Van Avermaet estaría orgulloso de Van Aert

Wout Van Aert JoanSeguidor

Si Van Avermaet tuviera un sucesor, Van Aert sería el primero en la línea

Entre los «Van» belgas hay dos que sólo puedes querer: Greg Van Avermaet y Wout Van Aert. 

El otro día cuando el del Jumbo tiraba carretera arriba hacia Siena con idea de ganar su primera gran carrera y el del CCC tiraba y tiraba por detrás, descolgado, con otro que no les va a la zaga a ambos, Stybar, vi clara la analogía entre ambos.

Van Aert y Van Avermaet son ciclismo con mayúsculas, son roca y piedra, juncos que no se doblan, endurecidos por su profesión, pero también por lo mucho que les cuesta sacar el premio que merecen, dos ciclistas cincelados en la adversidad, con sendas estrellas a su lado que lo hace todo y lo hacen fácil, como Van der Poel y Sagan, respectivamente, cosa que no les quita un ápice de convencimiento en su labor y su objetivo.

Tras mil carreras perdidas, tras cientos de derrotas, tras descolgarse o perder el corte bueno, ellos siguen, siguen y siguen y ocurre que llega el día en que, como siempre están, tocan pelo, y entonces es la hostia.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Esto es así, una realidad tangible.

Wou Van Aert venía de un año de espanto. 

Justo cuando ganaba la Strade Bianche recordaba que un año antes estaba saliendo del hospital tras casi destrozarse la rodilla en una caída en la crono del Tour.

Partía Van Aert, ese día, como uno de los nombres a seguir en el test individual, pues acaba de ganar una en el Dauphiné y la etapa anterior -al sprint- en el mismo Tour y acabó por los suelos, hecho añicos.

Pero como en mil carreras de ciclocross le habrá pasado, él reconstruyó el camino, pieza a pieza, para llegar otra vez al punto óptimo, al mejor de su vida, dijo en Siena, para lograr el triunfo en la carrera en la que se había postulado dos años antes.

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¿Cuántas veces hemos visto perseguir a Van Aert y cuántas a Van Avermaet?

Son ciclistas que dignifican este deporte, que le dan solidez moral y física y para más INRI el ciclismo les devuelve parte de lo que merecen.

Nunca se dejan caer, ni en las circunstancias más adversas y en el caso de Van Aert pregonan ese ciclismo 360 grados que tanto nos gusta, entrando en colisión con aquellos que siguen pensando que la carretera es un coto al margen del resto, que ciclocross o pista no son beneficiosas ni extrapolables a la carretera, cuando lo que hace falta son piernas y talento y todo lo demás suena a excusas.

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Tokio 2020: El rompecabezas de la selección belga

Greg Van Avermaet ganando el oro olímpico

La selección belga tiene muchos candidatos para tan pocas plazas en Tokio 2020

Ojo la que se avecina en la selección belga con vistas a Tokio 2020.

La consecución de dos ciclistas para la contrarreloj se va a convertir en una auténtica lucha fraticida donde no hay sitio para todos y menos para todo el talento que emerge desde la celeste.

Remco Evenepoel tiene la plaza segura por ser campeón europeo. 

Es decir el niño le ha tomado la delantera a un pelotón de especialistas que deja la medida del nivel que ahora mismo tiene Bélgica en esta modalidad.

 

El siguiente en Tokio 2020 saldrá de una lista que incluye a Victor Campenaerts, Wout Van Aert, Yves Lampaert y Laurent De Plus.

El primero, Campenaerts, lleva el récord de la hora tatuado en la frente, es un ciclista que para pruebas de este tipo supone una garantía, con podios en mundiales y títulos continentales.

Juega en su contra el nivel que pueda tener en la ruta, pues el croner que va a Tokio va a tener que competir en ambas carreras.

Wout Van Aert sería sobre el papel el favorito, porque ya ha demostrado que es capaz de ganar en cronos y el gran fondo no es problema, aunque Tokio 2020 no es sólo gran fondo y sí mucho desnivel.

Su recuperación es una cuenta atrás, una gota malaya para volver a estar ahí.

