#RadioVuelta – Semana 14

#Trend Los reyes de la primavera

Las semanas de marzo y abril son un frenesí de competición que en ocasiones rebosan el vaso de las emociones y esta vez se ha rozado el colmo. La Vuelta al País Vasco llenó la semana con el regreso de Purito Rodriguez a lo más alto, ganando dos etapas y la general final en una carrera de marcada igualdad y en la que se vieron algunas cosas interesantes, como que Nairo no es infalible, y otras muy tristes, como la llegada de Bilbao y los bolardos cuasi mortales. El último día de la semana le dio un premio enorme a un ciclista de estirpe, José Herrada, como digo premio enorme y sobretodo mercido por haber sido tan generoso otras veces. Y como no Roubaix, la reina dicen, que por fortuna ha coronado al ciclista más listo, ambicioso y afortunado. Jonh Degenkolb es un corredor total y su victoria lo demuestra, neutraliza escapadas y luego las remata al sprint. Ello está, no lo duden, al alcance de muy pocos.

#Click El tamaño de la afición

Congregar dos carreras World Tour como Roubaix y País Vasco en pocos días implica que por las pantallas de televisión seremos testigos de enormes muestras de pasión por el ciclismo. Las numerosas masas que poblaron las cunetas de Euskadi se culminaron con el gentío del muro de Aia, en las cumbres que circundan Orio. En Amorebieta el ambiente era imponente y como no podía ser de otra manera, el clamor preñó las cunetas hacia Roubaix, otro día de esos que sube la autoestima de un amante del ciclismo.

#Profile La ansiedad de Purito Rodriguez

Si Joaquim, siempre Purito, Rodríguez mirara atrás y quisiera adivinar qué podría acabar ganando, seguramente no imaginaría que el ciclismo le trataría tan bien. Casi trece meses después, el catalán, que dice ser reconocido antes en Euskadi que por las carreteras de su Parets natal, vuelve a ganar en un momento muy importante para él, porque al tremendo paréntesis de victorias en su fecunda carrera, se sumaba la presión que le llegaba de su equipo, un rodillo de triunfos en el que por cierto se contó otro de Alexander Kristoff en el Escalda.

#Clipping

El tren de Roubaix. Las imágenes del pelotón varado a medias en un paso a nivel en Wallers, a una eternidad de Roubaix, fuer la anécdota que le dio visibilidad a la carrera en muchos medios que habitualmente omiten este deporte. Las reacciones de la SNCF -la Renfe francesa- sobre la imprudente conducta del pelotón están plenamente justificadas. No faltó mucho para ver una desgracia toda vez el tren pasó a todo meter al poco de pasar el último ciclista.

La Itzulia de Ion Izaguirre. Pasó desapercibido, porque en una carrera con estrellas, con un equipo, el Movistar capitaneado por Nairo, y el regreso de Purito al podio, era complicado prestarle atención, pero la Vuelta al País Vasco de Ion Izaguirre, tercero al final, es de matrícula pues llega toda vez trabajó, y muy bien, para Nairo, un corredor que dio una medida muy alejada a la ofrecida en Tirreno.

Wiggins fue un profesional de carretera que… Es curioso, Brad Wiggins, ese ciclista que hace tres años recién empezaba su recto y limpio camino hacia el Tour de Francia ya no es profesional de carretera. A pesar de hacerlo bien y estar delante, nunca pareció tener Roubaix a su alcance. Su figura, aún fresca en la mente, levanta todo tipo de opiniones, sea como fuere, a nadie le puede caber duda de que se ha retirado un de los ciclistas más singulares de los tiempos recientes.

#Hashtags by @LiveCiclismo

Imagen tomada del Facebook de Orbea

País Vasco, la contracrónica

Antes de disputarse la etapa decisiva, la sexta y última, bajo la exigente modalidad de contrarreloj sobre la distancia de 18,3 kilómetros, podíamos abrigar nuestras dudas en torno al resultado final. Era una incógnita la escasa diferencia de tiempo registrada entre el primero de la clasificación general, Henao, y el 14º, Samuel Sánchez, encerrados todos ellos dentro del minuto, cifra irrisoria tomando en consideración que la Vuelta al País Vasco tenía un recorrido de 845 kilómetros, distribuidos a lo largo de siete etapas.

