La omertá del ciclismo no sólo tiene que ver con el dopaje

omerta delgadez JoanSeguidor

En el ciclismo la omertá también tapa, entre otras cosas, trastornos alimentarios

Omertá es una palabra muy extendida en el ciclismo, la existencia de problemas que no son latentes, que todos conocen, pero que nadie denuncia para no comprometer el sistema.

Omertá puede ser en muchas direcciones, no sólo en el dopaje, en lo que pensamos de inicio.

Janez Brajkovic acaba de romper una omertá en ciclismo. 

 

Leer su blog, lo que escribe en ese post es sencillamente la radiografía de algo que, desde fuera nos imaginábamos, pero que nunca habíamos leído con tanta nitidez.

Brajkovic admite desórdenes alimentarios  que le han llevado al borde de todo en más de una ocasión.

No siempre se ha controlado el peso, pero admite su obsesión por estar delgado, siempre.

Asegura que este problema, que parece atribuible al mundo de moda, en un primer punto, se encuentra mucho más extendido de lo que nos imaginamos: cinco o seis ciclistas por equipos.

Y no es atribuible a un perfil en concreto: pueden ser jefes de filas o gregarios.

 

Y eso bajo «carcasas» de felicidad, sólo aparente.

Claro que Brajkovic admite que los directores ignoran este problema, no forma parte de su agenda, como tampoco es prioridad en la UCI.

No hay profesionales que miren por estas cosas en el pelotón.

Prometen ayuda, dice, pero ésta no llega.

 

De esta manera Janez Bajkovic dio positivo por un sumpemento alimentario, con la experiencia que tenemos de positivos en este tipo de suplementos.

Hace unos meses de eso.

Dice Brajkovic que desde entonces ha hecho 27.000 kilómetros con la esperanza de volver, pero que ni pudo hacerlo en la Vuelta a Eslovenia ni para el Tour de Utah.

Dice que cuando corre las cosas fluyen, que se siente libre.

Es curioso que lo diga porque en el ciclismo de competición nace gran parte de sus males.

SQR – GORE

 

Sea como fuere la confesión de Janez Brajkovic nos deja al descubierto que en este colectivo habrá glamour y esas cosas, pero que no es algo tan extendido como puede parecer.

Que haya problemas de este tipo demuestra cuán se aprieta la tuerca y la salud del deportista es algo que se cacarea mucho pero se cuida menos.

La omertá no sólo tiene que ver con el dopaje y airear porquerías que atenazan a los profesionales, también tiene que ver con estas cosas.

A veces ofende o suena morboso, pero decir que este pelotón está lleno de corredores que son auténticos alambres andantes creo que es ser a una realidad más penosa de lo que nos parece.

Que en estos niveles haya estos desajustes no es de recibo, como que haya seguidores fieles de estas teorías.

Estar delgado mola, claro, pero no creo que sea lo único que nos llene cuando nos ponemos sobre una bicicleta.

El ciclismo popular debe ser salud y disfrute, el profesional es otra cosa, donde el resultado parece justificarlo todo.

No obstante, cuando veamos cualquier carrera, cualquier campeón recogiendo un maillot amarillo, verde o morado, que sepamos que hay dentro hay problemas que no se comentan pero que también cuentan.