 

Luego viene Yves Lampaert, un ciclista que sólo puedes querer, sin más.

Tiene la virtud de estar siempre presente, en todos los meollos, y en la crono se le conocen buenos resultados.

Como a Campenaerts la ruta parece excesiva para él, más teniendo en cuenta que con cinco ciclistas se necesita hilar muy fino en la selección.

De Plus no parece el mejor posicionado para la crono, pero llegado el momento, la ruta puede venirle bien.

Nacex: la bicicleta a donde quieras

El rompecabezas no acaba ahí.

En el fondo, al margen de los dos croners, Remco Evenepoel entraría seguro, hay otro fijo: Greg Van Avermaet, el campeón de Río.

Quedan por tanto dos plazas y buenos elementos.

 

Para algunos el fijo debería ser Dylan Teuns, quien ha dado un salto de calidad importante este año.

Y añadirle un quinto que saldría entre Tiesj Benoot y Tim Wellens.

Bendito problema: de la cantidad sale la calidad, se dice, pero aquí hay ambas cosas y la selección belga ya ha sido partícipe de historias digamos que interesantes en este sentido.

Será bonito ver qué resulta de todo ello…

Greg Van Avermaet ¿ganar Roubaix o ser el mejor clasicómano?

Greg Van Avermaet Joanseguidor

Greg Van Avermaet es ese ciclista que ha crecido a golpe de trabajo, con talento, pero mucho trabajo

 

Greg Van Avermaet ha sido el mejor de la UCI One Day Race, la Copa del Mundo, esa que echamos tanto en falta, de 2019.

Pero ¿Es Greg Van Avermaet el mejor clasicómano de la actualidad?

¿Prefiere el belga ganar Roubaix o este ranking?

Lo mejor de las clásicas es que la regularidad no es la clave, ni la piedra filosofal, se necesita un día de esos torero, sentirte fuerte, el más fuerte y mostrarlo ese día, ni el de antes, ni el de después.

Ese en concreto.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

«Siempre he dicho que no he sido un ciclista de veinte victorias anuales, aunque siempre estoy delante en cada carrera y eso me abre la puerta algún triunfo. Me ha faltado un gran triunfo este año, y es una decepción, pero es que son carreras muy complicadas de ganar y no sólo consiste en tener piernas, también necesitas que todo vaya bien y tener suerte»

Este es el Van Avermanet que pone en valor la regularidad, la solidez y consistencia.

De eso tiene un rato.

«Si hubiera ganado una gran clásica la temporada la vería muy diferente. Estoy contento por haber ganando en Montreal. Tras haber estado cerca de alguna victoria gorda, ese triunfo ha sido un buen recordatorio que sigo siendo capaz de ganar«.

Este es el Van Avermaet que sabe que, a pesar de los pesares, y que los galardones siempre inflan el ego, la historia pasa por  las grandes carreras, las citas en rojo, que se marcaban así hace medio siglo y sigue marcándose ahora.

 

 

Van Avermaet ha ganado este ranking superando a Alexander Kristoff y Julian Alaphilippe.

Sin embargo en la retina del purista que dará la Roubaix que deja a Gilbert a puerta de los cinco monumentos, el bestial sprint de Kristoff en Wevelgem, el dominio total de Alaphilippe en San Remo, la milagrosa «salvada» de Fulgsang antes de ganar Lieja o la remontada in extremis de Van der Poel en la Amstel.

La regularidad en las clásicas es como una contradicción, una paradoja que sin embargo no viste de leyenda el ganador de este ranking.

La llorada Copa del Mundo, su maillot vertical aún se recuerdan en no pocos foros, pero aquello era la creme de la creme en manos de unos tipos que no perdonaban una.

Ahora están los del adoquín, luego los amantes de las clásicas valonas, el agosto belga, el otoño de Lombardía y Tours… demasiados frentes como para querer abarcarlos todos en un mismo ranking.

SQR – GORE

 

Cuando vimos a Greg Van Avermaet entrar delante del pelotón en Yorkshire pensamos en ese corredor que ha tenido que trabajar y sufrir el doble o triple que otros para lograr lo que ha logrado.

