La Ibiza Titanium por la ciudad: una bicicleta eléctrica para toda la vida

La bicicleta eléctrica que nos presenta Littium combina sencillez y durabilidad

En la situación actual, la movilidad por la ciudad emerge como una de las grandes cuestiones y una bicicleta eléctrica crece como opción.

Moverse rápido y seguro, llegar a tiempo, sacar partido a la creciente infraestructura ciclista que las urbes están sembrando, poder utilizar otros medios de transporte…

Luego están las ciudades en sí, su configuración, si tienen o no cuestas, el clima también cuenta, pues algunos sudamos con pestañear.

Nosotros encontramos un buen aliado en la Littium Ibiza Titanium, una bicicleta eléctrica y plegable para ciudad, que cuando la recibes asusta, por su tamaño y peso, pero que, tomándole la medida, tienes la sensación de montar un caballo ganador.

 

El primer contacto engaña

Como decimos la primera impresión es de susto. Puede sonar fuerte, pero fue la percepción que nos vino a la mente, cuando una caja de grandes dimensiones aterriza en tu comedor. Una caja que miras asustado, pero que abres con ilusión de Día de Reyes, hasta comprobar que el despliegue y montaje de la bicicleta eléctrica son muy sencillos.

Todo viene perfectamente embalado, la batería presta a ser utilizada, bien cargada, un candado de alta seguridad, pues la bicicleta resulta golosa una vez la dejas en la calle, y diferentes elementos que vas completando, una vez tienes la máquina desplegada sobre su caballete. Familiarizarse con ella, sus partes, sus prestaciones es muy sencillo. El siguiente paso es probarla…

La experiencia en la calle

Salir a la calle con ella es experiencia gratificante. Sobre ella la sensación es de seguridad y alivio, no cabe otra explicación. Lo primero porque, en calzada, somos de calzada antes que de carril bici, te sientes integrado en la circulación. La máquina pesada que habíamos recibido en casa, ahora se convierte en un elemento ágil entre el tráfico, integrado y muy útil.

Obviamente el motor ayuda, sobre todo en la salida de los semáforos, la asistencia al pedaleado es inmediata y arrancas con facilidad. Ello sumado al desarrollo adecuado es una combinación ganadora cuando al circular por ciudad, no te atrancas, ni te sientes presa de miradas indiscretas que te ven en problemas. Arrancas sencillo, fácil y fluido, luego, en marcha, todo viene solo con el manejo de marchas y motor.

La máquina da seguridad, sientes que no vas sobre pies de barro, al fin y al cabo, circular en bicicleta por ciudad necesita un gran componente de confianza, no son pocas las veces que debes adelantar un coche parado, sortear, algún peatón incauto o irrumpir en carriles bici cuando la situación lo requiere.

Su suspensión mejorada quita presión sobre los brazos en baches inesperados y bordillos “asesinos” que seguro formarán parte de nuestro paisaje.

Suspensión mejorada y luces integradas, aunque con cableado «generoso»

Y es ahí donde emerge esa sensación de alivio que decíamos antes, por que aprecias que la bicicleta responde, es útil y maniobrable, en marcha, pero también cuando te apeas de ella y procedes a caminar, por una acera o por el lobbie de un edificio. Plegada ocupa poco espacio y permite discreción, pero sobre todo evitarte quebraderos de cabeza para dejarla a resguardo. Un caballete central la sujeta perfectamente, una vez plegada.

Importante, muy importante, cuando la pleguéis cuidado con la batería, ésta se dispone en el tubo diagonal y conviene tenerla controlada para que nos caiga al suelo. Obviamente a nosotros nos pasó, no nos percatamos de una llave de seguridad que conviene tener controlada para que no tengáis sustos.

Cierre de la batería, una vez la bicicleta está desplegada y lista para ciclar

Gestión de la batería y elementos de la bicicleta

En el día a día, es importante tener presente que hablamos de una bicicleta con asistencia eléctrica al pedaleo, es decir, esa ayuda es para economizar fuerzas, pero no para fiarlo todo al “motorcillo”. Hay que tener cultura de ciclista, que te guste pedalear y sacar placer del mismo, por que así la batería nos dará la sensación de ser eterna al tiempo que quemamos calorías mientras disfrutamos de una perspectiva inédita de la ciudad.

Tras varias salidas, tomando la costumbre de tener la bicicleta como nuestra compañera por la ciudad, podremos entrar en el detalle de algunos de sus elementos y cómo estos influyen en nuestros trayectos.

