Burgos-BH: ¿Qué pasa con Jordi Simon?

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Sin noticias ni pistas de Jordi Simon para el 2019

El otro día leí la entrevista a José Cabedo, director del Burgos-BH, en Ciclo21.

Sobre la campaña del equipo burgalés en el máximo nivel admite que…

«No te puedo decir que haya sido espectacular. Sinceramente esperaba más. Pero el cambio de categoría es complicado y más con un equipo renovado, en el que además hemos tenido muchos contratiempos en forma de lesiones«

Nos podemos imaginar cómo se siente un equipo con los medios del Burgos-BH entre gigantes como Quick Step, Movistar o Team Sky en una carrera como la Vuelta a España.

Una imagen que vimos repetida hasta en cinco ocasiones en La Vuelta.⚔️⚔️⚔️

Publicada por Burgos BH en Miércoles, 19 de septiembre de 2018

Si el Burgos-BH ya era la comidilla años atrás, su paso a profesionales no podría resultar sencillo.

Pero es que además el látigo del dopaje ha sacudido sobre la estructura…

«Nunca esperas que te pase en tu equipo, sobre todo porque hemos puesto los medios para que esto no sucediera. Lo de Ibai era una investigación, de la que no teníamos tampoco mucha información oficial. Nos quedamos sin saber qué hacer.

Además, fue un momento delicado para los compañeros, a un mes de la Vuelta, porque leían cosas de las que no teníamos confirmación ni certeza de que fueran así. Todo ello afecta a la moral»

Ya los días previos al mejor momento del año, la Vuelta, fueron complicados por las noticias que iban saliendo en torno al bloque.

Titulares que enfriaban los ánimos, no sólo en el equipo, también en su entorno de colaboradores, que miraron con preocupación un cuadro nada sencillo.

Un cuadro en el que Ibai Salas pitó, tiene sanción hasta el 2022, en el que ya había sido expulsado Igor Merino.

Un cuadro que tuvo su origen en David Belda, apellido con tradición en estas historias.

DT-Swiss Junio-Agosto

Un cuadro que puede provocar que el Burgos-BH se quede sin inicio de campaña en 2019, como equipo integrado en el Movimiento por un Ciclismo Creíble que pone sanciones a quienes juegan con fuego en periodos de 12 y 24 meses.

Y ¿Jordi Simon?

En la misma entrevista nos apena ver que se pase de puntillas sobre Jordi Simin y el terrible accidente que se vio en la Vuelta a España.

«Fue una caída muy grave, aunque el hecho de que no hubiera sangre parecía que lo fuese menos. Pero le afectó a siete costillas, al pulmón, incluso a una vértebra. Quedó muy tocado y tendrá una recuperación muy lenta«

Para Jordi Simon, un ciclista que lleva casi tantos equipos como años en profesionalismo, la travesía en el desierto empezó esa tarde que un coche del Katusha se cruzó en eu camino.

Estaba cuajando una Vuelta interesante, llena de intentos y en el empeño de poner el maillot de su equipo lo más arriba posible.

No fue sencillo como se vio y aquello acabó en una accidente terrible.

En el listado de la gente del Burgos-BH para el año que viene, no aparece Jordi Simon, quien declina además hacer cualquier declaración.

Suena todo un poco a ciclista abandonado a su suerte, y si nos equivocamos estaremos encantados de corregirlo.

Entiendo que un equipo, una estructura quiera estar lo más arriba posible, pero en el caso del Burgos-BH  las dudas no son pocas.

En invierno prueba Endura

Y cosas como lo de Jordi Simon, que pasa de puntillas por la actualidad, creo que nos dan la razón.

Mi segunda e inolvidable Volta

Sólo puedo decir que estar en esta Volta ha sido una gran satisfacción y una experiencia muy bonita. Llevaba mucho tiempo pensado en ella, no os exagero si os digo que más de medio año. Empecé a prepararme en octubre para formar una buena base y cada vez acumulando más intensidad y más desniveles para sentirme preparado y ello unido a algunas carreras que me han ido dando ritmo de competición.

Lamentablemente no he podido acabarla por enfermedad, pero nunca olvidaré los los momentos al pasar por La Molina, instantes muy especiales viendo pancartas con mi nombre y con un pasillo de gente escuchando “Simón, Simón” por todas partes. Gracias de corazón a quienes me hizo mucha ilusión. Y luego poder charlar con la familia y amigos al termino también me llenó.

