El nombre de las carreras y el alma del ciclismo

Niki Terpstra Harelbeke JoanSeguidor

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Harelbeke no figura en el nombre de su carrera

Harelbeke, que es como nos gusta llamarla, es una carrera de esas que hace la primavera como es.

No es la más prestigiosa, aunque lo es, y mucho, ni el objetivo principal de algunas estrellas.

Pero es ciclismo de primavera, de adoquín y tiene encaje en el corazón de cualquier buen aficionado a este deporte.

Harelbeke tiene el nombre de la autopista que cruza por el lugar, la E3, y sobre ella gira la publicidad de la carrera que ganó Niki Terpstra.

El año que viene Harelbeke no será Harelbeke, será E3 BinckBank

Cambia el nombre, pues.

Como el Eneco, durante unos años, también ha pasado a ser bautizado por la entidad bancaria.

¿Os gusta que las carreras cambien de nombre?

Sí lo sabemos es el signo de los tiempos, cambian de nombre los estadios, hasta paradas de metro, pero no nos acostumbramos.

Es como las salidas de la Vuelta que van con patrocinio.

Confundir al espectador no sé si es la mejor manera de mantener el alma del ciclismo.

No sé si es posible trabajar en algo que concilie patrocinios, que entiendo no serán baratos, con los nombres de toda la vida, pero sustituir el nombre de la carrera es como liquidar parte importante de su historia.

El ciclismo anglosajón, con carreras de mucho menos recorrido, pone un sponsor por etapa, y seguro que optimizan la cuenta de resultados, pero es que el Down Under o el Tour of Britain no tienen el poso de Harelbeke, por ejemplo.

Y así, poniendo el patrocinador en el título de la carrera, no se desprecia, no, pero sí se arrincona parte notable de la historia que la hace como es.

Porque para nosotros siempre será eso, Harelbeke, el nombre de esa localidad cerca de la frontera con Francia, que un viernes al año es el centro del universo ciclista.

Harelbeke: Niki Terpstra o rizar el rizo

Niki Terpstra Harelbeke JoanSeguidor

El Quick Step firma otro doblete con Niki Terpstra y Philippe Gilbert

Fundido, roto, vacío, exhausto pero cargado de razones, Niki Terpstra cruzó la meta de Harelbeke primero tras atacar a setenta de meta, haberse jugado los cuartos dentro del equipo y emulando al maestro Tom, Tom Boonen.

Tom Boonen, el ciclista que consiguió cinco veces esta carrera. Esta tarde lo hemos visto en la alargada figura de Niki Terpstra.

Harelbeke ha hecho honor a las clásicas belgas, a la fama que las precede, al interés que suscitan y a la atracción que la televisión nos propician.

Ha sido una carrera gris en lo meteorológico, pero azul en lo deportivo, azul Quick Step, porque los chavales de Lefevere se la han jugado ante la creme de la creme, rozando todos los estadios del ciclismo con el paso de cada kilómetro, de la euforia y a certeza de un triplete, a la sensación de perderlo todo, para finalmente firmar un doblete pero que muy meritorio, porque en Harelbeke no falta nadie.

O casi nadie, en todo caso Peter Sagan que por piernas pareció haber podido pero se borró cuando vio que todo se le giraba en contra. Luego, otros vinieron por detrás y sí entraron.

No debe estar satisfecho Sagan en la campaña de su dosificación extrema, aparece menos, brilla poco y no gana desde hace dos meses.

Niki Terpstra, premio a la fe

Como dijimos hoy hemos visto a Tom Boonen en Niki Terpstra, en su estampa escurridiza, en su cuello estirado, en la mirada al frente y en su valentía.

En la estrategia de Quick step no existía posibilidad de especular.

Ahora el equipo azul es un bloque horizontal, no todo se juega al viejo Tom.

Por eso se reparten turnos y Terpstra fue el agraciado. Su escapada con Yves Lampaert a setenta de meta fue de antología.

Nunca rodó más allá del minuto sobre sus más inmediatos perseguidores, que como podéis imaginar en Flandes fue un carrusel de ciclistas pasando y entrando en la caza.

Sin embargo hubo un momento, clave.

Estaban Terpstra y Lampaert por delante. Les seguían Benoot y Van Avermaet, con Gilbert acoplado, a menos de un minuto.

La clave fue cuando Lampaert, en el lateral no adoquinado de Paterberg, empezó a flaquear.

