¿Te ha dejado en casa el apagón de Garmin?

Campus Melcior Mauri grupeta JoanSeguidor

Subir la salida al Garmin es sólo una parte del placer de la bicicleta

En la esfera de os deportistas amateurs, aquellos que sacamos tiempo de donde no lo hay y combinamos el deporte con la vida, la familia, el trabajo, han sonado todas las alarmas con la caída de Garmin.

Quien tenga un reloj de la marca lleva unos días sn poder subir sus actividades, ni a la plataforma propia de Garmin, ni al propio Strava.

Miedo, caos, casi pánico, cuando se cae una de esas redes que sujetan nuestra vida, surgen todos los temores.

El trenzado de las redes sociales con lo diario es tal, que resulta imposible marcar la línea entre lo social, personal e íntimo.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Una locura que hace tiempo que describimos, que respetamos, pero no compartimos.

Las redes son un motor excelente para que el menos pintado un día se calce unas zapatillas y salga en bicicleta, a rodar y mejorar, a machacarse algunos días, pero siempre consciente de que en casa hay alguien esperando.

El problema viene cuando la historia se envenena y suceden situaciones como las que Unai Yus nos describía hace un par de post, locuras al servicio de Strava como hoguera de vanidades.

Salidas insanas, llevando al cuerpo al límite de todos los límites, un poco como cuando el confinamiento describíamos situaciones dantescas en el rodillo.

Si lo sabemos, cada uno es muy libre de hacer lo que le plazca.

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Pero el retrato de una sociedad que se alarma porque el Garmin no conecta no es el más beneficioso, al punto que oímos que si no se puede subir a la plataforma para qué salir…

Pues sencillo, el ciclismo, la bicicleta antes de Garmin era placer, aire en la cara, sudor en los brazos, mirada despejada, paisajes inspiradores, todo eso era, y es la bicicleta.

La salida hecha cuenta, esté o no en Garmin, y no cabe vuelta de hoja, la salida cuenta porque el cuerpo la disfruta y padece a partes iguales, y eso amigos no tiene precio.

Veremos en qué queda el hackeo de Garmin y esa plataforma que no hace tanto recomendábamos sin saber que le acechaban de esa manera.

El ciclismo es todo: madrugar, salir, apretar, la parada en el bar, la foto y el perfil de la salida… todo en su medida, todo en el pack.

imagen: Jordi Santacana Fotografía

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¿Tu hijo necesita un Garmin?

Garmin tecnologia ciclista JoanSeguidor

Mov_Gore

El Garmin se ha creado una dependiencia en los ciclistas más jóvenes

-Va … A ver si acierto a cuánto vamos.

-Vale! -A unos 30km / h. Y me atrevería a decir que sobre las 90rpm.

-Ostras !!! Y ¿cómo lo puedes saber Papá?

A veces, con mi hija, juego a acertar velocidad y cadencia según por donde vamos.

Ella lleva un Garmin donde puede visualizar datos como velocidad y cadencia y yo … Nada!

Sólo el desarrollo empleado.

Y mi percepción, ya no de la velocidad (que el aire de cara o a favor puede distorsionar) sino de la cadencia.

Tengo muy interiorizado que es a partir 90 rpm cuando voy cómodo, y que por ejemplo con 50×19 a 90rpm ruedo a 30km / h, y a 33km / h, ya voy a 100rpm. 10rpm de diferencia en sólo 3 km / h.

En una época donde la tecnología está presente en nuestras vidas de una manera cada vez más importante, y en ámbitos cada vez más numerosos, a mí me gusta no perder de vista el contacto con el entorno en forma de percepción.

Por ejemplo, me gusta leer libros impresos, no digitales.

O escribir en papel, no en el PC (tengo una buena colección de plumas y utensilios de caligrafía).

DT-Swiss Junio-Agosto

Esto no significa que haya renunciado a las TIC, no me considero una persona anacrónica.

Pero sí que intento encontrar un equilibrio que me satisfaga.

Ya demasiado nos hemos alejado como especie, de la naturaleza, ¿no?

La esclavitud del Garmin

Y en la bici, pues me gusta mantener esa comunicación que se establece entre mi mente, mi cuerpo, la máquina y el asfalto.

