José Joaquín Rojas te muestra qué no hacer en la carretera

El móvil con la bicicleta en marcha es un peligro añadido a un entorno de peligros ya existentes

Partamos de la base que rara vez le he dicho a mis hijos que tomen un deportista profesional como ejemplo de nada.

Lo entiendo así por que los deportistas que conocemos son profesionales de lo suyo y su misión consiste en honrar, creo que por este orden, su marca y su deporte, pues haciéndolo bien con la marca, su deporte sale ganando.

Al final hablamos de lo de siempre, de dinero.

Podemos admirar deportistas por su talante, perseverancia, trabajo, clase, ingenio, calidad… por muchas cosas, pero decir que son ejemplo de algo es un error, por mucho que este mantra se repita una y otra vez.

Ellos ejecutan lo que mejor saben hacer y nos entretienen, nos hacen soñar y en ocasiones hasta nos alegramos por su éxito.

De ahí no pasa.

Por que tenerles como ejemplo de algo puede dar como resultado lo que ha hecho José Joaquín Rojas con el móvil desde la biciceleta…

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Hay quién les defiende…

 

El móvil es una herramienta imprescindible para el ciclista, en tiempos en los que la espera de los que están en casa puede ser angustiosa con la cantidad de accidentes que se producen.

El uso de móvil para redes sociales -sabemos que para Rojas utilizarlo en sus plataformas es parte de su trabajo- está perfecto, pero ¿es necesario hacerlo en marcha?

Sí, sabemos del su dominio de la bicicleta, que la carretera se ve limpia a un kilómetro vista… , pero esa imagen es tentar la suerte, por mucho que algunos pros digan que ellos controlan y saben lo que hacen.

Causa, como añadido, un perjuicio a la imagen del mecenas.

Como nos dijo nuestro amigo David hace un tiempo…

¿a qué viene el siguiente texto? Viene a coalición del uso del móvil en la bici y los selfies, fotos y vídeos mientras vamos en bicicleta. Hemos llegado a tal punto de que si no plasmamos nuestra salida con la bici, amigos y demás, parece que no somos felices, parece que no hayamos salido.

Tenemos que mostrar, vimos con la necesidad de enseñar lo que hacemos, y repito yo he sido uno de esos encima de la bici. Estamos en la época del 2.0 y nos gusta abrir las puertas de vida al mundo, nuestro día a día y estar conectados. No le veo pega alguna a esto, pero usar el móvil mientras vamos sobre una bicicleta está prohibido.

Basta con darse una vuelta por Instagram, Facebook y demás redes sociales para comprobar la cantidad de fotos, vídeos y demás que hay grabados mientras se va en bici. Pero si he visto grupetas en las que alguno de los miembros iba con una palo selfie para «inmortalizar» la salida. Eso a mí me asusta y mucho. 

Flaco favor nos hacemos si realizamos este tipo de cosas. Si queremos que nos respeten, debemos dar ejemplo y si alguien con un coche se cruza con un grupo de ciclistas en marcha en el cual se van haciendo fotos, poco ejemplo damos. Y en esto entramos muchos, como ya he dicho al principio, porque yo era uno de esos, y digo era, porque me he concienciado que así no iba a ninguna parte: corro el peligro de sufrir un despiste y al mismo tiempo doy un pésimo ejemplo.

Hemos padecido en nuestras propias carnes lo que implica hacer estos comentarios del murciano y de su equipo, así funcionan las cosas, pero no es de recibo que cosas así se hagan y se suban a las redes sin pensar que no se vaya a armar.

Es tan obvio, que a veces creemos que esto se hace a posta con el propósito contrario al inicialmente perseguido.

De otra manera no nos lo explicamos.

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José Joaquín Rojas, los privilegios de un ciclista

Campeonatos de España de Ciclismo

El otro día nos felicitábamos por una edición de los Campeonatos de España que por fin tendrían una participación digna de su historia.

Finalmente Contador no pudo estar por un inoportuno resfriado, argumentan, no sé si causado por el fresco mes de junio que ha acontecido por las privilegiadas tierras suizas.