Y entre otras cosas ese entorchado olímpico que en unos meses le discutirán en Tokio.

No lo tendrá fácil, el renovar el oro, pero ojo que tampoco contaba para Río y emergió en medio del caos para colgarse una medalla que sí, hizo justicia a uno de los mejores de su generación, aunque dudo que sea el primer nombre que nos venga a la cabeza cuando hablemos de este ciclo en veinte años.

Y lo lamentamos, porque pocos dan la cara tanto…

Imagen: FB de CCC Team

Ciclismo: la carta a los Reyes Magos

Reyes Magos Kwiatkowski JoanSeguidor

Mov_Gore

Aprovechamos para expresar seis regalos ciclistas que los Reyes Magos podrían traernos para este 2019

Por pedir que no quede, y en estos días de excesos, nos permitiréis expresar cinco cositas para pedirle a los Reyes Magos.

Que hayamos sido buenos y nos las concedan, es otra cosa.

La primera, sobre las clásicas…

San Remo para Sagan y Roubaix, de nuevo, para Van Avermaet

Aunque hablamos con cariño del tercer hombre, de Oliver Naessen, no podemos obviar que los dos capos de la primavera son capos, porque nadie les regala nada.

Que Peter Sagan se hiciera con San Remo sería un desagravio histórico.

Deshacer aquel sprint descafeinado que le ganó Gerald Ciolek, hace cinco años, tras la tormenta de nieve, y la llegada eléctrica donde su «azote», Michal Kwiatkowski, le puso en su sitio.

Peter Sagan sabe la receta, y tiene los elementos.

Puede atacar en Poggio y jugársela, trazando recto, en la bajada, o buscar un sprint reducido, e incluso multitudinario.

Porque tras 290 kilómetros los desenlaces no obedecen la lógica.

Y de Greg Van Avermaet qué decir, que no hayamos dicho.

Por su edad, no es complicado imaginar que no le queda mucho en el convento.

Ganar Roubaix fue la guinda de su mejor temporada, le deseamos algo similar para ésta.

Si Sagan llegó por talento y la varita de alguien, el belga es trabajo en esencia.

La segunda premisa para los Reyes Magos va al velódromo…

Que Sebastián Mora, esta vez enrolado en un equipo pro de carretera, y Albert Torres sean campeones del mundo de americana.

Ambos emprendieron juntos un camino con multitud de curvas hacia Tokio 2020 y ahí están, como el primer día.

Ganar la americana sería un refrendo para los Juegos, moral y económico que en estos mundos de velódromos cabe no despreciar.

La cita es el Polonia entre febrero y marzo.

Torres y Mora madison JoanSeguidor

Y seguimos con algo polaco, con Michal Kwiatkowski, quizá el ciclista más polivalente del Team Sky.

No le cabe la calidad en cada pedalada que da, y al margen de ser decisivo en el Tour es dinamita por cada carrera que pone el pie.

¿Ganar algo?

Sería un dignísimo sucesor de Alejandro Valverde en Yorkshire, como Peter Sagan lo fue de él en USA.

Si el Team Sky y el poder que ha amasado se explican con alguien, pensad en este gracil polaco.

Continuamos, renglón y aparte y hablamos de Marc Soler a nuestros Reyes Magos…

Al catalán cabe seguirle con pausa y buena letra.

Ganador de la carrera que marca la suerte de no pocos campeones, Marc Soler sabe que las cosas con tranquilidad salen mejor.

Pero los años pasan, los rivales también crecen y también los compañeros, junto a líderes muy establecidos.

Marc Soler ya conoce la Vuelta, también el Tour, hay mimbres para pensar que puede ir a más.

Pero ojo con las previsiones, que luego nos caemos del guindo.

Marc Soler no lo tiene nada sencillo, primero porque él mismo tiene que saber dónde está su tope, y luego por todo lo que le rodea.

Dejarle tranquilo es un buen comienzo, pero si debemos pedir algo, que le venga esa grande que todo le llegue de cara.

Ciclismo femenino JoanSeguidor

Otra más para los Reyes Magos, el ciclismo femenino.

Ese ciclismo que aquí no trabajamos como merece, porque sencillamente no llegamos a todo.