La etapa de la verdad

Finalmente, el duelo se ha dirimido en justa ley a favor del veterano corredor Joaquim Rodríguez (35 años), nacido en la población de Parets del Vallés, amparado por una competición acusadamente de configuración montañosa. Se ha sentido particularmente cómodo para imponerse con todos los recursos de escalador a su alcance.

Se había tomado la libertad de adjudicarse la 3ª y 4ª etapa, con llegadas a la población de Zumárraga, y, al día siguiente, con meta al Santuario de Arrate, en el municipio guipuzcoano de Éibar. En el último día, no hay más, el ciclista catalán se impuso con una resolución extraordinaria al compás de las manecillas del reloj, con un segundo puesto tras el holandés Tom Dumoulin (24 años), una sorpresa, que supo sacar partido a su juventud. Nació en la ciudad de Maastrich, ubicada en la parte sur de los Paises Bajos. Este inesperado ganador parcial al son del veredicto del cronómetro, cuenta con un prometedor porvenir por delante.

Cuatro segundos de tiempo separaron uno de otro a la hora de hacer cuentas en torno a la denominada como la etapa de la verdad, que cerraba en definitiva el emotivo periplo vivido en tierras vascas, en donde la afición por el deporte de la bicicleta sobrepasa todos los cánones. Es algo que todos sabemos.

La pesadilla diaria

Cabe puntualizar que la Vuelta al País Vasco, que había reunido un lote de figuras de cierto prestigio y que celebraba su 55ª edición, discurría a través de un escenario complicado. Se puede afirmar que todas las etapas sin excepción se cubrían bajo un itinerario bastante intrincado con la inserción de numerosos puertos de montaña que constituían un buen aliciente cara a los aficionados allí presentes al borde de las carreteras. El marco, hay que decirlo, marcaba, día tras día, una pesadilla para los ciclistas obligados a subir y bajar de manera repetitiva a lo largo de cada etapa. No se salvó ninguno de la quema, diríamos en un sentido amplio de la palabra. Partieron de Bilbao, inicio de la prueba, un conglomerado de 152 corredores, encuadrados en diecinueve equipos.

Aparte de Joaquim Rodríguez, conquistador del máximo galardón absoluto con una ventaja de solamente 13 segundos, que es lo que realmente vale, sobre el colombiano Sergio Luís Henao (2º), vuelto a los ruedos ciclistas y recuperado tras una grave lesión de rodilla sufrida por caída la pasada temporada, debemos anotar a continuación los nombres del norteño Ion Izagirre (3º), que tuvo el honor de pisar podio; del otro colombiano Nairo Quintana (4º), la gran esperanza de nuestro ciclismo; del británico Simon Yates (5º), que nadie contaba con él; del veterano Michele Scarponi (6º), que ha conocido la luz, y del portugués Rui Alberto Faria da Costa (7º) y del polaco Michal Kwiatkowski (8º), que han sido campeones del mundo de fondo en carretera, respectivamente, en los años 2013 y 2014, una asignación respetable que no debemos olvidar.

Dando pasos hacia la historia

Quisiera cerrar este comentario dando algunos datos acerca de esta prueba que los vascos bien valoran y nosotros también. El primer vencedor, en el año 1924, fue el francés Francis Pélissier, un ciclista que sorprendió porque sus cualidades se amoldaban más bien a las carreras de configuración llana, cosa que choca cuando se habla de un triunfo conseguido en el corazón del País Vasco. Esta competición por tradición suele tener reserva en el mes de abril.