Terpstra iba supremo, se le veía en la forma de rodar, de balancear el cuerpo. Era cuestión de minutos que Lampaert se descolgara,

Y justo ahí, atacó Gilbert, cómodo, fácil, descansado, llevado en carroza por Benoot y Van Avermaet.

Que Niki Terpstra e Yves Lampaert, efímeramente recuperado, no le esperaran fue un error que les pudo haber costado carísimo.

We kregen een heerlijk spannende koers met een verdiende winnaar. Proficiat Niki Terpstra!

Publicada por E3 BinckBank Classic en Viernes, 23 de marzo de 2018

Y lo vimos en la carne del propio ganador, que navegó y navegó entre el cansancio extremo y la descoordinación de un grupo donde los BMC no dieron la talla.

De poco le sirve a Van Avermaet tener a Roelandts y Küng si no cazan a conciencia, y sin tener presente que pueda haber otros peligrosos como Moscon, Trentin o los Quick Step que secaban la caza.

Van Avermaet era el dorsal uno y defendía corona

Entre una cosa y otra, Terpstra logró llegar, pero en más de una ocasión debió arrepentirse de no haber esperado a Gilbert, incluso en el supuesto de que en el coche azul hubieran dicho que el valón ganaba en caso de llegar juntos.

Lo recordaréis, en este equipo funciona el dedazo en estos momentos.

Sea como fuere, salvo las dos primeras, Quick Step lleva pleno en Bélgica, van  a por más, que pase Wevelgem.

Hay que reconocer que cuando Terpstra o Viviani cruzan la meta enmarcando el nombre del patrocinador es porque sienten y corren como equipo, como el que no fueron aquella vez que Stannard les robó la cartera.

Imagen tomada de FB de Record Bank E3 Harelbeke

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En Calpe hay una nueva casa para el ciclista, el RH Ifach 

Greg Van Avermaet se cansó de hacer el primo

Dice Peter Sagan, cabreado y nublado en las carpas de la meta de Wevelgem, que al final gana el que él quiere. No cabe duda que Sagan es el Dios Sol de estas carreras que conforman la primavera y sin duda el ciclo más bello de la temporada, que todos le miran a él y sólo le falta un arco iris para que le marquen más la X en la espalda y que de lo que él haga depende una parte importante del desenlace de las carreras.

Sin embargo que no se arrogue protagonismo en los éxitos de Greg Van Avermaet, el único ciclista del pelotón, junto a Kwiatkowski, que le tiene tomada la medida. Para que Greg Van Averamet llegue al estadio que pisa en la actualidad ha llovido mucho y quemado varias etapas.

El ciclista que más sonríe en la actualidad, campeón olímpico vigente, líder del World Tour y ganador de las tres grandes clásicas adoquinadas hasta la fecha ha bebido mucho del amargor de la derrota para estar en estos niveles. A Van Avermaet se le ha llamado oportunista muchas veces, sobre todo cuando dependiendo la situación se ha puesto al cobijo de Peter Sagan, siempre tan prolífico en el esfuerzo. Recuerdo Canadá el año pasado, recuerdo una etapa en la Tirreno,…

Sin embargo nada más lejos de la realidad, Van Avermaet es el resultado de muchas derrotas, de tomar lecturas de los grandes, de perder frente a Boonen, frente a Cancellara, frente a Terpstra. Van Avermaet ha tomado nota y escrito su librillo y madre mía qué dominio tienen del entorno. Esta campaña es la confirmación de un perfeccionamiento que ha tardado en llegarle. Van Avermaet se perdió la parte importante de las clásicas el año pasado, por una caída en Flandes, pero se rehizo en el Tour, se hizo grande en Río de Janeiro y ahora está de dulce.

Las tres grandes victorias del de BMC son un catálogo de virtudes, fruto de esa experiencia, porque las tres se lograron manejando grupos pequeños y rivales nada sencillos. De hecho sobre el papel Peter Sagan y Jens Keukeliere parecían más rápidos, hasta que Greg les manejó y maduró para matarles bajo el arco de meta. Por no hablar de la excelente forma de gestionar la fuga de Harelbeke, ganando por poco, pero ganando, a Philippe Gilbert.

