Un marrón llamado presidencia de la RFEC

Varias cosas quedan claras después de charlar con los dos presidenciables a la Real Federación Española de Ciclismo. Ambos, exponen en esencia programas similares. En definitiva la situación es la que es, no merece la pena darle vueltas, ni cabe marear la perdiz. El camino está marcado y no es sencillo, más bien doloroso. Como todo en este país, la situación se coció a fuego lento y la crisis acabó por ser el hervor que todo lo precipitó.

Ambos candidatos, López Cerrón y Antequera, dicen tener las herramientas para salvar la situación. Al menos eso dicen. El primero quizá más realista, el otro sortea las preguntas con más optimismo, que no es malo, pero no sé si justificado. Optar a tal plato en estas circunstancias es ciertamente halagador. Su predecesor Juan Carlos Castaño ha generado consenso: nadie le quería. Es complicado lograr tan contundente veredicto. Sus últimas acciones como presidente le han delatado como uno de los elementos que han empeorado, aún más, las cosas. Su no acción quizá habría sido la mejor acción.

Los frentes de la RFEC no nos olvidemos son los del ciclismo español. Freire se ha jubilado, Sastre, también, Samuel ya ha puesto fecha a su retirada. Hermida no es eterno, y los pistards nadan contracorriente. Los problemas de la RFEC son el espejo de lo que pasó en Londres, con una discreta -siendo buenos- actuación de los nuestros donde todo se confió al talento individual de Valverde, Luis León, Leire Olaberria y muy poco trabajo colectivo y peor planificación. No quedó claro si quiera quién decidió el equipo. Si López Cerrón nos comentó que el CSD consideraba la pista como “el granero de medallas del deporte español” alguien estos años ha hecho muy mal su trabajo, y no hablo del CSD, me refiero a la propia federación. Nadie vendió siete medallas en dos Juegos Olímpicos.

Los frentes son muchos, tantos que el momento de celebración del nuevo presidente será efímero. El lunes 3 de diciembre esperarán sobre la mesa muchos temas y algunos que consideramos prioritarios. El primero: encontrar a alguien capaz de demostrar que el ciclismo es rentable, muy rentable. Que es barato, que tiene proyección y que para colmo da resultados. No es de recibo que cualquier competición foránea, incluso en países torpedeados por la crisis como Italia, presente un plantel de marcas y patrocinadores de aúpa y aquí sigamos viviendo del ayuntamiento y diputación de la zona. Se impone olvidarse de lo público.

Porque si alguien es capaz de situarse un dossier bajo el brazo y tocar las teclas oportunas, el problemón económico se amortiguaría, que no significa se solucione. Aún no entendemos los brillantes balances de la gente de Castaño. Luego vendrían las cuestiones deportivas. La pista por ejemplo tiene que hacer todo lo contrario que estos últimos años. Sigue el ciclismo femenino  y la base, un vivero en caída libre que bien gestionado puede revertir tendencia. La bicicleta es prestigiosa entre los niños. Encandila y estará bajo muchos árboles de Navidad entre los regalos. Qué mejor prescriptor que nuestra majestad Gaspar. Por último la UCI, de quien poco o nada bien respiramos, pero que sin embargo es imprescindible en el éxito de cualquier acción ciclística que se precie.

En definitiva, conviene primero felicitar a los dos presidenciales por el arrojo en estos tiempos y segundo tener la seguridad de que esto sólo puede ir a mejor. Sólo así saldremos de “la que se avecina” como dijo Juan Carlos Castaño.

Paco Antequera: “Son tiempos difíciles para todos, no solamente para el ciclismo”

Paco Antequera, exseleccionador nacional de ciclismo, es también aspirante a la presidencia de la Real Federación Española de Ciclismo. Estas fueron sus valoraciones a nuestras preguntas.

