#LeCahier Kittel vs Boasson Hagen ¿El final más apretado de la historia?

Marcel Kittel celebrando sus tres etapas en el Tour

Son tres para Kittel: el rubio alemán, el tipo cuya espalda daría resguardo a medio pelotón cara al viento, se lleva tres etapas de cuatro sprints disputados. Falló en el que ganó Arnaud Démare, como si oliera el peligro. La llegada de Nuits-Saint Georges fue de traca, como la del año pasado en Limoges, el día que el Tour homenajeaba a Poupou, pero aún peor. Entonces Kittel batió sobre la línea a Bryan Cocquard, pero hoy…le tocó a Boasson Hagen.

Este viernes 7 de julio, el Tour ha vivido algo inaudito, una llegada que ni siquiera con la photo finish se decanta por ninguno de los dos primeros. Nadie comprende, en apariencia, como se le ha dado la victoria a Kittel, no a juicio de la foto del final, pero es lo que hay. Kittel tres, Démare uno, el resto cero.

No se distingue el ganador en la photo finish entre Kittel y Boasson Hagen

EBH en el alambre: esto del ciclismo es curioso, con el paso de las horas vi más decepción e incredulidad en las redes que el propio perdedor de un sprint que pasará a los anales. Boasson Hagen, con ese fair play por bandera, ha bajado los brazos y acatado algo que muchos no ven nada claro: que Kittel le haya derrotado. Como digo, curioso, pero también paradójico, que el damnificado sea un corredor del Dimension Data, patrocinador importante de la carrera que perdió el otro día a Cavendish y ahora ve volar la victoria para los azules, sin más, sin aspaviento ni gesto de incredulidad. Ellos sabrán.

Kittel, empeñado en borrar el pasado: si en Troyes Kittel empató a André Greipel, ahora lo hace con Erik Zabel, ejemplo latente de la época más oscura del ciclismo alemán, ciclo que en ese país se empeñan en borrar y olvidar. Hace veinte años, el Tour era el coto del T Mobile, con Ullrich apuntando al amarillo y Zabel al verde. Tras aquello vino el desastre, pero Alemania vive su catarsis, dio el banderazo a la carrera, desde Düsseldorf, y mete a cuatro velocistas en el top ten de una etapa del Tour. Han pasado página.

Velocistas de pólvora mojada: protagonista durante muchas fases del año, buen anotador y velocista de perfil medio, Nacer Bouhanni está ahí, pero nada más. Siempre tiene alguien delante, siempre a un paso de los mejores, pero nunca entre ellos. Esto es el Tour, otro nivel, máxima exigencia, y si todo no está al 100%, es casi imposible hacerlo bien. Que se lo digan a Alexander Kristoff, que está quizá un poco mejor que el francés de rojo, pero con el casillero a cero, desde hace bastantes años además.

No son días felices para el noruego el Katusha, un ciclista que vino con los mentores anteriores a la cúpula actual, que le cuesta horrores ganar, cuando para él se había convertido casi como el respirar y que cruza mensajes con los directores del equipo de etiqueta rusa pero esencia alemana.

#LaProchaine Llega la montaña, quizá no la más dura, pero sí más consistente que La Planche des Belles Filles, el día unipuerto. La Station des Rousses no creo que implique movimientos serios entre los grandes, y de haberlos, creo que los equipos jugarían un papel importante, por no ser un final en alto puro. Este lugar me trae al recuerdo ese fenomenal ciclista que es Sylvain Chavanel, que ganara aquí hace siete años.

Imágenes tomadas de twitter y FB del Quick Step

INFO

En Nacex sabes dónde está tu bici en cada momento

El MTN- Qhubeka y la globalización bien entendida

Lo redondo del ciclismo y la necesidad de que éste se extienda como una mancha de aceite han sido objeto de alguna entrada en este mal anillado cuaderno. Hablamos del sonoro fracaso de un evento encasquetado en el World Tour por la vía rápida como la vuelta de Pequín, como ejemplo de cómo no se han de hacer las cosas aunque en ello el vil metal prevalezca. La experiencia china, con rutas despobladas y carreras corridas en la práctica clandestinidad, ha servido para quizá replantear las cosas y en cierto modo demostrar a los adalides del dinero rápido, que no todo vale.