No sé si Van Avermaet firmará el pleno que casi logra Tom Boonen en 2012. Entonces a Tomeke le falló la primera, la Het Nieuwsblad, por el momento Greg va con todo en el zurrón, le faltan las dos grandes Flandes & Roubaix, las guindas y las que justifican una temporada y una trayectoria si me apuráis. Por el momento lleva tres, de las cinco joyas, como sólo Jan Raas ha logrado y si queréis que os diga una cosa, me encantaría que completara el puzle. Pocos se lo merecen como él.

Imagen FB de BMC

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#ClassicMen El camino ya no lo traza Cancellara

La sesión de clásicas del año en marcha será especial. Vivirá los últimos requiebros de Tom Boonen y se hará sin Fabian Cancellara marcando el camino. Hay un buen listado de nombres para sucederles, y seguro que lo harán bien, pero la grandeza de los dos polos opuestos, las fuerzas brutas de este periodo, siempre flotará en el ambiente como una de esas rivalidades que trascendió fronteras y caló en el ADN del buen aficionado.

Porque estadísticamente la cifra fue demoledora. Durante diez años tanto Flandes como Roubaix cayeron de un lado u otro. Si no ganaba Tom, si no triunfaba Fabian, lo hacía alguno de sus acólitos: Terpstra, O´Grady, Devolder,… sólo perlas aisladas, Ballan, Van Summeren o Nuyens, rompieron la tiranía.

Con ese ejercicio de memoria, y la figura latente de Fabian cerca de nosotros en la retina, la dimensión del llamado espresso de Berna seguro que se echará de menos en los highlights de esta sesión. La anterior fue rara para Fabian que cayó en la vuelta de honor al velódromo de Roubaix mientras la mirada se le nublaba por la emocion de la despedida, una despedida que la hizo fajado en mil situaciones y una terrible caída que no le sacó de la ruta, pero que hablaba de la tremenda carrera que su rival del alma, Tom Boonen, había planetado pillándole a contrapié a una eternidad del velódromo.

Una semana antes, un momento, un titubeo, provocó que Kwiatkowski y Sagan se fueran ante su mirada sin el poder de reacción necesario. Devolder, experimentado en los laberintos de Flandes, le hizo el gesto, ahí van dos campeones del mundo, Fabian les dio rienda, y no les cazó, no al menos a Sagan, que se valió para dejarle segundo en su ultima De Ronde.

Al margen de los renglones finales, Fabian fue un corredor cameleónico en la llamada primavera. Tres por tres, tres Roubaix y otras tandas Flandes, a la que sumarle una San Remo marca de la casa, abordando el último kilómetro a full y dejando el pelotón sumido en desconcierto. Ese Fabian fue natural miuchos años, al punto que dijimos, si el suizo no gana por KO, de lejos y a lo bruto, no tiene herramientas para gestionar el triunfo.

Así rebañó Flandes y Roubaix y del tirón, sacando un pozo al resto de rivales, llegando con tiempo para celebraciones, besos y algarabía. Pero ocurrió un día que los rivales se le soldaban a rueda y no había forma de romper la carrera. Lo comprobó en Roubaix 2011 cuando una mosca cojonera vestida de arco iris, Thor Hushovd, se convirtió en su sombra y neutralizó todo el poder del suizo.

Con ese nuevo guión llegaron triunfos memorables, para un servidor los mejores, tanto el de Roubaix 2013 como Flandes 2014. En la primera remontó a los escapados y soltó rivales para batir a Vanmarcke en meta. En la segunda, remó y remó a contracorriente, en pleno desconcierto de Quick Step y frustración de Van Avermaet. Llegó al sprint con éste y otros dos, también los ganó.

Victorias ajustradas, apretadas que marcaban la piel de camaleón de Fabian, el corredor que llenó de adoquines y tierra su vitrina, pues también exhibió victorias en Harelbeke y dio lustre a la clásica de nueva generación, la Strade Bianche, una carrera que Cancellara prestigió con su registro imbatible hasta la fecha y que este año, sin ir más lejos, ya está entre las mejores del mundo, cuando nació hace una década escasa.

No sé si Fabian estará por las metas de Roubaix y Flandes este año, no sé si querrá prodigarse, o tomar distancia, de lo que no cabe duda, es que el ciclismo de generaciones siempre sabrá que hubo una, la suya y la de Boonen, que nos iluminó la mirada cada vez que el adoquín asomó por el calendario.