Pero todo no salió como esperaba y me atacó la enfermedad. Los síntomas empezaron una tos muy intensa acompañada de debilidad y escalofríos durante la cuarta etapa. Algo iba mal.

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Sufriendo mucho conseguí terminar en Port Ainé. Al llegar me controlé la temperatura y estaba a más de 39ºC. Crucé los dedos para recuperarme para el día siguiente pero pasé muy mala noche y seguía con debilidad y fiebre así que no vi otra posibilidad que dejar la carrera muy a mi pesar.

Fue un palo, la verdad, me sentí muy mosqueado con la situación ya que estaba disfrutando mucho y más al ser la carrera de casa. Me fui muy fastidiado, pero toca recuperarse.

Ahora tenemos las clásicas Fleche Brabanzona de Bélgica y GP de Denain en Francia antes del Tour de Croacia y Clásica Frankfurt (Alemania) y luego del primer parón. Ya para la segunda parte a preparar Tour de Suiza y Tour de Polonia que son pruebas World Tour importantes para el equipo, un grupo en el que me siento contento e integrado al equipo, me tienen valorado y confían en mí.

Por Jordi Simon

El ciclismo español necesita una dosis de autoestima

No va a ser sencillo, va a doler y echaremos de menos el periodo que muchos atisban próximo a su fin. Desde hace muchos años, quizá desde que Ángel Arroyo abriera el ciclo en aquel mágico Tour de 1983, nada menos que hace tres décadas, el ciclismo español ha mejorado sus registros aupándose a primera potencia, como bien reza una clasificación de la UCI World Tour que no es más que la consecuencia de la excelente cosecha de triunfos que los nuestros han cuajado en este periodo. España volverá a ser el mejor país del mundo ciclista, otra vez. 

Hace cinco años por estas fechas Samuel Sánchez era el hombre del momento. Saboreaba y alargaba las mieles de su recién conseguida corona olímpica. En todo este maremágnum de grandes momentos que ha firmado el ciclismo español –que malos también ha protagonizado, incluso hasta muy malos- el oro olímpico del risueño asturiano parece la guinda, como aquel último reducto que le quedaba por derribar a la –vamos a ser efectistas- “armada española”.

Pero Samuel ahora está en una circunstancia muy diferente. Barrunta su retirada si el mercado no es capaz de asumir una ficha como la suya. Con la desaparición de Euskaltel, donde tenía contrato más allá de este año, sumada a la caída del mundial, le ha quedado la opción de la retirada como una plausible baza.

No sabemos qué pasará por la cabeza del ciclista ovetense, y cuán grande es esa alternativa de colgar su bicicleta. Pero si se retira estaríamos ante una muestra tangible de ese cambio de ciclo para el ciclismo español en un momento además no parece el más dulce para el mismo.

Y es que el deporte del pedal en suelo patrio está falto de autoestima y cariño. Miremos y veremos qué malandanzas le rodean. Por ejemplo la certeza de que Movistar y Caja Rural serán los únicos equipos españoles es un argumento que cae a plomo y sitúa muchos y buenos corredores, casi todos los que deberían prolongar los éxitos presentes, sin maillot para 2014.

Pero es que además está el Mundial de Ponferrada y las imperecederas dudas sobre su viabilidad y celebración. La capital berciana no sólo tiene encima de la mesa la necesidad de cubrir un presupuesto que parece de ciencia ficción sino convencer a la UCI sobre sus circuitos, en una reprobación de los trazados que nunca había conocido anteriormente.

Luego está la complicada situación económica de la RFEC que lleva un seleccionador a la carrera más importante del año sin nómina. No hablemos de la ausencia de seleccionados en muchas convocatorias y la inédita experiencia de David Muntaner, como paradigma, que sufragó un subcampeonato mundial por un patrocinador privado.

Recuerdo cuando hace veinte años todos miraban a España en materia de retransmisiones ciclistas. Incluso en los días que el mal tiempo condicionaba, TVE era capaz de mantener la señal ahí donde la RAI naufragaba. La Vuelta era santo y seña de retransmisiones, lo mismo que ahora, vamos.

