Oro y Paz: Lo que Colombia quería mostrar

La Oro y Paz es el espejo del ciclismo que vende Colombia

Ya sabemos que todo tiene su intrahistoria, y que nada es lo que parece, al menos en primera impresión. Sabemos que en Colombia las cosas no son sencillas, porque en definitiva no lo son en ningún sitio.

El ciclismo más prolífico de los últimos años se ha dado el homenaje que buscaba y pretendía. Un homenaje a este deporte, que en Colombia ya es cuestión de estado. O al menos eso nos parece.

La primera edición de la Colombia Oro y Paz entroncaba con aquellos clásicos, el RCN el más reciente, en los años de Hinault y Lemond. Treinta años largos de aquello ha pasado.

Desde entonces, el Mundial de Indurain y Olano y un serial de carreras en las que un tal Oscar Sevilla ha sido uno de sus dominadores. Algunas incluso han acabado con serios sustos y tristes consecuencias.

Pero la Colombia que quería la Oro y Paz ha lucido como ha querido.

Miles de aficionados colombianos tendrán en su cuarto un póster con el pasado, presente y futuro del insultante florecimiento ciclista que vive el país andino.

El podio tiene pasado, presente y futuro del ciclismo en Colombia

Sin ánimo de ofender, pasado con el papá Uran, presente con Nairo y Henao y futuro con Bernal, que además se ha llevado el gato al agua.

Pero luego hablaremos de Egan Bernal y su éxito…

 

Había ganas de bordarlo.

Desde Señal Colombia estaban atentos a cada persona que no podía ver el streaming, desde donde fuera. Y estaban pendientes de quien saludaba y desde dónde saludaba, desde Canadá, Nueva Zelanda, Alemanía, España… todo salía en la retransmisión como quien informa de los tiempos de paso.

Una retransmisión muy digna, donde Goga y compañía pusieron la carne en el asador, la carne y la garganta en cada movimiento, tiñendo de épica una carrera que se ha jugado, no olvidemos, en el temprano mes de febrero.

Una retransmisión preñada de publicidad hasta las trancas, con locutores que parecían radiofonistas, metiendo cuñas entre el dictado de la carrera y los propios cortes.

La realidad de Colombia sí se percibió en la Oro y Paz

Unos cortes que retratan la realidad del país, complicada, compleja, una realidad que ignoramos en gran medida, pero que por los cortes publicitarios podemos imaginarla.

Pero ese no es el objeto de este mal anillado cuaderno. Si hay contenido político ahí o no es otra guerra, que sepan en Colombia, por eso, que las cosas no sólo están intoxicadas por allí.

A este lado del Atlántico tenemos nuestra penitencia.

Sé que muchos estarán aún trinando con el final de infarto y el desconcierto generalizado.

Errores televisivos pasan hasta en las mejores casas. «Hello Bergen» y el mundial cuyo desenlace nos perdimos.

Colombia Oro y Paz Podio JoanSeguidor

Ahora bien, en lo netamente ciclcístico Colombia postula un nuevo nombre, sobre el cual ya habíamos reparado.

Egan Bernal ha ganado a Nairo y Rigo. Ahí es nada. Que si no había comunicaciones, que si no había referencias exactas, que si tal.

Nairo ha perdido la carrera cuyo trofeo tenía cincelado su nombre en la base al final, en el epílogo.

No es una tragedia, qué duda cabe, pero no le puede haber sentado bien. Si pudo o no salir a por Bernal, él lo sabrá. El consuelo de Dayer Quintana alzando los brazos no sé si es lo que buscaban.

En definitiva, felicidades Colombia porque cuadráis el círculo, quedáis bien delante el mundo y vuestro ciclismo es la envidia de medio mundo.

Imagen tomada de FB Colombia 2.1 Oro y Paz

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Os presentamos el nuevo portabicicletas de bola Cruz Pivot 4… 

Entre otras mejoras, las renovadas versiones de los portabicicletas Cruz Pivot, cuentan con unas rediseñadas fijaciones para las ruedas y correas de cierre rápido de gran longitud, que los hacen compatibles con neumáticos de hasta 4,8’’ de balón – Fatbike. Ahora, y ante el éxito cosechado en los últimos meses de 2017, Cruz lanza una nueva versión para transportar hasta 4 bicicletas – su nuevo portabicicletas Cruz Pivot 4.

El Movistar Team debe abrir las ventanas

Ruben Fernandez como lider de la Vuelta en Movistar

Quizá hablar de que un clavo quita otro resulte crudo e incluso hasta grotesco, cuando hablamos de personas con nombre y apellido, que conocemos y admiramos, pero lo cierto es que en el Movistar Team las cosas no rulan como esperaban, no al menos lo bien que podían prever hace una semana, cuando afilaban las armas en Düsseldorf.

