habitual ver a niños y niñas dedicándose únicamente a una especialidad.

A los chavales les gusta hacer carretera, pero también competir en el monte, se puede ver un ejemplo en Madrid, Asturias o Valencia donde se hacen carreras de ciclocross para escuelas donde los más pequeños acaban probando un sinfín de modalidades, las descubren, juegan y aprenden.

No son soluciones, pero sí pequeños pasos donde, además de fomentar la especialidad, hacen que haya actividad durante todo el año, se reúnan para estar juntos sean del equipo que sean, jueguen y de paso se desfoguen echando una carrerita.

Está claro que el BTT para menores suele tener más participación por el hecho de que a los más pequeños les das la oportunidad de hacer una o dos carreritas pequeñas y no les obligas a estar toda una mañana para simplemente un minuto de competición en una gynkana ciclista, cosa que no es obligatoria por reglamento, pero que es la costumbre y lo fácil.

Como dije también pesan las percepciones negativas que se tienen sobre el ciclismo. Por un lado, no creo que esos aspectos afecten directamente a los niños, pero sí afectan a la imagen que se transmite a los padres y tutores que son los que deciden si sus hijos son apuntados a las escuelas deportivas o no.

Los niños muchas veces desconocen los peligros que está entrañando la carretera, de los métodos de dopaje y de otros aspectos peligrosos del ciclismo pero si sus progenitores que en un afán de protección en bastantes casos no quieren ese mundo tan oscuro para sus hijos.

Debemos hacer examen de conciencia con los medios de comunicación donde la partida la tiene ganada el fútbol y donde el ciclismo sólo es noticia si Fulano usaba una sustancia prohibida o mengano parece, solamente a juicio del periodista o aveces aficionadillo al chismorreo de turno y por desconocimiento, lleva un motor en su bicicleta. Véase el último caso de Wout Van Aert en la Copa del Mundo en Italia o el anterior fin de semana con la derrapada de la rueda trasera de su bici.

Por Pablo Martínez Beis, de 32 años y actual director deportivo de Nivel 1 y ciclista de categoría master en el Club Deportivo Pinarium de veteranos. Es también colaborador con los monitores de la escuela de triatlón su club y ha colaborado en las escuelas de ciclismo de varios clubes de la provincia de Pontevedra. Lleva desde que tenía 10 años en el ciclismo y actualmente también es organizador del Trofeo Concello de Pontevedra de ciclocross.

Imagen tomada de http://livedeportes.com

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Conoce y visita la casa del ciclista

¿Qué buscan los niños en la bicicleta?

Cada año desde la Federació Catalana de Ciclisme celebramos una “trobada”, un encuentro, para ciclistas pequeños. Para nosotros es vital como Federación la promoción del ciclismo entre los más jóvenes porque les da la oportunidad a muchos de conocer todas las modalidades del ciclismo y aprender técnicas nuevas y variedades de bicicletas diferentes. Al final vemos que a todo niño que le gusta la bicicleta, disfruta con cualquier bici y modalidad.

Esta vez tuvimos mucha más afluencia que el año pasado. En tres horas cerramos las inscripciones de los cuarenta niños, cuando el año pasado tardamos 48 horas. Lo que nos alegra es ver que más de la mitad estuvieron ya el año pasado, y los que no pudieron repetir es porque pasaban a cadete.

Yo creo bien que funciona porque al final quieren practicar el deporte que les gusta y pasárselo bien. Eso la bicicleta se lo da. Nosotros les ofrecemos practicar ciclismo en cinco modalidades diferentes, y muy sitios pocos lo hacen. Con nosotros pueden probar BMX, trial, BTT, carretera y pista, y rodar en los diferentes circuitos, además del entorno natural del Parque de Collserola donde se lo pasan genial, haciendo rutas en BTT. Les damos buenas recomendaciones, buena alimentación a media mañana, consejos en nutrición y mecánica. Se divierten aprendiendo.

Ellos quieren estar con sus amigos y compañeros pero aquí conocen y hacen nuevos amigos, pues han venido niños de toda Catalunya. El ciclismo para ellos es relacionarse con nuevas amistades, jugar y aprender. Si os soy sincera ni reparan en la dureza de este deporte. Están tan entretenidos en hacer habilidades, gincanas, juegos y tirarse por bajadas de BMX o por la montaña. Para ellos es todo una diversión.

Cuando pase esta etapa verán que la bicicleta les ha aportado amistades, compañerismo, juego en equipo, buenos hábitos de alimentación, de salud y de cuidar el material. El ciclismo es una parte de su formación como personas.

Yo creo que ninguno viene con idea de ser profesional o luchar por ello el día de mañana. Si es verdad que ven a sus ídolos en la tele, pero los ven como eso: ídolos. Ellos sólo piensan en coger la bicicleta para jugar, aprender, y divertirse, ir a competiciones a formarse, pero ninguno piensa más allá de esto. Se lo irán encontrando mientras vayan subiendo de categorías, será algo que se podrán plantear y empezar a soñar a partir junior.

