Que el brillo del Grand Colombier no eclipse el Tour

 

Kalas 1024×140

 

La belleza del Grand Colombier puede dejarnos sin capítulo decisivo para el Tour

Mirando las imágenes del Grand Colombier, los lazos que se enredan como una serpiente montaña arriba, un carrusel de ciclistas y caravana del Tour yendo y viniendo, viéndose todos, desde arriba, desde abajo ¿quién no recuerda su infancia y la atracción que siempre nos despertaron las curvas de herradura?

Una curva de herradura era barniz de alta montaña, de épica: en nuestra época, cuando el ciclismo entró en nuestras vidas, el alto que se frecuentaba era la Colombière, una cima camino, generalmente de Morzine, que enlazaba con Aravis.

Hoy el Tour aborda la Gran Colombiere, en el Jura, un muro con una pequeña historia en el ciclismo, que entró por primera vez en el Tour hace ocho años, que coronó primero el infalible Thomas Voeckler con el pelotón al tran tran del Team Sky de Bradley Wiggins.

Etape 400×400

 

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Entonces la Grand Colombier estaba lejos de meta, el paso de ese Tour fue icónico, llevaban esperando toda la carrera esperando desde la televisión francesa para gustarse en la producción de las imágenes por los lacets hacia la cima.

No hubo historia, deportiva al menos no, se quedó en una estampa, en un fino homenaje a la ingeniería del lugar y quien trazó esas eses por las lomas de esta montaña.

A los tres años se abordaron los Lacets de Montvernier, tan seguidos, tan estrechos que impidieron el acceso de la gente a las cuentas, se vio por helicóptero y se disfrutó de la exhibición de Romain Bardet esos días que Movistar malgastó para intentar poner en aprietos el segundo Tour de Froome.

En Montvernier esa vez no hubo público, exactamente como en la Grand Colombier esta tarde de domingo, tercer domingo del Tour del coronavirus que ha llegado a un punto por el que muchos no apostaban hace dos semanas.

WD-40 400×400
Cruz 400×400

 

Tour 2020: ¿Qué puede pasar en el Grand Colombier?

Sinceramente, y a pesar de sonar aguafiestas, poco o nada esperamos antes de los kilómetros finales, en todo caso un ritmo endiablado de esos que Strava dude que sean fruto de ir en bicicleta y no en coche.

Antes del Grand Colombier hay un par de ascensiones a distancia prudencial para intentar algo, siempre mandando gente por delante y omitiendo el rush final de Primoz Roglic.

¿Para qué ha traído Grenadiers ese equipazo?

Entiendo que para algo más que seguir la norma del Jumbo en el pelotón, lo mismo puedo entender del Bahrain de Landa, con gente muy válida para lanzar por delante, intentar algo lejos de meta y remar por los lacets con ventaja sobre los mejores.

Intentar algo diferente se impone si se quiere probar la resistencia de los eslovenos, mejores en el mano a mano, como ya hemos visto.

Se impone además probar a Roglic, sacarlo de su zona de confort, algo que al ahora líder del Tour siempre pone nervioso, de lo contrario, prepárense para ver otra lijada del líder en el kilómetro final, con Pogacar a rueda y todos sufriendo por mantener la plaza.

No es el terreno, es la velocidad de las balas, ya veremos cómo queda el paisaje en la general, al menos sabemos que tendremos show televisivo por las curvas vacías de público hacia el Grand Colombier, la cima franquicia del Tour 2020.

Gore 400×100 MArzo2020