El Giro de Italia, en joanseguidor, clica en el siguiente enlace www.joanseguidor.com/giro-de-italia para descubrir todo sobre una carrera que está a punto de empezar.

El ganador fue el mismo que hace cinco años, José Joaquin Rojas, un ciclista que ni fu ni fa, sinceramente, pues en la ruleta de ganadores azules que optaban al triunfo, podría surgir cualquiera y al final ha sido el murciano, como podría haber sido cualquier otro.

El campeonato de España, dominado por WT

La superioridad del único equipo del WT a este lado de los Pirineos no daba excesivas opciones a la sorpresa.

Ha sido curiosa, en todos los sentidos, la entrevista de Rojas por Biciciclismo al calor de su recién estrenado triunfo en los nacionales alicantinos.

Le gustaría la quimera de vestir un maillot en condiciones, el regalo envenenado para su patrón, pero creo que no se le va a arreglar, a no ser que el filón publicitario del nuevo campeón no se valore al nivel del anterior propietario, Alejandro Valverde.

No obstante el protagonista de las palabras del vigente titular del rojigualada ha sido, asómbrense, el seleccionador nacional, Javier Mínguez, a quien ha criticado directamente de forma que nunca hubiera creído posible por hablar quien habla. Dice que no confía en que el seleccionador se acuerde de él.

Y ¿quién habla? Joaquin Rojas, un ciclista al que le cuesta horrores ganar, que acumula puestos de honor y una expulsión del Tour por, dijeron los comisarios por remolcarse.

Un corredor que toma la delantera en la etapa de Risoul para ayudar a Valverde en el Agnello y se ve superado por su líder sin que haya dado una pedalead por él, un ciclista al que no encontramos argumentos sólidos para que conserve un puesto en un equipo por el que muchos beben los vientos.

No voy al mundial de ciclismo

Pues bien, con este CV, Rojas ha tensando la decisión de Mínguez para la mierda de mundial que se prevé en Qatar, al nivel de la parrafada que soltó Samuel Sánchez cuando no le llevó al mundial de hace dos años.

“Con las piernas que tengo es increíble que no me lleve” vino a decir. La humildad por bandera.

No sé si Mínguez habrá recibido el comentario, pero de haberlo escuchado la carcajada se debió oír por todo el vecindario. Algunos ciclistas, y en general algunas personas, no son conscientes de los privilegios que han heredado en base a no sé qué méritos. En fin él sabrá…

Imagen tomada de la RFEC

El rol de José Joaquín Rojas en Movistar

Jose Joaquin Rojas JoanSeguidor

José Joaquín Rojas lamenta que Movistar no apostara por un ciclista de su perfil

Hablar de José Joaquín Rojas no siempre sale barato y en ocasiones el precio es importante.

Lo hemos sufrido en nuestras carnes, aunque no por ello dejaremos de opinar sobre uno de los corredores más singulares del pelotón español.

Ahora vuelve a este mal anillado cuaderno, como cuando su estúpida riña con Tejay Van Garderen, o como cuando le descubrimos como el gregario útil y fiel en el que se ha convertido.

Ciclista de extremos.

Todo esto viene a cuento por la entrevista que le sacan en su tierra, y de la que Ciclo21 se hace eco.

José Joaquín Rojas, como no podía ser de otra manera, deja algunas perlas…

«Un sprinter necesita un equipo a su alrededor, y entre que no tenemos cultura en el Movistar y que está hecho para un gran líder, o cambiaba o tenía que cambiar de aires»

Esto explica para dejar claro que no puede dedicarse a la bonita labor de la velocidad, omitiendo que sus opciones frente a los mejores de la material han sido las que han sido, más bien nulas, cada vez que se ha visto en una de éstas.

La llegada con Matteo Trentin en la Vuelta es el ejemplo, uno de ellos, hay otros.

Ya no fue que el italiano fuera mejor, también contó la pésima aproximación que hizo a meta…

Que a Movistar no le emociona la velocidad es un hecho, que José Joaquín Rojas no se ha ganado la confianza, otro.

En Movistar no había tradición de clásicas… hasta que llegó Valverde y demostró que merecía la pena apostar.