Desde que empecé a ir en bici un poco en serio, me ha gustado registrar mis salidas y / o entrenamientos.

Antes con una simple libreta, ahora en el ordenador o el móvil.

Ciertamente, la tecnología me ha facilitado esta tarea, y me permite por ejemplo, llevar una monitorización y control bien precisos de las personas que preparo.

Ellos con sus dispositivos, y yo con mis herramientas de trabajo.

Sin embargo, me doy cuenta que han generado, en general, una dependencia importante hacia la tecnología, hacia su Garmin, y lo que es peor, la utilizan en su «beneficio», teniendo en cuenta aquellos datos que les interesa.

Por ejemplo, la velocidad o la potencia (ahora que está tan de moda).

Y romper mitos me cuesta un poco.

Es por ello que con los más jóvenes, aquellos que cuentan entre los 12 y 14 años por ejemplo, les pido que no utilicen ciclocomputador para ir en bicicleta.

El Garmin, en casa

Personalmente pienso que un ciclista antes de pasar a la categoría cadete, no debería utilizar este tipo de dispositivos, es más, ni velocímetro los pondría yo.

Por mucho que lo ataquen el potenciómetro no es el diablo del ciclismo, hay otras cosas que también matan el espectáculo y nadie ataja

Publicada por Iban Vega Garcia en Jueves, 25 de octubre de 2018

Deberían guiarse 100% por las sensaciones, y más tarde incorporar la tecnología para hacer las asociaciones debidas, pero habiendo priorizado la técnica al rendimiento.

Un corredor debe aprender a escuchar las señales que su cuerpo le envía.

Cuando ya eres un ciclista experto, eres perfectamente capaz de determinar los valores de los parámetros en que te estás moviendo, con un margen de error relativamente bajo.

Pero para llegar a este nivel de percepción, se debe hacer un largo aprendizaje asociativo entre los datos y las sensaciones.

En otoño, prueba el gravel

Puede que la tecnología nos facilite el camino, pero nos perdemos una gran experiencia vital que como deportistas pienso que estamos obligados a experimentar.

Y como a estas edades no han de «entrenar» solos, como yo les digo en la pista

-Tranquilos, que el Garmin soy yo. Todo controlado.

Por Carles Pradas

Daniel Martin deja el nido

Hay ciclistas dotados de un extraño talento, de una curiosa  manera de fijar las miradas sobre ellos aunque sus formas no sean las más elegantes y su figura la más apolínea. Daniel Martin, ciclista irlandés, de estirpe de ciclistas, de los pocos que hay por aquellas latitudes, es uno de esos ciclistas. No es el más elegante, ni el más sutil, hace bien muchas cosas, pero no es el mejor en nada, al menos en apariencia, y sin embargo encandila, cae bien y la gente le aprecia.

Este corredor, de corto pero exquisito palmarés, protagoniza unos de los traspasos del año, aunque eclipsado por otros. En su proceso de renovación el Garmin de Jonathan Vaughters pierde algún estandarte. Al margen de Ryder Hesjedal, Martin se une a la normal renovación de las plantillas. Ambos han sido santo y seña en su casa, auténticos faros para este equipo que ha hecho de “Girona i  rodalies” su centro de operaciones.

El destino de Daniel Martin será el Etixx, donde se le exigirá ser dos en uno. Por un lado Martin espera ser el nuevo Michal Kwiatkowski, estar delante en las Ardenas -en comunión con Alaphilipe- y cazar etapas al vuelo. Sin tener como objetivo la omnipresencia del polaco, Martin tiene el listón alto. Kwiatko pasa a engrosar la tremenda nómina del Team Sky.

Paralelamente querrá ocupar el hueco de Rigoberto Uran, con quien cruza camino, pues el colombiano se va a la que ha sido casa del irlandés. El objetivo de sustituir a Uran es quizá más asumible, por cuanto las grandes vueltas nunca han sido una prioridad en la bitácora de Lefevere, obsesionado con las carreras del adoquin, primero, y luego las Adernas.

El irlandés es el típico corredor del que nos preguntamos cuál habría sido su suerte si las caídas, enfermedades y cosas varias no le hubieran afectado como le han afectado. Su trompazo, un año después de ganarla, en la recta final de la Lieja-Bastogne-Lieja del año pasado, es perfecto ejemplo de la mala suerte que ha perseguido a este corredor de agradecida sonrisa.

