El ciclocross merece el esfuerzo

Sólo puedo decir que mi temporada ha sido irregular, empecé muy bien. Ya en las últimas carreras de carretera me estaba encontrando muy bien, pero a partir del primer mes de de campaña de ciclocross empecé a tener altibajos. Aunque he ganado algunas pruebas importantes como Igorre, y he conseguido buenos puestos en la Copa del Mundo y el subcampeonato de España, no he llegado al final de temporada como me hubiese gustado. Quizás se haya hecho demasiado larga.

He vivido el ciclocross desde muy pequeño. Siempre seguía a mis tíos Antonio e Isaac y eso me hizo ir enganchándome. He corrido en BTT y ruta, son especialidades que me gustan, no creo que se me den mal pero el ciclocross me encanta, tiene algo que engancha. Apostar por el ciclocross quizás sea arriesgado y con pocas garantías, pero creo que en la ruta las cosas ahora mismo no están mucho mejor.

No obstante espero que las cosas cambien tras este mundial, ojalá la gente apueste más por esta disciplina, no sólo corredores, también la federación española y que las empresas apuesten por el ciclocross.

En el mundial se ha demostrado que no estamos tan lejos como parece, pero no sólo ha sido en el mundial, se lleva haciendo durante toda la temporada en la Copa del Mundo.

Si se trabaja con la base y se hacen las cosas bien, se puede mejorar aún más, pero no olvidemos que si se están consiguiendo buenos resultados es gracias a la apuesta de varios corredores que están apostando por el ciclocross y pagando de su bolsillo los viajes a la Copa del Mundo.

Felipe hizo muy buena carrera en Zolder. Es un gran corredor y lo demostró. Consiguió meterse en el primer grupo, que era lo más importante y supo correr muy bien. Según ha ido avanzando la temporada ha demostrado estar muy fuerte.

Con todo tenemos mucho que mejorar. Habría que cambiar bastantes cosas, por ejemplo tener más pruebas internacionales en España para acceder a puntos UCI, eso de cara a la próxima temporada parece tener buena pinta.

También debemos cambiar la morfología de los circuitos. Hay que hacer circuitos de potencia con zonas técnicas, pero no ratonero con mil curvas que es algo que se hace mucho aquí.

Para estar a un buen nivel en el extranjero hay que competir bastante allí y coger experiencia pero tampoco es necesario hacer la temporada completa. La experiencia nos dice que se puede compaginar con la de aquí.

Sobre todo es importante que los más jóvenes salgan de España a competir para que vayan aprendiendo por eso es importante el apoyo de la federación.

Estaría bien que los profesionales de ruta corriesen en ciclocross, le daría más nivel a las carreras y atraería a más público.
Es cierto que la participación ha crecido pero mucho se debe a la cantidad de master que se inscriben y de ahí poco futuro se puede sacar -dicho sea con todos los respetos-. Hay que admitir por eso que las cosas van mejorando, por ejemplo en los Campeonatos de España salieron más de ochenta cadetes y eso es bueno.

Pero para que esto siga así hay que trabajar y apoyar a la base que es donde está el futuro. Creo que irá subiendo el nivel año a año y que el ciclocross merece el esfuerzo.

Por Kevin Suárez

Montar unos campeonatos de España de cero

En el mes de octubre estos campeonatos aún no tenían sede y a primeros de noviembre se hizo oficial que se disputarían en Cantabria. Dos personas han hecho realidad este proyecto en un tiempo récord y desde ellas salió la llamada para que les ayudara con el circuito, diseñarlo y darle forma.

Era la primera vez que se me pedía algo así. Una gran responsabilidad, sobretodo porque el año pasado Gijón había dejado el listón muy muy alto. Desde el primer momento que les dije que podía ayudarles y nos pusimos en marcha.

Curiosamente aunque el lugar estuviera cerca de mi casa, todo en general me resultaba un  poco desconocido. Mi primera impresión fue muy buena y con un pequeño plano nos pusimos en marcha. Mi labor fue diseñar y moldear un circuito diferente a lo visto en España.