 

¿Crees posible gestionar con éxito una entidad como la RFEC en las circunstancias económicas actuales? ¿Por qué? ¿Cómo? –ruego no hablemos de ilusión y ganas pues se les supone a los integrantes de la candidatura

“Por supuesto. Son tiempos difíciles para todos, no solamente para el ciclismo. Para todos es un momento de cambio. Parafraseando a Einstein: Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo, pienso de esta manera, así pues, tiene que haber un cambio radical. Un cambio de modelo tanto económico como deportivo que reconduzca esta situación a través de una gestión eficiente, eficaz, transparente y austera nos llevara al éxito del proyecto”

“Confío en mis posibilidades, en mi constancia, en mi trabajo, en mi experiencia. Todo el mundo conoce mis logros como ex seleccionador nacional, ahora es momento de que todos conozcan mi faceta de gestor. Tenéis un pequeño ejemplo, mi programa electoral. Este, recoge punto por punto lo que debemos hacer, además, ya he enviado a los asambleístas mi plan de trabajo el cual pienso poner en marcha si soy Presidente el día 1”

¿Qué problemas detectáis de inicio en la RFEC? (me gustaría poder abordar temas como la presencia de un solo sub 23 en el último mundial, la ausencia de féminas, el dubitativo futuro de la pista española, las relaciones con la UCI…)

“Todos los problemas, necesidades e inquietudes que he detectado y que me han manifestado las Federaciones Territoriales, el ciclismo profesional y los organizadores de carreras, así como expertos del mundo del pedal se han traducido en soluciones y mejoras que he recogido en mi proyecto “Por una Federación de futuro”

Lo primero que me planteé en esta candidatura fue unir al ciclismo español, y eso es imposible si todos no pedaleamos a la vez. Por eso he recorrido toda la geografía española. En busca del diálogo, la participación y la unión de las Federaciones Territoriales. Hacía mucha falta escuchar a las territoriales”

“En el ámbito deportivo, y tal y como expongo en mi programa, tenemos que potenciar la categoría junior. Es imprescindible marcar unas pautas de trabajo, más específico y planificado, todo con el objetivo de conseguir que los deportistas de adapten a un nivel más exigente”

En referencia a las féminas, se ha perdido prácticamente todo el trabajo que durante años se había hecho. No hay que olvidar los grandes triunfos del ciclismo femenino. Hay que recuperarlo, tenemos que presentar más corredoras en los próximos Juegos Olímpicos”

“Además tenemos grandes ciclistas en el panorama español que no se han correspondido con los resultados obtenidos. Mi propuesta es contar con un director técnico y dotar a las organizaciones de un programa técnico y económico para que cada vez haya más pruebas con puntos UCI. No podemos vernos en la situación de ir a un Mundial sub-23 con un solo corredor. Es impensable en Una Federación de futuro”

“Hay que recuperar la pista. No podemos olvidar que es el trampolín para muchos ciclistas que luego son auténticos corredores de ruta. Dinamización de la cantera para la carretera. Tengo previsto en mi proyecto incluir un Seleccionador de Pista para dirigir fondistas y velocistas”

“En el terreno del ciclismo adaptado también hay que mejorar. No hay que olvidar que se han ido consiguiendo metales pero hay que dotarlo de la relevancia que merece y darle las mismas oportunidades que el resto de disciplinas”

“También hay que tener muy presentes las disciplinas BMX, MTB y Ciclocross porque hay que dotarlas de igualdad y trabajar por ellas puesto que cada vez tienen más seguidores. Vamos a trabajar para mantener  e incrementar la cantidad y la calidad actual. Tenemos que trabajar con los más jóvenes porque ellos son el futuro de las categorías”

“Y no hay que olvidar el cicloturismo que tiene que empezar a entenderse como competitivo al alcance de todos, más allá de una práctica de ocio. Hay que fomentar el acceso de los cicloturistas a nivel federativo”

“Para mí el trabajo con el ciclismo de base es imprescindible. Hay que trabajar con los más pequeños porque son el futuro del ciclismo. Sabemos la gran labor de promoción que hacen los clubes, pero hay que trabajar más, y optimizar las campañas de promoción, captación y desarrollo de nuevos ciclistas. Estuve varios años al frente del CEAR en Valencia trabajando con chicos y chicas, potenciando esa base. Hay que trabajar duro la base para relanzarlo con ayuda de las escuelas, las Federaciones Territoriales y los clubes