Hay otras globalizaciones positivas para este ciclismo que triunfa en las islas británicas, mercado tan cercano como inexplorado tradicionalmente, Colombia, Estados Unidos y singularmente en Australia. Todos estos son mercados de ida y vuelta, pueden acoger carreras y crear grandes equipos, al margen de sacar inagotables canteras de buenos ciclistas. Su presencia en el ciclismo es redonda, y recomendable.

Tenemos estos días un poco de debate por la nueva indumentaria de un equipo africano que ha hecho historia, el Team MTN-Qhubeka. Este conjunto fue el primero de ese continente en pisar una gran vuelta, la Vuelta a España, y en sembrar algunos antecedentes interesantes, como ganar una Milán-San Remo, amputada, pero Milán-San Remo en definitiva, con Gerald Ciolek.

Lo cierto es que todo en el equipo sudafricano rezuma ilusión y ganas de hacerse un hueco. Sergio Pardilla fue el representante español del grupo que además estuvo dirigido por Manel Lacambra. Pardilla vuelve al Caja Rural y seguro que sería un libro abierto en historias de este equipo que para la Vuelta llevó un maillot especialmente serigrafiado con un emblema de la carrera y la bandera sudafricana.

El equipo africano es muy activo en redes sociales y se acompaña de importantes éxitos de ciclistas nacidos en ese continente como Chris Froome o el emblemático Dan Craven, cuya barba cautivó en la Vuelta. Dentro de la vilaridad que les cobija han lanzado el maillot anteriormente mencionado. Muchos lo critican, obviamente tiene mucho de futbolero (un saludo a la Juve y Udinese), pero es elegante y original, rompe el esquema habitual y se sitúa, en mi opinión, entre los más bonitos. Felicidades por el atrevimiento. Cualquier comparación con el engendro para entrenos del Tinkoff-Saxo resiste el resultado.

Para el año que viene el equipo amarillo y negro ha incorporado grandes nombres como el de Eduald Boasson Hagen, Theo Bos, Tyler Farrar, Serge Pauwels y Matt Goss, quien como Ciolek tiene en San Remo su gran y casi único hito. A pesar del eclipse que producen estos ciclistas, esperemos que no descuiden la labor de fondo que les compromete, que no es otra cosa que mirar por los suyos y que estos brillen tanto tanto tanto, que el ciclismo se haga un hueco en los corazones del lugar.

Imagen tomada de www.biciciclismo.com

INFO

Orbea te busca….

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Desde 1840…. te estamos buscando. Siempre lo hemos sabido: sin vosotros, sin ti… no seríamos lo que somos. Y, una vez más, os necesitamos para que nos ayudéis a completar nuestra familia; para encontrar ese pedacito de historia que tanto echamos de menos. Si crees que tienes ese tesoro, ponte en contacto con nosotros. Manda una foto a 175@orbea.com y cuéntanos su vida, la tuya, la vuestra… Esa pequeña pieza puede completar nuestra historia y tú, formar parte de ella…

El círculo vicioso de Fernando Alonso

Sin noticias de Fernando Alonso

A puertas del mes de septiembre, con un mercado de fichajes desbocado, cambios sonados como el de Peter Sagan al Tinkoff, y sin noticias de Fernando Alonso.

Si no fuera porque en el ciclismo todo parece complicarse, incluso cuando no debiera haber motivo para que se complicara, diríamos que este proyecto pasó de largo a la velocidad que un bólido toma la recta de meta.

Hoy en Biciciclismo, habla García Abad, mano derecha del piloto, y por los tiempos la única persona que habla del proyecto abiertamente. La entrevista ofrece algún párrafo que habla del enquistamiento de la situación y de lo complicado que se está poniendo invertir en este deporte.

Opiniones de..

