El complicado panorama del ciclocross

Cuenta Nico Van Looy en Ciclo21 que hay preocupación en Bélgica con el descenso de espectadores en ciertas carreras de ciclocross. Aunque inquietante la situación era previsible, por cuanto lo de los últimos años, a pocos se les escapaba, no era normal. Se habla de burbuja, un término empleado para situaciones que merecen una corrección a la baja porque su evolución no es la normal ni lógica.

Bélgica lo es todo el ciclocross, la cuna no sé si también, porque la modalidad si no tengo mal entendido surgió en el ámbito militar para el transporte rápido de tropas por medio del campo. Bélgica es la yema del negocio, el sitio donde se llenan las cunetas, donde crece la oferta televisiva, incluso la cobertura de pago, como si fuera fútbol en España, donde la gente pasa frío y penurias climatológicas para relacionarse socialmente los domingos al mediodía.

Pero Bélgica es también la condena para la modalidad, pues fuera de sus fronteras no causa la misma impresión y eso provoca que hayamos visto mundiales en los que el top ten parecía un campeonato nacional, lleno de celestes. El otro problema de una modalidad, que en el fondo es pequeñita, es la preponderancia total Sven Nys y su universo en el circuito. Cuando una especialidad es pequeña, se ciñe a unos cuantos nombres y surge uno que domina y eclipsa como el de Baal sencillamente es mortal cuando éste decide colgar los hábitos.

Dicen, volviendo al principio, que la retirada de Nys es la clave en el descenso de espectadores, no sé si eso es una verdad científica, pero si así fuera sería triste, porque nuestra idolatrada afición flamenca se mediría a lo que mucho hemos criticado a este lado de los Pirineos, donde si un español no destaca, simplemente no interesa.

Con todo no es sencilla la realidad del ciclocross. Ni siquiera en el país en el que nos asombramos por la cantidad de gente que se mueve. Cíclicamente las estrellas acaban dando el salto a la carretera. De una manera u otra, sitúan el ciclocross en el peldaño inferior de sus prioridades. Lars Boom y Zdenek Stybar son dos ejemplos claros de lo que comentamos, pues cuando asoman por el barro lo hacen de forma muy testimonial, lejos de sus mejores momentos y de los principales contendientes.

Sin ir más lejos, un país donde esta especialidad podría tener recorrido, como es Francia, vio a sus dos mejores exponentes dar el salto a la carretera. Jonh Gadret y Francis Mourey aparcaron el sueño de barro por el asfalto logrando, curiosamente, grandes resultados en los terrenos anormales de la carretera. Mourey ha ganado el Tro Bro Leon y Gadret dio un recital aquel gomoso día de Montalcino que el Giro descubrió el sterrato, hace seis años.

Ahora mismo al ciclocross le salvan sus estrellas del presente, dos jóvenes talentos que se ponen a prueba cada fin de semana, recordando con sus duelos otros pasados que despertaron auténtica pasión. ¿El problema? el de siempre, tanto Van der Poel como Van Aert un día u otro acabarán dando el salto a la carretera, algo que por ejemplo Nys nunca hizo. ¿Qué pasará entonces?

Por eso es importante ratificar eso de que urge sacar el ciclocross de Bélgica, es imperativo, aunque no será sencillo. Este fin de semana la Copa del Mundo va a Alemania, a ver cómo resulta, pero los llenazos flamencos se dan ahí, algo en los Países Bajos y en la República Checa, y en momentos muy especiales. Mirad hace dos temporadas, la modalidad se fue a UK y aquello duró un año. No será sencillo concitar esa expectación, pero al menos que no sea por intentarlo.

Imagen tomada del FB de UCI Cyclocross

INFO

Mira la nueva colección de Endura para el invierno

4.2014 Brisas, que no aires, nuevas en el ciclocross

Este perentorio repaso a cada temporada que realizamos a estas alturas del año, siempre pilla a medio camino la campaña invernal. El ciclocross, la modalidad más plástica, y posiblemente épica del ciclismo, pasa página, pero muy lentamente. Lo que en otras disciplinas se hace de forma posiblemente más traumática, aquí es un sencillo transitar hacia nuevos nombres y estrellas.

