La Fundación Contador recibe 25.000 euros de Cofidis

Contador Cofidis JoanSeguidor

Alberto Contador recibe el cheque de manos de un directivo de Cofidis

La entidad financiera Cofidis convierte en euros los kilómetros recorridos en las bicicletas estáticas del Pedalón Solidario durante La Vuelta Ciclista a España 2019 para beneficio de la Fundación Contador.

La compañía reafirma así su compromiso con la iniciativa solidaria que en la pasada edición contó con la participación de aficionados al ciclismo de más de 20 localidades españolas. El donativo se destinará a la adquisición de material adaptado para la práctica del ciclismo a personas con diversidad funcional.

Un año más, Cofidis, entidad financiera especializada en la concesión de créditos al consumo y proyectos de financiación, ha convertido en euros los kilómetros recorridos durante el Pedalón Solidario, la iniciativa solidaria llevada a cabo dentro del marco de La Vuelta a España. Durante esta novena edición, aficionados al ciclismo de más de 20 ciudades españolas corrieron 24.637 kilómetros, que se han convertido en una donación en euros para la Fundación Alberto Contador.

El acto de entrega del cheque, celebrado en Madrid, contó con la asistencia de Manuel Fernández, director de Relación Cliente de Cofidis España, y de los responsables de la Fundación Alberto Contador, el ciclista de Pinto y vencedor de Giro, Tour y Vuelta, Alberto Contador, y su hermano Fran Contador. La Fundación destinará el importe tanto al desarrollo de programas de ciclismo adaptado como a la adquisición de material específico para la práctica de este deporte entre personas con discapacidad.

Con este donativo, Cofidis reafirma su compromiso con el ciclismo adaptado. La colaboración con la entidad sin ánimo de lucro, iniciada en los últimos años, ha permitido llevar a cabo diversos proyectos de formación, educación vial e integración social a través del ciclismo. “Gracias a iniciativas como el Pedalón Solidario, podemos fomentar, por un lado, la práctica del deporte en la sociedad, al mismo tiempo que contribuimos entre todos al impulso de proyectos de responsabilidad social corporativa vinculados con el ciclismo”, ha afirmado Manuel Fernández.

Por su parte, Alberto Contador aseguró que: “un año más estamos muy agradecidos a Cofidis por su donación. Gracias a esta colaboración, podemos seguir desarrollando proyectos que nos ayudan a fomentar la práctica del ciclismo entre personas con algún tipo de diversidad funcional y nos permiten disponer de los recursos necesarios para ayudar a que algunos nuevos deportistas alcances sus metas”.

Coronavirus: Alguien miente en el confinamiento del Cofidis

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Sobre el confinamiento del Cofidis en Abu Dhabi por el coronavirus no sabemos muy bien qué está sucediendo

Si hace una semana estábamos todos relamiendo con el inicio de la primavera y el excelente espectáculo que nos dieron las dos clásicas belgas, la realidad del UAE Tour, su cancelación, el confinamiento de ciclistas, especialmente los de Cofidis, nos dio la primera medida de lo que el coronavirus podía significarle al ciclismo.

Hoy ya tenemos la cancelación oficial de la Strade Bianche, algo que dábamos por hecho ayer mismo, y vemos que Tirreno y San Remo se van a quedar fuera.

En este diario pormenorizado de como el coronavirus influye en todo lo que vemos, leemos este tweet de Jacopo Guarnieri…

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El ciclista italiano de Goupama acabó el 27 de febrero la que seria la última etapa del UAE Tour y a los dos días salió por el aeropuerto de Dubai con normalidad.

Mientras en el hotel donde se alojaba quedaron compañeros de equipo y de profesión, los consabidos del Cofidis, quienes han hecho visible su «estancia» en el Emirato.

Estancia que acabará el 15 de marzo.

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Así las cosas, mientras unos pueden salir, otros siguen ahí dentro, dando una imagen de superación que, dada la excepcionalidad del momento, podríamos hasta entender.

Pero hay que ponerse en la piel de esta gente, de ciclistas y profesionales del ciclismo que están lejísimos de casa, en unas condiciones que supongo no serán las mejores y una falta de transparencia que muchas veces nos hacen pensar lo peor.

El ciclismo no iba a ser ajeno a esta crisis del coronavirus, pero en la gestión de los malos momentos está también la llave de salida para buscar tiempos mejores.

