Pedaleando por la red

Mov_Gore

¿Quién no se ha perdido un rato de bicicleta por pedalear por la red?

Esta tarde tengo fiesta.

¡Qué bien!

Me voy a poner maillot y culotte y voy a salir a rodar un ratito.

Hay que aprovechar, que aún quedan un par de horas de sol.

Además hace una temperatura muy buena, fresquita pero soportable.

Antes de salir, por eso, voy a echar un vistazo al correo, a ver si hay alguna novedad y ya que mi hija ha salido y ha soltado por fin el portátil.

Lo enciendo, introduzco la contraseña y arranco el navegador.

No me quiero sentar, sólo quiero entrar en Hotmail y salir en seguida, que un momento al ordenador se puede convertir en horas y horas.

Abro el correo.

Tengo unos cuantos nuevos.

A ver, a ver…

Siempre me pasa igual, cada mensaje que recibo lo abro con una especial ilusión, sobre todo si está relacionado con el mundo de la bicicleta y de mis amigos ciclistas.

¡Anda!

Hay un email de Javi que dice que el fin de semana pasado, y gracias al reportaje que publicamos en Ziklo, se animó a dar una vuelta por la Catalunya Nord, por Banyuls y la Tour de Madeloc.

Dice que le ha encantado y que nos da las gracias por descubrírselo.

Qué bien, qué bien…

Me siento.

Le contesto y se lo agradezco enormemente.

Continuo.

Hay unos cuantos de  foros de algunos clubes.

Han quedado contentos de los últimos reportajes en la revista. Estupendo.

Ahora voy a consultar mi otra dirección de correo, la del trabajo.

Oreka es el rodillo que te pone en situación sobre una bicicleta 

A ver… nada importante: una reunión para mañana por la tarde, alguna petición del “jefe”, alguna “cadena” de algún compañero…

Y digo nada importante, porque el trabajo para mí lo es, pero la bicicleta lo es aún mucho más.

No sé qué haría sin ella.

Por eso todo lo que no sean correos “cicloturistas” no me producen especial emoción, salvo algunas excepciones, claro, que uno también tiene familia y amigos “no ciclistas” 😉

Voy a entrar ahora un rato en Facebook.

La verdad es que casi todos mis “amigos” son ciclistas y mis comentarios en esta red social no van más allá, igualmente, del mundo del ciclismo.

A ver cómo están los ánimos de los colegas hoy.

Vaya… hay algunos ya bastante desmotivados y ya piensan en colgar la bici hasta el año que viene.

Otros aún siguen saliendo a menor ritmo, y algunos, pocos, se siguen machacando.

No comento nada.

No suelo hacerlo mucho.

Alguna vez, alguna cosilla, para decir ¡eh, que aún estoy por aquí!

Pero nada más.

Como un sitio me lleva a otro, ahora me dirijo a mis páginas web favoritas: cómo no, la de Joan Seguidor, y me leo los nuevos artículos colgados y me entero también de las últimas novedades.

Ahora consulto la de Altimetrías de Puertos de Montaña (APM), el foro de foros de nosotros, los cicloturistas.

Entro y me pongo un poco al día de las últimas movidas, las nuevas quedadas, algún puerto nuevo descubierto para nuestro goce y muchas más cosas.

Tiene tantos apartados interesantes para consultar que te podrías pasar horas y horas, por no decir días y días.

Ya que estamos, voy a consultar las páginas de ciclismo de los periódicos deportivos.

Madre mía, ya les vale, aquí solo dan  bombo y platillo al tema del doping.

Es lo único que le quita portada al Madrid y al Barça.

¡Qué injusto!

Cierro ya porque el día que dé mi opinión sobre el dopaje me van a crucificar, así que mejor dejarlo estar.

Miro el reloj. ¡Son ya la seis!

Me he tirado una hora y media navegando, o mejor dicho, pedaleando por la red y ni me he enterado.

Vaya tela.

Ahora ya no me puedo ir.

¡Pero qué he hecho!

Bueno, pues ya puestos… ¿damos otra vuelta?

A ver…www.hotmail.com…

Foto: http://tiz-cycling.stream

La bicicleta en el internet de las cosas

Voy a Google pongo “Internet de las cosas Bicicleta” y no veo mucho, es más, veo relativamente poco para lo que debiera ser. Esta semana por motivos profesionales he podido asistir como una empresa de máquinas de café para bares, ha incorporado sus productos a esta red que si nos tenía controlados ahora amenaza con marcar nuestros pasos. Se podrá controlar hasta el agua y la cantidad de café ideales que se tienen que emplear para cada unidad que se saca en la barra. A partir de ahí, lo que querais.

Escuchando las explicaciones, pensé en las posibilidades de la bicicleta y el campo que que se abre es realmente enorme, en todos los aspectos y variantes. Este artículo, admito de antemano, está escrito desde la más absoluta ignorancia sobre el tema, porque no persigue ser empírico ni resumir lo que ya está funcionando, que algo obviamente hay, y sí abrir la imaginación al universo de posibilidades que se destilan de estos dos conceptos: Internet de las cosas y bicicleta.

Tratándose de jueves, ya sabéis que en este día central en la semana nos movemos siempre en las ciudades y el encaje de la bicicleta en las mismas. Hace un tiempo nos hablaban desde Strava de cómo ayudaban a las urbes a mejorar sus infraestructuras según las rutas que la gente que iba en bici al trabajo subía a sistema. Con esa información, nos comentaban los de Strava, ayuntamientos habían hecho mejoras concretas en la red a fin de ayudad a que la gente se animara a seguir yendo a su trabajo en bicicleta.

Imaginad por un momento, miles de bicicletas conectadas dando esa información sin intermediarios, apareciendo en la pantalla de quienes tienen el presupuesto y la capacidad de decidir dónde gastarlo. Sería la bomba.

Pero imaginad también si esas bicicletas un día son como el ADN del ciclista que va por la ciudad. Es decir, que sus rutas queden memorizadas, pero también sus comportamientos a través de geolocalización e incluso que por cálculos X se supiera si se han saltado uno, dos o tres semáforos en su trayecto, si han abordado la acera, si no han sido respetuosos, si han causado un incidente.

O si por el contrario, han sido atropellados por un coche, saber dónde, cuándo e incluso cómo ha sido, emitir una señal de petición de auxilio, tramitar una denuncia al momento, poner sobre la pista del conductor negligente,…

Poder grabar al momento tus impresiones del tráfico, de la congestión del lugar, poder compartirlo, por tus redes sociales o por plataformas más privadas que seguro surgirían a raíz de la evolución del invento. Dar tus impresiones de la bicicleta, un 2.0 simultáneo a tu pedaleo, contando tus sensaciones, recomendado la ruta más adecuada para ese momento, ese día, por ese lugar,… se nos va la olla pensándolo.

Son muchos los estudios que señalan que uno de los factores que más retrae a un ciudadano a adoptar la bici como medio de transporte es la seguridad de la misma, vamos que los amigos de lo ajeno hacen el agosto entre flacas. Con la bicicleta enchufada a la red, se pondrán las cosas más complicadas, como tener la situación de la bici al instante.

Ya os digo, son voces, impresiones desordenadas, como he leído en algún sitio, si un objeto se adapta bien al internet de las cosas ese es la bicicleta… entonces ¿por qué se habla tan poco de ello?