Los niños que quieren ser ciclistas no dejan de ser niños

Nos dijo Paco Antequera, en su entrevista previa a las elecciones de la RFEC, que se tenía que potenciar la categoría juvenil. Esa intención se plasmó poco después de que Alberto Contador anunciara su nuevo equipo en esas edades. El proyecto que toma forma para 2013 estará dirigido por el ex seleccionador nacional, José Luis de Santos.

Al abrigo de esta noticia el presidente del Club Ciclista Sant Boi, Jesús Ruiz, hizo una interesante reflexión en su facebook. Quiero rescataros parte del escrito.

Es conocido por casi todo el mundo, ese nuevo proyecto de equipo junior que bajo la tutela del hermano y manager de uno de los mejores ciclistas profesionales del mundo y español, ha salido a la luz. El proyecto se ha vendido como una iniciativa para salvar las categorías inferiores, habla de valores, de humildad, y de todos esos valores que algunos usan pero en su versión mas demagógica

Está claro que toda iniciativa que consista en invertir en el ciclismo «de abajo » debería ser bien recibida, pero mucho me temo que esto es el rollo de siempre, a golpe de talonario, cogiendo los mejores corredores de la categoría y a arrasar. Señores perdónenme, pero eso no sólo no va a salvar el ciclismo junior, sino que lo va a acabar de reventar.
Los directores con los que coincido en muchas ocasiones, y que tienen una filosofía similar, lo comprenderán. Trabajan mucho con sus chavales, se han dejado la vida en ayudar a mejores y peores y darles oportunidades realizando viajes por toda España. Ellos no hacen demagogia, estos que acaban de aparecer sí.
A la base del deporte se la ayuda, desde abajo del todo, y el mejor ejemplo de humildad sería montar un equipo con los corredores de la zona, que a buen seguro lo agradecerían, pero no, no ha sido así.
Es positivo que el equipo tenga buena estructura de medios, los mismos sponsors que el mismo Alberto Contador, y hasta un director que hasta ayer era seleccionador absoluto de la española, pero no comparto la filosofía de llegar y arrasar con todo.
Insto a sus responsables a valorar en positivo mi opinión, a que valoren empezar por abajo, pero de verdad, y con todos los medios que tienen, genial, pero desde abajo. Lo que han hecho ahora no es más ni menos que aprovecharse del trabajo que otros han realizado para coger el fruto.
Eso dinámica empiezo a verla bien a partir del campo sub-23, ahí los corredores ya necesitan quien pueda catapultarlos a lo mas alto, esto hecho en el campo juvenil, puede ser un arma de doble filo para el chaval y una puñalada para los que con toda la ilusión les han llevado hasta aquí para verles ganar su primera carrera.

Tratar de “semi vedettes” a niños es desposeerles de la inocencia y del calor de la ilusión que debe predominar en estas categorías. Aquí no vimos con buenos ojos el dispendio en material de algunos padres. Aunque el ciclista se hace poco a poco, y convienen enfocarle en la cultura del esfuerzo  y cincel del sacrificio, el disfrute del deporte es la mejor manera de conseguir que lo ame y dotarle de elementos que distorsionen ese “lado  romántico” no es más que corromper un espíritu que posteriormente, cuando las cosas vayan en serio, le puede salvar.

Repetimos, nos gusta que se acuerden de las categorías más desprovistas. Celebramos que se haga en un momento que los patrocinios están jodidísimos, pero conviene respetar las etapas y por ende la labor de los muchos entrenadores, directores, técnicos y en definitiva segundos padres que desde luego dejan salud, dinero y familia por amor a este deporte.