El Giro anestesiado

Qué bonito sprint para cerrar la primera semana de Giro de Italia. Una llegada emocionante, con susto incluido, el enlace que marcaba un seto en medio de la calzada, y sobre todo el éxito de Caleb Ewan, el tercer velocista de la carrera que veía como Fernando Gaviria iba creciendo y André Greipel se aseguraba su pieza sin que a él no le cayera nada. Poco a poco Ewan sigue sumando, pero si os dais cuenta a una velocidad muy diferente a la que nos tenía acostumbrados, porque una cosa es ganar en extremo oriente y otros paisajes exóticos y otra en la vieja Europa, donde el ciclismo adquiere otro rango y la victoria, la victoria, se vende cara.

La primera semana del Giro se cierra sin sobresalto, plácida y si viéramos los parajes por los que ha pasado, casi paradisiaca, con esas vistas sobre Sicilia, la cintura del Etna, los bosques sardos y los pueblos blancos de la suela de la bota itálica.

Nada en el aparato podríamos decir, sin temor a equivocarnos, nada que pudiéramos presagiar de inicio, hace siete días en el Algero. Cuando uno miraba el recorrido y sabía de los recovecos de las islas itálicas, imaginaba eso que tanto nos gusta dibujar en la mente: tradición, emboscadas y dosis de buen ciclismo. Todo lo contrario, la carrera se ha distinguido por la ausencia total de acción, al menos en lo que a los hombres fuertes en la general se refiere. Un solo movimiento de un ciclista que nos encanta, Bob Jungels, pero que no deja de ser un segundo espada, resume lo sustancias de estos días. Fue un látigo, un fustigamiento justo pero eficaz sobre el resto de favoritos que es recordó que la carrera puede empezar en cualquier momento, aunque los momentos de acción real han sido la excepción.

Y lo vimos en el Etna, donde si se nos permite decir apreciamos mucho miedo y poca vergüenza. Hace un año, a estas alturas el Giro había sido excelente ya de inicio. Tras el arranque holandés, tuvimos una primera semana de altura, con Jungels y Amador en plan estelar, las victorias de Ulissi, la jornada del sterrato con Brambilla en Arezzo. Un Giro cinco estrellas que sin embargo no tenía la nómina de éste, era un Giro que se jugaba entre nombres de menos caché, en general, pero con más ambición, porque la segunda línea de las grandes escuadras es digna de liderar cualqueira de ellas.

Y así vemos como en el Etna había miedo: Mollema, Pinot, Nibali, Dumolin, Nairo, Geraint,… si ni siquiera se tentó a Landa cuando éste quedó descolgado por un pinchazo. Hay miedo, respeto, llamadlo como queráis, equipos que guardan la posición en el pelotón, que no están para historias ni sorprersas, que quieren llegar con todo lo más lejos posible. Un ciclista afeado por su forma de correr como Van Garderen fue uno de los hombres del Etna al poner a los suyos a bloquear la carrera, pronto vendrán los Sky a cascar su trote cochinero. Es la “anglosajonización” del ciclismo, ni más ni menos, es lo que hay, no cabe vuelta de hoja y si éstos se imponen, andamos jodidos.

Porque harán del Giro el Tour, su Tour, y ya sabéis qué es el Tour con los hombres de negro, y sus clones al frente, un sopor, la peor manera de matar el ciclismo y su esencia, una esencia que creíamos a buen resguardo en Italia.

Y a ello se le unen los dos del bando latino. Vincenzo Nibali parece el del año pasado, a remolque de los acontecimientos y confiando en su casta y calidad para revertir la situación. Si os acordáis hace 365 días estaba aún peor y remontó. Su ataque del Etna no sé si respondía a la razón o la corazón, esperemos que a lo segundo, porque si es a lo primero, Amador lo secó pero que muy bien.