En el repaso de lo que ha sido su trayectoria nos llama la atención como se atribuye el maillot verde del Tour de 2011.

Esa prenda la ganó su querido Cavendish, que formó parte del grupo de corredores que repescaron en Alpe d´ Huez el día que Contador la armó de lejos y Andy Schleck empezó a perder el Tour frente a Cadel Evans.

José Joaquín Rojas no tendrá simpatía por el inglés, pero a diferencia de éste, Rojas sí que fue expulsado de un Tour por hacer de aquello que todos acusan a Cavendish pero nadie muestra fehacientemente: remolcarse.

A él sí le pillaron.

Sea como fuere la temporada que empieza en breve es la quince y estar tanto tiempo ahí no es sencillo.

Por mucho que Alejandro Valverde sea de tu círculo.

Porque si bien Rojas acusa cierta falta de confianza del Movistar en su velocidad, sí que ha demostrado leer entre líneas y hacerse un hueco a base de ser útil.

Y el murciano es el ejemplo de corredor que madura y crece hasta ser un gregario muy interesante.

Habla de la Vuelta que gana Nairo, que no acabó porque se cayó gravemente al final.

Como dijo en ese recorte que os poníamos antes, ha cambiado.

Con frío y lluvia, el Shakedry by Gore es una buena opción 

Tuvo la opción de cambiar.

Porque José Joaquín Rojas ha tenido la suerte que le ha faltado a muchos pros que han entrado y salido del ciclismo con suma facilidad, eso es así, igual que ha aprovechado esa oportunidad y siendo útil para Valverde y otros líderes.

Se ve otros cinco años haciendo esto…

 

Hacerse un selfie en la carretera no es sumar #Porunaleyjusta

Rojas y Valverde JoanSeguidor

Mov_Gore

Rojas y Valverde haciéndose un selfie, eso no es luchar por seguridad en las carreteras

Ayer Luis Guinea, periodista del Diario de Noticias de Navarra, tuiteaba esto…

Periodista navarro, por tanto con vinculación de paisanaje con el equipo, conocedor, supongo de las entretelas del conjunto celeste.

Es José Joaquín Rojas haciéndose un selfie con Alejandro Valverde antes de correr Il Lombardia.

Es un ejemplo pésimo en una sociedad en la que se impone la creencia de que el ciclista es el eslabón débil.

 

La imagen que llega de Italia es casi simultánea a este tweet de Carlos Barbero, compañero de Rojas y Valverde…

 

Así las cosas dos imágenes muy distintas de representantes del único equipo del World Tour.

La instantánea de Valverde y Rojas en la carretera en esa pose, siendo el foco de las miradas de cientos de miles de personas, ciclistas, no ciclistas, haters de los ciclistas es para que se lo hagan mirar.

Sabemos que Rojas «premia» toda crítica con un bloqueo, cuando no con un insulto al aficionado cuya pasión justifica su sueldo, pero no es de recibo que caigan en esto.

En países donde dice el respeto al ciclista está muy por detrás del que se experimenta en España, hacer esto es una temeridad para quienes les tienen por un ejemplo.

Si esta es la forma de luchar #Porunaleyjusta, pingüe beneficio le otorgan a su colectivo.

Si esta es la forma que tienen de evidenciar que el ciclista es el primero en ir a su bola, perfecto.

Experimenta la dureza del mundial de Innsbruck 

Esto es como lo de la mujer del César.

Y no, no sirve eso de que no somos pros, ni sabemos lo que se sufre y esa sarta de obviedades, es un tema de imagen y concienciación.

En la carretera, por la calle, todos somos susceptibles de ser atropellados, tengamos o no una licencia de UCI World Tour.

Vuelta: Entre Trentin y Rojas no hay color

Trentin gana a Rojas en Murcia

Hay una máxima que dice que una gran vuelta no es bonita si la lucha por la general no es bonita, y eso creo que es un gran error. Una gran vuelta son tres semanas, más de veinte etapas, casi doscientos tíos y la suma de innumerables escenas, paisajes y desenlaces.

La Vuelta 2017 es, a estas altunas, cerca del meridiano, «una carrera de dos carreras». Nada nuevo bajo el sol. Y si la lucha por la general vive ciertos capítulos de interés, lo cierto es que las entregas separadas están dando un excelente espectáculo.