Hemos leído que el ciclocross femenino empieza a tener audiencias que rivalizan con el masculino, también que hay carreras en las que se aprecia un espectáculo notable.

Y a ello se suma una inversión, ahora sí, seria y sostenida.

Que el 2019 tenga el eco que el ciclismo femenino se ha ganado a pulso.

Eso es que el espectáculo e inversión se acompañe de audiencia.

La última…

La carretera, los coches, los ciclistas.

Esa convivencia que parece imposible, pero que tiene que ser posible.

Porque la sociedad necesita de coches, sin duda, pero también de ciclistas y personas que se muevan de forma sostenible.

E incluso que practiquen deporte, de forma tan sencilla como quemar unos kilómetros por la carretera, en ir al trabajo o sencillamente para ir al trabajo.

Por eso, y aunque sea lo último que pidamos, que nuestros Reyes Magos traigan suerte y éxito a los cambios que nuestra amiga Anna González consiguió tirar adelante.

Que 2019 traiga menos accidentes, y sin ellos, menos muertos ciclistas en la carretera.

 

Van Avermaet: Los campeones también se hacen

Greg Van Avermaet JoanSeguidor

Mov_Gore

Si algo tenemos por seguro es que Greg Van Avermaet hará valer su trabajo

Para quienes os pasáis por este mal anillado cuaderno de vez en cuando, sabéis que Greg Van Avermaet no es un corredor más.

Cuando las carencias son las que son, las cosas cuestan mucho y el trabajo te hace salir adelante, es cuando realmente ves la capacidad de una persona en todo su límite.

Somos de la opinión que ese trabajo sin condiciones y ese esfuerzo monumental por estar delante, muy delante, es lo que le ha dado a Greg Van Avermaet parte de ese atractivo que le vemos.

En el pelotón hay dos tipos de corredores, Van Avermaet no está entre los que tienen un talento que venga en el ADN.

Y lo admite, sin problema…

«Bueno, no es el primero que se salta la etapa de sub23. Fabian [Cancellara] lo hizo. Personalmente, no soy muy fan de hacerlo. Puede que sea demasiado pronto, pero es un chaval con un talento enorme. Tengo claro que yo no podría haberlo hecho. Él va a intentarlo y con un buen programa, sería posible. Si yo fuese él, habría intentado ganar el Tour del Porvenir, el Mundial en Sub23 y entonces dar el salto. Va a ser profesional 15 años y, si eres el mejor, eso puede llegar a ser aburrido. Veremos qué puede hacer«

Así respira de Greg Van Avermaet de Remco Evenepoel y así de Peter Sagan cuando éste dice que ganar le aburre…

«Yo he tenido que trabajar muy duro para llegar al nivel que conseguí hacer dos años. Mi historia es muy distinta. Nunca he tenido 10 ó 15 triunfos en una misma temporada, pero sí puedo entender que si dominas el deporte es complicado mantenerte motivado«

Dos reflexiones que le hace a Ciclo21 sobre eso de si el campeón nace o se hace y aunque la genética, el ADN y esas cosas influyen una barbaridad, pero cuando se ve un campeón de kilómetro cero, la admiración crece exponencialmente.

Y eso ocurre cuando ves gente como Greg Van Avermaet, que te das cuenta de que el límite es la persona, que el trabajo, a veces, sólo a veces, sale a flote, y que el ciclismo puede llegar a ser justo.

 

No sé si Greg Van Avermaet llegará a rodar como hace dos años, cuando lo ganó todo sobre el adoquín, salvo Flandes, pero que pondrá otra vez trabajo y honrará el ciclismo, lo tenemos por seguro.

Así encuentra Joseba Beloki, su equilibrio 

Ya no es BMC, ahora es CCC y si Van Avermaet está al frente es complicado pensar que le irá mal al nuevo equipo…

¿Quién dijo que primera semana del Tour es un coñazo?

Primera semana del Tour JoanSeguidor

Con tres etapas celebradas, hay diferencias importantes en el Tour y lo que es mejor, la previsión de días de pasión y fuego por el norte del hexágono

La primera semana del Tour, no hay más ciego que el que no quiere ver, ni mayor ignorancia que la de hablar de aquello que no sólo no se conoce, es que tampoco se intuye.