Nairo Quintana espera mejores días, si el colombiano ya es de sangre espesa y temple frío, de esos que sólo gustan de atacar una vez, dos a lo sumo, porque no regala una alegría, imaginároslo en esa economía de esfuerzos que tiene que trazar en ese doblete que ansía.

En el Blockhaus, el domingo, se le acaba la tontería, o se mueve o llega a la crono con muy buenos especialistas alrededor. Para entonces acabó el tiempo de la anestesia.

Imagen tomada del FB del Giro de Italia

INFO

Pocas marcas presentan una historia centenaria

¿Quién es el dueño del pelotón?


La segunda jornada siciliana siguió el patrón de sus homólogas sardas y quedó en poco o nada noticiabe, más allá de que Vincenzo Nibail, pisó su ciudad en competición y que Gaviria se adjudicó la etapa, la segunda ya, en lo que es un prodigio de efectividad, porque el colombiano, ahora sí ganó con todos ases sobre la mesa y tras dejarse ver en favor de Jungels. Lo dicho el Quick Step del Giro es un equipo que goza de duende, tiene magia, talento y victorias. Y todo con el rosa de envoltorio. Gaviria tiene algo que no sé si alguien logró, ganar en las dos islas.

La etapa tuvo otra cuestión sobre la mesa que coleaba desde el Etna y que habla de lo que se cuece en la tripa del pelotón, ese ente que a vista de helicóptero parece un ser vivo, pero que es el resultado de miles de interacciones y gestos que lo definen y le mantienen en una milagrosa aureola, porque desde fuera, viendo esa masa informe, pensamos que los milagros se suceden en cascada.

El hecho en cuestión es el rifirafe de Javi Moreno con Diego Rosa que ha acacabo con el primero fuera de la carrera. Ojo porque no es un tema baladí. Moreno era uno de los hombres más fuertes que Nibali en el Bahrain y ahora está fuera, expulsado del Giro dejando cojo, casi de inicio, equipo del dorsal numero uno.

Al parecer en plena ascensión del Etna, Diego Rosa entró a saco hacia la cabeza del pelotón con Thomas con él sin respetar la plaza que Nibali y su mano derecha ya tenían cogida. Ofendido por el arreón, Moreno empujó a Rosa, desproporcionado, sí, pero también amparado en una primera provocación. Al final el andaluz fuera de la carrera y Rosa, el detonante, sigue.

Yo ¿qué queréis que os diga? lo veo desproporcionado. Hasta Rosa piensa que entró brusco y que la reacción de Moreno es la normal, aunque tampoco se moja mucho sobre si la expulsión podría haberse evitado. ¿En qué quedamos? yo creo que Moreno se calienta, a full de pulsaciones, pero de ahí a la expulsión…

A mí el paisaje que se dibuja me da que pensar. ¿Cómo es posible que se maniobre en el pelotón como el propio Rosa admite? ¿quién manda en el pelotón? porque tú puedes subir a tu líder, Geraint, en el momento que te plaza o te surja, y no situarlo desde antes. Las acciones que a veces se insinúan y las decisiones que se generan dan mucho que pensar.

Se aplica la disciplina a quien comete el acto pero no a quien lo provoca. Hay tenia para ciertos equipos??? yo creo que no, en estas decisiones lo que hoy te beneficia otras veces te lastra, mirad hace un par de años la rueda que aceptó Richie Porte y el sopapo que se llevó, no obstante, que haya ciclistas que se manejen como Diego Rosa en el pelotón no es la mejor carta de presentación, como las leyendas que corren de Gianni Moscon. Tanto talento, tanto poderío quizá confunda a alguna de las incipientes estrellas del equipo que vino a dar ejemplo.

Imagen tomada del FB del Giro de Italia

INFO

El Cruz Cyclone es un portabicicletas de bola de remolque para dos ó tres bicicletas abatible y con antirrobo

Sin noticias del Etna

Anda preocupada la concurrencia porque el Giro está adormecido. Esperaban que bajo el influjo del Etna, la cosa se revolucionara, que explotara el volcán, pero habrá que esperar. Primero porque es pronto, segundo porque hay miedo a perder de salida la etiqueta de favorito y tercero porque hay tantos candidatos a este Giro, que da hasta pereza empezar a hacer selección.