Con preferencia los españoles vienen imponiéndose en esta carrera. Con el triunfo de Joaquim Rodríguez, son un total de veinticinco los ciclistas que han logrado inscribir su nombre en el historial. La palma de victorias absolutas se la lleva José Antonio González Linares (1972-1975-1977-1978). Tras él, sobresalen el suizo Tony Rominger (1992-1993-1994), el irlandés Sean Kelly (1984-1986-1987) y Alberto Contador (2008-2009-2014).

Un elogio en el recuerdo

Es llamativo que esta competición por etapas fuera ensalzada por el novelista estadounidense Hernest Hemingway, en una obra titulada “The sun also rises” (El sol también sale), escrita en 1926, como consecuencia de sendos viajes que realizó por tierras de Francia y España, países que resaltó por su tipismo un tanto singular, según apuntaba en sus escritos. Describió con afinado acierto, entre otros varios temas, las fiestas de San Fermín, celebradas en la época veraniega de principios del mes de julio en la ciudad de Pamplona.

Por Gerardo Fuster

Foto tomada de www.diariocordoba.com

#RadioVuelta – Semana 19

#Trend La cuenta atrás

El domingo de antes del Tour siempre es ronda de campeonatos nacionales y con éstos se abre la cuenta atrás para la gran cita. En cuatro días, el Reino Unido será punto de partida de la carrera presumiblemente más igualada de los últimos años. Un Tour con dos grandes nombres, muchos outsiders y más trampas de las que nos imaginamos.

 

#Click La tricolor de Nibali

Vicenzo Nibali entiende por ciclismo toda aquella carrera que te puede hacer un poco más grande y no escatima en una pueba que en otros países, dígase España, pasa casi de puntillas por el estrado. El favorito italiano para el Tour vestirá las galas de su país en la mejor prueba del mundo, y lo hará a full, sin ocultar los colores y eso que se debe a un equipo kazajo. Desde Gianni Bugno, ningún transalpino con opciones en el Tour había vestido tal prenda.

 

#Profile Ion Izaguirre, por defecto

En el carrusel de campeones de España de Movistar Ion Izaguirre ha sido el último eslabón. A pesar de optar un histórico doblete, Valverde quiso darle la opción a su compañero que será además de la partida en el Tour. Izaguirre engorda paulatinamente un palmarés  lejos de su potencial y que tendrá complicado amasar por servidumbres como las que le esperan en el Tour. No olvidemos que suyo fue el último gran triunfo del periplo del Euskaltel, aquella memorable etapa en el Giro de hace dos años.

 

#Clipping

Sin campeón inglés en la salida inglesa. El arranque del Tour de Francia en UK tendrá una situación curiosa y es que no habrá ninguno de los dos recién proclamados campeones nacionales en la salida. La omisión del Team Sky de Brad Wiggins, el mejor en la crono, y de Peter Kennaugh, el mejor en la ruta, dejará huérfano el pelotón de tan preciados colores en la travesía por la campiña británica.

La versión futbolera del Tour. Con la selección inglesa eliminada a las primeras del cambio del Mundial de Brasil, la hinchada británica al menos tendrá el consuelo de reunirse en los cinco fun parks que se habilitarán entre Harrogate y Londres durante la permanencia del Tour en la isla. Jornada en la campiña, verde y fresca, al abrigo de una cerveza, una cesta y mantel. Todo muy “brit”.

Las cámaras en el ciclismo. Parece que las cámaras poco a poco irán entrando en el circuito ciclista para formar parte de su intimidad en el pelotón. Tras lo visto en las grabaciones realizadas a Jonh Degenkolb creo que se trata de una excelente noticia que incluso servirá para abrir al aficionado la entraña de competición al tiempo que satisfará muchos aspectos que técnicos y estudiosos puede aplicar en la mejora de competición.

 

#Hashtags by @LiveCiclismo

#TDF #TourofAustria #TourofQinghai

El ciclismo español necesita una dosis de autoestima

No va a ser sencillo, va a doler y echaremos de menos el periodo que muchos atisban próximo a su fin. Desde hace muchos años, quizá desde que Ángel Arroyo abriera el ciclo en aquel mágico Tour de 1983, nada menos que hace tres décadas, el ciclismo español ha mejorado sus registros aupándose a primera potencia, como bien reza una clasificación de la UCI World Tour que no es más que la consecuencia de la excelente cosecha de triunfos que los nuestros han cuajado en este periodo. España volverá a ser el mejor país del mundo ciclista, otra vez. 