Creo que nosotros nos tenemos que adaptar a Europa no ellos a nosotros pues últimamente he visto circuitos que están muy bien para las categorías inferiores para que pueden aprender técnica, pero lo que necesitamos es evolucionar y no sólo con participantes, los circuitos cuentan mucho, hay que buscar espectáculo de cara al público y mejorar a nivel internacional.

En un mes se cambiaron muchísimas cosas para mejorar: pedí un tramo de arena de unos setenta metros, creo que ha sido la primera vez que se hace una tirada tan larga. Creía que podía dar mucho juego a la carrera y espectáculo, pues en mi carrera deportiva corrí mucho en Bélgica, y allí es algo habitual. Es puro espectáculo para el público, de hecho es uno de los lugares en donde más gente había.

Los días previos han sido para hacer los últimos retoques, tuvimos la suerte que una semana antes se disputo el Campeonato de Cantabria y eso nos dio muchas referencias, para mí personalmente, como creo que para el resto de la organización, fueron unos días de nervios y mucho trabajo para que todo saliese bien y sin errores. Calculo que habré dado unas cuarenta vueltas al circuito, tanto en bici como andando, buscando la perfección.

Visto ahora creo que ha merecido la pena: el ambiente que se ha palpado ha sido increíble, esperábamos gente, pero para la organización se ha superado con creces y para el futuro creo que somos un referente a nivel nacional.

El ciclocross español ha dado un pequeño salto en participación y pruebas pero se tiene que cuidar mucho la cantera para que podamos seguir evolucionando. En nuestra mentalidad se cree que el ciclocross puede ser malo, yo no lo veo así. En Francia, por ejemplo, sus equipos dan permiso para participar y hacer una pretemporada con objetivos y diversión.

Es algo que tendríamos que cambiar aunque que será muy difícil verlo en el corto plazo. Allí es habitual ver profesionales de ruta que corren en grandes vueltas, competir en ciclocross durante el invierno. Aquí no pasa, y la presencia de figuras es importante para que los que vienen se animen y conozcan la modalidad.

Por suerte tenemos algún joven que se centra en ciclocross, a mí, por una parte, me pilla muy de cerca, y tengo que decir que la apuesta de Kevin y Felipe por el barro es muy fuerte, aunque mi pregunta es por qué no se puede apostar como se apuesta por la carretera o el BTT. En ciclocross los recursos son más limitados, pero cada uno tiene que hacer lo que más le llene y disfrutar de lo que haces día a día.

Lo que están haciendo Kevin y Felipe este año es histórico, grandes puestos en la Copa del Mundo y peleando con los grandes de este circo. Es una cosa que hay que  valorar y mucho, ya están demostrando que en España tenemos futuro y el futuro es presente, nos van a seguir dando muchas alegrías a corto plazo.

Por Isaac Suárez

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RooDol™ se introduce en el sector de los sensores electrónicos fruto de la insistente necesidad de mejora y evolución, la empresa comercializará en febrero su nuevo producto, el eRooDol™. Con el lanzamiento de este sensor, la empresa pretende mejorar la experiencia de uso y aportar datos útiles para la evaluación y mejora del entrenamiento.

eRooDol™ es un rodillo que incorpora un sistema electrónico en su interior para la medida de velocidad y cadencia de pedaleo. El nuevo rodillo es compatible con la actual bancada RooDol™, y se comercializará para RooDol™ Compact y RooDol™ Track, de tal manera que es posible substituir uno de ellos para ampliar el sistema. Únicamente con la propia energía del rodillo se alimenta el sensor, sin la necesidad de pilas o baterías. Este último punto hacen de eRooDol™ un producto más ecológico y con mantenimiento nulo.