Poco o nada. subida de perfil Tour o perfil Vuelta en el Giro, no es posible, sí lo es. Control y más control. Es la “anglosajinación” de la carrera menos anglosajona, eso puede significar el final del ciclismo. Cuando vi a los BMC controlar el ritmo me dije “mal vamos”. Si el tío más inexpresivo del pelotón toma el mano, el amigo Tejay, el espectáculo nace muerto.

Pero no desesperéis, no había para más porque tampoco había mucho más que jugarse, en todo caso la etapa, la gloria efímera en definitiva que fue a manos de uno que lo mereció más que todos los favoritos juntos. Me alegro por Polanc, el 99% de la etapa fugado y ni el último tirón de Zakarin le inquietó. Grande el del Emirates, un equipo que necesitaba un éxito.

La jornada tuvo otra dosis de ese buen rollo que se percibe, de puertas hacia afuera, en el Quick Step. Fernando Gaviria, maglia en mano, no dudó en trabajar para que Bob Jungels se llevara la prenda que ya vistió el año pasado y tan bien defendió hasta los Dolomitas. No creo, no veo al menos, a Jungels al nivel de los Nairo, Pinot y cia, pero llegará un día que sí lo esté si esa fuerza que le cae por los costados sigue in crescendo.

Y no hablo de Vincenzo Nibali porque ahora mismo no lo veo. Quiso probarlo, pero no hubo manera. Atacó, fue con Zakarin el único grande que lo hizo, y Andrey Amador se bastó solo, solito, para cerrar el hueco.

Esto es el Giro, el Giro 100, el Giro de las estrellas, y esto tiene doble peaje, lucen los nombres, nos iluminamos con los aspirantes, pero el espectáculo decae, porque en el fondo son ciclistas que tienen más que perder, parecido al año pasado cuando se corrió a cuchillo casi desde el minuto cero o hace dos, cuando los Astana tuvieron a huevo a Contador y no le dieron matarile cuando debieron. Sea como fuere, mirar el top ten de la carrera sabe a gloria, veremos si estarán al nivel.

Imagen tomada del FB del Giro de Italia

INFO

Ya conoces el spray de los 1000 usos???

“Me mola este Giro”

Purito estilo JoanSeguidor

Ya tenemos aquí el Giro, una carrera que me encanta. Si me pedís varios favoritos para la general, pongo por encima del resto a Vincenzo Nibali y Nairo Quintana, porque son los únicos que han ganando una grande, eso pesa mucho, y han centrado su temporada para esto.

Pondría también al francés, a Thibaut Pinot, que creo que debuta en el Giro y a los Sky. A ver cómo está Mikel Landa, porque a Geraint Thomas no lo acabo de ver. Landa no lleva una temporada que indique que esté súper como años atrás.

Sinceramente, a Nibali le va bien todo, Vuelta, Giro y el Tour inclusive. La montaña del Giro de Italia es dura, pero como buen italiano se encuentra a gusto en su carrera. Su forma de correr es buena para cualquier grande, es inconformista, es guerrero, un gladiador,… es rabioso. Le miras y ves que no se conforma con nada. Es luchador, me gusta su carácter.

Ya me habría gustado haber sido como Vincenzo o Contador, que te buscan las vueltas donde sea, si no es en una crono, lo hace en un abanico,… mira cómo ganó Croacia con una bonificación en el kilómetro cuatro. Sacó el equipo a cara perro de salida para buscar la victoria. Cualquier otro se desconecta, seguro que se pasó la noche dándole vueltas y buscando la forma de recuperar el liderato. En las distancias cortas es una persona muy tranquila en el equipo. No le mola nada el protagonismo ni el jaleo. Él está en la sala, aunque parezca que no esté.