Hace cinco años por estas fechas Samuel Sánchez era el hombre del momento. Saboreaba y alargaba las mieles de su recién conseguida corona olímpica. En todo este maremágnum de grandes momentos que ha firmado el ciclismo español –que malos también ha protagonizado, incluso hasta muy malos- el oro olímpico del risueño asturiano parece la guinda, como aquel último reducto que le quedaba por derribar a la –vamos a ser efectistas- “armada española”.

Pero Samuel ahora está en una circunstancia muy diferente. Barrunta su retirada si el mercado no es capaz de asumir una ficha como la suya. Con la desaparición de Euskaltel, donde tenía contrato más allá de este año, sumada a la caída del mundial, le ha quedado la opción de la retirada como una plausible baza.

No sabemos qué pasará por la cabeza del ciclista ovetense, y cuán grande es esa alternativa de colgar su bicicleta. Pero si se retira estaríamos ante una muestra tangible de ese cambio de ciclo para el ciclismo español en un momento además no parece el más dulce para el mismo.

Y es que el deporte del pedal en suelo patrio está falto de autoestima y cariño. Miremos y veremos qué malandanzas le rodean. Por ejemplo la certeza de que Movistar y Caja Rural serán los únicos equipos españoles es un argumento que cae a plomo y sitúa muchos y buenos corredores, casi todos los que deberían prolongar los éxitos presentes, sin maillot para 2014.

Pero es que además está el Mundial de Ponferrada y las imperecederas dudas sobre su viabilidad y celebración. La capital berciana no sólo tiene encima de la mesa la necesidad de cubrir un presupuesto que parece de ciencia ficción sino convencer a la UCI sobre sus circuitos, en una reprobación de los trazados que nunca había conocido anteriormente.

Luego está la complicada situación económica de la RFEC que lleva un seleccionador a la carrera más importante del año sin nómina. No hablemos de la ausencia de seleccionados en muchas convocatorias y la inédita experiencia de David Muntaner, como paradigma, que sufragó un subcampeonato mundial por un patrocinador privado.

Recuerdo cuando hace veinte años todos miraban a España en materia de retransmisiones ciclistas. Incluso en los días que el mal tiempo condicionaba, TVE era capaz de mantener la señal ahí donde la RAI naufragaba. La Vuelta era santo y seña de retransmisiones, lo mismo que ahora, vamos.

A todo esto le añadimos dos últimas perlas: el desenlace del Mundial , donde España siendo mejor numéricamente no sacó las dos mejores medallas, y la no culminación del equipo de Fernando Alonso al menos en el corto plazo, que es cuando más se le necesita. Todo contribuye y empuja a afirmar que el ciclismo español necesita un chute de autoestima y cariño que permita ver que el futuro aunque complejo existe y no tiene por qué ser tan negro. Y es que como bien relatan en Zona Matxin hay un buen puñado de razones por los que seguir creyendo. Esas razones se llaman David De La Cruz, Ion Izaguirre, Jesús Herrada, Angel Madrazo, Juan José Lobato, Mikel Landa, Enrique Sanz, Carlos Barbero, Lluis Mas, Garikoitz Bravo, Peio Bilbao, Omar Fraile, Jesús Ezquerra, Haritz Orbe, Mikel Iturria, Carlos Verona, Jon Aberasturi, Rubén Martínez, Jordi Simón, Mario González, Fernando Grijalba, Miguel Angel Benito, Ibai Salas, Antonio Angulo, Pablo Lechuga, Airán Fernández, Ivan García Cortina, Alex Aramburu, Enric Mas, Cristian Rodriguez, Cristian Torres, Juan Camacho, Xavier Pastalle y Iosu Angoitia. Y no se ofendan, no los hemos dicho todos porque seguro que hay más.

