Las nuevas e-bike de Berria ya están aquí

La colaboración con Polini, supone otro salto en la evolución tecnológica en las nuevas e-bike de Berria

Cuando la primavera pasada Berria Bikes nos convocó al anticipo de sus nuevas e-bike equipadas con motor Polini ya vimos que la quería darle una vuelta de tuerca a la innovación que lleva por bandera.

«La MTB es una cosa, pero la road exige ser muy precisos, algo realmente bueno» nos explicaron desde Polini, que venían a «motorizar» las bicicletas de Berria, hasta la fecha con motor Fazua.

Y así el nuevo sistema E-P3 de Polini llena de energía la gama eléctrica de road de Berria para los dos próximos años.

La primera e-bike es la Belador HP con cuadro de aluminio y Berria Hybrid con carbono como aliado.

Ambas salen para el ciclo 2020-2021 y se adelantan en el tiempo a la MTB de doble suspensión que saldrá antes de los turrones.

¿Por qué Polini?

Resulta sencilla esa respuesta…

«Por que nos han cautivado por sus prestaciones y la autonomía, caracterizado por la suavidad con que entrega lapotencia, tanto desde parada como en movimiento, haciendo que el pedaleo sea fluido y suave. Gracias a los cinco niveles distintos de velocidad«.

Es decir el sistema de Polini para las e-bikes de Berria es silencioso, integrado y óptimo.

BELADOR HP HYBRID 7 JoanSeguidor

Endurante: Belador HP

Hecha en aluminio, combinando una horquilla de carbono, se focaliza en la distancia, sin necesidad de sacarte los colores.

Performance: Belador Hydrid

Carácter competitivo, se prima ligereza, autonomía pero sobre todo rendimiento puro y duro. Hecha para ciclistas que quieren exprimirise.

Berria & Polini: las e-bikes que vienen

Manejo sencillo y asistencia decisiva, Berria nos deja probar sus nuevas e-bikes junto a Polini

La bicicleta va suave, desliza por la ciudad, vemos la vida pasar.

Hace calor, ligera brisa, pero calor, un puente aparece ante nosotros, necesitamos asistencia para mantener el ritmo sin aspaviento, sin mayor complicación.

Activamos la ayuda eléctrica de nuestra Berria y notamos la asistencia, es imperceptible, no hay vibración, sin ruidillo, es natural, te permite seguir a buen ritmo, el cuerpo no nota el cambio de ritmo y muy importante no sudas.

La bicicleta eléctrica no vino para quedarse porque su entrada en el mercado venía con éxito por adelantado.

Berria Polini visor JoanSeguidor

La máquina que Berria nos da a probar es una MTB que estará en la gama e-bike de Berria para el año que viene.

La equipa Polini, una forma lombarda, de Bérgamo, que tiene una amplia tradición y presencia en las grandes ciudades con soluciones que equipan cientos, miles de ciclomotores.

La suya es una historia que arranca en los setenta, nos explican, y ven en la bicicleta el reto inmediato.

Si la Belador Aero Hybrid que probamos hace unas semanas viene con Fazua, las versiones de endurance, vienen equipadas con Polini, una aventura que tiene que salir bien, que tiene a José Vitoria sin vivir nadando en un mar de necesidades que alinear: estética, utilidad, sostenibilidad…

«La MTB es una cosa, pero la road exige ser muy precisos, algo realmente bueno» nos explican desde Polini.

Hay que adosar un motorcillo que aporte 500 vatios que no pese en exceso, que dé una autonomía superior a los doscientos kilómetros y que en el llano dé un respiro al ciclista, un respiro que le permita rodar más, explorar más lejos.

Y se ha logrado con la serie de Belador Hybrid y Grava Hybrid: asistencia en la larga distancia con una batería de alta capacidad.

Berria Polini bateria JoanSeguidor

La ayuda viene en cinco niveles, manteniendo un ratio de asistencia-autonomía ventajoso para el ciclista.

Una ayuda de nivel cinco, el máximo, te proporciona un salto del 400% durante unos sesenta kilómetros.

Es un cuadro de dos aleaciones de aluminio que permite nadar con éxito entre la resistencia y el peso.

 

Berria Polino cadena JoanSeguidor

La MTB que probamos saca partido de una transmisión directa de la energía del motor a la rueda.

Su diseño en carbono confiere ligereza y la geometría maniobrabilidad.

Es un diseño compacto en el que Berria prioriza que la conducción sea sencilla y Polini que la batería esté siempre a punto.

Si la bicicleta eléctrica llegó para quedarse es porque ha aterrizado en un mundo lleno de personas que quieren ir lejos, salir con cualquiera y disfrutar de la bicicleta sin la incertidumbre de «y si».