Al evaluar la velocidad y la cadencia directamente en el rodillo no es necesario acoplar y/o añadir ningún componente a la bicicleta simplificando así su uso. Los datos de la medición se envían utilizando comunicación inalámbrica estándar Bluetooth 4.0. Este tipo de comunicación, integrada ya en numerosos dispositivos móviles, permite la monitorización de los datos de velocidad y cadencia en un teléfono móvil mediante la aplicación RooDol Track App. Esta nueva aplicación RooDol™ App ya está disponible en Play Store para su uso. La empresa tiene previsto lanzar próximamente la app para IOs, además de actualizar sus aplicaciones con perfiles de entrenamiento y generación de históricos.

Ciclocross: Torrelavega fue Bélgica

Dice Isaac Suárez, metido en la organización de los Campeonatos de España de ciclocross, que el esfuerzo y el insomnio han merecido la pena. Las imágenes que nos llegan de la cita cántara lo corrobora, imágenes que hablan de una perfecta comunión entre público y ciclistas en un circuito como los que vemos en Bélgica, con esos raíles y surcos por el barro. Un fin de semana precioso, que además ha premiado a una leyenda de esto a nivel doméstico, Javier Ruiz Larrinaga, y a dos chavales como Kevin Suárez y Felipe Orts que hasta la fecha y mientras la situación se sostenga, apuestan por la disciplina como pocas veces vemos.

En la imagen por cierto la parroquia de Orts, prestos y animados ante la carrera sub 23. Ahora queda el mundial y la resolución de los grandes rankings, en manos de Van Aert, por eso no vemos el momento que esta bellísima modalidad vuelva a rodar por nuestras campas.

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Los vértices del ciclocross patrio

El primer temporal serio del invierno nos ha embarrado el horizonte y acabado de convencer de que el tiempo de ciclocross ya está aquí. Desde hace unas semanas ya ruedan los cocos y como siempre cada primero de noviembre, en la fecha de todos los Santos, se disputó el Koppenbergcross, la catedral de la modalidad que colapsa Oudenaarde como sólo se llena por el Tour de Flandes cada mes de abril. Una carrera que habla de la juventud que viene pegando fuerte. Antes incluso en UK ya tuvo lugar esa legendaria prueba en la entraña de la isla…

En España el circuito ya rueda y tomamos la medida a cuatro especialistas, cada uno con sus fobias y filias y en el instante de madurez que les pone en la encrucijada de dominar en casa e intentar asomar a nivel internacional, esa asignatura pendiente que tantas veces hemos abordado y cuya problemática nunca resuelto.

Empezamos por Aitor Hernandez, el dominador absoluto de la especialidad a nivel nacional. El ermuarra es letal en todo tipo de circuitos, aunque sus cualidades se multiplican exponencialmente cuando el trazado tiene desnivel positivo. Esta temporada será el rival a batir en territorio nacional y en el extranjero será un gran candidato al top20, sobre todo en el Mundial de Zolder.

Pasamos página al de Amezaga, a Javier Ruiz de Larrinaga, un excepcional corredor que parece en el ocaso de su carrera deportiva si bien es cierto que año a año sigue demostrando que sigue ahí con el cuchillo afilado, esperando su oportunidad. Sus cualidades físicas de trotón le penalizan ante otros rivales más explosivos. Los circuitos embarrados, lentos y pesados, son su territorio.

También en el norte, en eso que en Turespaña llaman la “España verde”, crece Kevin Suarez, el sobrino de Isaac Suárez, que tantos años llamara a la puerta de la gloria para cruzarla quizá cuando menos imaginaba. Rápido, hábil y astuto, estas mismas cualidades de su tío, despliega Kevin sobretodo en circuitos de barro resbaladizo, su hábitat natural.

Y tenemos la nota discordante, el ciclista que, desde tiempos de Santi Armero, y en menor medida José Antonio Hermida -para quien el ciclocross nunca ha sido una prioridad a pesar de sus dos nacionales-, no es del norte. Es Felipe Orts y llega desde levante, lugar por otro lado de tradición en la modalidad.