Si los cambios Shimano Altus nos parecen una opción mejorable, destaca el sillín, un SR muy bueno y cómodo que no pasa factura por ante un uso reiterado. Ya sabemos lo que sufren algunos de posaderas y cómo despotrican de la bicicleta cuando la usan dos días seguidos. A esa sensación de confort contribuyen también las dos ruedas, pequeñas y seguras, neumáticos Maxxis, muy seguras y estables. Ideales para aguantar los no pocos golpes que les deparará la gran ciudad.

Un detallazo es el portabultos, acabado en madera, elegante y con buena imagen y capacidad de carga, o mismo que las luces, perfectamente integradas. Importante la trasera, parpadeante, muy visible para ir por la ciudad perfectamente identificado por los coches.

Portabultos elegante

En el manillar los elementos están al alcance durante el pedaleo. Quizá la potencia necesitaría dos o tres tallas, pues vemos que es fija. La pantalla, por su parte, contiene la información necesaria, datos de velocidad y kilómetros realizados, aunque para nuestro gusto, un poco pequeña, sobre todo la franja donde se refleja el trabajo del motorcillo, a veces, según dé el reflejo no se sencillo verlo en marcha.

Sillín muy cómodo para el uso diario y luz trasera parpadeante que hace visible al ciclista

 

Frenos de excelente respuesta

 

Display pequeño en el que no es sencillo ver el nivel de asistencia del motor

El mantenimiento

En la elección de la máquina el mantenimiento, si el uso va a ser reiterado, es una clave a manejar. La profusión de cables, sobre todo el trasero, es un factor a tener en cuenta, pero también la robustez de los materiales y elementos que os hemos detallado. Su mantenimiento no debería ser problemático. Hablamos de una bicicleta concebida para durar y dar muchos servicios.

En todo caso Littium dispone de una oferta de 44,90 euros en la que se incluyen cuatro productos de mantenimiento biodegradables, ideales para E Bikes. Hablamos de un Total Cleaner para tener la bicicleta limpia, un “Full protection” que mantendrá la máquina ajena a todo tipo de humedades y fricciones que perjudiquen las conexiones y cables, el desengrasante y un lubricador optimizado hasta un 90% más que el resto que tiene por objetivo sacar mayor partido de los vatios y alargar la vida de la batería.

A favor

Sencilla de montar y primer uso

Manejo rápido y seguro por la ciudad

Concebida para durar, buenos elementos y mantenimiento sencillo si se que cuida bien

En contra

Excesivo peso

Necesidad de un buen espacio en casa para guardarla con desahogo

Pantalla muy pequeña, resulta complicado ver la velocidad a la que asiste el motor eléctrico

+ INFO

¿Y si vuestr@ compañer@ de fatigas se comprara una e-Bike?

Con una e-bike te puedes plantear rutas más largas y compañeros de fatigas que no imaginarías tener

Pues eso… ¿cómo os lo tomaríais?

Sí, hombre, que vuestro/a cuñado/a, o pariente, se comprara una bicicleta eléctrica, o vuestro/a mejor amigo/a, compañero/a de club y de fatigas, de muchas salidas  y  de muchos kilómetros juntos encima de la bici.

De muchos sudores, esfuerzos y sueños compartidos.

Y con la de piques que habéis tenido juntos ¿verdad?

SQR – Cerdanya Cycle

 

¿Qué haríais vosotros?

¿Os compraríais una también para estar a su «altura» en los puertos?

¿Dejaríais de salir con él?

¿Le diríais que con vosotros no cuente?

¿Os enfadaría o molestaría?

¿O podríais pensar que es igual, que como estáis más fuertes que él -o ella- le vais a seguir dando cera en las subidas?

Aunque la verdad es que esto último parece poco probable.

Por este motivo, hemos querido pulsar la opinión de muchos ciclistas, o cicloturistas de este país para comprobar, de primera mano, cuál sería la reacción ante un hecho así, en el que seguramente, al principio, quedaríamos bastante perplejos y sin poco margen de maniobra porque, evidentemente, la sorpresa sería mayúscula.

Lo que viene a continuación es un resumen de las respuestas vertidas por los miembros de un reconocido foro de ciclismo.

¿Preparamos palomitas?

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Hay de todo.

Respuestas chocantes, divertidas, locas, delirantes, agresivas, serias y hasta razonables.

Hay algunos que piensan que este hecho no les afectaría demasiado, que les daría igual si no hace el “mónguer” por llevar motor y que mientras no tense el ritmo hasta que se haga insoportable, y se le pudiera seguir, no tendrían problemas, la verdad.