Imagen tomada de SBS

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Los tópicos de la primavera

Joder, pero qué bonito es el ciclismo en primavera, y qué redondo acaba siendo cuando se compite en Bélgica, en Flandes, la tierra del buen ciclismo y bellísimas ciudades. Es una comunión perfecta, si hasta las carreras parecen querer caer en festivo, para obsequiarnos largas sobremesas donde no hay sitio para la somnolencia ni el letargo que sigue las comidas de un día de fiesta.

E3, sólo el nombre pone, Harelbeke, ciudad casada con el ciclismo, puesta en el mapa por el ciclismo, una carrera que entró en el circuito mundial com estruendo y escandalosos carteles, reclamando atención. Que desistan de ello, el espectáculo que su carrera ofrece ya es reclamo. El año pasado aupando  Geraint Thomasel anterior coronando un magistral Sagan, antes anunciando las tormentas flamencas de Cancellara.

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En esta ocasión, la incertidumbre se mantuvo hasta la raya de meta, pero sin embargo ello no fue obvio para cumplir con casi todos los tópicos de la primavera, uno a uno, cayeron los candados del libro de las verdades y se desnudó ante nosotros una verdad que por mil veces repetida es más verdad.

Ganó un ciclista que tiene un serio problema, Michal Kwiatkowski, y lo tiene serio porque no sabemos a qué se tendrá que dedicar en los sucesivo viéndole ganar sobre el adoquín como lo haría en un prólogo o en la Strade. Pero qué bien ficha Sky, no yerran el tiro. Kwiatko en Flandes y Wouter Poels, casi al unísono, en Valls. Dos triunfos WT  en diez minutos.

Otro tópico, la segunda plaza de Peter Sagan, un ciclista que es un emblema, que reparte simpatías en la misma proporción que suspicacias, pero no se le puede negar el esfuerzo, las ganas de intentarlo. Lo que no nos explicamos es que donde antes había resolución, poder y pegada ahora sólo hay plomos fundidos. Es increíble mira para un lado, ve a su rival polaco arrancar y sencillamente gripa.

Otro tópico, el Etixx y su manifiesta inoperancia. Niki Terpstra iba sin cadena, Zdenek Stybar, más de lo mismo, secando a Cancellara, ahí iba también Matteo Trentin, otro purasangre, y sin embargo lo juegan todo a Tom Boonen, corredor que es leyenda, pero que no puede ser el motivo de los desvelos de su equipo, desvelos que tienen que ver con otra primavera vacía en el horizonte. El pronto para decirlo, pero vuelve a opositar duro para ello.

Otro tópico, que Fabian Cancellara anda de pega con ésta que fue «su» carrera, la antesala de sus primaveras más memorables. El año pasado arrancó aquí su desgracia y en éste, su estampa de brazos cruzados esperando la máquina de recambio, fue la imagen viva de la impotencia de quien sabe que por aquí no le volverán a ver.

Otro tópico, que las carreras preliminares a Flandes, al gran Tour, son infinitamente mejores que la hermana mayor. Flandes pone el premio gordo en liza, y quizá por eso entumece las piernas de los grandes nombres, en Harelbeke y Wevelgem, por no hablar del Het Nieuwsblad, se corre con la traca metida, a tope, a fondo. Y vaya si se agradece.

Otro tópico, Vanmarcke de vacío, y otro, las rectas, esas rectas, qué rectas, de persecuciones infinitas, de grupos rotos en mil pedazos. Flandes definitivamente nos ha ganado, entre Gante y Wevelgem, más.

Imagen tomada del FB de E3 Harelbeke

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La luz belga

No son días fáciles en Bélgica, un país que no es otro cualquiera para quienes amamos el ciclismo. Su tricolor negro, amarillo y rojo es emblema, auténtica franquicia del paraíso ciclista, su bandera flamenca, no hablemos, incluso el gallo valón. Es un país de nacionalidades tan distanciadas que su sola concepción del ciclismo les define. Flandes, rural, vecinal, íntima, como los espesos adoquinados húmedos y rebosantes de musgo, dividiendo campas horadadas por las guerras mundiales. Valonia, afrancesada, cosmopolita, con su decana y su flecha.

Id a Lovaina, entre su precioso callejeo y os abrumaréis con las bicicletas, como avispas, por doquier, doblando esquinas, saltando bordillos, vistiendo su flamígero ayuntamiento, haciéndote sentir raro si vas a pie. Un país que ama la bicicleta y el ciclismo como no hay otro igual, con símbolos, personas y faros en su historia, una historia que rompe en Flandes cuya carrera reina, De Ronde, cumple cien años ya.