Desde entonces han sido varios los momentos en que Martin ha besado el suelo, algunas veces dejando carreras que tenía bien encaradas, como esta ultima Vuelta a España o esa Lieja que tenía a tiro.

Etapas en Tour y Vuelta, Lieja, Lombardía y Volta a Catalunya, para desgracia de Purito. Calidad sobre cantidad, carreras viejísimas en su palmarés, a sus 29 años espera añadirle más chicha, no en vano va a un equipo anotador por excelencia…

Imagen tomada de www.revistagradas.es

INFO

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El inexplicable encanto de Daniel Martin

La familia ciclista irlandesa es pequeña, como la de otros países, dígase Luxemburgo o Noruega, pero buena, muy buena. Cualquier referencia al ciclismo de ese hermoso país pasa inevitablemente por las manos y la suerte de unos de los grandes iconos de este deporte a nivel planetario, sí es Sean Kelly y su oficio y permanencia entre los más grandes nos dan la medida de lo que un ciclista puede dar de sí. Con Kelly abordamos historia pura y dura de este deporte, con registros que difícilmente se igualarán, como las siete París-Niza que ganó del tirón y que Miguel Indurain puso fin o todas las grandes clásicas que adornan sus vitrinas, todos los monumentos a excepción de Flandes, cuyo podio pisó tres veces como segundo, pero nunca como primero, y algunas tardes memorables de ciclismo como esa San Remo que le quitó a Moreno Argentin en un descenso suicida del Poggio.

Paralelamente a Kelly, hubo otro mito irlandés de recorrido breve, pero muy intenso. El año 1987 que firmó Stephen Roche fue tan grande que nadie desde entonces ha sido capaz de repetirlo, y vamos camino de los treinta años. Giro-Tour-Mundial en una secuencia infernal, tanto que ese irlandés de prolífica sonrisa que mandó callar a los tifossi de Roberto Visentini desde el podio no brilló nunca a tan alto grado como entonces. Roche tuvo un buen palmarés, lejos del de Kelly, pero interesante incluso más allá de su año mágico. Su frágil físico fue un lastre que no se pudo permitir en tiempos de Lemond, Perico y posteriormente Indurain, Chiapucci y Bugno.

La hermana de Stephen Roche, Maria, tuvo una criaturilla allá por 1986, en los años que su hermano brillaba con más esplendor llamado Daniel. Nacido en Birmingham, aunque irlandés en el pasaporte, no acertada a balbucear cuatro sonidos y gatear cuando su tío ganaba el Tour a Perico con escenas del impacto de La Plagne, toda vez tuvo que ser retirado y entubado de meta por el sobreesfuerzo. Martin creció entre ciclistas y con ciclistas. Su tío fue el faro. Su primo Nicolas, un excelente y risueño ciclista que ahora entra en el círculo del Team Sky, ha crecido con él y ambos han logrado el sueño de ser profesional.

Sus primeros pasos fueron por el popular equipo marsellés de La Pomme y desde ahí entró en el círculo del Garmin, el equipo de Jonathan Vaughters al que siempre ha pertenecido y de quien se ha empapado de las mejores estrategias del pelotón. Sin estrellas rutilantes, pero con una excelente clase media y un sentido de equipo como pocos vemos, los dardos azules con sede espiritual en Girona han sido certeros en los objetivos que se han planteado.

Rara vez un éxito del Garmin acontece sin un trabajo medido y clavado por parte del grueso de sus ciclistas. Así ganaron una Roubaix, así ganaron un Giro, así han ganado etapas en las tres grandes y así Daniel Martin lleva dos monumentos en su casillero.

En Lombardía el irlandés tiró de manual para sorpresa de la concurrencia. Salió de atrás, fuerte e inapelable. Nada que contradecir. En su descargo, unos rivales gélidos. ¿Por qué Valverde nunca intenta algo así si se sabe vigilado y alguien se la va a líar? Martin lo hizo, lo hizo el año pasado en Lieja, en la subida final a Ans, para desespero de Purito, a quien ya había la oreja en la Volta, en otra jornada “Garmin”. Así es este ciclista de sonrisa agradecida y estilo discutible, encandila, gana poco pero muy bueno –a ser posible centenario- y encima demuestra saber rehacerse, recuerden su tortazo en Belfast cuando el Giro ni había roto a sudar. Un grande sin duda.