Con Alejandro Valverde de baja y Nairo Quintana en stand by en la lucha por la general lo cierto es que el presente y futuro inmediato del equipo azul son complicados. Pero más allá del Tour, cabe la pregunta de la Vuelta a España y quién liderará el equipo sin sus dos puntales en liza. Salvo que Nairo abandone precipitadamente el Tour, ahora mismo la capitanía bicéfala “au chez Unzue” no tiene visos de estar en la grande hispana, donde, no olvidemos, defienden el título del colombiano.

Gorka Izagirre habló en Eurosport en los momentos más bajos de la jornada con final en Troyes. El mayor de la saga, parco en palabras, quedó medio noqueado ante la pregunta de quién podría liderar Movistar en la Vuelta. Sin saber qué decir, ni apuntando a nadie en concreto, Gorka salió en diagonal. No le quedaba otra.

Sea como fuere esa pregunta llegará el día que cabrá responder, y Movistar, un equipo de férreas convicciones en temas de jerarquía, necesitará quién le lidere en la defensa del dorsal uno que muy seguramente Nairo no se ajuste al maillot. Ya veis, un equipo que era un embudo en temas de liderazgo, ahora tiene una plaza, un espacio abierto de candidatos a capitanear en uno de los grandes momentos de la campaña.

A priori son varios los nombres que se pueden manejar, incluso el de Marc Soler, al que muchos empujan para que sea el nuevo no sé qué, sin darse cuenta que todo corredor necesita la maduración necesaria que le lleve a donde su físico le permita llegar.

Yo creo que Soler tiene un futuro inmenso por delante, pero ponerle al frente de un equipo así, sin casi tenerlo previsto de inicio, no me cabe en la cabeza en los planes de Unzué, que podrá ser mil cosas, pero que en cuestiones de tiempos creo que se ha ganado crédito y prestigio, incluso a veces con decisiones que no entendimos en su día, como el privar a Nairo del Tour de 2014 para dejarle más tranquilo en el Giro.

Si Soler pudiera ser de la partida, puedo entender que será para foguearse y prestar buenos servicios. A mí el mejor posicionado del equipo me parece, por eso, Rubén Fernández, quien posiblemente no sea un top, como sus líderes u otros grandes nombres, pero que demostró hace un año adaptarse a las mil maravillas a la carrera, dominarla y entenderla, cosa importante, porque manejarse en los recorridos que se priman en la Vuelta no es sencillo.

Si Rubén no fuera el dorsal uno, entra una segunda línea que más que pensar en la general, quizá haría bien en amasar lo que se pudiera antes de las cosas se pongan serias. Dani Moreno me parecería una buena opción si a ese talento le hubiera añadido alguna vez regularidad, Jesús Herrada es un ciclista que me encanta, pero el Tour es el Tour y si lo acaba trabajando a full, es complicado tener resuello, y Dayer Quintana, un poco a caballo entre Soler y Rubén, por edad, pero prometiendo mucho y ojo, defendiendo el triunfo del apellido un año antes. Algunos podrían pensar en Carlos Betancur, pero este corredor al final lo daremos por imposible e incomprensible.

No es una papeleta fácil para Unzue, que ve como se le acerca una grande con muchas dudas, y un corredor que le habría venido a las mil maravillas, Ion Izagirre, en un equipo rival y además lesionado. Acostumbrados a ser protagonistas, quizá le corresponda volver a ser aquel Banesto de Chava, Triqui, Piepoli y compañía que veía como otros ganaban la general, mientras ellos sacaban petróleo del día a día.

Imagen tomada de FB de Movistar Team

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San Luis & Down Under, la contracrónica

La temporada de ciclismo en carretera, poco a poco, ha empezado a moverse en el transcurso de este mes de enero. En este preámbulo ciclista, nos trae a la luz la Vuelta a San Luís, celebrado en suelo argentino, en la provincia del mismo nombre, y por otra parte al mismo tiempo, aparece secundada en estas mismas fechas por la carrera denominada Tour Down Under, con celebración en los confines australianos. No son competiciones de alto rango, pero que sí encierran cierta curiosidad entre los aficionados al deporte de las dos ruedas. Uno tiene la sensación de que hay ganas por saber qué sucederá en el transcurso del año 2016 tras dejar atrás el período invernal de descanso por parte de los atletas del pedal.