Se debatió mucho sobre la conveniencia de celebrar A Través de Flandes, una semiclásica de tercer rango pero preciosa, 24 horas después de los atentados de Bruselas. Se debatió tanto que incluso la propia organización se rectificó, tras decir una cosa y lo contrario en poco tiempo, pero menos mal que la hicieron, porque fue un ejemplo de los males que la bicicleta y el ciclismo pueden suturar: pueblos en la calle, gente por doquier, una entrega total y absoluta de los corredores,… un espectáculo que nos emocionó porque coger la máquina y ponerla a rodar, aturdidos por el golpe, acartonados por el miedo, no es sencillo.

Mirad la carrera que fue si tenéis un momento, es una fiesta de ciclismo y deporte, y como tal un homenaje a la desgracia de horas antes,  una de esas muchas clásicas que desde el helicóptero son sensacionales, con veinte cortes, veinte grupos persiguiéndose en una de esas rectas. Crespones negros, luto obligado, pero ciclistas vestidos de héroes ante la adversidad, Greg Van Avermaet anduvo cerca de ganar con un ataque de esos que sacan la generosidad por doquier. Ganó un ciclista que lo tiene todo para ser un grandísimo clasicómano, Jens Debusschere, rápido, fuerte, rodador y potente. Es un Johan Museeuw en potencia.

Me alegró que ganara Jens Debusschere porque lo hizo para el equipo que pone los valores del ciclismo en Bélgica sobre el tapete, el Lotto, que calza la «flaca» belga por excelencia -Ridley- y lleva su tricolor en el maillot. Ahora Harelbeke y Wevelgem, que no pare lo que es una fiesta, que no se apague la luz belga.

Imagen tomada de www.ddvl.eu

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Hemos probado las instalaciones del RH Bayren para ciclistas y en breve os contaremos qué tal, pero sólo adelantaros que estuvo genial. 

El meollo de la primavera con Flecha

El otro día, en vísperas de la Milán-San Remo, Juan Antonio Flecha se puso al otro lado de línea para hablar de la primavera. Ahora, con emociones a flor de piel, hablamos de lo visto hasta la fecha y hasta nos arrancamos con un pronóstico para Flandes y Roubaix, casi nada. Por cierto, que a Flecha le tendremos estos días por Eurosport haciendo trío con Alix & Chozas para hablar del periodo más bonito del año.

¿Tras ver Gante-Wevelgem sigues sosteniendo que la Het Nieuwsblad (OHN) fue la mejor carrera en mucho tiempo?

OHN y Gante-Wevelgem son diferentes sobre todo por el momento de la temporada. Las dos son importantes para preparar las grandes clásicas, igual que París-Niza y Tirreno. La primera está muy lejos de las grandes citas, mientras que la Wevelgem es el fin de semana anterior y la idea que da es mucho más aproximada. Fue una carrera muy disputada desde lejos, con viento, lluvia y gente muy buena

¿El instinto de Luca Paolini nace o se hace?

Se nace y se hace. Se nace con unas condiciones especiales y se hace con experiencia, los dos factores cuentan. Son cosas que te las dan ciertas aptitudes intrínsecas, como las suyas, y otras las adquiere con los años de la experiencia y vivencias de tener 38 años

¿Qué te pareció la Gante-Wevelgem?

Fue un grandísimo espectáculo. En esos primeros setenta kilómetros hubo la duda de aplicar el protocolo del mal tiempo. Se decidió lo que dijo la mayoría y se siguió. La verdad no sé hasta qué punto significa una evolución para este deporte hecho tan a la antigua el neutralizar carreras por malas condiciones. Lo que diga la mayoría está bien, pero se tiende a cancelar ciertas carreras, cuando igual no hace falta

Lo triste para el ciclista es que las carreras que se corren en circunstancias extremas son las que pasan a la retina del aficionado. Hablo por ejemplo de la etapa del Terminillo que ganó Nairo…