Lo de Nairo no deja de ser curioso, le escuchas que va al Giro para preparar el Tour, pero seguro que estará bien, porque no puede ser de otra manera. Ganar Giro y Tour el mismo año, lo veo complicado. El Giro está a su alcance, pero el Tour es otra historia, más si está Froome.

Si cada año el Giro es precioso, éste será espectacular. Tengo ganas de ir a comprobar lo bonito que está todo. Habrá un ambientazo tremendo alrededor de la carrera. Para mí, es el primer Giro como espectador y no es sencillo hasta que te ubicas. Es complicado ver a los corredores salir y tú te quedas ahí. No obstante tengo la suerte de estar con ellos antes y después de la carrera. Ese día tenía que llegar.

El recorrido es duro. Seguro que ya de salida habrán complicaciones, el que salga de Cerdeña implica emboscadas, humedad en las zonas donde no da el sol, todo el día arriba y abajo, de izquierda a derecha, como en ese Tour que salimos de Córcega hace unos años. No será un trago fácil para Fabio Aru verse fuera de una carrera que sale de su casa. Al margen de tener el pelotón cerca suyo, el recorrido le resultaba favorable.

La primera llegada en alto será en el Etna, donde tuve la suerte de estar concentrado en el 2011. No es un puerto muy duro, pero se hace largo porque cuando pone “comienza puerto” llevas un rato subiendo. Suben por Nicolosi, el mismo final de 2011, con algún descanso por medio. Se hace pelota, incluso a causa de unas carreteras que resultan bastante mejorables.

El Blockhaus no pude conocerlo el día que ganó Pelizotti, no obstante la zona de Reggio Calabria, Alberobello, el pueblo de Piepoli, son tragos complicados… si por el sur quieren quitar las sequías, que hagan carreras, porque llueve cuando el Giro va por allí, y eso en unas carreteras que resbalan muchísimo. Es complicado por eso que te pillen. Yo creo que aquella carrera a la que fue Wiggins, se lio solo, porque bajando demostró ser muy malo y ahí se le fue todo.

Las dos cronos pueden tener su peso. La de Foligno es complicada y dura, después del Blockhaus y Etna. La del final de Milán veremos cómo llega la general, porque como siempre habrá mucha dureza para el final. Veo etapas serias, sobre todo la decimoctava, que tiene muy buena pinta, por corta y por los puertos que pasa: Pordoi, Valparola, Gardena y el último, St. Ulrich , que no lo conozco. Ojo con el Stelvio y Mortirolo.

A ver qué tiempo dan, porque se pueden encontrar que algún puerto lo cortan. A ver el Stelvio cómo lo pasan, y si la solución es quitar el puerto cómo afecta al recorrido.

En mis Giros no hubo grandes problemas de nieve, salvo un descenso en muy mal estado que un año nos quitaron. Por lo demás nunca nos han quitado cosas. Con todo, esto es el Giro, aquí cuenta todo: la colocación, los nervios, las cronos y los finales en alto.

Yo quiero ir a Bérgamo y ver la etapa de Bormio y es posible que me quede hasta la decimoctava etapa, porque la zona de Pordoi es preciosa. Creo que va a ser un Giro guapo y entretenido. Además todos recuerdan las simbologías del recorrido, cuando lo ves desde fuera nos gusta saber si pasamos por el pueblo de Coppi o de Bartali. El Mundial de Florencia tuvo también sus símbolos, que si la ciudad de Pinocho, que si la escultura a Franco Ballerini… si vas a ver el recorrido te gustará saberlo, aunque en carrera es otra historia: cuando vas sufriendo en Oropa no piensas en Indurain y Ugrumov.

En Italia son mucho de estas cosas, aquí en España somos de sota, caballo y rey.

Por Joaquim Rodríguez

Imagen tomada de Pinterest