A todo esto le añadimos dos últimas perlas: el desenlace del Mundial , donde España siendo mejor numéricamente no sacó las dos mejores medallas, y la no culminación del equipo de Fernando Alonso al menos en el corto plazo, que es cuando más se le necesita. Todo contribuye y empuja a afirmar que el ciclismo español necesita un chute de autoestima y cariño que permita ver que el futuro aunque complejo existe y no tiene por qué ser tan negro. Y es que como bien relatan en Zona Matxin hay un buen puñado de razones por los que seguir creyendo. Esas razones se llaman David De La Cruz, Ion Izaguirre, Jesús Herrada, Angel Madrazo, Juan José Lobato, Mikel Landa, Enrique Sanz, Carlos Barbero, Lluis Mas, Garikoitz Bravo, Peio Bilbao, Omar Fraile, Jesús Ezquerra, Haritz Orbe, Mikel Iturria, Carlos Verona, Jon Aberasturi, Rubén Martínez, Jordi Simón, Mario González, Fernando Grijalba, Miguel Angel Benito, Ibai Salas, Antonio Angulo, Pablo Lechuga, Airán Fernández, Ivan García Cortina, Alex Aramburu, Enric Mas, Cristian Rodriguez, Cristian Torres, Juan Camacho, Xavier Pastalle y Iosu Angoitia. Y no se ofendan, no los hemos dicho todos porque seguro que hay más.

Foto tomada de planetaciclista.blogspot.com

Los tiempos que le ha tocado vivir a Jordi Simón

Nos cuenta Jordi Simón:

“Me siento impotente, al verme fuera del campo profesional, sin oportunidad alguna de encontrar un hueco ni aquí, ni en otro país. Se ha hablado con distintos equipos pero todos dicen lo mismo: plantilla completa y presupuesto cerrado. Incluso para hacerse cargo sólo de los viajes. Me encuentro en una situación complicada y pasando por momentos difíciles, después de verme lastrado por las lesiones y no realizar un buen año. La gota que colmó el vaso fue la desaparición del Andalucía, un equipo en el que siempre tuve la confianza de que saldría adelante, aunque fuera bajando de categoría. Con el paso de los días y la no asunción de compromisos de los políticos terminó desapareciendo. A pesar de tener un contrato firmado no puedes correr ni demostrar que vales para esto, quedándote con la miel en los labios y viéndote abocado a la recalificación, categoría que después del paso por profesionales no acaba de motivar. Sin embargo todo ello no ha hecho más que fortalecerme mentalmente y hacerme entrenar más duro que nunca para que algún día ése sacrificio se vea recompensado”

Lo conocéis pero conviene situar quién es Jordi Simon. Con 17 años, y siendo juvenil de primer año, ya cuajó una temporada de nada menos que 14 victorias, aunando las copas Catalana y de Criteriums, más la segunda etapa de la Vuelta a la Sierra Norte y el Trofeo Piedras Naturales. Entonces nos decía haber completado “una temporada perfecta, no me lo podía esperar desde luego teniendo en cuenta que es el segundo año que corro en carretera”. Un año antes había debutado como ciclista tras pasar por la natación y fútbol.

Luego sería el mejor juvenil del ranking nacional, superando al hoy profesional, y muy prometedor, Jesús Herrada. Debutó en sub 23 y su progreso lejos de amilanarse siguió creciendo. “Es un killer, un ciclista con excelentes instinto y sentido del trabajo” me afirmaban los técnicos. No estaban equivocados, acumuló triunfos parciales en los Tres Días de Álava, Bidasoa,… y eso en medio de problemas físicos, que muchas veces le han provocado rendimientos no acordes a su categoría. Por ejemplo en su año de Andalucía.

Pero sin embargo para Simon viene ahora lo más complicado. Verse sin equipo, en medio de la nada, con la temporada lanzada. Él es uno de los perjudicados por la desaparición del Andalucía, ese equipo que pensó que las subvenciones regionales serían enternas. Estas semanas ha estado corriendo recalificado en las sociales de La Canonja, resituándose en un pelotón que dejó hace poco más de un año y en el que muy posiblemente le toque ganarse de nuevo el puesto con lo de adelante.

Lo cierto es que a tenor de la trayectoria del corredor de Navàs. Muchos apostaban por un sitio para él en un equipo top, pero se quedó en el Andalucía. Incluso se habló de la opción del Caja Rural, que por razones que desconocemos no cuajó. Pero en la vida uno escoge y cabe la opción de errar. Para Simon el precio es alto, pero esperemos que esta experiencia le valga para el futuro. Quizá un día, cuando haya quemado una plena vida y trayectoria en el campo profesional recuerde este episodio como un eslabón más.