Berria con Polini lo tiene claro.

 

E-bikes: las piernas duelen igual

Marchas cicloturistas e-bikes JoanSeguidor

Mov_Gore

La competición mejorará las prestaciones de las E-bikes

En 2019 veremos al rey de la e-bikes levantando su trofeo de ganador de la copa del mundo en un formato que cuesta de encajar.

Y es que para muchos se va a perder la esencia de la bicicleta ¿o no?

Cuando pienso en el concepto de corredor de élite » afiladisimo » con una preparación extrema, no lo imagino llevando una bici eléctrica.

Me cuesta pensar en la autoexigencia del corredor con una bicicleta que parece lo vaya hacer todo.

Después de andar probando e-bikes durante un tiempo, te das cuenta que como todo deporte, se le puede sacar la pura esencia y para ello qué mejor que competir.

Primero fue para ver qué bici es mas rápida, la que mejor entrega de vatios da, luego miramos los motores más lineales, seguimos por las mejores geometrías…

…vamos que el ingeniero va a tener faena para rato.

Pero luego está el ciclista porque necesitas un plus de técnica para sacarle todo el rendimiento a estas bicis.

Lo fácil es llevarlas pero pocos las controlan como una bici real, probad hacer un «caballito» a ver qué  tal.

En la bicicleta, para avanzar lo mejor es llevar los materiales al máximo nivel: ruedas, grupos, suspensiones…

Es aquí donde comenzarán a salir desarrollos para grupos propiamente de e-bikes y no montar material de bicis convencionales.

La mayoría de los fabricantes se han esmerado en sacar motores y han dejado de lado la mitad de los componentes.

E-bikes, el mercado tiene que evolucionar

La gente se centra en que si la potencia, que si la batería, que si el peso, pero si una bici no va bien, da igual la potencia, los kilómetros que podamos hacer y todo en general.

Algo tan sencillo como una cadena ligera nos puede arruinar nuestra salida en bici y es que para las e-bikes no todo vale.

Y ahora vienen las competiciones…

Cruz Race: Portabicicletas de techo con diseño funcional.

Porque para ser campeón del mundo en algo, hay un gran esfuerzo detrás.

No te lo van a regalar por mucho que algunos piensen que será un tema de domingueros salidos del bar y asiduos a las e-bikes.

No por ello se pondrá  a subir como un loco.

Porque también se sufre sobre una bici eléctrica, y aunque lleve motor, la realidad es que puedes exprimirte al máximo en todos los aspectos, tanto técnico como físico .

Es más, a nivel mental te exigirá mucho más, sabiendo que todos los cables tienen que estar en su sitio y no puede fallar nada.

La noche antes de la carrera no bastará con poner un poco de aceite en la cadena y listo, va haber mucha telemetría de por medio para llevar la bici a su máxima expresión.

Probar un día de salir y dar el máximo de vosotros, ya veréis que la final las piernas duelen igual

E-bikes: cuando se apaga el motor

E-bikes JoanSeguidor

Mov_Gore

¿Ha llegado el momento de pasarse a las E-bikes?

Son muchos los aficionados que, en el momento de comprar una bici, han ido a las tiendas y han visto unas «máquinas» muy chulas, máquinas que parecían bicicletas convencionales, pero que en verdad son eléctricas.

Las E-bikes es como todo lo nuevo y a veces cuesta ver el concepto y el uso que le podemos dar en la realidad.

Las E-bikes no dejan de ser una bicicleta en el concepto más básico: hay que dar pedales como en casi todas… ¿cierto?

Y es que tras la aparición de los primeros motores con baja potencia y poca autonomía, la evolución ha seguido a mejor no contento con ello y como el ser humano es incansable, a la vez que inquieto, nos hemos puesto ha» trucar» motores, como si nos viniera de hacer una «pole position» para sacar velocidades puntas que no sé a dónde nos conducen.

Algunos quieren E- bikes a 40 km/h

¿Estamos locos o qué pasa?

Vale, es cierto que algunas les falta potencia, que la mayoría de motores cortan la ayuda a 25 km/h.

Es es algo que no le encaja a todo el mundo, pero el motor es para la montaña, especialmente, y fuera de ahí, a pleno rendimiento, muchas veces es incontrolable y provoca que la propia bici se convierta en algo difícil de manejar.

Tras muchos años de salir en bici a entrenar, las mejores medias que hemos conseguido en entrenos o en competición todas están sobre 20-25 km/h.