Felipe ha sido, junto a Kevin, de los pocos ciclistas que, destacando desde junior, se ha centrado en la disciplina desoyendo los cantos de sirena del ciclismo en carretera. Esta temporada está plantando cara a Kevin, sobre todo en circuitos secos y rápidos. Muy hábil con la bicicleta, tiene todo el talento del mundo para disputarle el futuro trono del ciclocross nacional a Kevin.

Sobre el tapete las fichas, las primeras batallas se han librado, pero la guerra es larga y hasta Reyes, más o menos, el trono está vacante. Hemos nombrado cuatro, pero seguro surgirá alguno más…

Os invito por eso a ver el manual de ciclocross que hace un año nos regaló Gerardo Fuster 

Muchas gracias a Jon Hernández por su sapiencia a la hora de desentrañar las claves de los maestros del barro a este lado de los Pirineos.

Imagen tomada de www.noticiasdealava.com 

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Sin barro al ciclocross le falta su perejil

Un día leí en un foro que todos los Campeonatos de España de ciclocross debían desarrollarse en el norte, entendiendo por norte la franja más septentrional de nuestra geografía, es decir el tramo bañado por Atlántico y Cantábrico que va desde Tui a Irún comprendiendo las regiones de Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco. Obviamente. La afirmación tenía su fundamento en el calor del público, su forma especial de vivirlo y como no en el medio húmedo y barroso que rodea la competición.

Menudo festival

Omitía aquel aficionado que regiones como Valencia o Catalunya habían dado excelentes especialistas, e incluso campeones que pasaron generaciones y siguiendo siendo recordados. Resulta claro que los Paco Pla, Paco Sala, Ramón Medina e incluso más recientemente José Antonio Hermida no salieron de las campas verdes y bucólicas de la cordillera Cantábrica, aunque por ellas tuvieron que pasar para hacerse grandes en la modalidad.

Estos días el ciclocross patrio anda en efervescencia por la celebración de los Campeonatos de España. Son en Segorbe, provincia de Castellón, y el diseño del recorrido ha generado debate. El principal argumento que se ha replicado ha sido el del técnico valenciano, y actual seleccionador nacional, Pascual Monparler que ha venido a decir que el barro no es ingrediente exclusivo para el éxito del ciclocross.

Aunque puedo estar en parte de acuerdo con él, discrepo porque la tierra mojada es la ciclocross lo que el adoquín a Roubaix. Es decir, el barro es santo y seña de la modalidad, y en ocasiones medimos la belleza que ha alcanzado la carrera por la cantidad de suciedad que acumulan los competidores en el momento de cruzar la meta. Otra cosa es que en el justo reparto geográfico de un evento de carácter nacional,  Segorbe, Castellón y la Comunidad Valenciana no ofrezcan el barro en la cantidad deseada por muchos “puristas” de la modalidad.

Luego está el diseño del recorrido que tampoco ha dejado indiferente. Sinceramente, en los tiempos que corren tener clubes y entidades que quieran entrar a organizar ya me parece suficiente mérito para descargarles de otras cuestiones. Que el circuito es mejorable, seguro que es posible. Yo no lo conozco, pero todo en esta vida es mejorable. Cuestión distinta es que el circuito es para todos el mismo y eso pone en la balanza los méritos que cada aspirante sepa poner en juego.

Porque en ocasiones nos empecinamos en el recorrido y no valoramos que el deporte, como tal, no responde a una fórmula matemática ni a los pronósticos mejor argumentados. Mirad a Isaac Suárez, media vida corriendo y triunfado por el norte, siendo nuestro mejor ciclocrossman en el extranjero y gana el Campeonato de España más seco y menos adecuado a sus características. Lo hizo hace dos años en Gandía, si no me equivoco, tras media vida intentándolo entre fangos y pastos de la turísticamente llamada “España verde”.