“En cuanto a las relaciones institucionales, son fundamentales, por ello, en mi proyecto ocupan un lugar de relevancia. Tenemos que potenciar las relaciones con los diferentes agentes sociales, económicos y políticos por el bien del ciclismo. Hay que trabajar las relaciones con el Consejo Superior de Deportes y con la UCI. Ayer mismo estuve con el Vicepresidente Primero de la UCI, Artur Lopes. Estuvimos conversando y le puse de manifiesto mis inquietudes y preocupaciones así como mi objetivo, como candidato a la Presidencia de la RFEC, de unir al ciclismo español y devolverlo a lo más alto. No es momento de quedarse con los brazos cruzados y por eso quise aprovechar la oportunidad de hablar con él”

“Son momentos difíciles, pero hay que potenciar las relaciones con los agentes deportivos a nivel internacional. Tenemos que recuperar, fomentar y tener unas buenas relaciones con la UCI. Siempre hemos estado bien vistos de cara al resto del mundo, y esto no tiene que cambiar. El ciclismo español tiene que estar ahí, tiene que recuperar esa buena imagen que siempre ha tenido. Necesitamos que vuelvan a creer en nosotros. Yo creo en el ciclismo español, en el sano y limpio ciclismo español”

 

¿Contáis con un plan solvente de patrocinios, cosa que considero clave en este desempeño?

“Las subvenciones se van a ver reducidas drásticamente, por lo que desde un principio, y tal y como recoge mi plan de trabajo, había que buscar alternativas, y así se ha hecho. El modelo de subsistir con las subvenciones,  hoy en día, es inviable. Mi propuesta, tal y como la llevo en mi programa se centra en un Plan de Acción Comercial que comporta la creación de un departamento comercial. Su objetivo será vender nuestro producto, el ciclismo español, a través de los patrocinios y los sponsors.  Quiero asemejar este trabajo y la gestión que hacen grandes clubes, otras federaciones, e incluso la empresa privada. Este Plan ya está preparado, de hecho, a partir del día 2 de diciembre mis primeros cometidos como presidente son, reunir a todos los presidentes de las Territoriales, y cerrar algunos patrocinios y sponsors. Este es el camino para devolver a la RFEC a su lugar, económicamente hablando”

 

José Luis López Cerrón: «La anunciada disminución de dinero público nos va a obligar a agudizar el ingenio»

Uno de los candidatos a la presidencia de la Real Federacion Española de Ciclismo, José Luis López Cerrón, a responder nuestras preguntas. He aquí sus argumentos.

 

¿Crees posible gestionar con éxito una entidad como la RFEC en las circunstancias económicas actuales? ¿Por qué? ¿Cómo? –ruego no hablemos de ilusión y ganas pues se les supone a los integrantes de la candidatura.

“Bien, es evidente que aún y contando con la falta de transparencia del equipo anterior, los datos disponibles indican que la gestión federativa, especialmente el día a día, será extremadamente difícil. Entre los signos preocupantes, tenemos, que este mes aún no han cobrado los empleados de la RFEC, algo que no se había conocido nunca en la Federación (puede que el día 1 de diciembre, el nuevo Presidente se encuentre con los trabajadores de la RFEC pendientes de cobro); o que diversos proveedores, han establecido contacto para hablar de la situación de sus empresas, algunas con deudas e incluso pagarés. Todo esto contrasta con lo explicado en la Asambleas en las cuales siempre se hablaba de superávit federativo. Otro dato preocupante son los comentarios del presidente saliente a algún profesional de la comunicación transmitiéndole su preocupación, como por ejemplo: “Se marcha decepcionado porque no augura un futuro halagüeño para su deporte, ni siquiera decente. No se presenta a la relección ante la que se avecina”. Entiendo, que si él, que venía a salvar la RFEC de su situación, y el único que conoce la situación real, se va ahora por miedo a lo que se avecina,…la situación se supone poco menos que dramática ¿no te parece?”