Hace mucho tiempo que la primera semana del Tour no es el coñazo que muchos dibujan.

Ayer mismo me lo decían, antes de la crono colectiva, tras ésta el orden volverá a la carrera.

Volverá un poco la jerarquía, el respeto, las diferencias, porque en un arranque así, con una etapa llana, todos se sienten Eddy Merckx, porque todos salen en igualdad para la lucha por el maillot jaune.

La primera semana del Tour ya es un lastre para algunos

Y así las cosas vemos que con tres etapas celebradas, el Tour, la primera semana del Tour, ya ha pasado el peine entre la gente importante.

Ahora mismo la general presenta una dispersión propia de una crono larga entre los favoritos, una crono larga y alguna llegada en alto.

Sólo así se explica lo que tenemos entre manos.

Porque está siendo un inicio de Tour realmente original, casi diría que tremendo, en lo bueno, y también en lo malo para algunos ciclistas

Los nervios, los peligros, los quebraderos de la primera semana del Tour llevados al extremo máximo.

Los efectos de un arranque frenético

La primera jornada con el lastre para Nairo, Froome y Porte, principalmente, se ha difuminado con una crono por equipos espectacular.

BMC -esperemos que sirva para encontrar patrocinio- ha enjuagado el daño para Porte, Sky ha hecho lo propio para Froome y de paso Nairo se ha hundido un poquito más.

Y es que para el colombiano, si la carretera debía elegir líder, ahí donde él pareció indiscutible no hace mucho, ésta se ha apresurado a escoger.

No creo que en los planes del colombiano entrara estar a más de dos minutos de Tom Dumoulin en este punto de la carrera.

Es una criba brutal, que no sólo ha podido con Nairo, se ha llevado a otros por delante, no de forma definitiva, pero sí llama la atención.

Y así vemos que tenemos una general preciosa, que invita a sentarse y deleitarse.

Por los parajes bretones puede estar la llave de un Tour que ahora mismo tiene y ha tenido dos líderes que han sido los dos últimos ganadores de Roubaix.

Y esta semana acaba ahí, en Roubaix.

Mov_Gore

La general del Tour invita a sentarse y mirar

Porque Greg Van Avermaet domina una clasificación tan incierta como que tiene a tres podencos azules cerca, muy cerca, tanto que queman.

Saber de la suerte de la carrera con Jungels, Alaphilippe y Gilbert oliendo el amarillo es algo que mola de inicio.

Pero saber que lo que hagan los Quick Step estos días de viento, virajes y repechos bretones, puede llevarse favoritos por delante, abre la emoción hasta puntos insospechados.

Al extremo, que la crono por equipos ha sido el bello entremés de la primera semana de Tour más espectacular que recordamos.

Un juego de malabarismos con todo tipo de actores y favoritos que miran más allá del domingo, más allá de Roubaix y ven Alpes, Pirineos y París con la intención de salir vivos de tanta trampa y llegar al «meollo» de la carrera con algo que decir.

Días de tensión y nervios, especialistas de primavera, por terrenos de primavera, en pleno mes de julio, con favoritos del Tour…

Sinceramente, esta primera semana de Tour se ha convertido en el paisaje soñado.

Si hasta Nairo admite que deben ser agresivos.

Imagen tomada de FB de Le Tour de France

 

La revista del adoquín

Adoquín Roubaix JoanSeguidor

El adoquín que se lleva Sagan en Roubaix pone fin al ciclo más apasionante del año

Hace escasos días que la campaña 2018 del adoquín dio con el velódromo de Roubaix, cuyo ceremonial sabe un poco a despedida.

Luego viene lo que últimamente hemos llamado la depresión de las Ardenas

Sea como fuere ese sabor a despedida encierra cierto amargor, este año además revestido de honda preocupación por el estado de Michael Goolaerts, al tiempo que permite pensar sobre lo que ha dado de sí la primavera que se corre entre adoquines, bergs y muchedumbres que hablan un idioma que nos resulta incomprensible

El rey del adoquín ¿Sagan o Terpstra?