Si miramos el perfil de los mejores especialistas españoles de la modalidad apreciaremos su pasado más o menos común en la carretera para saber que, matices aparte, pueden tener similares opciones. Sí, Egoitz Murgoitio preferirá barro, también Suárez lo hubiera preferido, pero Aitor Hernández y Javier Ruiz de Larrinaga tienen un currículo similar al vizcaíno. De hecho si miramos el palmarés de los nacionales, sólo David Seco y el mentado Suárez son auténticos especialistas, el resto procede de BTT, caso de José Antonio Hermida, o carretera (Unai Yus, Ruiz de Larrinaga y Aitor Hernández). Hablamos de un ADN similar sobre un mismo circuito. Hablamos de deporte, dejemos pues que los protagonistas hablen.

El mundo también es redondo en ciclocross

La globalización en el ciclismo es un hecho. Vemos carreras de gran nivel en Argentina con Tour de San Luis y en la otra punta del globo, en China con el Tour de Pekín que concluyó el World Tour. Como una ola que va “chocando” desde los más grandes a los más chicos, la de la globalización está pegando fuerte también en el ciclocross. Un claro síntoma fue la adjudicación del Mundial de la disciplina a la ciudad estadounidense de Louisville, disputado la temporada pasada.

Hay que tener en cuenta que el país norteamericano suma 48 carreras UCI en la actual temporada y que Bélgica, país del mundo con más tradición en esta disciplina, cuenta con 33, si bien es cierto que el nivel de las pruebas belgas es mayor, la mayoría son C1 o Copa del Mundo, ambas cifras son síntoma de la extensión de la modalidad. Aunque ya se lleva mucho tiempo teorizando y divagando sobre la disputa de una manga de la Copa del Mundo en Estados Unidos, ésta no se acaba de materializar. A que esa posibilidad sea real puede contribuir la falta de pruebas en Europa y la entrada de Trek en el ciclocross mediante Sven Nys, casi nada.

 

El nivel de los especialistas europeos crece

 

Globalizar el ciclocross con la disputa de carreras en países con poca tradición en la especialidad depende del tamaño del bolsillo de los organizadores pues lo que no se puede comprar es el talento en forma de ciclistas capaces de dar guerra en las pruebas de alto nivel. La temporada comenzó hace más de un mes y si algo está claro es que tendremos nuevos protagonistas para esta temporada y que además ninguno de los nuevos es belga.

Aunque la elite belga sigue a gran nivel, hablamos de Klass Vantornout, Sven Nys, Kevin Pauwels y Niels Albert, es cierto que en este arranque la Copa de Mundo, referente de la especialidad, se ha dormido en los laureles.

Ese sueñecito, unido una mejora de las prestaciones de los que el año pasado eran las comparsas, ha posibilitado que el actual líder de la Copa del Mundo de Ciclocross sea un ciclista no belga, sí  el holandés Lars van der Haar, incuestionable tras sus dos victorias consecutivas en el arranque.

Además del ya nombrado Lars, otro de los “invitados sorpresa” de esta primera parte de la temporada es el campeón alemán de la especialidad, Philipp Walsleben. Con una pretemporada magnífica en ruta, el ciclista Postdam presentaba sus credenciales con su victoria en Baden y dos podios en la Copa del Mundo.

No todo se queda en Lars y Philipp. Este inicio de temporada demuestra que el francés Francis Mourey sigue siendo el que era, que el  también francés Fabien Canal puede ser un ciclista con mucho que decir, que el joven holandés del Telenet, Van Kessel, progresa adecuadamente y que Enrico Franzoi vuelve por sus fueros.

España por fin asoma en el mapa

 

Si miramos a España las noticias son todavía mejores. Hasta esta temporada contábamos con los nada despreciables top30 que nos brindaban Ruiz de Larrinaga, Isaac Suárez y Egoitz Murgoitio. Pero esta temporada, el propio Egoitz nos ha situado en el mapa con su magnífico inicio de temporada: podio en Baden, victoria en Eslovaquia, 14º en Valkenburg, 12º en Tabor y el 10º puesto en la general provisional de la Copa del Mundo.