El año natural por eso nos dejó secos y sin una de las grandes estrellas de este circo: Niels Albert, por muchos motivos el nuevo Sven  Nys, principalmente porque nunca estuvo en su ánimo prodigarse en la carretera, y porque dejó huérfano el relevo que ya reclamó para sí el día que fue campeón del mundo. Sin Albert, las miradas viraron a Nys, posiblemente el mejor de siempre en la disciplina. Pero Nys no carbura ni gana como antaño porque el peaje de la edad pasa su justa factura, y las críticas, en Bélgica estas cosas son cuestiones de estado, no se hicieron esperar. Fíjense en la trascendencia de la práctica cuando Nys fue objeto de hasta especulaciones sobre su orientación sexual.

La mítica celeste belga y otros muchos modelos disponibles en Bioracer

Con Nys fuera de grandes concursos, y seguramente pensando en la doble corona, el mundialito que es el nacional belga más el mundial que siempre anhela y rara vez consigue, los nombres que merodean los mejores puestos no acaban de imponerse. El dominio discreto de Kevin Pauwels es un ejemplo de ello, como lo es la declarada intención de Lars Van der Haar de probar la carretera siguiendo la senda de Lars Boom y Zdenek Stybar. Ante este vacío de poder, emergen nuevos nombres que llegan, pero que tienen aún largo trecho que cubrir.

De entre toda la camada, nuestro buen amigo Jon Hernández nos saca cinco especialistas que deberían ser protagonistas importantes en lo venidero. Empezamos por Laurens Sweeck, de 21 recién cumplidos años, se debe al Corendon – Kwadro y es el actual campeón belga sub23. Top15 en varias pruebas de la Copa del Mundo con los elite, hace poco dio al palo siendo segundo en Zilvermeercross y Scheldecross Antwerpen. Se trata de una de las grandes noticias para Corendon en una temporada dura en cuanto a resultados para el equipo.

Wout van Aert es también belga pero un año más joven. Corre en elVastgoedservice – Golden Palace y es vigente campeón del mundo sub23. Ya suma 8 victorias entre carreras sub23 y elite. Su victoria más importante fue la conseguida entre elites en la Copa del Mundo de Koksijde. El pupilo de Niels Albert dio un recital sobre la arena y dejó una de las exhibiciones más bonitas del ciclocross moderno.

Mathieu van der Poel tiene abolengo ciclista por todos los lados, es hijo de Adrie Van der Poel y nieto de Raymond Poulidor. Holandés y tendrá veinte primaveras el próximo mes de enero. Viste de BKCP – Powerplus. Se trata de un potente ciclista con unas grandes cualidades para el ciclocross aunque también para la ruta. Aunque esté un pasito por detrás de van Aert, Mathieu es de los pocos que le pueden presentar batalla. Podio en Koksijde y dos victorias con elite son su carta de presentación.

Dejamos el Benelux y vamos a Francia. Clement Venturini, veintiún años, del Cofidis, está siendo el azote de Francis Mourey, aunque no ha conseguido arrebatarle la Copa de Francia. El joven francés se ha impuesto en la general final de EKZ CrossTour suizo. Clement está siguiendo la escuela francesa, se prodiga poco por Bélgica buscando puntos UCI y victorias en calendarios alternativos entre Francia y Suiza.

En una onda similar está el italiano Gioele Bertolini. A sus 19 años el del Gueciotti – Selle Italia es el actual líder del Giro de Italia de ciclocross por delante de las “vacas sagradas” Enrico Franzoi y Marco Aurelio Fontana. Lleva cinco victorias absolutas UCI y otros tres podios más. Al igual que Venturini, le falta prodigarse más por el Benelux, aunque en su única participación en la Copa del Mundo sub23, en Valkenburg, firmó un excelente quinto puesto puesto.