Creo que debemos ofrecer más facilidades para que los padres sepan dónde apuntar a su hijo. Los clubes y escuelas ya hacen muy buena labor, y algunos están a tope con ochenta niños a su cargo. Sin embargo muchos padres llaman a la federación interesándose dónde apuntar a su hijo a hacer ciclismo. A veces apuntarles a ciclismo es algo difícil para los padres, en cambio apuntarse para fútbol resulta más sencillo porque las propias escuelas e institutos ya les dan esa información.

Por Marta Vilajosana, técnico de la Federació Catalana de Ciclisme

Imagen tomada del FB de Carles Pradas

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El Spartan by Suunto a prueba…

La bicicleta, un divertimento que educa

Somos un grupo de amigos, apasionados por este deporte y que creemos un puede aportar mucho a la sociedad. Así que de ahí surgió la idea de aportar nuestro granito de arena en forma de «Educando con el ciclismo”.

Como no podía ser de otra manera todo surgió pedaleando. En una salida de domingo, comenzamos a hablar en la grupeta. Uno conocía a Purito, otro a Markel, empezamos a darle vueltas y de ahí salió una idea que pasó de una charla encima de la bici a una realidad, pues creemos que la bicicleta es una muy buena forma de transmitir valores útiles a los más pequeños, siempre desde el punto de vista de que el deporte base es para divertirse.

Así plantemos las jornadas, con objetivos que no distan mucho de lo que imaginamos: fomentar el deporte en los más pequeños, concretamente el ciclismo, potenciar la educación en valores y hacer que esto lo transmitan los ídolos que estos chavales tienen.

Así “Educando con el ciclismo” es un poco lo que hay reflejado en nuestra web: una sucesión de charlas y mesas redondas con ciclistas profesionales y deportistas de elite. Ademas de forma paralela organizamos una carrera de escuelas donde participan chicos y chicas de diferentes Comunidades Autónomas junto a una marchas para mayores. Aquí hay para todos.

Para Ejea de los Caballeros implica una buena exposición a nivel nacional, dentro del mundo de las dos ruedas y también la mejora de la sociedad en general. El impacto económico para un solo fin de semana viene por parte de las 3.000 personas de fuera que llegan a la localidad.

Para nosotros lo más importante, es que los críos hagan amigos de otros lugares con los que compartan afición con el deporte como nexo común a todos ellos, siempre con el primer objetivo de disfrutar.

La competición es buena, qué duda cabe, ya que ayuda a superarse. Lo peor sin embargo es la presión añadida que comporta. Los niños ya son competitivos de por sí, y si se les presiona quedan atrás valores como el altruismo, compañerismo, respeto y algunos más.

Por eso esto lo planteamos como una diversión en la que se adquieren los valores de los que tanto hemos hablado: respeto, compañerismo, esfuerzo, trabajo en equipo, amistad, superación…

Ah y sí, nos acordaremos de David Cañada, un gran deportista y mejor persona. David es nuestra rueda a seguir.

Desde Ciclismo es vida

Niños de ocho años subiendo el Tourmalet

Esta mañana antes de la carrerita de rigor, bajo este plomo de calor que cae sobre nosotros, sondeamos el móvil para detenernos en esta noticia:

Another British eight-year-old conquers the Tourmalet

Sí, en efecto, un crío de ocho años subiendo el Tourmalet. Un hors categorie hollado por un niño en su más tierna infancia. Yo sinceramente a veces alucino con lo que leo y veo. Es el segundo además, y uno de los rotativos de mayor predicamento en el panorama “brit” de ciclismo le dedica una noticia, foto incluida, en home page. Perfecto, tú, llevemos a nuestros críos a crecer echando los hiladillos en una cima que, como bien reconocen en la noticia, es la meca de muchos adultos.

Muchas veces he pesando, y me han dicho, qué pensarían nuestros abuelos sobre las animaladas que a algunos se les ocurre respecto al deporte. Maratones, utra trails, Quebrantahuesos y otras demencias a los pocos meses de practicar un deporte. Ahora no contentos metemos el gusanillo a los críos por vena y de forma rápida y dolorosa. Es contradictorio que un medio que machaca a pros que se dopan y dan positivo, bendiga esta atrocidad. No hay por donde cogerlo, y habla de la hipocresía que envuelve mucho de ese discurso “clean” que nos proclaman desde los resortes anglosajones.