Sin duda esta irrupción no es espontánea. Es fruto de mucho trabajo y constancia saliendo al extranjero a recibir palos en circuitos duros ante rivales muy superiores. Un esfuerzo que muchos ciclistas españoles realizan y han realizado y que muchas veces no ha sido valorado ni mucho menos recompensado.

A la espera del rendimiento que nos muestre Aitor Hernández en sus salidas al extranjero, también tenemos motivos para sonreír con la categoría sub23. El cántabro Kevin Suárez, bajo la batuta de su tío Isaac, y el vasco de Hirumet Jonathan Lastra garantizan que podremos seguir creciendo en un camino muy lento, que será largo, pero que quizá un día hasta nos depare una alegría.

 

Por Jon Hernández 

Fotos tomadas de www.cycleboredom.com y Parlamento Ciclista

El premio que no llega para Egoitz Murgoitio

Hace un año el triunfo de Isaac Suárez en los Campeonatos de España de ciclocross satisfizo a la parroquia. “Se hizo justicia”. Fue el consenso. Muchos años ahí, picando, que si Seco, que si Yus, que si Hermida, que si Larri, y al final cuando pareció más “desconectado” estuvo logró el premio que ya pensaba fuera de su alcance.

En Navia la sensación que recorrió entre los asistentes, además del esa humedad que se clava en el alma, fue de que la justicia deportiva le debe una a Egoitz Murgoitio por mucho que el resultado de la carrera asturiana, no nos engañemos, era previsible. La temporada fue un quiero y no puedo de Egoitz frente a Aitor Hernández. El primero partió con todo para dominar como en pasadas campañas, pero Aitor, como bien ha hecho en Navia, dejó el desahogo para Egoitz –que toma la curva como si no hubiera un mañana-, y cuando esté quedó tranquilo, emprendió el camino al triunfo más significativo del año y a lo máximo que un español opta en esta disciplina este año, pues no habrá expedición nacional hacia Estados Unidos, salvo la que Hirumet costee a sus chicos.

Sin embargo, nos gusta que la gente que apuesta y juega fuerte tenga éxito. Por eso nos habría gustado que Egoitz Murgoitio hubiera sido campeón de España. Y no nos confundan, apreciamos lo mismo al vizcaíno que a sus compañeros de podio, exactamente lo mismo. Incluso diría que con Javier Ruiz de Larrinaga hemos tenido más ocasiones de departir fruto de sus repetidos triunfos en la máxima cita nacional.

Pero con Egoitz también departimos y además en un momento especial para él cuando nos presentó un proyecto bautizado como Hirumet que ojalá cundiera en el futuro. Situémonos, albores de la pasada temporada, es decir la 2011-12. Egoitz plantea su calendario. En el mismo incluye la Copa de España y la primera puntuable, a jugarse en Valladolid se cae en el último momento. Esto es lo que en una entrevista en la extinta Ciclismo en Ruta nos comentó el vizcaíno:

 

“Valladolid era puntuable en un primer momento, en el último se borró y no nos dio tiempo a rectificar. Está todo en el aire. Esa es nuestra realidad. Se hizo una reunión para cuadrar Copas de España con calendario internacional y parece que no se va a respetar del todo lo acordado. Por eso y por que Hirumet nació con esa premisa nuestra prioridad es el calendario internacional y luego objetivos de aquí con los campeonatos de España y Euskadi”

 

Sí, desde el bloque que entonces arrancaba una nueva campaña se tenía claro que a pesar del voluntarismo que rodea la disciplina, a pesar del buenismo y las mejores intenciones, todo pasa por profesionalizar en cierto grado una modalidad que hace diez años no hubiésemos reconocido. Si David Seco levantara la mirada, cuando hace una década ganó en aquella nevera llamada Sotondrio con una eternidad sobre el resto, y viera a cuatro caballos como los que hoy se han jugado los laureles que el calzó tantas veces, se haría cruces y seguro esbozaría gesto de incredulidad.