Todo lo que está sucediendo alrededor del UAE Tour, nos hace pensar si todo esto está en las mejores manos, porque al final es lo de otras veces, pasamos el día pensando en que alguien miente en toda esta historia.

Imagen: UAE Tour

Un día Bouhanni causará una desgracia

No está siendo mala la temporada de Nacer Bouhanni. Lleva un buen serial de triunfos y algunos en carreras de la historia de París-Niza, Volta y Dauphiné. Sobre la que logró en esta última este lunes, no hemos podido contenernos de algunas apreciaciones, que además sus compañeros de gremio en la velocidad ya han querido retratar en las redes.

El primer sprint del Dauphiné de este año es un vivo ejemplo de ese milagro que se llama equilibrio y que con Bouhanni se ve comprometido a cada metro. El último kilómetro es de traca, tanto por parte del francés, cuya cabeza ha creado molde en el hombro de Alexander Kristoff, como de sus compañeros. Si ya es difícil distinguir a los Cofidis del Katusha, cuando corren como si fueran uno la labor es imposible.

Bouhanni ha ganado su etapa, pero como le pasó en la París-Niza, podría haberla perdido perfectamente si los jueces hubieran fallado viendo el último kilómetro. No se puede correr con más riesgos ni despreciar con tanto atrevimiento la fortuna. Bouhanni es un ciclista que vende, que tiene buena imagen -hablo comercialmente hablando- pero es un peligro, un tipo que un día armará una gorda en el pelotón, del tipo a aquella que lió Marc Cavendish en una Vuelta a Suiza cuando, al verse superado, envistió contra Haussler y arruinó la temporada y el físico de varios ciclistas, entre otros Tom Boonen, quien nunca tiró para el mulo inglés cuando fueron compañeros en el Etixx.

Cada sprint que gana o disputa el francés tiene su miga e intrahistoria. Mirad el vídeo on board. El proceder de Bouhanni es generalizado en su equipo, que juega con las cabezas como con las piernas. Muchos diréis que gana, y sí, ganar gana, pero juega a la ruleta con sus rivales. Sus compañeros galos no son ni la mitad de peligrosos y también ganan. Arnaud Demare se casó con la fortuna y las circunstancias de una San Remo loca para ganar y Bryan Coquard le repasó en los Cuatro Días de Dunquerke. Coquard es un corredor que viene de la pista y como tal su dominio de la bici es ejemplar, no toca el freno, no se cruza y juega su baza sin más.

Ahora viene el Tour, la grande en la que la generación de velocistas franceses estará frente a la creme de la creme mundial. Veremos si alguno de los tres, y especialmente Bouhanni, abre su cuenta, ahí se acabarán las tonterías, especialmente con los alemanes, que además de ser la punta de lanza en los pronósticos, no tendrán problemas en retratar aquello que el ciclista que fue boxeador hace en el asfalto.

Imagen tomada del FB del Dauphiné

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Éramos tan jóvenes…

Como sabéis, Laurent Fignon, ciclista que en su momento silbaba en las cunetas de Montjuïc, pero que con el tiempo pareció como uno de los mejores competidores que he tenido la suerte de admirar, tiene una excepcional biografía, escrita en primera persona, llamada “Éramos tan jóvenes e inconscientes”. La obra fue traducida a varios idiomas y aquí en España, Cultura Ciclista la puso en el mercado hace más  de tres años.

El título de la obra del “profesor” nos viene perfecto para la historia que estamos leyendo hoy, la de Robert Sassone, ciclista pro con el Cofidis de inicios de los 2000 y campeón mundial de americana que ha muerto este 16 de enero por circunstancias no conocidas, según reza la web de L´ Equipe.

Sassone, nacido en Nueva Caledonia, es el tercer ciclista del Cofidis de hace tres años que fallece. Los otros dos nombres los conocéis, Frank Vandenbrocuke y Philippe Gaumont, nombres que L´ Equipe no cita, por cierto. Una desgracia, seguro, triste, sin duda, pero difícilmente podemos pensar que es casualidad. Si de Sassone no sabemos la causa de su muerte, de VDB fueron extrañas circunstancias y de Gaumont, un paro cardíaco.