Foto tomada de planetaciclista.blogspot.com

Cuaderno de verano

Nuevamente en el redil, al margen durante que casi quince días, pero enterado desde la distancia, este periodo de baja actividad en el cuaderno de @JoanSeguidor nos dio algunas claves interesantes que de forma leve y somera no quisiéramos dejar de reflejar. Ahí van unas perlas:

  • La vertiente nómada del ciclismo sigue jugándole buenos favores. Hete aquí la London Ride y la Artic Race, dos carreras en paraísos cercanos, la capital británica y Noruega, que visten de novedad esta parte estival del calendario. La carrera inglesa se sostiene  la inevitable hegemonía que las islas quieren imponer, ya no sólo en corredores y equipos, mientras que la segunda, lleva el ciclismo a través de ASO cerca de Cabo Norte, la carrera más septentrional nunca vista y encima ganada por el corredor más adecuado al propósito: Thor Hushovd. Un consejo, si los días son perennes en esas latitudes que prueben a hacerlo en prime time para el viejo continente.
  • Mientras apreciamos la vergonzosa entrada que presenta el estadio moscovita que acoge los mundiales de atletismo, una cita que situada en año post olímpico viene empequeñecida, Barcelona fue sede de un Campeonato del Mundo de Natación que nos dejó, a quien desentendemos sobre este deporte en su totalidad, un gran sabor de boca y en ello contribuyó la factura televisiva que cubrió el evento. Dijo Ernest Riveras, ese periodista que retransmite con la misma solvencia cualquier evento deportivo –recordemos sus orígenes ciclistas- que cuando un grupo humano tiene los medios sólo puede triunfar. Esperemos que la tercermundista cobertura de la Vuelta a España de estos años tome un poco prestado del evento barcelonés, sólo así se podrá sacar el rédito que un acontecimiento como una vuelta ciclista te puede proporcionar.

  • La Vuelta a Polonia puso de relieve unos métodos de clasificación que desde lo lejos parecen una buena pista para el futuro. Ion Izaguirre estuvo en la puja de una carrera que debería ser norma en el futuro. Un sistema de clasificación que fue más allá de los tiempos y lo convencional, que imprimió sello de lucha y electrizó el desenlace. El propio Izaguirre puso acento sobre la tensión y nervios que rodeó la carrera. Todo esto, bien vendido y explicado podría ser un excelente reclamo del público perdido.
  • Hubo un fin de semana con varios focos ciclistas de cierta envergadura, como por ejemplo las andanzas de Izaguirre en Polonia, que lo único que nuestros medios de comunicación retrataron fue el bolo de Alberto Contador por el Gavia y Mortirolo. Nada de pedir explicaciones de la ausencia del corredor en la Vuelta a España o de su triste rendimiento en el Tour, sólo importó decir que Contador estuvo en una reunión de cicloturistas. Ese es el rigor.

  • La Vuelta Burgos dejó una buena noticia para quienes pensamos que con tesón y mucha, eterna quizá, paciencia las oportunidades deben llegar un día u otro. Aquí hablamos varias veces de Airan Fernández, un rara avis de nuestro ciclismo, criado en los peraltes y velódromos con una proyección que le dio opción en el Vini Fantini. Dicen que Purito tuvo que ver y yo me pregunto por aquella etapa que le dejó ganar en el Giro 2012 a Matteo Rabottini. Esperemos que esa suerte sonría a muchos que se han hecho acreedores de esa oportunidad que en algunos casos no sería la primera, como ocurre con Eduard Prades o Jordi Simon, por ejemplo. Es una putada pero toca buscarse la vida fuera y España tiene talento a raudales.

 

Como veis ya estamos en marcha, el descanso fue corto pero oportuno, seguimos en la pista. Sólo deciros que las cifras de visitas en julio superaron cualquier cota soñada por quien esto escribe y que incluso estos días de parón veraniego el cuaderno no dejó de suscitar visitas. Muchas gracias y adelante.