Las caídas de la Vuelta, Davide Formolo

Caidas La Vuelta Davide Formolo JoanSeguidor

Entre los ilustres que han dejado la Vuelta por caída nos centramos en la de Davide Formolo

Las caídas, aunque parte del juego, están haciendo estragos en esta Vuelta.

Unos estragos que dejan sueños rotos en la carretera y la incertidumbre de lo que habría sido de Rigoberto Uran y Hugh Carthy de haber seguido adelante.

En esa misma caída el campeón italiano, Davide Formolo, salió también.

El mismo día, nuestro compañero Eric Monasterio nos pasó unas impresiones en directo que queremos compartir que hablan de la zozobra que rodea cada caída que sucede en la Vuelta…

Vemos a David Formolo arrastrándose en la etapa de la Vuelta a España después de una dura caída. La cámara se ha centrado en él un rato, y ni el maillot ni el culotte parecian tener rastros de la caída, pero su aspecto sobre la bici no es bueno.

Preguntado su director por el estado del corredor, comenta que tiene un fuerte golpe en la espalda y el glúteo, que la idea era acabar la etapa y ver que puede hacer el médico en el hotel para mejorar su estado físico.

Lo cierto es que los golpes en la espalda suelen ser complicados, y en el mejor de los casos obligará al corredor a soportar el dolor unos cuantos días.

Cuando hay un traumatismo de estas características sobre la espalda, el abanico de lesiones es amplio, y suele ir desde una fractura o fisura de vértebra, a un desplazamiento de la misma (espondilolistesis), un aplastamiento discal, o una contractura de la musculatura, esta última derivada de la protección, voluntaria o involuntaria, que hace el cuerpo para protegerse del impacto.

Esperemos que en este caso quede todo en la más leve de las posibilidades y pueda seguir planteando batalla en las próximas etapas.

No pudo ser, al día siguiente se acabó la Vuelta para Davide Formolo, como para otros tantos.

Las caídas están haciendo estragos en esta Vuelta como quizá no hayamos visto en las otras dos grandes.

A la desgracia del golpe, se le une la recuperación.

Una tragedia sorda que no vemos, pero que cada pro lleva en las cicatrices que recorren su cuerpo.

Imagen: © BORA – hansgrohe / Bettiniphoto