Sassone ha dejado de vivir con 37 años y su currículo incluye una confesión de dopaje en toda regla, igual que la de sus compañeros anteriormente citados, dopaje con sustancias feas, muy feas, que hablan del nivel de inconsciencia que manejaron, exhibiéndola además entre fanfarronadas y chulerías, porque además se las dieron de saberlo todo, como cuenta David Millar en su libro. Por cierto, el arrepentidísmo Millar fue parte de esa colla y acabó en el cuartelillo de Biarritz.

Yo no soy forense, ni tengo elementos para saber las causas, pero como digo tres vidas rotas, tres vidas muy similares en esencia, cargadas de ambición mezclada con ignorancia, una pena la verdad, una situación que invita a pensar aquello de ¿merece la pena?. Yo lo tengo claro y me gustaría que estuviéramos ante el último episodio de una lacra que llegó para quedarse y que muy a nuestro pesar está más latente de lo que nos imaginamos.

El maillot que no quiere Bradley Wiggins

Las cosas de la vida, en su recta final Brad Wiggins se gana el cariño y reconocimiento generalizados que no tuvo de la gente del ciclismo en sus días dorados. Mientras el pelotón luchó por mantenerse en vertical entre las ventoleras de Qatar, una de las imágenes más divulgadas del arábigo evento fue la Wiggins enjutado en su maillot arco iris a los mandos de una bicicleta de carrera mil veces divulgada disputando la crono de la vuelta qatarí, la primera del serial de carreras que pasarán por los adoquines antes de dejar la carretera e irse a las superficies más lisas y agradecidas, como la madera de un velódromo.

No ganó, ni le hizo falta. Su inoperable estampa corrió de perfil en perfil de Twitter hasta hacerse posiblemente celebérria. Hay consenso en que estamos en los últimos días de uno de los ciclistas más particulares de la historia. Ganó el Tour viniendo de la pista y con la sensación de que su segundo en la nave, Chris Froome, con quien dicen no se relaciona, era mejor. Luego fue por cuarta vez campeón olímpico y desapareció del mapa para dar gotas, pequeñas esquirlas de su esencia, que a día de hoy embriaga.

Pero no siempre la vida sonrió a esta auténtica celebrity en UK. Hubo un tiempo que Wiggins caminó anónimo y ajeno a la expectación que a veces tanto le abruma. Wiggins lleva muchos años en esto, pero su descubrimiento en sociedad no fue hasta 2009, cuando a las órndes de Vaughters y al cariño de Dave Millar, casi pisó el podio. Se lo impidió Lance Armstrong, de quien no sabemos si sigue siendo titular de esa plaza en el podio.

Dos años antes, no obstante, Wiggins ya estaba en el Tour. Lo corrió de rojo, rojo Cofidis. Ese Tour, el de 2007, fue especial en muchas facetas para el inglés nacido en Gante. La salida del mismo se hizo en un histórico prologo celebrado por el corazón de Londres. Ya saben, salida desde cerca de Trafalgar, paso por The Mall, Buckingham Palace, Hyde Park y vuelta. Un recorrido típico en el cuaderno de un turista, pero hecho a la velocidad de la luz de uno en uno por un pelotón de ciclistas.

Wiggo, entonces ya campeón olímpico en Atenas, quemó días con cierto desaire hasta que se escapó justo la jornada del cumpleaños de su mujer y el aniversario de la muerte de Tom Simpson en el Ventoux. Manda cojones, valientes coincidencias.

Pero el peor trago el estaba por venir. Con grilletes en las muñecas y acompañado por dos gendarmes, abandonó la carrera desde la misma cima del Aubisque, en la que se conoció que su compañero, y afable amigo, Christian Moreni había dado positivo. En esa época ya saben qué pasaba si alguien pitaba, detrás iba todo el equipo. Aquella fue una experiencia tan traumática para el inglés que se declara en guerra abierta contra el dopaje e incluso puso a la venta en Ebay su kit de Cofidis de esa época. Aquí lo tienen, mírenlo, desconozco si es el original, pero el nombre de Wiggins sale bien impreso en la mochila. A diferencia de ese arco iris de Qatar, Wiggo nunca quiso volver a ponerse esa ropa.

Foto tomada de www.zimbio.com

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Una cómoda bolsa para llevar tus cosas en la bicicleta 

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Ksix nos enseñó su bolsa para llevar esas pequeñas cosas en la bicicleta de otra manera pueden resultar un engorro. Mirad cómo es y sus propiedades, realmente os puede resultar útil…