Movistar ropa Endura vuelta 2017

La sierra murciana siempre es sinónimo de muchas cosas. Hoy por ejemplo de desgaste y paisaje bello, pero también de descensos peligrosos que en ocasiones se cobran peajes caros a quienes ruedan por encima de sus posibilidades.

Y cada vez que hay un descenso parece que Vincenzo Nibali está obligado a hacer algo y si no lo hace, como si nos faltara el pan en la salsa. Nibali lo intentó, pero las cosas no están para grandes malabarismo. Quizá habrá otros momentos, no sé, pero lo cierto es que al italiano le cupo el honor de abrir el descenso de los notables, sin más, porque romper, lo que se dice romper, no le dio el tiro para tanto.

Tablas entre los grandes, a grandes rasgos, porque Roche, sin el show de Nibali, pilló medio minuto que veremos si hace bueno en la gran montaña, y buen pulso por delante. Un pulso que marca tiempos y tendencias pero sobre todo que nos anuncia que no son buenos tiempos para el Movistar Team, descabezado en la lucha por la general de esta Vuelta, también del Tour, pero peleón, como se espera de un equipo grande cuando las cosas no le salen a la primera.

Marc Soler se está pasando buena parte de esta Vuelta, su primera Vuelta, su primera grande, escapado sin éxito, pero madre mía lo que debe estar aprendiendo y cuánto le valdrá para el futuro. Otra cosa es José Joaquin Rojas, quien anda estos dos últimos años lo que los anteriores ni hubiera imaginado.

En la normal selección de la carrera, Rojas se quedó solo con Matteo Trentin. No se quedaron solos muy lejos de meta y mejor, porque el amigo Rojas escribió un manual de cómo no se debe gestionar una llegada frente a un rival muy superior a ti.

Al margen de entrarle al relevo y dejarle en bandeja el último kilómetro, Rojas demostró lo difícil que le resulta ganar sin valorar otra cosa que cooperar con un contrincante al que la clase se le cae por los lados, sin valorar dejar entrar a más gente en el corte y complicar las cosas, sin valorar… y dijo que el rival era Luisle.

Trentin se lleva su segunda etapa y apuntala una actuación increíble del Quick Step que cuenta las cenas casi por celebración. Una pena para Jaime Roson no haber estado ahí, pero esto es ciclismo y si el italiano le llevó sprintando en la subida en Collado Bermejo, imaginaros en el descenso y posterior llano. El ciclismo a veces es justo.

Imagen tomada del FB de La Vuelta

El mal ejemplo de José Joaquín Rojas

Valverde en el entreno con Movistar

Vuelta a las andadas de José Joaquín Rojas….

A Alejandro Valverde no le vamos a descubrir ahora. Su pasión por este deporte, lo que la bicicleta le ha dado y el ciclismo le regala son piezas de museo. Hace tres años más o menos tuvimos una muesca de lo que es este ciclista sobre una bici cuando la forma le sonríe. Tiró desde abajo en Cumbres Verdes, una especie de cortafuegos que cruza en línea recta la montaña de La Zubia, para Nairo y cuando llegó arriba seguía primero, ganó la etapa y superó a Froome, Nairo, Purito y Contador. Ahí es nada.

Desde hace unos días corre por la red alguna imagen de Alejandro sobre la bicicleta de nuevo, contando sus progresos y lanzando noticias –volver a competir antes de final de año- que nos saben a gloria.

Esta mañana, en la jornada de descanso de la Vuelta, algunos compis han ido a rodar con Valverde. José Joaquín Rojas ha colgado un vídeo hablando del retorno de Valverde, de lo bien que está y que todos firmes.

Jose Joaquin Rojas con Alejandro Valverde recuperado

Pues bien, las respuestas no se han hecho esperar y la red ha sido un hervidero. No es de recibo que pros de los pies a la cabeza hagan estas cosas en tráfico abierto y lo es menos algunas de las respuestas que nos han pasado de Rojas a algún aficionado crítico con lo que hicieron.