“Dando por hecho, que lo anterior responde a tus preguntas sobre la situación actual y al porqué, vamos con  la tercera parte de la pregunta. Considero, que la razón de ser de una Federación Nacional es la regulación del ciclismo a nivel Nacional en todas sus  formas, modalidades y especialidades. Esta finalidad tiene su expresión máxima en las competiciones internacionales, especialmente en el apartado de Selecciones Nacionales; y su ámbito en competiciones, Campeonatos del Mundo (de carácter anual) y JJ.OO (en ciclos de cuatro años). Conclusión, hay que mantener la Alta competición, si o si. Otra cosa diferente es racionalizar y adaptar los programas a las circunstancias y medios disponibles, consecuencia de la nueva situación de “recortes”. Dicho esto debemos estudiar en profundidad la estructura federativa en sus dos vertientes, contratados con funciones técnicas (a criterio de cada Presidente) y personal fijo de la Federación. Sobre el personal, me ha preocupado el pesimismo que el presidente saliente transmite al periodista anteriormente aludido cuando comenta: “Buena parte de ellos tendrán que ser despedidos”. Si el único que conoce la situación federativa, dice esto, …debemos dar por hecho que la situación es muy grave y las medidas habrán de ser acordes con la misma. No obstante y sin conocer el calado del problema, no puedo ni debo aventurarme en manifestaciones como la comentada, que crean lógico desasosiego e inquietud a los empleados”

“En resumen, dejando al margen lo de la ilusión de mi equipo, que efectivamente, se supone, entiendo que sólo vale una gestión moderna y austera, apoyada en una transparencia que no ha existido hasta la fecha, y adecuando la finalidad deportiva a la situación actual. No tengo la menor duda de que el ciclismo, que ha dado siempre pruebas de solidez ante la adversidad y pese a las dificultades de todo tipo, volverá al lugar que le corresponde. Yo pondré mi trabajo y empeño en ello”

¿Qué problemas detectáis de inicio en la RFEC? (me gustaría poder abordar temas como la presencia de un solo sub 23 en el último mundial, la ausencia de féminas, el dubitativo futuro de la pista española, las relaciones con la UCI…)

“Al margen de la comentada situación económica, que sin duda condicionará las actividades, es seguro que los presupuestos del CSD destinarán partidas concretas a la Alta Competición y deberemos racionalizar y repartir con criterios técnicos: lo básico y necesario, y …lo prescindible para cada modalidad. Comparto la preocupación por la situación de los sub-23, que son el escalón anterior al profesionalismo, en el cual a día de hoy, España aún copa las clasificaciones individuales a nivel Mundial. En mi programa llevo una idea (que es sentir del campo “amateur”) para reactivar con los medios que se dispongan (que se prevén escasos) para constituir un organismo similar al CCP que englobe a todos los colectivos con intereses comunes en ese área, y además, llevar un representante en las plazas por derecho propio de la RFEC al Pleno del Consejo Profesional, para que expongan ideas, criterios, problemas,… buscando sinergias con el máximo organismo del ciclismo profesional. Entre otras cosas, se está estudiando la posibilidad de presentar una propuesta a la ECP, para adquirir algún tipo de compromiso (paso a prueba, paso definitivo,…) para motivar a esta categoría y quizás (si fuera aceptado) objetivar el paso a profesionales de algún ciclista de este nivel, o motivar a algún equipo en carreras de profesionales. Son ideas a debatir y definir por consenso, nunca por imposición normativa desde la federación”

La féminas es una asignatura que estábamos pasando con “aprobado raso” y en la cual nos hemos atascado en los últimos tiempos. Hay aspectos muy interesantes, entre los cuales destaco, la calidad de nuestras ciclistas, que ya han probado en un pasado próximo que pueden aspirar a todo, pero urge una revisión de criterios. Esta área, como sabes, la he cuidado a nivel particular, organizando mi empresa durante varios años la única prueba femenina UCI en España, y me he visto obligado a dejar de hacerlo recientemente, por la falta de interés y ayudas, incluso de la propia RFEC”

