Fernando Grijalba y las retiradas prematuras

Fernando Grijalba deja el ciclismo a los 26 años…

Me quedo con toda la gente estupenda que he conocido, las culturas nuevas que he descubierto y los lugares maravillosos en los que he estado. Tengo unas cuantas chinchetas en el mapa que ni soñaría en tener y es una experiencia que me va a ayudar mucho

Así relata Fernando Grijalba a Nacho Labarga las cosas que le ha dado el ciclismo en la entrevista previa a su retirada.

Así pone colofón a su época de ciclista, un corredor que lo deja a los 26 años, justo cuando parecía estar viviendo su mejor momento. Una cosa es hacer lo que te gusta y otra muy diferente perder dinero, viene a decir.

Nunca habíamos hablado de Nacho, como de otros muchos, en este mal anillado cuaderno. Tiene que ser en un momento que entiendo no puede serle agradable. Lo lamentamos.

La entrevista de Fernando Grijalba abre con tino lo complicadísimo que es todo en este mundillo. Salir adelante entre tantas opciones, algunas con padrino, que también cuenta, en un panorama que económicamente no es precisamente un vergel, con miles de altibajos, con el objetivo de muchos puesto en las dos ruedas y lo que se cuece de puertas hacia adentro.

Fernando Grijalba es hoy, pero mañana puede ser cualquier otro que, cansado de aventuras extrañas, inviables en lo económico y arriesgadas en lo personal, porque no dejas de irte al otro lado del mundo, nos sorprenda con decisiones similares. Su equipo fue apadrinado por Perico e Indurain, acogió a Davide Rebellin, pero la vaca no da de sí. Esto muchas veces es el ciclismo, escenario, cartón piedra, hurgas, miras detrás y «nothing».

Tenemos un pelotón paralelo al “glamour” del World Tour pululando por medio mundo. A algunos les resulta, me consta en algunos de los corredores que está en Japón. Luego tenemos dos casos que sencillamente roza la incondicionalidad por este deporte.

Oscar Pujol, en su día compañero de Carlos Sastre en el Cervelo, que podría capitanear cualquier charla de motivación empresarial, y Paco Mancebo, quien hace sólo quince años era una estrella mundial, asiduo al top ten de las grandes vueltas, y se reconvirtió en el eterno corredor que es hoy.

Pero a Grijalba, como a otros muchos, la vida del artista no le compensa. Ha dado el paso y tiene una carrera hacia el mundo funcionarial que le espera. Nosotros esperamos que le vaya bonito y que sepa sacarle a todo en la vida esa lectura que le da el ciclismo, que a pesar de todo ha sido su vida, le ha hecho ser quién es y conocer lo que ha conocido.

Imagen tomada de Ciclo21

 

El ciclismo español necesita una dosis de autoestima

No va a ser sencillo, va a doler y echaremos de menos el periodo que muchos atisban próximo a su fin. Desde hace muchos años, quizá desde que Ángel Arroyo abriera el ciclo en aquel mágico Tour de 1983, nada menos que hace tres décadas, el ciclismo español ha mejorado sus registros aupándose a primera potencia, como bien reza una clasificación de la UCI World Tour que no es más que la consecuencia de la excelente cosecha de triunfos que los nuestros han cuajado en este periodo. España volverá a ser el mejor país del mundo ciclista, otra vez. 

Hace cinco años por estas fechas Samuel Sánchez era el hombre del momento. Saboreaba y alargaba las mieles de su recién conseguida corona olímpica. En todo este maremágnum de grandes momentos que ha firmado el ciclismo español –que malos también ha protagonizado, incluso hasta muy malos- el oro olímpico del risueño asturiano parece la guinda, como aquel último reducto que le quedaba por derribar a la –vamos a ser efectistas- “armada española”.

Pero Samuel ahora está en una circunstancia muy diferente. Barrunta su retirada si el mercado no es capaz de asumir una ficha como la suya. Con la desaparición de Euskaltel, donde tenía contrato más allá de este año, sumada a la caída del mundial, le ha quedado la opción de la retirada como una plausible baza.

No sabemos qué pasará por la cabeza del ciclista ovetense, y cuán grande es esa alternativa de colgar su bicicleta. Pero si se retira estaríamos ante una muestra tangible de ese cambio de ciclo para el ciclismo español en un momento además no parece el más dulce para el mismo.

Y es que el deporte del pedal en suelo patrio está falto de autoestima y cariño. Miremos y veremos qué malandanzas le rodean. Por ejemplo la certeza de que Movistar y Caja Rural serán los únicos equipos españoles es un argumento que cae a plomo y sitúa muchos y buenos corredores, casi todos los que deberían prolongar los éxitos presentes, sin maillot para 2014.

Pero es que además está el Mundial de Ponferrada y las imperecederas dudas sobre su viabilidad y celebración. La capital berciana no sólo tiene encima de la mesa la necesidad de cubrir un presupuesto que parece de ciencia ficción sino convencer a la UCI sobre sus circuitos, en una reprobación de los trazados que nunca había conocido anteriormente.

Luego está la complicada situación económica de la RFEC que lleva un seleccionador a la carrera más importante del año sin nómina. No hablemos de la ausencia de seleccionados en muchas convocatorias y la inédita experiencia de David Muntaner, como paradigma, que sufragó un subcampeonato mundial por un patrocinador privado.

Recuerdo cuando hace veinte años todos miraban a España en materia de retransmisiones ciclistas. Incluso en los días que el mal tiempo condicionaba, TVE era capaz de mantener la señal ahí donde la RAI naufragaba. La Vuelta era santo y seña de retransmisiones, lo mismo que ahora, vamos.

A todo esto le añadimos dos últimas perlas: el desenlace del Mundial , donde España siendo mejor numéricamente no sacó las dos mejores medallas, y la no culminación del equipo de Fernando Alonso al menos en el corto plazo, que es cuando más se le necesita. Todo contribuye y empuja a afirmar que el ciclismo español necesita un chute de autoestima y cariño que permita ver que el futuro aunque complejo existe y no tiene por qué ser tan negro. Y es que como bien relatan en Zona Matxin hay un buen puñado de razones por los que seguir creyendo. Esas razones se llaman David De La Cruz, Ion Izaguirre, Jesús Herrada, Angel Madrazo, Juan José Lobato, Mikel Landa, Enrique Sanz, Carlos Barbero, Lluis Mas, Garikoitz Bravo, Peio Bilbao, Omar Fraile, Jesús Ezquerra, Haritz Orbe, Mikel Iturria, Carlos Verona, Jon Aberasturi, Rubén Martínez, Jordi Simón, Mario González, Fernando Grijalba, Miguel Angel Benito, Ibai Salas, Antonio Angulo, Pablo Lechuga, Airán Fernández, Ivan García Cortina, Alex Aramburu, Enric Mas, Cristian Rodriguez, Cristian Torres, Juan Camacho, Xavier Pastalle y Iosu Angoitia. Y no se ofendan, no los hemos dicho todos porque seguro que hay más.

Foto tomada de planetaciclista.blogspot.com