Es así, se sigue el único camino que está marcado legalmente por la Unión Ciclista Internacional. No hay otra forma de hacerlo… Entiendo las prisas de la información, pero es que no tenemos otra forma de hacerlo

Sí que es verdad que vamos tarde o, mejor dicho, solo cumplimos los plazos. No puedo adelantarme a los plazos porque no hay ninguna posibilidad de hacerlo. Una vez que acabe esto, veremos dónde estamos, repito, y tomaremos las decisiones oportunas y sensatas; nos gustaría venir a quedarnos

Estamos siendo los primeros en cumplir todos los plazos que nos están poniendo por delante. El primer día que se puede hacer, lo hacemos, no nos retrasamos ni un minuto más. Nosotros tenemos una ilusión que estamos tratando de poner en marcha con lo que tenemos y lo que podemos

La entrevista entronca con lo que Ciclo21 ha publicado varias veces, y también otros medios que no sólo se centran en lo de la “tolerancia cero con el dopaje” y esas obviedades. El equipo sigue su camino y desde su seno se quiere respetar al máximo los plazos y requisitos que se le marcan.

la entrevista de Ciclo21

Hacen bien en el entorno de Alonso, al menos formalmente, porque es difícil mascar la idea de que no han hablado con ningún corredor pues a nadie se le escapa que empezar a fichar el primero de octubre puede ser un suicidio deportivo ante la prisa que se han dado muchos equipos de empezar a atar corredores.

Otra cosa es entrar haciendo ruido y estruendo y no sólo por quedar mal ante la UCI –que en esto ha demostrado tener buenas tragaderas- sino también frente a la “familia ciclista”. Pocos olvidan el recibimiento que tuvo el Team Sky cuando entró como un elefante en una cacharrería fichando por ejemplo a Brad Wiggins.

En las primeras competiciones que los ingleses tomaron parte detectaron una hostilidad que ciertamente se ha mantenido estos años.

Alonso y su grupo quizá hayan tomado nota de todo esto.

Pero puestos a elucubrar y dado que no cuesta dinero miramos a gente interesante que aún no tiene claro su futuro y nos asaltan algunos nombres.

Uno el de Boasson Hagen, otrora una perla del ciclismo hoy corredor estancado y completamente superado por su compatriota Kristoff. Boasson Hagen dijo hace un tiempo que no sería en Sky y poco más se sabe de él. De Bargil tampoco hay cosas claras.

Valverde y el Movistar

También es llamativo el distanciamiento de Alejandro Valverde con Movistar.

No sabemos de cuánto es la diferencia pero el murciano sería un padrino ideal para esta estructura primero por el caché que reviste y segundo por la necesidad que tiene de demostrar cosas más allá de los dogmas de lo azules, siempre tan obsesionados con el Tour.

Veremos en los próximos días. El equipo, dicen, sigue su curso. También se dijo, justo hace un año en plena Vuelta, que Alonso tomaría la estructura del Euskaltel y miren cómo acabó aquello….

Imagen tomada de www.ciclo21.com

EUROBIKE

Inverse celebra por todo lo alto, el 10 aniversario de su presencia en Eurobike

Inverse, 10 años después, sigue siendo fiel a su cita de presentar sus novedades de ropa personalizada en Eurobike, la feria mundial sobre el ciclismo que se celebra cada año a finales de agosto en Friedrichshafen (Alemania).

La marca Barcelona

La marca de Barcelona se presenta en Alemania con una renovada imagen corporativa como resultado de su deseo de convertirse en la marca de referencia a nivel mundial de ropa personalizada para todos los deportistas profesionales y aficionados del ciclismo, triatlón, running y trail.

www.inverseteams.com

Otra gran novedad es una nueva web corporativa www.inverseteams.com (operativa durante la primera quincena de septiembre de 2014), orientada a dar un mejor servicio a todos los deportistas que solicitan un presupuesto de ropa personalizada y desean tener la máxima información de nuestros productos.

la web de Inverse

La nueva web también quiere fomentar y dinamizar la “Comunidad Inverse” que forman todos los seguidores de la marca a través de las redes sociales. También existe un apartado en donde se explica la implicación histórica de la empresa y de su fundador, Joaquim Sabaté, con el ciclismo desde los años 60 del siglo XX.

