Vorganov y la indefensión del ciclista

La UCI ha anunciado que no existen elementos para que el castigo a Edvard Vorganov, suspendido en febrero por un positivo por esa sustancia que hace furor en Rusia, el “Meldonium”, siga su curso. No aprecia ni culpa ni negligencia y levanta y eso que fue cazado a mediados de enero cuando no competía. Pero en fin, ellos sabrán.

Con Vorganov pasó lo que ocurre en estos casos, el ciclista se declara sorprendido, cuando no superado, el equipo lo aparta –salvo en el Team Sky que lo estudian– y la persona cae en desgracia para este mundillo. Además, a todo ello, se añadieron las viejas cuentas entre Katusha y la UCI, los otros sustos del equipo ruso, ese Paolini con su “droga de recreo”, y esa “alta política” que maneja el ciclismo como cualquier otra cosa de la escena internacional.

Dicho esto, y al margen de despachar el anuncio con el bombo y plantillo inversamente proporcional al positivo, nos queda preguntarnos por la suerte del ciclista, a quién reclamará el vilipendio al que fue sometido y el periodo que no ha podido ejercer su trabajo. Claro las sanciones y los procesos posteriores tienen bien marcados sus actores, pero cuando es al revés las cosas no están claras. Poned su nombre en google, ni una referencia a la marcha atrás de su positivo.

Como no está claro que Vorganov vuelva al Katusha, a un equipo del WT, como por ejemplo Alejandro Marque nunca más pisó “chez Movistar”. Son esas cosas que al final denotan quién es el eslabón frágil de la cadena, el ciclista, la pieza angular al que se le pide hacer un traslado desde Amsterdam al sur de Italia, por la salud financiera del tinglado, pero no se le respetan los más mínimos derechos, derechos por cierto que el colectivo no defendió desde un principio.

¿Volverá Vorganov al Katusha? No creo. En el TL del equipo ese nombre no existe.

Imagen tomada de www.bdc-mag.com

El Katusha juega con fuego

No hay vuelta de hoja, ni historias para no dormir, la colección de estúpidos en el ciclismo crece a diario. Este viernes, la Vuelta a Valencia fue de traca. Mientras a carrera se desarrolla con normalidad y reluce tras años de no celebrarse, dos ciclistas han dado que hablar.

Uno un ciclista con palmarés paralímpico, Eduard Novak que se descuelga del pelotón en el puerto, se sube al coche de su equipo y aparece nuevamente rodando en el gran grupo. La historia aunque increíble es cierta, y el corredor ya ha hecho las maletas. Lo penoso del tema es que quizá haya realizado esto con la normalidad de haberlo practicado otras veces, en otros sitios, en otras carreras, en circuitos a los que ciertos equipos fueron en búsqueda de corredores para tener puntos UCI que les mantuvieran en el máximo escaparate.

La otra historia es sangrante y apunta a un equipo que sinceramente empieza a atufar como en su día nos atufó el Astana. Hablamos del Katusha, todo rojo este año, y con tres positivos en menos de ocho meses. Ahora ha sido un corredor que lleva casi desde los inicios en este equipo. Es Eduard Vorganov quien ahora hace pitar la máquina como en anteriores ocasiones la hicieron sonar Luca Paolini, quien se declaró preso de las drogas, y luego Giampaolo Caruso, por un asunto que venía del 2012 y que tenía que ver con EPO.

El de Vorganov es un nuevo argumento para quienes quieren ver al equipo ruso fuera del máximo circuito, y la verdad es que se están cargando de razones. Katusha ya caminó por la cuerda floja hace unos años, al punto que con la temporada a punto de iniciarse Purito, que esa temporada pisaría el podio del Tour, estuvo a punto de irse a otro equipo que le diera garantías de estar en las mejores carreras.

La historia ya es sabida, el cicista da positivo, la UCI lo comunica y el equipo se declara sorprendido, dice no saber nada, fulmina al ciclista y airea su tolerancia cerco. «Caso aislado» lo llaman, como la corrupción en el PP, lo mismo. A otro con esas historias.

La noticia llega además con Vitcheslav Ekimov soplando las velas de su tarta de cumpleaños. Es como el Ave Fénix. Resulta increíble que una persona que bebió de las fuentes mismas del deporte en época de la URSS y pasó largos años, los mejores, junto a Lance Armstrong siga ejerciendo. Su gestión queda patente, hasta ahora han sido peces pequeños y no tan pequeños los que han caído pero extiende la sospecha a TODOS sus corredores. Quizá su ejemplo nos sirva para explicarnos las razones por las que Rusia como país esta en la picota y con sus atletas con pie y medio fuera de los juegos de Río. Al final todo encaja.

Imagen tomada de www.teamkatusha.com