Foto tomada del Facebook de Il Lombardia

INFO

Atlantis Internacional bajo la marca KSIX y junto con su  patrocinador Jose Antonio Hermida lanza al mercado su  batería de recarga portátil Solar para poder dar energía en cualquier momento y lugar a dispositivos como reproductores MP3, tablets, smartphones.

La batería de carga solar POWERLIVE+ con celdas solares SunPower de alta eficiencia fabricadas en USA es resistente al agua, golpes y salpicaduras.

La batería Solar POWERLIVE+ permite al usuario ir a cualquier lugar con la seguridad de disponer varias cargas extra para su dispositivo portátil (de 2 a 3 cargas completas para smartphone o tu tablet hasta el 50%). un dispositivo ideal para la práctica de actividades deportivas o para desplazarse continuamente con la seguridad de tener energía siempre a mano para el teléfono, tablet, GPS o dispositivo de ocio.

La SOLAR POWERLIVE+ incorpora dos conectores USB en los laterales que te permitirá cargar 2 dispositivos simultáneamente, cable USB integrado para poder cargarla con energía eléctrica y linterna Led.

SOLAR POWELIVE+ destaca por su autonomía de recarga gracias a sus 4000 mAh, lo cual garantiza el suministro de energía para dispositivos de gran consumo, o varias recargas para dispositivos de consumo moderado.

Su utilización es muy fácil: basta con conectar el equipo a su salida de recarga eléctrica  y  transferir la energía o mediante luz solar.

ESPECIFICACIONES

Resistente al agua, golpes y salpicaduras

Batería: 4000 mAh lithium-polymer

Panel solar: 5V 250 mA max

Corriente de entrada: 5V DC/ 800 mAh

Corriente de salida: 5V 2x1A

Temperatura: 0 -45º

Tiempo de carga: 15h (solar) . 3 h (USB)

Linterna LED

Tamaño: 165 x 85 x 15 mm

Peso:16 2 gramos

Los campeones morales no perduran

Directo y locuaz, un día Oscar Pereiro me dijo aquello de que “eso del ganador moral es una gilipollada”. Estaba el gallego dándole vueltas a ese Tour que le cayó días después de concluir por el positivo de  Floyd Landis.

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En esta jornada llamada de transición, camino de Nîmes, una de las ciudades francesas con mejor patrimonio romano conservado, fue de todo menos de transición. Muchas muescas, momentos y lecturas para un día que pudo ser histórico para un ciclismo, el oceánico, el neozelandés, si la pizca de justicia que muchas veces reclamamos para el deporte se hubiera mantenido a flote en el vendaval de lluvia y nocturnidad que acompañó al pelotón.

Jack Bauer es el sugerente nombre del protagonista del domingo. Escapado doscientos kilómetros, junto al campeón helvético Martin Elminger, fue cazado incluso creo que a menos de 20 metros de meta. Un lapso corto, e insignificante, en que pasó del primero al décimo lugar. Ganador moral dirán algunos, pero nada más lejos de la realidad. El ganador moral es un consuelo momentáneo, efervescente que el tiempo borra de las memorias y conciencias porque el palmarés plasma otra cosa para la eternidad.

Sereno, pasada la llorera inicial, la  impotencia que sucede a la tormenta de emociones, Bauer pasaba revista con los medios luciendo una entereza que fue sólo carcasa. Su no triunfo estuvo en un tris de ser histórico para Nueva Zelanda, los kiwis, los “all black” que en el Tour siguen inmaculados a pesar de tener ciclistas pululando por Francia desde 1928. Diez neozelandeses, algunos conocidos como Julian Dean, Greg Henderson y Hayden Roulston, y cero triunfos esa es la triste realidad.

INFO

Ei!!! runners…

Estos días he probado el brazalete Ksix para poder correr con su smart phone o iPod. Sinceramente se trata de un brazalete cómodo y fácil de llevar. Queda perfectamente fijado a tu brazo y no molesta. Te lo pones, lo fijas y a correr. Os recomiendo probarlo, incluso llegado el caso hasta puedes llevarte las llaves “puestas”.