También será presentada de nuevo en Eurobike, la actualización de la aplicación www.inversecustom.com que a parte de permitir que los ciclistas puedan diseñarse su propia equipación con vistas reales, también lo puedan hacer los deportistas de triatlón y running.

4 x 13. Las contradicciones del Team Sky empiezan en Chris Froome

Vayamos al principio. Un documento Excel dio a luz al Team Sky. Un documento Excel y las noches de insomnio del alopécico Dave Brailsford, quien sondeaba el mercado mientras veía como el ciclismo se iba al garete en medio de tanto escándalo. Sí, el año 2007, mientras la carrera vivía las tozudeces de Vinokourov y Rasmussen, mientras Moreni dejaba el Tour esposado en el Aubisque, mientras el mundo desaparecía a sus pies, se gestó de forma material y tangible lo que seis años después es la estructura hegemónica del ciclismo en lo que a vueltas por etapas se refiere, y en especial en lo que a vueltas por etapas francesas, o de acento francés, se concreta.

De esos Excel, de esos equipos sobredimensionados que crearon la inagotable escuela británica de pista, de toda esa parafernalia se dio vida a este conjunto que basa en el orden obsesivo y el trabajo enfermizo los mimbres de su éxito. Hace pocos días Lluis Simon entrevistaba en El 9 a David Fernández, uno de los mecánicos del equipo. El catalán hablaba de un perfecto de ballet de psicólogos, nutricionistas, médicos, mecánicos, osteópatas, masajistas, auxiliares,… todos alrededor de un conjunto de corredores mucho menos numeroso que el grupo humano que le rodea, todos en perfecto orden, todos en perfecta alineación. Cien personas alrededor de 28 corredores y cada uno de ellos con siete bicicletas personalizadas.

Desde su creación el equipo creció jerárquico. Cada uno ejerció un rol y lo asumió aunque las circunstancias de carrera no invitaran a mantener el plan establecido. Ocurrió en la Vuelta a España de 2011 y siguió el camino al año siguiente en el Tour, sí el Tour que abrió la puerta de la gloria al equipo que viste de negro.

En 2013 el Team Sky ha tenido dos caras. En el hexágono francés rompió a placer. Miren el palmarés del equipo en este territorio, han soldado  al Tour de Francia la París-Niza, el Criterium Internacional y la Dauphiné-Libéré más Romandia, una carrera disputada en la franja francesa de Suiza. Se trata de carreras cortadas por el mismo patrón, carreras de esquema similar, siempre, desde el inicio de los tiempos: prólogo, jornada de crono, un par o tres etapas de montaña,… todo definido, ordenado, perfectamente resumible en un Excel, completamente asumible en la pizarra de Brailsford.

Luego estuvieron las carreras italianas: naufragio en Tirreno y Giro de Italia, y las clásicas, ay las clásicas, esas carreras llevadas por el diablo corridas sin concierto, inasequibles a cualquier plan, inasumibles en esas mentes cuadradas y perfectas. A pesar de las buenas bazas que presentaron, ahí dispusieron un equipo con Ian Stannard, Geraint Thomas y Boasson Hagen, el ciclista de los mejores años perdidos, pero nada o muy poco que llevarse a casa. Un completo fracaso. Los grandes momentos de la sesión de clásicas 2013 carecen de un Sky en la instantánea.

Y en ese perfil definido y nítido que mueve a los chicos de Brailsford aparece su jefe Chris Froome. Mientras el líder espiritual del equipo, Brad Wiggins no sabe qué hacer con su vida, más parece el errático Boabdil en la defensa de Granada que otra cosa, Froome es líder y hombre fuerte en el mejor equipo del mundo, en el equipo más cuadrado del mundo, siendo el tipo más anárquico e impulsivo de cuantos pueblan la élite.