Aunque esto no es para nada fácil y no siempre el que lleva la e-Bike se comporta de manera cívica.

Hubo alguien que explicó su amarga experiencia con su compañero de salidas de siempre:

“Cuando íbamos con la flaca subiendo algún puerto yo lo ascendía a 15-16 km/h y él lo subía a 12-13 km/h, pero yo me adaptaba para ir juntos y  charlando, porque a mí no me molestaba para nada ir a su ritmo, ya que yo salgo a pasear y pasarlo bien. Pero esto se acabó cuando pilló la eBike. Las siguientes salidas cambiaron por completo y  era él quien se ponía a subir nada menos que a 25 km/h. Yo intentaba seguirle a 18-19 km hasta que no podía más y reventaba. Por eso ya llevo dos años que ni salgo con él ni quiero verlo ni tomando una caña. Esto es un claro ejemplo de lo que pasa cuando el que tiene la eléctrica cambia su forma de ir en bici cuando va con su gente”.

No puede tener más razón, ¿cierto?

Otros medio en broma, medio en serio, no aceptarían de buen grado el cambio de prestaciones de la bici de su compañero de fatigas: “le partiría la cara”, “yo le dejaría de hablar”,  “le quitaría la batería”, “le pincharía las ruedas” o un divertido “le diría a su mujer lo que de verdad le ha costado la e-Bike”.

Realmente, muchos, argumentaban que dejarían de salir en bici con él… o con ella:

“Le diría que, ya que vamos a comenzar a practicar deportes distintos, se buscara a otro compañero de rutas”.

 

Eso, o a partir de ese momento solo se iban a hacer rutas llanas para llevarle siempre por encima de los 25 km/h, sin ningún puerto y con más de 100 kilómetros de distancia, para dejarle sin batería y rematarle con alguna ascensión, para que en la subida tuviera que apechugar con los 13 kg de peso de la bici (“por verle la cara arrastrando el puerto bien merecería la pena”).

Ya lo veis, todo un manual de buenas intenciones sobre la bicicleta.

Los más resignados se lo toman con más filosofía: “pues nada, así me serviría para hacer un tras moto”, “así me pondría más fuerte al seguirlo” o “que a su amigo le tocaría esperar arribar en los puertos” o que “me compraría una cuerda para engancharme a él en las subidas” y que “se echarían las mismas risas de siempre, por supuesto”.

Y es que, como siempre, el asunto estaría en la mentalidad de la persona y no en la bici que tuviera, está claro.

Incluso algunos explicaban que ya estaban viviendo esta “experiencia” y que habían llegado ya a pequeños acuerdos,  como el que explicaba que sale con su hermano que tiene una bici eléctrica:

“nos ponemos de acuerdo en la ruta y es necesario llegar a un compromiso porque la batalla es imposible, a no ser que seas un verdadero máquina, que no es mi caso. Él me espera todo el rato y lo asumimos. Nos aguantamos porque somos hermanos y porque yo con otro no saldría a andar en bici si llevara eBike. No me importa esperar a la gente, pero sí me molesta que me esperen a mí”.

Otros han contado como la grupeta se ha ido transformando durante este último año:

“de mi grupeta de los domingos, de 12 integrantes que somos, 8 ya van con eBikes. Sólo quedamos cuatro “atmosféricos”, “pulmonares” o “mortales”, como ellos mismos nos llaman. Yo siempre les digo que antes acabarán sus baterías que conmigo, pero es evidente que siempre nos tienen que esperar en las subidas, pero para eso somos amigos y prefiero que vayan así a que dejen de salir con nosotros”.

 

Para ellos, a pesar de esto, es la grupeta dominguera, la de las risas y los almuerzos. Y eso es algo sagrado, intocable y que si quieren entrenar ya tienen el resto de la semana.

Pero no todos piensan lo mismo y creen que la introducción de bicis eléctricas están rompiendo más de una grupeta.

Los más extremistas y pesimistas recalcitrantes se preguntan: ¿y qué más da?

Creen que es el futuro de este deporte y que al final todos vamos a acabar con una gravel aero gran fondo con frenos de disco y motor.

No le faltan razón y si no al tiempo.

Por otro lado, los más optimistas se felicitan de no tener a nadie cerca, de los que salen en bici juntos habitualmente, que piensen en comprarse una en un futuro próximo.

Eso, de momento, claro.

