Me veo otros diez años en el ciclismo

El ciclismo me ha dado todo en la vida, he hecho muchos amigos, he viajado a lugares que nunca habría ido y he compartido muchas experiencias, aparte de lo que uno disfruta sufriendo encima de la bicicleta. El ciclismo lo es todo para mí.

Y no hace cuatro días que empecé en este mundillo. Mis inicios se van al año 1984, con ocho años. Parece que fue ayer, pero han pasado 33 años desde que empecé a correr en el Club Ciclista Navaluenga– Carpintería Martitegui. Es mucho tiempo, pero aún tengo ganas de seguir y por muchos años.

Y en este periodo, el ciclismo me ha regalado lugares maravillosos. He conocido sitios de los que hay que ver para entender su belleza: los paisajes de USA o Canadá, ciudades como Dubai, Tokio o Pekín, maravillas como la Muralla China o las Pirámides de Giza, muchos sitios más…, no sabría deciros cuál me ha gustado más, aunque una noche en el desierto contemplando las estrellas y compartiendo vivencias con amigos es de las mejores experiencias que uno puede tener.

Ya llevo muchos años ajeno al World Tour. Fuera de él he descubierto muchas maneras de ver y de sentir el ciclismo. Carreras que no sabía que existían siquiera y me han sorprendido por la organización, paisajes o nivel. He descubierto el ciclismo asiático y africano, éste último es de un alto nivel, sobre todo de los países del Magreb junto a Etiopía y Eritrea. 

A nivel humano he conocido muchísima gente, pero mis mejores amigos son de cuando empecé a correr. Mi estancia durante once años en el Banesto me ha dejado un buen puñado de amigos, de esos que hablas una vez al año pero que si necesitas algo allí están.

Mis recuerdos de las grandes carreras, tipo Tour o Vuelta, son grandes y muy bonitos. Ahora me doy cuenta de lo difícil que era estar ahí arriba y de lo privilegiados que éramos en esos equipos al disponer de todas las comodidades y necesidades. También recuerdo los duros entrenamientos que hay que hacer para poder competir en una de esas pruebas, pero con un objetivo así era más fácil.

Echo un poco de menos todo aquello, sin duda, aunque el estrés que había en las grandes carreras y la presión que a veces uno se metía a sí mismo no tanto, pero es normal extrañar las buenas carreras.

Veo que cada vez hay más estrés en el ciclismo
, que la gente lucha por todo y que los equipos están mucho más organizados, aparte del nivel que hay en casi todas las carreras, es increíble.

Espero seguir disfrutando de esto, disfrutar de las carreras, y como no, conseguir alguna victoria para mí nuevo equipo Canyon-Shimano

El momento idóneo para dejarlo será cuando mi cabeza diga basta. No me gustaría desistir por no encontrar equipo o por otras circunstancias, aunque en verdad ya voy pensando en que me quedan menos de diez años 😉

Eso sí, el día que cuelgue la bicicleta me gustaría seguir vinculado al ciclismo, de alguna forma pero aún no tengo ni idea de qué manera, aunque me gustaría disfrutar más de las cosas cotidianas de la vida, así que lo suyo sería no estar mucho tiempo fuera.

Seguimos…

Por Francisco Mancebo

Imagen tomada del FB de Francisco Mancebo

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Comencé a competir en 1984 en el equipo de mi pueblo, Navaluenga, que había montado mi padre. Entonces todo era un juego, con 8 años sólo se piensa en jugar, así que todo fue muy divertido para mí. Sin embargo ahí empezó mi idilio con la bicicleta, la máquina de mi vida.

Mis comienzos fueron en escuelas. Pasé la época de juvenil con el Yuste Electricidad, y salté a Banesto amateur antes de mis ocho años de pro con Echevarri y Unzue. Hace nueve años inicié mi época de turista con la variedad de equipos y países. Y ahí sigo.

La bici te aporta mucho, sobre todo en las relaciones con la gente, el compañerismo y la unión. Sobre la bici se sufre mucho, y eso te vale para la vida, sobre todo en los malos momentos. En pocas palabras: ilusión, respeto, sacrificio y sufrimiento. Y sí, estas cuatro palabras eran el lema del equipo sub 23 de Víctor Sastre.

Victorias he logrado muchas, pero destacaría el Campeonato de España en 2004. Desde siempre me han gustado los campeonatos. Cuando era juvenil significaban el objetivo, pues en ellos me jugaba el asistir a las carreras internacionales con la selección, y desde esa época ha sido mi carrera preferida, además, el poder lucir la bandera de España por todo el mundo es un orgullo para mí.

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Por contra, mi peor momento fue la Operación Puerto, sin duda. Mucho tiempo después sigo viéndolo igual, una chapuza. Ha servido sobre todo para que se hable más de dopaje que de ciclismo en los medios y aún diez años después se siga hablando.

Desde entonces compito ajeno al Pro Tour y lo he notado mucho, ya lo creo. A nivel continental, el estrés es menor y sinceramente me veo unos años más aquí. El salir sin presión en las carreras hace que disfrutes más todo. En mi caso ha servido para correr de diferente forma, como lo hacía antes de pasar a pro, siempre al ataque y sin miedo a reventar por ahí. Aparte, en este tipo de calendario, no se sufre tanto de cara a los sprints, abanicos, etc. No hay tanta locura.

Además puedo decir que he estado en muchos países, aunque con la congoja de no haberlos conocido al 100%, aunque se ve algo, no llegas a conocerlos. Indonesia, Malasia, Japón, Egipto, Thailandia, Gabón, hay muchos, y más que conoceré.

Mi objetivo es hacerlo bien en todas las carreras, pero me gustaría hacerlo muy bien en el Campeonato de España y poder dedicar esa victoria a una persona muy especial…

Por Paco Mancebo, desde Taiwán

Imagen tomada de www.ciclo21.com

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