No obstante, si queréis entreteneros un rato, mirad los comentarios. Alguno hay coherente. “Tiene toda la vida por delante para subir el Tourmalet” dicen. Otro aduce que no hay nada de malo en que los críos se prodiguen en tan mítico lugar y para justificarse habla de la obesidad infantil en sociedades avanzadas. Hay que joderse, si queréis evitar que vuestros hijos caigan en el sobrepeso, llevadlos al Tourmalet y cuando al tercer kilómetro quieran bajarse de la bicicleta torturados por esfuerzos que no les corresponde, les decís que lo hacéis para que evite la obesidad que atenaza a los de su generación.

Imagen tomada de Cycling Weekly

Mi primera bicicleta

No sé qué fue lo que me atrajo a la bici. Antes incluso de caminar me apasionaba el taca-taca, mi madre aún me recuerda que iba como loco con él por los pasillos de casa. Mis inicios sobre la bici pasaron por mantener el equilibrio. Viví hasta los 12 años junto mis padres en una masía de pages hasta mudarnos a Martorell.

En aquel entonces la bicicleta era mi medio de transporte, incluso gané mi primera carrera sobre una BMX en unas fiestas veraniegas del pueblo con camiseta y zapatillas. Al ir a vivir a Martorell, empecé a salir con el club de BTT, Martorell Bike, y, poco después, con la Peña Ciclista de carretera. Norberto, el padre de dos de mis mejores amigos que habían sido amateurs en su época, al ver que seguía sus hijos, diez años mayores, me propuso apuntarme a la escuela CC Sant Boi, me dejó su bici de carretera y ahí empezó todo.

Aún recuerdo mi primera bici, me la regaló mi padrino. Era de paseo de color azul, con ruedas de 14″ con la que conocí el equilibrio al quitarle las ruedecitas posteriores.

La siguiente fue una BMX que me trajeron los Reyes y mi primera BTT la compraron mis padres, a plazos, en una promoción de Caixa Penedes. Recuerdo que su color simulaba el del titanio pero nada más lejos de la realidad. Junto con los amigos, empezamos a experimentar nuestros primeros saltos y al no llevar suspensión delantera, cuando te pasabas un poco, se acababa doblando la horquilla delantera. Las llantas, al ser de acero se ovalaban y ello no nos vino nada mal pues aprendimos de mecánica.  En la actualidad, soy fiel a Massi a la que me une una enorme vinculación y amistad.

Si miro hacia atrás, la bici me lo ha dado casi todo, ha sido y sigue siendo un modo de vida. Antes de mi trabajo, ha sido mi pasión y lo sigue siendo después de profesional. El ciclismo me ha permitido conocer infinidad de personas, muchas de ellas vinculadas al deporte y con mentalidad muy sana. También me ha regalado visitar lugares donde sin ir a pedales no hubiese podido llegar ni ver. Alcanzar retos, alegrías y momentos duros pero que en su conjunto han supuesto una educación en cuanto comportamiento, saber convivir, compañerismo, trabajo, constancia…experiencias y valores de la vida que no se aprenden en el colegio.

En mi caso, al ser de familia humilde, nunca pudieron invertir en un material de primera, siempre he montado bicis de gama media pero eso no ha restado mis ganas de pedalear. Si te gusta el ciclismo, lo puedes practicar con cualquier tipo de bicicleta. De hecho, no he conseguido tener una bici con componentes tope de gama hasta llegar a profesionales.

Entiendo que los padres quieran dar lo mejor a sus hijos, es normal. La cuestión es que en ocasiones, cuando el hijo entra a formar parte de un equipo donde un patrocinador cede su material, se encuentran que la bici que han llevado hasta entonces era mejor. Todo se basa en la educación, que se conformen con lo que tienen, lo valoren y cuiden.

A los padres que quieren la mejor bici para su hijo les diría que una buena bici no te hace mejor ciclista, lo que te hace ser más bueno son los resultados y eso se consigue a base de trabajo, sacrificio, constancia y pasión por lo que haces. Una bici mejor puede ser un premio, si saca bien los estudios o simplemente al ir pasando a categorías superiores. Ahí los márgenes son menores y es cuando ya viene siendo importante otros factores como el material.

Un niño con una bici buena no aprende mejor el «oficio», éste se aprende a base de la experiencia. Con el paso de los años, los conocimientos son los que te hace aprender y una bici mejor, lo único que te puede dar es una cierta ilusión pero que al rodar con ella varios días o kilómetros ya no notas la diferencia. De hecho duelen igual las piernas al apretar sobre una bici que otra.

Vivimos en una sociedad de consumo y sentimos que si no tenemos tal o cual cosa parece que no podemos practicar en este caso ciclismo. La cultura por el esfuerzo debe ser superior a la obsesión por el material. De hecho la ilusión del niño debería ser otra. Ver como mejora sus registros, como domina la bici, como se desenvuelve en grupo, en una carrera…

El material es importante cuando lo que te estás jugando es el pan, en niños lo importante es que se inculquen los valores del deporte.

Por Israel Núñez

Imagen tomada de www.recuperandolacalle.blogspot.com