El desgarbado, pero poderoso pedaleo, del corredor, unido a esquemas mentales de actuación en carrera cuanto menos discutibles, nos trae parte de los mejores momentos de la temporada que se cierra. Froome es un tipo que corre como es, y en esa aparente sencillez que siempre destiló pone pasión, cariño y descontrol, aunque ello le signifique disgustos y que le mojen la oreja. Por el momento ha salido indemne, pero sus rivales crecen y le tienen tomada la matrícula. Si llega un día que Froome no es insultantemente superior, tendrá un problema y entonces veremos cómo se las arregla.

#13×13 es el relato de perfiles, paisajes y momentos que describen el año que se nos escapa.

Foto tomada de www.skysports.com

La maldición del arcoíris se cebó con Philippe Gilbert

La vida en ocasiones te da momentos únicos. Parece, eso lo que dice el propio interesado, que Philippe Gilbert tuvo el suyo en 2011. Esa temporada vimos algo que no veíamos en mucho tiempo ganando el tríptico de las Ardenas, como punta de lanza, pero acumulando éxitos en el largo y ancho del ejercicio. Hasta fue el primer líder del Tour de Francia. No vimos cosa similar desde que Laurent Jalabert colgó la bicicleta.

Con todo, el retrato cronológico del año en arcoíris de Gilbert se impregna de un quiero y no puedo. A la semana de ser campeón del mundo no finalizó el Giro de Lombardía. Ya con el 2013 en curso fue tercero en una etapa del Tour Down Under, luego haría segundo en una jornada de la París-Niza y pasaría de puntillas por las clásicas en las que sólo tuvo a tiro la Flecha Brabanzona, en la que su alter ego, Peter Sagan, le puso por detrás en zaguán de meta. El tríptico de las Ardenas no lo resolvió mal, pero siempre lejos de reverdecer laureles. Pisó el podio de la Vuelta a Bélgica, corrió el Tour sin adivinar qué rol desempeñar en medio de un equipo desnortado con líderes sin objetivos y tras incrementar su ansiedad por triunfos durante el mes de agosto, al final pudo levantar los brazos y sacudir el puño de rabia en Tarragona cuando batió con solvencia a Eduald Boasson Hagen en la duodécima etapa de la Vuelta a España.

Eso y sólo eso se ha llevado Gilbert al zurrón de su periodo de campeón del mundo. Una regencia más bien pobre que poco parece entroncar con ese ciclista tocado por la gracia del éxito hace tan solo dos años. Es más si me apuran el multimillonario fichaje, y entiendo que no modesta ficha del corredor con BMC, se ha resuelvo en cuatro victorias, sólo cuatro en dos años. Curiosamente tres etapas de la Vuelta más el consabido Mundial.

Saben de la leyenda sobre el maillot arcoíris. Que es una prenda no es propicia. Dicen que hay una maldición que rara vez no surge cuando vemos corredor al portado de tan singular maillot. En Cycle Sport realizan una excelente retrospectiva que permite apreciar cuán mal se ha ido a Gilbert. De las ultimas quince temporadas Gilbert ha cuajado un bagaje similar al de Igor Astarloa, Alessandro Ballan, Thor Hushovd y Paolo Bettini, sí Paolo Bettini tras su segundo mundial consecutivo.

Resulta curioso lo mucho que les costó ganar a los mentados, tardaron más de 250 días en todos los casos, si bien en honor a la verdad, Hushovd enganchó dos etapas del Tour de Francia vestido con esta preciada prenda, algo que también logró Mark Cavendish el año pasado cuando se debatía si el Team Sky debía apoyarle más o dejarle en medio del mar de enemigos.

Desde 1980 el mejor ciclista campeón del mundo, numéricamente hablando, fue Tom Boonen en 2006 pasando de la veintena de triunfos. En 1980 Bernard Hinault llegó a los 18 éxitos y Mark Cavendish probó 15 victorias. El mejor año del tricampeón Oscar Freire con el maillot de campeón del mundo fue curiosamente el primero de Mapei, a pesar de su insolente juventud y la no sencilla convivencia en un equipo plagado de estrellas.