También hay amigos que animan a otros a comprarse una de éstas.

Sí, sí, como lo leéis. ¿Por qué?

Pues porque a lo mejor por problemas de salud o por motivos laborales no disponen de tiempo para entrenar.

De esta forma, si se hacen con una bicicleta con asistencia al pedaleo (que es su nombre correcto) pueden seguir saliendo todos juntos los fines de semana.

Por eso dicen que les apoyan para que se las compren y así, además, los más fuertes y rápidos (“los gallos”) tienen con quién medirse y ponerse a prueba.

Son los más chulos: “para eso los quiero, para que me puedan seguir”.

Y no faltan las carcajadas, claro.

SQR – GORE

 

Los hay que perdonarían la “afrenta” de llevar al lado a alguien con una bici eléctrica si no le se ocurriera el pecado capital de “registrar sus rutas en Strava como una bicicleta convencional”.

Eso, no lo perdona nadie.

Está clarísimo.

Porque cuentan que hay algunos con e-Bikes, en según que zonas, que tienen varios segmentos reventados y esto pone al personal de muy mala leche.

Si es que tontos los hay en todos sitios.

Para finalizar, nos gustaría quedarnos con la respuesta más sensata que leímos de entre más de 50 comentarios:

“Se la pediría y así podría opinar, habiéndola probado antes”

¿Vosotros cómo lo veríais?

Disculpad si a alguno le supone un dilema sentimental o emocional.

Imagen de la marcha cicloturista © Sea Otter

Agradecimientos a ForoMTB.com

Realismo gentileza de la Belador Aero Hybrid by Berria

biciccleta hybrid berria electrica

La Belador Aero Hybrid permite volar bajo sin escatimar las sensaciones de una bicicleta de siempre 

Una vez iniciada la marcha, subido a una bici que parecía de lo más convencional -a parte de su brutal estética- nada me hacía pensar que estuviera encima de un auténtico cohete dispuesto a salir disparado en cuanto apretara “fire”, pero así era.

La tentación de llevarla al límite era demasiado irresistible, por lo que me fui directo a probar el «modo Rocket».

Para qué iba a perder más tiempo ¿no os parece?

Todo hay que decir que nunca antes había montado en una eléctrica, ni nunca antes había tenido la sensación de arrancar con esa facilidad sobre una bicicleta, pero esta vez fue mi primera impresión cuando con emoción pulsé «el rosa».

Siempre recordaré ese entusiasmo inicial, que nunca antes había sentido, al dar aquella pedalada preliminar.

Belador Aero Hybrid en «modo Rocket»

Fue alucinante la sacudida que recorrió mi cuerpo y que me llevó a enfilar mi manillar varios metros del tirón con aquel impulso, avanzando con fuerza inusitada y una rapidez tremenda.

Como aún circulaba por ciudad, bajé la intensidad de asistencia al pedaleo al mínimo, porque no era cuestión de devorar los kilómetros así de entrada.

Eso sí, aunque la Belador Aero Hybrid no es una bici urbana, el hecho de poder disponer de esta arrancada después de parar en los semáforos es todo un seguro de vida.

Una vez fuera de la gran ciudad, pude probarla en carretera, recta y llana, si bien, pasando de los 25 km/h la solución motorizada de Fazua instalada en el pedalier deja de asistirnos, aunque esto no impide para nada seguir rodando con facilidad, como si se tratara de una bici de carretera tradicional, perfectamente acoplado a ella.

Si la queremos utilizar de esta manera, como una bici habitual, siempre tenemos la opción de dejar la batería en casa, si ese día pensamos que no la vamos a necesitar, con lo que nos ahorramos unos tres kilos y pico que se deben restar a los 12,700 que pesa en total la bici.

Belador Aero Hybrid, sensaciones de bicicleta normal

bateria bici berria berria

Un peso muy comedido, aceptable y ligero, para tratarse de una E-Bike.

Ya tenía ganas de llegar a mi terreno: la montaña, para poder comprobar todo lo que podía dar de sí aquella máquina, siempre bajo la supervisión de mi pedaleo, sino el motor no asiste.

Esto que quede claro, porque las riendas de la bicicleta las lleva el ciclista que es el que decide.

Empecé a ascender el pequeño puerto que hay más cercano a mi casa: apenas una tachuela de 500 metros de altitud, que salva unos 350 metros de desnivel en unos 6 kilómetros de distancia, con rampas que no sobrepasan nunca el 6%.

ascension tibidabo bicicleta berria

Lo hice de manera suave, pero una vez dadas las primeras pedaladas pensé… ¡qué demonios! y apreté el «modo Rocket».