Gerrans no se rinde en el Tour Down Under

No vamos a entrar muy al detalle de lo acontecido en la prueba australiana, el Tour Down Under, que ha registrado el triunfo absoluto alcanzado por este veterano ciclista originario de la ciudad de Melbourne llamado Simon Gerrans (35 años), ya popular en esta competición en la cual ha contabilizado nada menos que cuatro victorias en el historial de esta prueba instaurada en 1999.

Ha sido vencedor en los años 2006, 2012, 2014 y ahora acaba de hacerlo en la presente decimoctava edición, al imponerse a su temible compatriota Richie Porte, por tan sólo 9 segundos, y al colombiano Sergio Luis Henao, que debió ceder 11 segundos. Como puede deducirse las diferencias de tiempo ventiladas han sido ínfimas, a pesar de que la quinta etapa, calificada etapa reina, gozaba de una difícil configuración al tener que salvar la subida denominada Willunga Hill, que se debía ascender por partida doble en las cercanías de la meta. Su compatriota Porte consiguió imponerse en la mencionada jornada, pero no con la suficiente diferencia para desbancar a Gerrans, asentado y defensor del liderato.

Cabe recordar que la citada carrera constaba de seis etapas, con un total de 832 kilómetros, en donde, por lo general, imperaban las planicies. Era muy aventurado el pensar que las diferencias reflejadas en la clasificación general pudieran ser a la larga más sensibles.

Tampoco los corredores, dada la larga temporada que les espera, están motivados para realizar alardes que sobrepasaran los cánones de tradición establecidos. En el fondo los participantes han venido más bien a rodarse, a acumular kilómetros ante un clima más bien benigno en aquella zona.

Sí quisiéramos recalcar la actuación por parte de algunos corredores españoles que se dejaron oír un poco en una tierra conocida por la proliferación de canguros, un símbolo que ilustra aquellos confines. Debemos nombrar al murciano Rubén Fernández (24 años), 6º clasificado al final, y al alicantino Rafael Valls (8º), al conquense Jesús Herrada (13º) y al otro murciano Luis León Sánchez (15º), que precisamente tiene en su haber una victoria absoluta en la edición celebrada en la temporada 2005. A otro de nuestros compatriotas le cupo el mismo honor: Mikel Astarloza, dos años antes.

Los laureles para Dayer Quintana en el Tour de San Luis

Esta carrera que nos ocupa es todavía joven si se tiene en cuenta que esta vez cumplía su décima edición. Efectivamente, se instauró en el año 2007, con la victoria de un argentino de poco nombre llamado Jorge Giacini. Apenas se abrieron fronteras y de ahí que en los dos años siguientes se impusieran unos tales Martín Garrido (2008) y Alfredo Lucero (2009), también argentinos por más señas.
En la edición de este año las etapas de más trascendencia fueron la cuarta, con llegada al alto del Cerro del Amago (1.710 metros), anotando victoria del argentino Eduardo Sepúlveda, que le sirvió como trampolín para colocarse líder de la prueba. Dos días más tarde vino la sexta etapa, trascendente a todas luces, con término en las Sierras Comechingones, con llegada a nada menos 2.140 metros de altura, espoleada por la dureza atroz de 17 kilómetros en una zona inhóspita y un porcentaje de pendiente del 7%. Allí pudo imponerse destacado el colombiano Miguel Ángel López, al que seguirían algo más tarde sus compatriotas Nairo Quintana y su hermano Dayer, que resultaría ser precisamente el máximo beneficiado de la jornada al conquistar en definitiva la corona de líder que había quedado en litigio.

Nadie duda que Dayer Quintana (23 años) fuera ayudado eficazmente por su hermano para alzarse como vencedor definitivo de la prueba, con una ventaja de 20 segundos sobre el argentino Eduardo Sepúlveda. Mientras que a continuación en la tabla puntuaron en este orden: Nairo Quintana (3º) y Miguel Ángel López (4º).

Dayer Quintana, el vencedor, cuenta con tan sólo 23 años. Es profesional desde hace dos temporadas. Dicen los expertos del lugar que tiene madera para ser un futuro gran campeón. Sus paisanos tienen mucha confianza en él, una encendida esperanza. Posee una estatura de un metro con 67 cms. y su peso es más bien liviano: 58 kilos. Tiene dos años menos que su hermano Nairo.

Apoteosis de público en la última etapa, la séptima, con triunfo inesperado de Jakub Mareczko, nacido en Polonia, pero afincado de años en Italia. Pudo superar en un soplo a Elia Viviani, un velocista transalpino bastante cotizado entre los ciclistas.
Nos quedan nueve meses por delante en esta danza ciclista.

Por Gerardo Fuster

Imagen tomada del FB del Tour Down Under 

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