La pista, definida históricamente por el COE como un “granero de medallas y diplomas olímpicos”, este año, parece haber entrado en crisis profunda. Pero debemos enfocarlo como un cambio generacional y se debe reorganizar de nuevo y trabajar en dos ciclos Olímpicos (esa es mi opinión), con la vista puesta en el 2020…que sería estupendo si es en Madrid. El trabajo de esta modalidad ciclista tarda en dar sus frutos y no podemos pretender que esto se vea en cuatro años. Algunos países han evolucionado enormemente y será difícil recuperar a corto plazo el terreno perdido”

“Respecto a las relaciones con la UCI, no cabe duda que debemos recuperar la plaza en la Asamblea de la UCI, y el primer objetivo estará en la asamblea de la UEC en París el próximo mes de marzo, ya que de ahí salen los miembros que en septiembre de 2013, elegirán en Florencia al Presidente de la UCI. Debemos presionar como país por mantener los escasos miembros en las comisiones de UCI, apoyándolos como Federación; es cierto, que estas plazas son por designación directa de UCI, pero no es menos cierto que la federación internacional siempre valora la posición de una Federación Nacional con respecto a posibles seleccionados. Debemos designar candidatos para la UEC y si hay posibilidades para UCI”

“Aunque no esté en el cuestionario, quiero manifestar mi apoyo al ciclismo de base, al ciclismo de escuelas. Aunque sea competencia es de las Comunidades Autónomas debemos recuperar la filosofía perdida estos años y desde la RFEC  marcar directrices de trabajo común, especialmente en la enseñanza de los valores y hábitos saludables del ciclismo. Insisto, es fundamental este primer escalón de nuestro deporte. Y por supuesto, tampoco me olvido del ciclismo adaptado “Paraciclismo”, los únicos que nos han aportado medallas estos pasados Juegos,…y podemos seguir con otras especialidades: ciclo cros, BTT,…etc”

 

¿Contáis con un plan solvente de patrocinios, cosa que considero clave en este desempeño?

“Esa apreciación es correcta ya que efectivamente, la anunciada disminución de dinero público nos va a obligar desde ahora mismo, a agudizar el ingenio en busca de recursos propios, explorando nuevas posibilidades. Por mi parte, he sondeado la intención con los patrocinios actuales, encontrando una excelente predisposición para su continuidad y trabajamos con nuevas propuestas. En este punto, he mantenido una reunión de trabajo con el Comité Organizador del CM de Ponferrada 2014 y hemos solicitado que se contemple la celebración de esos Campeonatos conjuntamente con la Federación, al objeto de poder acceder en la medida de lo posible, a los beneficios concedidos a los Campeonatos por la Ley de Presupuestos al ser considerado “Evento de excepcional interés público”, con especiales beneficios hasta el 30 de septiembre de 2014. Ir de la mano es de sentido común, y apoyar un evento ya concedido y de esta importancia, es prácticamente una obligación que solo puede reportar beneficios a la Federación. Caso de merecer la confianza de los electores, tengo prevista una rápida reunión con el Presidente del Comité Organizador para estudiar acciones conjuntas concretas y definir un posible convenio de colaboración bilateral, naturalmente contando con la Federación Territorial correspondiente. Entre las solicitudes, estudiaremos unos probables Campeonatos de España en el circuitos del 2014, lo que a su vez cumpliría con los requisitos de la UCI, de testar el circuito con un “ensayo general” previo al Mundial.

Los patrocinios en especie, no se computarán a efectos prácticos, y tengo la idea de que los patrocinios puedan generar beneficios a quienes los traigan. Queda por definir el tipo de convenio con Ponferrada 2014 y los beneficios comentados, pero en principio, me gustaría dejar el área de captación de recursos abierta a profesionales y agencias, con los márgenes de beneficios que sean los de mercado y sin generar gastos de gestores a la RFEC”.