Dándole con fuerza a los pedales, y con desarrollo largo, salí disparado como un cohete en la primera rampa, para alcanzar en poco tiempo la cima de esta pequeña ascensión: apenas unos 20 minutos, cuando lo normal para mí, aunque en baja forma, es tardar más de media hora.

Las sensaciones fueron indescriptibles.

Volaba a 22/23 km/h sobre la bicicleta cuando en sus suaves rampas lo suelo hacer a 12 ó 13 km/h como mucho.

Un avión que volaba bajo aquella mañana de sábado, prácticamente sin hacer ruido, algo que también me sorprendió, mientras iba adelantando, arrancando las pegatinas, a muchos ciclistas que como yo iban ascendiendo por la serpenteante carretera.

No hay ruidos en la Belador Aero Hybrid

Hasta me daba algo de vergüenza sobrepasar a gente mucho más fuerte que yo, pero yo iba apretando los dientes, pedaleando muy fuerte y dándolo todo.

Asistido por aquel motorcillo ascendí muy, muy, rápido.

Una experiencia increíble.

Nadie me pudo seguir, aunque no se tratara de eso, por supuesto, pero la prueba en modo Rocket fue alucinante al comprobar con qué facilidad devoraba aquellos pocos kilómetros a pedaladas agigantadas a una velocidad estratosférica.

A veces me giraba y no veía a nadie, absolutamente a nadie: el desierto.

Esta subida, realizada de esta manera y con esta bicicleta, ha sido de las experiencias más impresionantes que yo haya tenido nunca sobre dos ruedas.

 

Economía y estabilidad

Un consejo: a no ser que os queráis exprimir con una prueba de este tipo, en un puerto semejante o parecido, o en un recorrido corto, habréis de regular mucho la asistencia a vuestro pedaleo, saber meter el desarrollo adecuado, ya que a máxima potencia no podréis superar los 50 kilómetros de autonomía y en el siguiente puerto os quedaréis secos o «en reserva».

La bicicleta es un guante, se adapta a vuestras capacidades y necesidades…

Si economizáis vuestra marcha, podréis llegar a hacer hasta 120 kilómetros de recorrido del tirón, con sus subidas y bajadas, llegando más frescos que una lechuga a casa.

Una vez iniciado el descenso, nada que objetar.

La Belador Aero Hybrid es una bici súper estable, segura, de frenada impecable con sus frenos de discos y que, ayudada por su peso extra en el centro de gravedad del pedalier, hará las delicias de los grandes bajadores.

Hoy por hoy, con mis casi 54 tacos, aún subo alguna rampa imposible, pero tengo claro que, en breve, ya sea por la edad, porque ya no tengo tiempo para entrenar o porque pueda tener algún achaque que me impida tener la fuerza y la resistencia de antaño, pienso hacerme con esta bicicleta con asistencia al pedaleo para poder seguir disfrutando de las montañas, de sus paisajes y de, por qué no, intentar seguir la rueda de mis amigos de grupeta.

Será ley de vida, pero para entonces, después de haber probado la BAHYBRID, qué dura será la vuelta a la realidad al pedalear con mi bici habitual.

Conoce más la bicicleta… 

Belador Aero Hybrid by Berria, donde el ciclista que eres quiera llevarte

La Belador Aero Hybrid nos descubre todas las posibilidades de una e-bike

Subiendo con mi Belador Aero Hybrid me venía una canción a la mente… 

«Rocket Man».

Así me he sentido, como «Rocket Man», por la célebre melodía de Elton John, como un astronauta en su cohete, a la hora de probar esta galáctica bicicleta que ha venido a vernos desde el futuro… al presente.

Porque las bicicletas eléctricas, E-bikes, han aterrizado en nuestro planeta para quedarse definitivamente. Aunque la veamos rodar como otra normal…

Y es un mercado que no para de crecer.

Ante la Belador Aero Hybrid

Este bólido con forma de bici es un caballo metálico cincelado en el corazón La Mancha, y viene directamente de la localidad de Villarrobledo, fábrica de la joven marca Berria Bikes.

Y ésta es su apuesta segura del año para competir con otros “Fórmula 1 de la bicicleta”.

Berria bicicleta electrica

Cuando me propusieron probar una bicicleta eléctrica admito que arrugué un poco la nariz, no sólo por el hecho de que siempre me he considerado un purista, como muchos otros, que siempre hemos pensado que con una E-bike no se disfruta igual del ciclismo que con una «bici de toda la vida».

