Ciclistas colombianos: ¿Son los más prematuros?

Ciclistas colombianos JoanSeguidor

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Buena parte de los mejores ciclistas colombianos explotó en edades tempranas

El debate sobre Nairo Quintana parece interminable, que sí rinde igual que hace unos años, que si podrá ganar no ya un Tour sino otra vuelta de tres semanas, que si perdió la chispa, la magia que tenía a sus veintitrés años, que si Egan Bernal o Sosa van a hacerle sombra, que si “Supermán” López era su sucesor…

Se puede especular mucho, los resultados están a la vista: Nairo voló en su primer Tour de Francia pero nunca tuvo opciones reales de ganarlo, y si quedó segundo fue por regularidad y también por un poco de suerte.

Segundo a una inmensidad de tiempo del vencedor, eso no debe olvidarse.

La segunda vez que participó las cosas fueron más claras, Nairo tuvo la victoria a un tiro, pero lo lastraron una etapa y las estrategias de un equipo que entonces no quiso poner toda la carne en el asador.

DT-Swiss Junio-Agosto

Y después nada, después hemos visto a un corredor más maduro, más inteligente, calculador y conservador, pero también menos fuerte en las subidas y a veces francamente descolgado de sus rivales.

¿Qué pasó entonces con los años de “madurez” que todos los expertos prometían?

¿No se supone que los ciclistas alcanzan su plenitud de forma cerca de los treinta años?

Hemos llamado la atención sobre otros corredores colombianos cuyo mayor rendimiento se dio precisamente en sus años juveniles, y que decayeron pronto en comparación con los rivales extranjeros: Parra y Herrera son casos emblemáticos, pero a veces nos olvidamos, por ejemplo, de Álvaro Mejía Castrillón, un ciclista que se retiró a los 26 años, del que también se dijo en su momento que podría ganar un Tour.

O del negro Martín Ramírez, un muchachito veinteañero que derrotó a Bernard Hinault en el Dauphiné y del cual nunca se volvió a saber nada.

Muy al contrario, la trayectoria de los escarabajos parece comprobar que explotan pronto: Gaviria, López, Bernal, Sosa, Nairo, Soler… fueron corredores debutantes cuya fuerza no estuvo acorde con su edad.

Los portabicicletas de Cruz 

Alguien supuso que tal vez la genética y el tamaño corporal hacen que la maduración sea más rápida que en los corredores europeos.

Tal vez por eso una de las carreras que más triunfos colombianos acumula en el viejo continente es el Tour de l’Avenir, justamente una competencia para jovenzuelos.