Algunos se quedaron sin ganar nada como fue el caso de Freddy Maertens en 1982 y Stephen Roche en 1988, preso de todas las lesiones del mundo tras redondear un año inolvidable con Giro-Tour-Mundial. En este capítulo de la desgracia en arcoíris hubieron nombres que tuvieron muy mala suerte como el caso de Luc Leblanc y aquel proyecto fallido de Le Groupement, Laurent Brochard, expulsado con Festina del Tour, Igor Astarloa y la historia de dopaje que noqueó Cofidis y la inexistente campaña lograda por Alessandro Ballan en 2009.

Sea como fuere a Gilbert se le espera, aunque barrunte que quizá 2011 fuera su gran temporada, quienes amamos este deporte quisiéramos que no fuera así. Al astro valón al margen de unos rivales que crecen y le complican la vida, le haría falta algo más, quién sabe incluso si cambiar de equipo y buscar uno donde le volviera el apetito por ganar.

Foto tomada de www.zimbio.com

Philippe Gilbert, como síntoma de ese desastre llamado BMC

La llegada a Tarragona nos volvió a mostrar que los mejores momentos de una carrera no tienen por que pasar por una infame sucesión de subidas en alto. También hay etapas, sobre el papel llanas, y más en esta Vuelta donde no hay un velocista que cope el control, que pueden darnos un excelente espectáculo. Y esta Vuelta lo está demostrando. Hay carrera, hay color y hay espectáculo, cuando ciclistas de talla mundial se ponen al lío.

Y es que el compromiso que algunos muestran en la ronda española llama la atención pues su bagaje es asimétrico respecto al resto de temporada. Sin ir más lejos Philippe Gilbert, un competidor que es al ciclismo lo que es ese delantero que huele dos bolas y enchufa otros tantos goles al fútbol.

Gilbert dicen estaba siendo presa de la maldición del arco iris, esa que evita que ganes cuando portas el maillot de campeón del mundo. Curioso. En su caso la maldición debió ser con retroactividad, pues la campaña pasada no anduvo un carajo, y aún no había probado las mieles del mundial.

La percepción desde fuera, en la lejanía, es que Gilbert se ha contagiado del “savoir faire” de un equipo que a pesar de lo rutilante de su nómina navega sin horizonte ni señal. El Gilbert de la Française des Jeux era arrojado e inconsciente. El Gilbert del Lotto era arrojado, consciente y certero. El Gilbert de BMC se ve apolillado y estacando.

Incluso en la entrevista que dedicó a su triunfo en la Vuelta –que se haga mirar Boasson Hagen cómo es posible perder tal ventaja en tan poco trecho- admitió que la ansiedad le podía y que dentro de este equipo le ha tocado hacer un poco de todo, desde aguar compañeros a proteger líderes, algo que con su caché le honra pero evidencia una falta de criterio importante pues en los momentos clave, cuando se ha necesitado que el valón estuviera delante, no ha sido así.

Volvemos por eso a lo que muchas veces decimos, tener un equipo sobresaliente no te hace garante de los mejores resultados. En el pelotón ruedan estructuras como Garmin u Orica con un palmarés tremendo y plantillas meritorias pero muy mejorables. Hay otras que tienen excelsos bloques pero con resultados menos lustrosos y luego está este BMC que por dinero no es, pero por bagaje sí. Hace dos años ganaron el Tour con Cadel Evans e hicieron una apuesta tremenda en lo económico trayéndose a dos campeones del mundo como Hushovd y el mentado Gilbert. A estos los juntaron con un grupo ya conformado en un perfil alto.

En este periodo han ganado etapas sueltas en la Vuelta y Giro, la general del Criterium Internacional, Tour de California, Valonia y Artic Race más una pléyade de éxitos parciales en carreras como Polonia, Pequín, Austria, Trentino y Qatar, entre otras. Bagaje interesante numéricamente, pero cuestionable en calidad.  Esto es BMC.

Foto tomada de www.lavuelta.com