El dulce pedalear de Sven Nys anuncia tiempo de ciclocross

No es novedad que al mentor de este cuaderno, le gusta mucho, muchísimo, el ciclocross. Celebramos como propias las victorias de Zdenek Stybar, Francis Mourey y otros que alternan la ruta con el barro. En breve daremos cuenta de la historia de Lampre y haremos un inciso en Enrico Franzoi.

Trasteando llegó este vídeo a mis manos. Aquí lo tenéis. Es el dulce fluir de Sven Nys, ataviado con el arco iris, por un típico bosque mediterráneo de Mallorca. Es el anuncio, el mejor anuncio de que el ciclocross está aquí, llamando a la puerta y no entendemos de embajador más adecuado.

El buen momento de los ciclocrossmen

Estuvo muy pendiente Sven Nys de la última edición de la París-Roubaix. Fue un día especial para quienes amamos la temporada circular e íntegra. Para aquellos que cuando la bicicleta de ruedas finas se toma un respiro a partir de noviembre, viramos la vista hacia las campas de Flandes, principalmente, en busca de esos pocos pero muy locos practicantes de ciclocross.

Nys transmitió vía twitter su apoyo al colega Zdenek Stybar el día que Fabian Cancellara igualaba varios mitos en el velódromo de Roubaix. Estaba justificado, uno de los corredores que mejor se había desenvuelto en la campaña invernal estaba en proceso de dar un salto de calidad enorme. Stybar se veía adelante, muy adelante, en el mejor momento de la campaña de adoquines.

Si la pista ha proporcionado una excelente camada de ruteros, Stybar es la punta del iceberg del buen momento que viven los hombres venidos del ciclocross para probar suerte en la carretera. El checo fue el único que aguantó a Cancellara desde el minuto uno del inicio de sus ataques. Se soldó a su rueda hasta que un gilipollas le desestabilizó en el Carrefour de l´ Arbre haciéndole perder metros imposibles de remontar cuando te la juegas versus el tren de Berna. Miren por eso que a pesar de la velocidad, inercia y nervios, el del Omega no se fue al suelo. Stybar fue dos veces seguidas campeón del mundo de ciclocross, su decisión de arrinconar la modalidad que le dio la gloria generó controversia, pero los resultados le dieron la razón. Incluso el año pasado en Dunquerque abrió su cuenta.

El buen nombre de Roubaix entre los ciclocrossmen viene de hace mucho, vean los De Vlaeminck, por ejemplo, sin embargo estos tiempos modernos no son proclives a mezclar cosas. De cualquier manera, no hace mucho, en 2007, el italiano Enrico Franzoi entró octavo en Roubaix y al siguiente año quinto en la Kuurne, como registros reseñables en la carretera de alguien que se bate el cobre sobre el barro.

1

Pero hay ciclocrossmen que ganan y ahí tenemos al mejor francés de los últimos años, Francis Mourey que el domingo se impuso en esa pieza de culto que es el Tro Bro Leon. Puede parecer que estos raros elementos sólo rinden sobre terrenos imposibles, pero ojo, porque el calvo John Gadret, otro de los habituales en invierno, se enfundó una etapa del Giro de Italia, si bien su primera gran performance en la carretera fue aquella etapa Montalcino en el Giro 2010, ese día que los corredores llegaron con una segunda piel, una suerte de película marrón arcillosa y vistosa.

No obstante el especialista que mejor lo ha hecho, aunque aún lejos de lo que él se espera, es Lars Boom, campeón del mundo en Treviso, quien engalana un pequeño pero buen palmarés que incluye una etapa en la Vuelta a España y sendos prólogos de la París-Niza y Tour de Qatar. Curiosamente con el holandés cerramos este pequeño listado de “tránsfugas” del ciclocross que como apreciarán no incluye ningún belga, algo que habla de la fidelidad de ese bendito país por esa increíble modalidad.

 

Foto tomada de www.cyclingnews.com