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Lejos de esos brazaletes plastificados que te dan un calor de mil demonios, en este caso tienes una prensa textil que te acompaña en ese ratillo que como dicen es solo para ti.  Mirad aquí más detalle.

Las lecciones del Dauphiné

Andrew Talansky no vio a Perico ganar el Tour de Francia. Andrew Talansky se iniciaba con las papillas de frutas cuando Lemond le birló a Fingnon el triunfo bajo el Arco del Triunfo parisino. Andrew Talansky tiene 25 años y es sin duda el hombre del momento, la pieza que nos faltaba para el puzle del Tour.

La Dauphiné Libéré de 2014 pasa por derecho propio a los anales de las mejores carreras por etapas vividas en los últimos diez años. Se equipara a la París- Niza de 2009, aquella que perdió un enloquecido Alberto Contador con Luisle Sánchez, y la Tirreno del año pasado, la que Vincenzo Nibali volteó contra todo pronóstico. La diferencia de esta Dauphiné respecto a las mentadas es que ésta llega en periodo caliente con las vedettes en plena forma y muchas cosas en juego.

Salieron los dos grandes nombres del próximo Tour a marcar territorio y al final los marcados fueron ellos. Desde el primer día sólo tuvimos ojos para el dúo Contador-Froome. No íbamos errados a priori al señalarles como la pareja de referencia. Incluso vimos que Nibali estaba dos peldaños de ellos el día que Froome dio fuerte en una subida de medio pelo. Con los días vimos que aquello fue fogueo, humo, juego cruzado sin esencia, porque el ciclismo, por suerte para todos se escribe con algo más y lo que venimos días reclamando, imaginación, ingenio, inventiva y cojones en la última etapa de la Dauphiné entró por la puerta grande.

Andrew Talansky ha vuelto a culminar un gran día de su equipo, el Garmin, que a pesar de tener un gestor tan repelente como Jonathan Vaghters y un “vende motos” como David Millar, saca partido como nadie a los limitados recursos que posee. Igual, exactamente igual que cuando Van Sumeren ganó en Roubaix o Dan Martin la Lieja y la Volta, los azules supieron sacar partido a todo su potencia en otra jornada para enmarcar.

Ante la clara fortaleza de Froome y Contador en las subidas finales, la pizarra del equipo norteamericano de procedencia y gerundense de residencia echó humo. Actuaron, no se quedaron quietos y armaron la fuga de lejos, de muy lejos ante el previsible derrumbamiento de un penoso Tinkoff y el desconcierto de los Sky por el estado real de Froome tras la caída del viernes. Con esos mimbres, y un ciclista que ha ganado un Giro pero que trabaja como el que más, hablo de Hesjedal, armaron una trifulca que además de un brillante espectáculo sitúan a Jurgen Van den Brocek, el otro hombre del día, en la discutida comandancia del Lotto ante el Tour.

Tensó tanto la cuerda el Garmin que la paciencia de Contador se rompió. Absolutamente desbordado y con un equipo indigno de su condición de líder, el madrileño dijo basta cuando vio que hasta un Nibali a medio gas, y rodeado de gregarios, también le chuleaba. El ataque de Contador fue aquello que decía el anuncio de la mejor defensa es un buen ataque y aunque no logró su objetivo, cubrió con dignidad una jornada en la que él anduvo y su equipo no, exactamente lo contrario que ocurría el año pasado.

Sea como fuere la Dauphiné ha abierto el objetivo y en él entran más nombres. Es obvio que el Tour es otra historia, pero dejemos abierta la puerta a otras opciones, porque el ciclismo nos demuestra que son posibles. En lo que a los dos grandes nombres se refiere, Contador y Froome poco a se han podido medir directamente más allá de las brutales embestidas del Col de Béal. Froome, magullado, no ha podido estar con el madrileño en el rus final, no obstante mucho nos tememos que lo suyo se habría decidido por gestos porque la igualdad que les suponemos, en lo  individual, es extraordinaria, otra cosa serán sus respectivos equipos cuando vemos que los Sky (desde Nieve a Thomas) van como tiros.