Sólo en la copa del mundo y lo reyes del mountain bike son capaces de superarlas y no en todos los circuitos.

Si nos proponemos que las E-bikes acaben siendo algo así como una motocicleta tendremos un problema serio.

En las ciudades ya se empieza a oler ese vació legal sobre bicicletas «trucadas» circulando por la acera, por el arcén y por la propia carretera.

DT-Swiss 2019

A día de hoy, para muchos vale todo.

Los carriles bicis se han convertido en el mejor escenario de accidentes porque bicicletas normales, E-bikes, patinetes y todo lo que se pueda llevar con ruedas se junta para dar paso a «carreras de autos locos».

Cuando voy rodando con mi bici no me gusta que me pasen proyectiles silenciosos a 40 por hora: «la que nos podemos pegar es muy gorda»

E-bike vs bicicleta: ¿Una guerra entre dos mundos?

Que hay más bicis es un hecho y muchos han visto cambiada su suerte. El medio ambiente lo agradece.

Me gusta ver más bicis y menos coches por las ciudades.

Pero las E-bikes no han ayudado a muchos a llegar antes al trabajo, aunque sí a otros poder disfrutar de un deporte que habían dejado de banda por lesiones o por la edad y otros simplemente por diversión, por tener un concepto de ciclismo mas relajado.

Por suerte todos cabemos en la montaña y en las ciudades, eso de momento.

Gestionar los pasos de la tecnología es a veces complicado, ese pequeño recelo que se empieza a ver entre los que van a pedalear con su bicicleta «normal» y los «E-bikers», por el simple hecho de pasarlos en una subida por que van con su «motorcillo».

Ese recelo me sorprende y no para bien.

 

Los ciclistas muchas veces chocamos con nuestras propias ideas, pero al final el simple hecho de ir en bici es la satisfacción de todos, y la bicicleta  nos va llevar hasta donde nuestra mente nos deje.

El que mañana tenga la necesidad de coger una E-bike que la disfrute, y el que siga queriendo que su motor sean la piernas, que las desgaste.

Cicloturismo, mentiras y e-bikes

Marchas cicloturistas e-bikes JoanSeguidor

Mov_Gore

E-bikes en el cicloturismo, la última vuelta de tuerca

El otro día publicamos, en este mal anillado Cuaderno, una reflexión sobre el mal que está haciendo el espíritu competitivo entre amigos y colegas de una misma grupeta a la hora de salir ahí afuera a demostrar, sábado sí y domingo también, “lo fuertes que están” delante de sus compañeros de fatigas de fin de semana, a los que a muchos pueden considerar “rivales” por un día.

El texto, defendido por muchos y criticado por no tantos -los menos-, que no por ser minoritarios dejaron de ser, en su mayoría, bastante ácidos, habiendo tenido que leer lindezas del estilo: “eso es mentira”, “pura paja” e incluso que era “basura”.

Si es que no hay más ciego que el que no quiere ver.

Eso está claro.

En nuestra defensa, replicar que todo lo que escribimos, en este caso el que esto suscribe, está basado en hechos reales y para nada inventados, y que en ese pequeño artículo sólo intentamos mostrar algunos pocos ejemplos de algo que “está pasando” y no de ahora, sino de hace ya bastante tiempo.

Como os decimos, fueron mayoría los que nos dieron la razón, con cierto aire de amargura, de resignación e incluso de conformismo: “es lo que hay”, y muchos nos dejaron constancia por escrito de vivencias que sólo hacían que cargarnos de razón en los argumentos expuestos.

DT-Swiss 2019

Comentarios como “es una pena que grupos numerosos de compañeros se hayan disuelto sólo por la pedantería de querer demostrar no sé qué a alguien”.

No se dan cuenta que todo esto tiene fecha de caducidad conforme vaya aumentando la edad y se vaya dejando de lado lo bonito que es formar parte de un grupo compartiendo momentos y experiencias, aunque esto implique sacrificar demostraciones de potencia… o exhibiciones de fuegos de artificio.

No sin razón, nos comentaban que salir todos juntos esperando a los colegas que se retrasan, almorzar unidos y volver de la misma manera, todos agrupados, es uno de los méritos más apreciados a la hora de formar parte de una colla.

Estamos todos de acuerdo ¿no?

Aunque haya habido gente que con sus despectivos comentarios haya echado por tierra cualquier posible argumento en defensa de este tipo de cicloturismo.

Porque… ¿somos cicloturistas, no?

Casualmente, un buen amigo, que me apoyó en esta crítica constructiva sobre el destructivo comportamiento de algunos que cuando salen con su club y se ponen el culote “no conocen ni a su padre”, hoy me envió un privado que os trasncribo literalmente porque verdaderamente es para reflexionar.