Juan Carlos Castaño, un presidente para olvidar

El balance de Juan Carlos Castaño como presidente de la Real Federación Española de Ciclismo es sencillamente nefasto. Es cierto que no se puede decir que lo haya hecho peor que muchos de sus predecesores en el sillón de Ferraz. Pero también lo es que sus cuatro años al frente de la RFEC han pasado sin pena ni gloria. Y lo que es peor: lo que antes de su llegada eran problemas, ahora son ya directamente tragedias.

A pesar de tan sombrío panorama, lo cierto es que el madrileño parecía tenerlo todo para cambiar la gestión de esa complicada casa. Para empezar, Juan Carlos Castaño llegaba avalado por un gran trabajo al frente de la Federación Madrileña. Eso resulta indiscutible y no hay más que ver los tumbos que esa federación autonómica ha venido dando desde su marcha. Y, además, Castaño también tenía el aval de sus conocimientos de economía. Tampoco debe olvidarse que hizo un buen diagnóstico de los errores de Fulgencio Sánchez, su predecesor y hombre de mucha representación en actos y «saraos» y poco trabajo de despacho. Todo, por tanto, parecía encajar a la perfección para que a estas alturas -cuatro años después- estuviéramos hablando de un presidente indiscutible e indiscutido. Por tener… Castaño ha tenido hasta el beneplácito de la oposición. Todos le han dejado trabajar durante cuatro años… hasta comprobar por desgracia que él no ha estado a la altura del cargo, uno más al que las dificultades han vencido hasta aplastarlo por completo.

La situación económica de la RFEC en la actualidad, con empleados que no pueden cobrar la nómina, es un buen ejemplo del fracaso del presidente en el que precisamente iba a ser su punto fuerte: la gestión económica. Es más, Castaño llegó a la presidencia quejándose de que le habían firmado el contrato de Murcia por cuatro duros en una clara hipoteca de su mandato… y lo cierto es que con él al frente de la federación ha habido mucho gasto en marketing y muy poquito ingreso, cuando lo normal es que hubiera sido al revés.

Eso sí, los conocimientos económicos valieron para presentarse año tras año en la Asamblea con fabulosos superávits. Y, sin embargo, sus empleados ven dificultades para cobrar las nóminas y los proveedores ya hace tiempo que comprendieron que cobrar de la RFEC iba a ser más difícil que conseguir una medalla olímpica.

Y si en lo económico el proyecto ha hecho aguas, no hay mucho que añadir sobre lo deportivo. El fracaso también ha sido claro. Y de nuevo no será por falta de buen análisis previo. Castaño parecía tener los conocimientos técnicos necesarios para dirigir esa parcela. Y sin embargo se plegó a soluciones fáciles sin arreglar ninguno de los problemas heredados (como el de Jaume Mas en la pista) y esperando que los resultados llegaran por calidad natural de los deportistas. Y los resultados no han sido los que fueron en Atenas. Un ciclo olímpico, en resumen, para olvidar.

A todo ese balance hay que sumar la absoluta sensación de incomprensión que el ciclismo español ha tenido con este presidente, un hombre que entró respaldado por un fuerte grupo de apoyo al que fue dejando en la estacada con los pasos de los meses. Su silencio nunca ha sabido ser interpretado por nadie ni dentro ni fuera de la Federación Española. Pero la respuesta ha llegado en la recta final de este proceso electoral. Dice ahora Castaño que nunca dijo querer presentarse -pero son muchos los que le han oído lo contrario- y dice pero no dice que Francisco Antequera es la mejor opción para presidir la RFEC. Resulta curioso que un hombre como Castaño piense que el elegido para dirigir la RFEC deba ser una persona de un perfil tan diferente al suyo. Y resulta todavía más curioso que Antequera no le valiera en su día como seleccionador nacional de profesionales y ahora Castaño piense que sí vale para presidente de la RFEC. Pero son las cosas de Castaño. Y es que a veces se agradecería que se mantuviera hasta el final con su silencio habitual. Y más cuando es presidente de la Gestora. Pero ni en esta última semana parece dispuesto a cumplir con lo que de un verdadero presidente del ciclismo español debe esperarse. Es, sin duda alguna, el justo colofón a su mandato, cuatro años para olvidar.

Por Jorge Quintana