 Foto tomada de Facebook de Dauphiné

INFO

100 Tours en un libro

El autor Feargal McKay y Aurum han sacado un hermoso libro sobre las 100 primeras ediciones que no podemos menos que recomendar. Una compilación de datos e historias, excelentemente narradas, con rebotica e muchos casos interesantes de saber desde una óptica anglosajona, lo que por estos lares no nos deja indiferentes.

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Aquí tenéis más información.

#GiroPost: La bajada a los infiernos de Daniel Martin

Daniel Martin ha sido la noticia de este arranque irlandés de Giro de Italia. El ciclista del Garmin, que no duró en la carrera ni la mitad de la primera etapa, se alineó a un proceder muy común entre los favoritos de la carrera rosa. Igual que Purito en Tenerife o Nairo en su país, Dan Martin se cebó en los beneficios de la altura, ajeno a la competición y lejos del circuito. El suyo fue un estado de forma engordado por metros sobre el nivel del mar y ello le significó como uno de los grandes corredores menos competitivo de lo que llevamos de ejercicio pues si no me equivoco hasta iniciada la Volta a Catalunya, donde defendió corona, se había dispuesto un dorsal en la espalda solamente en la Tirreno, con transparente resultado.

En la Volta Martin, residente como saben en Girona, un paraíso para corredores anglosajones, admitió grandes sufrimientos en la jornada de Vallter 2000 corrida a dos grados bajo cero. Allí se clavó un ejercicio de prestidigitador facial intentando mostrar a sus rivales su mejor sonrisa cuando en realidad iba muy jodido por dentro. Él no lo tiene sencillo, por cuanto su expresión y chepazos sobre la bici son tan notorios como los de su primo Nico Roche. Pero vemos que lo tiene en cuenta.

Daniel Martin quiso dejarse asesorar por los gurús de su equipo, que como bien saben son pero que muy gurús de todo, y marginó el calendario por esas semanas lejos de todo, del mundanal ruido, de la prensa, la gente, asociando días y días con entrenamiento, comida y descanso. Una vida de eremita que dicen es lo último en rendimiento y prestaciones. Dan, locuaz, tipo agradable y poco agraciado sobre la bicicleta, asegura en su columna del Procycling, previa al Giro, que todo esto está muy bien, pero que no le ha gustado en exceso.

En uno de los párrafos comenta: “Posiblemente cuando lean esto ya estaré compitiendo en Italia”. Cierto, estuvo unos minutos, muchas veces una columna en una revista impresa tiene esas erratas del destino. Este es el caso. De cualquiera de las maneras Martin, sociable y social, admite que la experiencia le costó mucho. Su mejor momento fueron las pizzas y cervezas esporádicas en el bar del pueblo más cercano. El ciclista es personaje relacional, no gusta de solitud.

Pero el descenso de Martin al mundo real fue terrible y brusco. En la última curva de la Lieja perdió toda opción de competir por una caída que no le privó de acabar y en el Giro una recta y extraño de un compañero le noqueó en la isla que le vio nacer. Una desgracia para este corredor habituado a darlo todo en el seno de un conjunto que, a pesar de su doble rasero, suele ofrecer grandes jornadas de ciclismo, siempre vestidas desde el esfuerzo colectivo.  Esperamos verle bien en el Tour.

 

INFO

El Giro de Italia vuelve a la acción y desde Multipower lanzamos la nueva página web dedicada a la carrera, como sponsor nutricional oficial. En ella te mostramos qué toman los ciclistas en la gran vuelta y sorteamos a diario diferentes premios relacionados con el ciclismo.

El gran premio final: la bicicleta profesional que el Cannondale Pro está usando en competición.

Para participar sólo tienes que acceder a:  y acertar el vencedor de cada una de las etapas

 

Un homenaje a Andrew Hampsten

1 En Garmin hace tiempo que las gafas, especialmente las de sol, no dejan indiferentes. Sin embargo esta imagen puesta en twitter por @ThomasFrei distingue un corredor del equipo de Vaughters dando una vuelta de tuerca más. En medio de lluvia del camino hacia San Remo un pelotón conoció un modelo similar a aquel de esquiador que Andrew Hampsten inmortalizó en el Gavia hace 26 años.