Algunas de esas respuestas me comentan que luego se borraron, como síntoma del flaco favor que le estaba haciendo a su sponsor, el único que mantiene un equipo del máximo nivel en España y que curiosamente promueve estos seguridad en la carretera.

Hacer el vídeo se puede hacer de mil maneras, por veinte coches que haya por delante y por detrás escoltando a ese grupo. No son maneras y menos en un país que sufre la lacra de accidentes en forma de gota malaya. Si los pros quieren ser ejemplo de algo, al margen de sus cuentas de Strava, aquí tienen una buena ocasión para hacerlo.

No sé grabarlo de otra manera, desde el casco, desde el coche de equipo, parados en una cuneta, con Valverde vestido de corto y luciendo tipín, hay mil maneras de hacerlo mejor y admitir que te equivocas no es tan complicado.

Desde aquí no podemos ver los tweets de Rojas porque nos bloqueó hace un tiempo, y me consta que no somos los únicos, pero los pantallazos los carga el diablo y si además de haberte equivocado muestras esa mala hostia con gente que quiere y ama el ciclismo p pues qué os voy a decir. Recordad que cuando te calientas en las redes puedes hacerlo contra alguno de esos «locos» que hacen horas en la cuenta esperando chillarte al oído, empujarte y animarte, o lo que es lo mismo: DAR SENTIDO A TU TRABAJO.

Sabéis que con Rojas hemos sido críticos varias veces, pero nos la hemos envainado cuando correspondía, por ejemplo el otro día en Cuenca, sin embargo he visto alguna respuesta de una prepotencia que da leña a quienes quieran hablar mal de este colectivo, en el que, mal que le pese, él es parte pues sale también a la carretera a ganarse las “garrofas”.

INFO

Tú #bici siempre controlada…

Vuelta: Mohoric y la calidad que tarda en salir

Mohoric gana su etapa en la Vuelta

Qué bonita lucía Cuenca esta tarde. Patrimonio de la humanidad, el premio al que aspira Nimes, como se encargaron de promocionar en la salida de la Vuelta. Una ciudad que tiene en su risco y las casas asomadas a él sus símbolos, pero que el serpenteo que lleva hasta el Castillo es una delicia para los ojos y el paladar.

Patrimonio de la humanidad, excelencia, eso que muchos persiguen y solo tienen unos pocos, eso que persigue Mohoric, el campeón sub 23 del inolvidable mundial de Florencia, un portento de rodar y trabajo, exactitud y acierto. Puso el ojo e hizo diana.

Y no es sencillo dar este salto. Con una calidad fuera de duda, el esloveno había quemado varias campañas semi vacías de triunfos, uno menor tan solo sin dar continuidad a ese arco iris. Son esas cosas que a veces pasan, grandes corredores en época amateur que les cuesta un horror explotar. Otro más, pudimos pensar, pero Mohoric quiere demostrar que nos equivocamos.

El ciclismo es una suma de cosas, miles, millones, actos de confianza y fe que sumados todos al unísono dan por resultado una etapa, una gesta, algo memorable. Hoy ese gesto fue en la coronilla del Castillo que vio como Mohoric se fue, imperceptiblemente, rozando la perfección, dejando, por enésima vez, con las ganas a José Joaquín Rojas.

Rojas, un ciclista que creo merece un triunfo como el de Cuenca. Un corredor que creció con aureola de veloz, que tenía etiqueta de ganador pero que ha coincidido con grandes ciclistas que han necesitado de su servicio. Aunque a veces ha desentonado, tema Volta y Van Garderen, expulsión del Tour y otras servidumbres, el murciano ha sido un ciclista muy útil a sus compañeros en las últimas veces que se le ha requerido. Su caída en la última Vuelta es imposible que no despierte complicidad.

La jornada aunque sin incidencia para la general deja poso en los corredores y sus fuerzas y también una estadística curiosa, las nacionalidades que van ganando en la carrera, polacos, kazajos, eslovenos,… es el ciclismo sin barreras, el de la vieja y ancha Europa que se llevan de países centrales que tienen una calidad imperecedera.