Para saber quien ha sido el rey del adoquín simplificar entre dos nombres parece un ejercicio simple, pero es necesario para dar concreción. La cosa está entre dos enemigos íntimos.

Peter Sagan ya tiene la reina de las clásicas, y su balance global incluye Wevelgem, en una estrategia muy alejada a la de ese corredor que le gusta arriesgar y ser vistoso.

En términos de palmarés es un balance impecable, por cuanto engrosa un historial de vértigo, que muy pocos en la historia podrían firmar.

En términos de sensibilidad, Sagan tiene dividida a la parroquia que espera de él lo humano y lo divino.

Niki Terpstra por su lado creo que ha hecho su mejor campaña de siempre.

Liberado del rol de segundo de la flota comandada por Tom Boonen ha sido la punta de lanza de su equipo en las grandes carreras y ahí está el resultado: Samyn, Harelbeke y Flandes.

Pisó además el podio de Roubaix, donde compitió en fortaleza con Peter Sagan, si el eslovaco se le fue como quien no quiere la cosa, es un tema que le debe estar comiendo por dentro.

Balance sobre la mesa, resultados puros y duros y presencia durante el ciclo, Terpstra ha sido, para nosotros, el hombre de la primavera.

Un ciclista que ha sido valiente, que ha estado perfectamente acompañado, y eso cuenta mucho, pero no siempre se puede rematar y él lo ha hecho.

El semi pleno de Quick Step

En los resultados de Terpstra concluye también el equipo azul que ha sabido plasmar con exitosa estrategia su poder.

No es sencillo, aunque parezca lo contrario, conseguir lo que han logrado los belgas.

Ser el más fuerte te hace diana de todas las miradas y ataques, y sin embargo, el nivel de trabajo colectivo del Quick Step ha rozado la perfección.

Tuvieron un lunar en Roubaix, confiaron, quizá en exceso, en los ataques lejanos de Gilbert y Stybar y para cuando quisieron tomar aire de nuevo, Sagan se escurrió.

Si alguna vez Patrick Lefevere soñó con la palabra equipo seguro que sería con algo muy similar a lo visto estos días.

Vanmarcke y Van Avermaet, sin premio

Sep Vanmarcke y Greg Van Avermaet son dos ciclistas acostumbrados a hacer balances poco optimistas del periodo del adoquín.

Les cuesta horrores ganar, sobre todo al primero, porque al menos Van Avermaet venía a esta primavera a defender todos los triunfos del año pasado.

Pero el campeón olímpico no estuvo en ningún momento en disposición de romper como él necesita para ganar carreras de este corte.

Sabrán BMC y Van avermaet los motivos, pero su balance es muy malo y llega en momentos complejos para el equipo.

Con Vanmarcke es más de lo mismo, el retrato de un corredor poderoso, que se entrega, que da el tono, pero que siempre se queda en la puerta.

¿Cruzará la línea alguna vez?

Cuesta creerlo.

Nibali y Benoot, el salto adelante

Aunque no es adoquín propiamente dicho, San Remo está siempre inmersa en esta maraña de carreras. Vincenzo Nibali ha vuelvo a dar una vuelta de tuerca y su tenacidad en el Poggio es el vivo ejemplo de un ciclista irrepetible, como su apuesta por Flandes, siendo la última rueda que Terpstra descolgó en su ataque.

Por su lado creo que la primavera que acaba lo hace con la figura de Tiesj Benoot finalmente revalorizada como creo que merece, al margen de la Strade que gana a lo grande, fue su continua presencia en carrera la que le ha proporcionado un estatus muy diferente al de hace un par de meses.

Sigue siendo muy joven, como Van Aert, y su carácter espartano, recordándonos auténticos sufridores como Hoste o Van Petegem, es perfecto para progresar en esta jungla del adoquín.

Imagen tomada del FB de Paris-Roubaix

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La costa de Levante en la puerta de los Hoteles RH…

Tour de Flandes, la carrera de dominio público

Flandes Philippe Gilbert JoanSeguidor

El día que todo Flandes para por desayunar ciclismo

En la previa del Tour de Flandes, nos ha gustado mucho el relato de los siete ciclistas del Education First ante lo que sienten y esperan para la gran carrera del domingo.