Pues bien, en esta buena dirección que ha tomado el ciclocross español, en la intensidad que destila y los excelentes augurios que presagia, Egotiz ha sido actor importante pues aglutinó en su persona la estructura del que podremos decir pudo ser el primer “Fidea español” dentro de otros diez años, cuando quizá, y a pesar de la penuria presente, veamos que uno de los nuestros se parte la cara con los mejores.

Ciclocross nacional: un pasito más

La caída de las hojas, los primeros frescos, las lluvias más persistentes,… el año empieza  a morir en otoño y las bicicletas de ciclocross se desempolvan en otoño. La campaña del barro, que se gusta llamar, ya está en puertas de arrancar –este sábado ha arrancado de hecho. Lejanos los últimos ecos de febrero, en España incluso algo más, pues Ispaster se compite justo antes del Mundial en enero, ya apetece echarse a la campa, rodear las cintas, blandir la hierba húmeda y gritar a los oídos de los valientes todo el ánimo que nuestra alma pueda proferirles.

Qué diferente aparece la campaña 2012 si la comparamos con la de diez años atrás. El ciclocross en España ha sido tradicionalmente el hermano pequeño y pariente pobre del ciclismo, pero esa torna cambia, paulatinamente, cada año un poco mejor que el anterior. España tiene voz, que no voto, en este universo de tres o cuatro meses.

No sabemos quién encendió la chispa, pero la disciplina ha logrado asentamiento y sosiego para decir que tenemos una campaña apasionante. Lejos quedan los tiempos de David Seco. No cabe duda, de que el de Busturia fue un grande, pero la incertidumbre es sinónimo de expectación y seguimiento, y con él la incertidumbre sobrevolaba las otras dos plazas del podio. El ramillete se ha abierto a tal punto que son muchas las caras que nos llaman la mirada.

Casi en plena retirada, del primer plano me refiero, Isaac Suárez emergió con el maillot rojigualda cuando menos lo preveía. El cántabro defiende una pieza con la que soñó en sus mejores días. Hoy tenemos la sensación que lo mejor para él pasó. La prueba de revalida es para un vasco, espigado, rápido y explosivo llamado Egoitz Murgoitio. Desde el mentado Seco nadie en España se prodigó tanto fuera, y en ocasiones con fortuna. Lástima de ese costalazo en la Ciudadela de Namur, pues ese día podría haber sido un punto de inflexión. Curiosamente para Murgoitio la asignatura pendiente está en casa, donde al margen de Suárez, Javier Ruiz de Larrinaga es el otro grande. Alrededor de ellos una buena ristra de ciclistas procedentes de otras disciplinas que sinceramente enriquecen la modalidad al tiempo que evidencian la necesidad de apostar por ella.

Pues como no ocurre con la pista, el BTT  y la carretera, el ciclocross se margina en esas edades que el ciclismo se aprende como el leer. Una paradoja, sí. Cuando vemos las carencias técnicas de Hermida, Larri o Murgoitio, nos preguntamos por qué estos purasangre con dos piernas y un corazón como los belgas, no se iniciaron antes en esta modalidad. En Bélgica el ciclocross es parte de los libros de texto y ello les ubica en otra esfera.

Y es que aunque parezca que los nuestros progresan, sólo en una carrera donde fallen unos cuantos belgas y todo salga rodado podremos ver a un español en vanguardia. La temporada por eso apunta a celeste –el maillot belga-. Aunque emergen buenas figuras foráneas, aún parecen tiernas frente a una armada que mantiene sus baluartes: Niels Albert, Kevin Pauwels y Sven Nys, esa figura cincelada por un perfecto artista. Con el descuelgue de Zdenek Stybar la cosa parece moverse en clave doméstica. Esperemos que así no sea. Si la modalidad llevará los mundiales a Ultramar, no es la mejor manera de disfrutar de una especialidad universal.

Publicado en el especial de ciclocross de www.elpeloton.net