Aunque lo haya hecho puntualmente, la Vuelta no abandonará Alicante, que tendrá dos etapas, otros dos muros, el Xorret de Catí, uno de toda la vida, casi, y la Cumbre del Sol, el balcón azul desde donde la carrera dejará atrás una primera semana para enmarcar.

Imagen tomada del FB de La Vuelta

La Vuelta en @JoanSeguidor es gentileza de Endura

Cuando gana Gilbert, nos alegramos todos

Amstel Gold Race JoanSeguidor

Recuerdo oír aun ciclista una vez, creo que fue Juan Antonio Flecha, que la clave de un ataque en una cota no es hacerlo bueno en medio de la misma, y sí en la coronilla, en el falso llano que acompaña la última rampa. Eso lo tenían claro Kwiatkowski y Gilbert, cuando con la carrera decantada para los de adelante, dieron la estocada a su grupo, tras ser los que posiblemente más tiraran y mejor trabajaran.

El ciclismo muchas veces es injusto, otras es al revés. Cumple con quienes lo merecen. Hoy ha sido este caso. Hubo dos formas de hacer. Coger el corte de inicio, con Henao se fue Gilbert, o irse del segundo grupo cuando la cuerda está a punto de romperse, como hizo Kwiatkowski, en uno de esos movimientos que definen este polaco: visión, anticipación y perspectiva.

Valverde y cia iban con Kwiatko en ese momento, como Dani Moreno aquella vez en Ponferrada, cuando Michal se fue “inofensivamente” en un descenso, como Cancellara en Flandes, cuando vio partir al excampeón del mundo, con Sagan a rueda. Cuando Kwiatkowski ataca es por algo. Iban con él…

Lo vieron salir Valverde y Van Avermaet, lo vio pasar Wellens. Kwiatko enlazó y la carrera acabó. Con Henao en su auxilio, estaba sentenciado el grupo de atrás. Como siempre flotó el sabor de sentencia sobre todos aquellos que entraron delante con campeón belga y ganador de San Remo en el grupo.

Acabó la cosa como tenía que acabar. Ni Albasini, ni Ion Izagirre,… no hubo manera. Gilbert y Kwiatko se fueron y se ganaron la gloria a partes desiguales. Para el primero la cuarta Amstel de su carrera, para el otro una plaza de plata que no debe satisfacerle nada, habida cuenta que su punta de velocidad le dio para batir un par de veces a Sagan, pero no a Gilbert. Y es que es lo que tienen estas carreras. No ha guión escrito.

Triunfó la Amstel con su nuevo recorrido, sacando del epílogo ese «monumento a dejarlo todo para el final» que es el Cauberg, repartiéndolo por el trazado varias veces. Pero no os engañéis, estas Ardenas pintaban diferentes desde el momento que la abordaban ciclistas en plenitud de forma y con la ambición rebosando. Cuando corredores como los dos primeros, como Valverde, como Henao o como Van Avermaet están bien, es complicado que el espectáculo defraude. Más cuando les conviene evitar el sprint con Matthews, Colbrelli y cia.

Porque esta Amstel ha tenido ciclistas que corren a lo grande, que no especulan y sacan el repertorio en el momento que se les precisa. Su forma de correr dista mucho de los Movistar, que vuelven a irse de vacío con Alejandro en la carrera que como la selección a Messi, “no se le da”. Arguyeron la baza de Rojas por delante, pero eso es pecar de optimismo. Rojas con esos gallos hizo lo que tenía que hacer, seguirles y gracias. Movistar esperó que le arrastraran su baza por delante y le repescaran otros la de atrás. Correr esperando que otros te pongan en orden el jardín es lo que tiene, que no eres dueño de tu suerte y eso acostumbra a salir mal, incluso entre los azules, tan afines a sacar tajada del esfuerzo ajeno.

En fin, primer acto y nos alegramos de que el ciclismo recupere la Amstel, esa carrera de más de treinta muros que por fin no se resuelve en un sprint fruto del bloqueo. Como siempre decimos, cuando gana el ciclismo, ganamos todos.

Imagen tomada del FB de Amstel Gold Race

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El ciclismo es estilo de vida. Rose Bikes es una marca para los ciclistas que dan importancia a la individualidad