Esto es en pocas palabras el Tour de Flandes para ellos…

Tensión en sentido positivo, algo grande que va a pasar, y si alguien puede acabarla, está Sep. Y eso da una gran confianza” dice Matti Breschel

Es la suma de todo lo que hace Flandes así, la masa, la gente que se enerva, cómo lograr el objetivo, la sensación de lograrlo…” Mitch Docker

“Crecí en Holanda viendo esta carrera, sin saber que iba a ser top ten cuatro veces. Junto a Roubaix, Flandes es mi mundial” Sebastian Langeveld

Cuando estás en Bélgica por Flandes, el aire inspira. Es la carrera más bonita del mundo y también la más singular tácticamente” Sacha Modolo

La masa hace de Flandes el sumum. Hay ciertas carreras en las que recibes energía del ambiente, energía que te mantiene en el filo” Thaylor Phinney

“Viniendo de Nueva Zelanda, comparo Flandes con el Mundial de rugby con los All-Blacks en la final” Tom Scully

La historia, los adoquines y la atmósfera la hacen especial para corredores y fans de toda condición” Sep Vanmarcke

Desde el equipo americano han tenido a bien reunir las primeras palabras que se le venían al siete titular del equipo en el Tour de Flandes y lo cierto es que entre todos construyen un relato que creo muy fidedigno del nivel de singularidad que alcanza esta carrera.

Y es que Flandes, el Tour de Flandes se supone una de las cimas de cada campaña ciclista.

La carrera del público, de dominio público

El Tour de Flandes no es sólo historia de aquel u aquel otro ganando, es el simple y llano retrato de una pasión por el ciclismo que se escribe en muy pocos sitios en igual grado.

Una prueba extrema que esta vez se va a los 267 kilómetros con tres tramos bien definidos.

La salida desde Amberes y unos 100 kilómetros hasta el epicentro de Oudenaarde, los siguientes 110 kilómetros incluyendo entre otras cotas el Kapelmuur y las dos definitivas de Oude Kwarenomt y Paterberg.

Y el tramo rojo, los últimos cincuenta kilómetros que abre el Koppenberg y rematan las mentadas Oude Kwaremont y Paterberg.

¿Dónde ocurrirá la decisión?

El Tour de Flandes es indescifrable, si tenemos presente el pasado reciente, la liebre salta en cualquier lado.

 

El año pasado Quick Step ya pasó la lija en la capilla con Boonen y luego Gilbert se fue a cincuenta de meta. Hace dos Kiato y Sagan dejaron de rueda a Cancellara en un tramo inesperadamente decisivo, un tramo de esos de enlace, las rectas de Flandes.

Luego Peter Sagan se fue solo en Paterberg para desespero de Vanmarcke.

Y si nos pedís cinco nombres queremos daros estos cinco, con el deseo de que el ganador esté aquí porque aquí mismo lo justificamos:

Zdenek Stybar porque es un ciclista adorable, que mira por lo ajeno tanto como por lo propio, porque es el comodín del QS y hasta la fecha no ha tenido problema en sacrificarse por los demás.

Peter Sagan, porque sea como sea la carrera, seguramente tendrá influencia en el resultado, bien porque lleve la iniciativa, bien porque su sola presencia empuje a otros a moverse.

Tiesj Benoot, porque es su primavera, un paso adelante que avanzó en la Strade y que ha tenido continuidad en las carreras de su casa, con una constante presencia en vanguardia.

Michal Kwiatkowski, porque con él en carrera condiciona al que condiciona al resto, Peter Sagan. Ciclista vertical, dispuesto a jugarlo de lejos, seguro que si está bien será duro de pelar.

Greg Van Avermaet, porque necesita Flandes para romper una mala racha perenne sin haber podido repetir nada del año pasado. Los nervios ya afloran y la suerte del campeón olímpico pende de las dos grandes y mil veces más complicado ganar, Flandes y Roubaix.

Imagen tomada de www.eurosport.com

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