No se puede olvidar que situaciones así siempre han pasado en el ciclismo. Hay veces en que las circunstancias han sido extremas y quizá no era necesario seguir y al revés. Recuerdo que cuando era corredor, ante una jornada así, decía “es que hoy va a haber un ganador llueva o nieve”. Cuando entras en la dinámica de que si se disputa o no, el corredor no saca nada en claro. A final te das cuenta de que es muy difícil. A veces uno ve carreras que se neutralizan y no sabes si ha servido para algo. Creo que se desvirtúa la carrera. Yo he vivido carreras en las que han quitado puertos porque eran impracticables. La llegada al Terminillo fue al final y no hubo otra opción. Al final en esas condiciones compiten todos y el ciclista tiene que estar preparado. Existe la tendencia a neutralizar, pero creo que las circunstancias deben ser muy extremas y se debería saber claramente cuándo esas circunstancias son extremas. Quién dice qué es lo bueno o no. Para un corredor correr a cero grados es su límite y para otros es menos diez. Porque le vas a quitar la ventaja al segundo, no es justo

Quería preguntarte por un ciclista que me tiene loco como Geraint Thomas

Yo creo que el salto de calidad le llegó en el primer Tour que hizo con Sky en 2010 cuando lanzaba los sprints, coronaba puertos,… el cambio ha llegado con los resultados. Recuerdo que en San Remo Alix, en la retransmisión, decía que había sido el hombre más fuerte y yo asentía pero recordaba que le quedaba por ganar, que hasta la fecha había ganado cosas, como una vuelta a Baviera… Ahora ha logrado ganar Harelbeke, una carrera con cierto prestigio acompañada por otros resultados. Es un corredor que vuelva mucho en sus compañeros, lo que no deja de ser una virtud. Recuerdo el primer año que corrí con él, fue en Waregem donde estuvo tirando un montón para mí y cuando acabó la carrera le dije que “ eres el futuropara Flandes”. Fue algo que lo vi clarísimo. Tarde o temprano tenía que explotar

¿Lo del Etixx es sólo mala suerte o también influyen la dirección y alguna otra cosa?

Les falta la figura de Boonen como líder y excusa para sus movimientos. Tienen una gran cantidad de buenos corredores como Terpstra que ha ganado una Roubaix, pero no es ese líder que asume la gran responsabilidad. No hay un gran referente, es posible que en el discurso de la mañana salen con tres o cuatro líderes para poder ganar y eso no es bueno. Es un equipo acostumbrado a un gran líder y no lo tienen. El problema es ese y tienen que resolverlo para Flandes y Roubaix

¿Stybar o Terpstra?

 “Tersptra es un corredor con más tiros pegados que ya ha estado ahí, pero Stybar tiene más potencial. Sin embargo Terpstra ya ha ganado un monumento y no es lo mismo aspirar a ganar que haberlo ganado y eso que Stybar ha demostrado muchas cosas, si bien la suerte no le ha acompañado, algo similar a Vanmarcke. Si hay que apostar por solidez apostaría por Stybar porque con menos años de competición está ahí, sin embargo no tiene la experiencia de Terpstra

¿Te gustaría estar en el pellejo de Sagan?

Por la situación de Sagan han pasado todos los grandes campeones. Es un ciclista que apuntaba muy alto y este año ha firmado un inicio de temporada que más de uno quisiera tener. Sin embargo como él tiene el listón tan alto, tiene un problema de confianza, añadido a lo que le exige Tinkov. Todo es una consecuencia de lo que es. Creo que está mejor de lo que él se cree. Necesita desbloquearse y relajarse. Quizá no esté como años atrás pero tiene más experiencia. Es tan capaz de ganar como el resto. Lo que le pasó en Harelbeke fue un tema más de bloqueo que otra cosa. Debe saber quién es. Él no ha dejado de ser Sagan. Si miras a sus rivales tampoco han ganado tanto más que él, salvo Thomas. Están todos a la par si lo miras detenidamente, él no ha ganado mucho pero el resto, tampoco

¿Qué le falta a Vanmarcke?

En este inicio de temporada principalmente le ha faltado suerte. Le ha pasado de todo en el peor momento. En la OHN tuvo el pinchazo, en Strade no subía como Valverde y compañía. Yo lo veo favorito tanto para Flandes y Roubaix. Posiblemente le falte algo de experiencia pero con su estado de forma y condiciones puede ganar perfectamente un monumento. No olvidemos que Geraint Thomas ha dado muchas veces al palo hasta ganar. No es nada fácil ganar

Para acabar que hay que cenar, un pronóstico rápido y express para Flandes y Roubaix

Para Flandes pongo a Sagan y Vanmarcke como principales favoritos a pesar de todo lo visto y para Roubaix un Stannard-Stybar

Imagen tomada de Facebook de París-Roubaix

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Cuál es tu primer recuerdo con Orbea??? 