Es esta creencia de que con la eléctrica se pierde la esencia del ciclismo que es el esfuerzo y el espíritu de superación.

Tras varias salidas lo admito: Craso error.

Pero esto lo puedo decir ahora, después de haber saboreado la ruta a lomos de la Belador Aero Hybrid (BAHYBRID), una bicicleta que impresiona sólo con mirarla.

Y de qué manera.

Pero aún no me quiero adelantar a los acontecimientos.

Aquel gesto que hice en un primer momento, a caballo entre escéptico, dubitativo y, por qué no decirlo, también resignación, fue debido, a partes iguales, al atender los argumentos que me expusieron para que aceptara la propuesta de probar una bici que “es ideal para ti, ahora que ya tienes una edad y no tiras tanto ni tienes tanta fuerza como hace unos años”.

A pesar de este comentario que, por cierto, aún seguimos siendo amigos con quien me lo hizo y, bromas a parte, no dudé en decir que “sí, por supuesto, ¡claro!”.

No deja de ser cierto que uno ya ha doblado la esquina de los cincuenta y pico.

Las ganas de entrenar ya no son las mismas.

Las motivaciones tampoco, después de tanto tiempo ascendiendo y bajando puertos para todos los gustos y colores.

La edad va pasando factura.

Los kilómetros están ahí y no se pueden esconder.

Pueden aparecer algunos problemas físicos, o ganar peso con facilidad, pero con una de estas bicis, muchos de estos inconvenientes se resuelven o desaparecen completamente, porque te permiten seguir rodando, haciendo ejercicio, y cuando llega una cuesta echar mano de esa fuerza extra que de no existir sería imposible superar.

En definitiva, una e-bike nos permite seguir disfrutando de nuestro deporte preferido dando pedales, porque con la BAHYBRID vaya sí se pedalea, y tanto.

Aunque no os ciñáis a mi situación personal, porque he leído a pros, Carlos Coloma por ejemplo, que admiten que la E-bike te saca de punto por la exigencia de un entrenamiento con ella y lo mucho que te obliga.

Las patas también duelen con una bicicleta así.

Belador Aero Hybrid: la primera impresión

Cuando me la presentaron me sorprendió que a simple vista no pareciese una bicicleta eléctrica.

Para nada.

De hecho, de lejos y a media distancia, no se diferencia en nada a una bicicleta normal.

De cerca también cuesta algo verlo, sobre todo si antes no te lo han dicho, aunque enseguida se pueden apreciar algunos “detalles” que evidencian que estamos ante más que una simple bicicleta «de las de siempre».

Si nos fijamos, por ejemplo, en el tubo diagonal del cuadro, veremos cómo en su parte posterior va instalada la batería, que la podremos liberar fácilmente pulsando un sencillo y rápido mecanismo.

Aunque hay que decir que todo el sistema eléctrico está montado de tal manera que se integra a la perfección a su cuadro monocasco de carbono, y por tanto a toda la bicicleta, guardando la estética y la aerodinámica de la Belador convencional.

bateria electrica bicicleta berria

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Después de cuatro instrucciones de uso, ya estaba listo para probar sobre el terreno, una bicicleta “con la que ahora todo es posible”, tal y como dice su acertado eslogan.

Se abre una nueva dimensión para el cicloturista, que puede ir más lejos, más rápido y durante más tiempo, a la búsqueda de nuevos retos, sin necesidad de ser, o entrenar, como un pro.

De entrada, conviene saber regular la asistencia al pedaleo con los intuitivos y simples botones instalados en el manillar, que será nuestro centro de mando, cambiando los colores según el modo que queramos utilizar.

Un abanico que se resume entre el verde (modo Brise, económico), que nos refuerza un 75% el esfuerzo, hasta el rosa (el modo Rocket, cohete) que lo hace hasta en un 240% de asistencia, pasando por el azul (modo River, medio) con un 150% de apoyo, que no está nada mal ¿verdad?

e bike berria bicicleta electrica

De modo Brise al Rocket…

Un tema que quede claro para los no iniciados: la asistencia al pedaleo no la convierte de ninguna manera en un ciclomotor, como muchos puedan pensar, porque ateniéndose a la normativa vigente su potencia es inferior a 250 watios.

O lo que es lo mismo: es una bicicleta en toda regla con ese plus que nos abre en canal el placer de rodar y rodar por cualquier terreno y exigencia.

Continuará….

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