Y mucho.

Sólo os diré que Daniel, como así se llama, es un feliz joven jubilado de 70 años que disfruta de sus salidas en bici con sus amigos más próximos y que no es cojo a la hora de pedalear, pues efectúa sus tres o cuatro salidas a la semana (¡bendita jubilación!) junto a su inseparable grupeta.

Es un gran veterano que igual a más de uno podría hacerle sonrojar dándole un magistral ejemplo de lo que es andar en bici y comportarse como un caballero tanto encima como desmontado de ella.

Sobre la marcha que nos describe, explicando su frustrante experiencia, lógicamente obviaremos su nombre.

Sólo diremos que se trata de una “cicloturista” de apenas 90 kilómetros de recorrido y con unos 1200 metros de desnivel, una prueba asequible para mi estimado protagonista que se vio con ganas y fuerzas para presentarse en la línea de salida, junto a su otro inseparable joven amigo jubilado, con la única ilusión de disfrutar de una agradable jornada dominical sobre ruedas en buena compañía, practicando cicloturismo y contemplando los hermosos paisajes.

Porque de eso se trata ¿no? Vamos, el llamado (o mal llamado, según que casos) cicloturismo de  toda la vida.

¿Seguimos estando todos de acuerdo?

En definitiva, os dejo con él, con lo que me ha explicado y lo que me ha transmitido con sus amargas palabras:

Hola, Jordi. Este domingo asistí junto a un buen amigo a participar en la marcha cicloturista de los “Desahogados”, una prueba que me parecía asumible, pero he observado que de un tiempo a esta parte, la gente que ya tenemos una edad, nos es privativo de participar, pues los más jóvenes imprimen un ritmo demasiado fuerte y nos es imposible, claro está, el poder seguirles.

Esto a los organizadores parece importarles muy poco y no les preocupa demasiado.

En el caso que te explico, tanto mi compañero como yo nos quedamos solos a las primeras de cambios y sin ningún tipo de apoyo.

Ascendiendo el primer alto de la jornada ya teníamos al camión escoba detrás, preguntándonos si nos queríamos subir ya o bien nos dejaban ir haciendo bajo nuestra responsabilidad.

Sólo llevábamos 15 kilómetros de recorrido y nuestra media era de unos 18 km/h.

No quería alargar mucho más el tema, sólo quería que lo supieras y preguntarte si alguna vez os habéis replanteado hacer un estudio sobre el desarrollo de las cicloturistas que en los encabezados de los reglamentos la organización habla de ellas mismas como “salida NO competitiva” y después luego son nada más lejos de la realidad.

Para finalizar, otro tema: la gente que participa con bicis eléctricas. ¿Qué me dices? ¿Es justo o no?”.

Pues sí amigo Daniel, no es justo ni lo que os ha pasado ni que vaya gente a “disputar” estas marchas con bicis eléctricas dejando tirada a los que participan con bicicletas convencionales en la primera cuesta.

Tú me pides que haga de notario de esta realidad y yo con mucho gusto la transmito dándote toda la razón.

De las marchas “no competitivas”, que finalmente se convierten en “carreras encubiertas”, se han escrito -criticándolas- ríos de tinta.

No sé cómo va a acabar esto pero tiene mala solución y el debate sigue abierto, con sus defensores y detractores a partes iguales.

Soy globero, ¿y qué? Pequeñas historias que Jordi ha vivido en primera persona, antecedentes biográficos narrados con un estilo muy próximo y entrañable que hoy quiere compartir.

El tema de la e-bike ya es otra historia

Yo ya llevaba un buen tiempo barruntando en la posibilidad de qué puede pasar si te presentas en una de las grandes marchas internacionales, que ya todos conocemos, con una eléctrica, y ya no digo para ganar, pero sí para lucir oro todo el año y presumir con los amigos. Seguramente esto ya está pasando y a mí no me parece ético.

De hecho yo, por sistema y convicciones, soy purista de pro y no veo con buenos ojos la introducción de bicis eléctricas en las marchas.

Algunos pueden que digan, no sin razón, que es la única manera de que muchos puedan disfrutar de las cicloturistas que de otra manera no podrían.

Estaríamos hablando de gente con problemas físicos o de otro tipo. Vale.

Estamos de acuerdo, pero quizás sería bueno darles de comer a parte ¿no?

Siempre he pensado que este hecho, el de participar con motorcillos en las grandes pruebas, va a crear grandes conflictos en el futuro.

Al tiempo.

Por Jordi Escrihuela

Imagen tomada de Biboobikes