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#RadioVuelta – Semana 12

#Trend El deporte más bello del mundo 

Rara vez, ni siquiera en la considerada temporada alta, como el Tour de  Francia, el ciclismo arroja tantas noticias y tan trepidantes como las de la semana que dejamos atrás. En la Volta a Catalunya, la caótica jornada inicial electrizó la carrera de los favoritos que tuvieron que dar un poco cada día para remontar la situación. Richie Porte se refuerza para el Giro -ojo que una cosa son Niza y Volta y otra todo un Giro- y Alejandro Valverde parece que gana casi sin querer. En el tríptico flamenco vimos un in crescendo. En A Través de Flandes los Topsport sacaron petróleo frente a los World Tour con doblete encabezado por Jelle Wallays. A los dos días, Geraint Thomas ganó a dos cocos (Stybar & Sagan) en Harelbeke y otros dos después, la guerra total se instaló entre Gante y Wevelgem en una de las mejores clásicas de los últimos años. Llegaron poco más de treinta ciclistas, casi de uno en uno, dando imágenes que seguro se guardaran en los anales. En río obviamente no puede sorprender la victoria del maestro Luca Paolini. Mención especial para Jurgen Roelandts y su raro equilibro cuando el viento se obsesionaba en tirarle. Mientras en Francia, en el devaluado Criterium Internacional, el duelo Peraud vs Pinot fue para el primero, pero la emoción de la subida a L´ Ospedale no fue poca y eso que el listón vino alto de Flandes.

#Click La guerra flamenca

Cuando hablamos de Flandes obviamente se sugieren no pocos pasajes bélicos. Por suerte la guerra de este último domingo de marzo no contó las desgracias de antaño y se dirimió sobre bicicletas, cuando estar sobre ellas fue posible. A la alienación de los elementos se unió un grupo de valientes que nos dieron un espectáculo antológico donde el dolor de quien pedaleaba al otro lado de la pantalla era tan explícito, que incluso sentados al calor del hogar, el alma se arrugaba sólo con verles. 

#Profile Geraint Thomas encuentra el mapa del tesoro

Hacía tiempo que discurríamos por este mal anillado cuaderno con la sensación de que el ciclismo le debía una, bien gorda, a un ciclista galés, del Team Sky, resuelto y generoso, llamado Geraint Thomas. Tras varios tiros al palo, o rozando el poste, Thomas resolvió a lo grande en Harelbeke y estuvo cerca de repetir en Wevelgem, donde la torpeza de los Etixx jugó también en su contra. La semana de Thomas viene tras ser el mejor ciclista en el conjunto de San Remo y estar delante en París-Niza. Con todo, y ante la variedad de estrellas del equipo inglés, no es de extrañar que el futuro de Geraint parezca fuera del Team Sky si quiere asegurarse los galones que se ha ganado.

#Clipping

Semana negra en Tinkoff. La caída de Matti Breschel que ilustra este post, en medio de marabunta, es el vivo ejemplo de la malísima semana que se ha padecido en uno de los mejores equipos del pelotón. Alberto Contador salió magullado de la Volta y Peter Sagan parece lejos de su mejor momento, a pesar de que no se le puede negar que le ponga ganas. La salida de Bjarne Riis ha sido el colofón a una situación que habla de un equipo cuyo timón no se sabe bien qué rumbo toma.

El juicio al Etixx. Dice Patrick Lefevere, el mandamás del Etixx-Quick Step, que los juicios sobre las actuaciones del equipo deben hacerse el 13 de abril, es decir el día después de Roubaix, pero la primavera vivida hasta el momento habla de un equipo que con o sin Tom Boonen no resuelve como su ramillete de figuras presupone. Al final situaciones como las de Michal Kwaitkowski en A Través de Flandes no son más que el ejemplo de que a este equipo se le ha perdido totalmente el respeto.

Problemas familiares para Chris Froome. La Volta protagonizada por Chris Froome no ha sido la mejor. En otros tiempos se diría que queda mucho para el Tour, pero a nadie se le puede escapar que estos últimos años la suerte que ha marcado los grandes nombres durante la temporada es la misma que se han encontrado en el Tour, y en esta línea Froome no está en sintonía con lo esperado.

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Imagen tomada de Facebook de Tinkoff-Saxo