El ciclismo español y Poels son las guindas de Abu Dhabi

Dicen que llamaron a la guapa Laura Meseguer para presentar la gala de la UCI en Abu Dhabi porque había mayoría de galardonados españoles en tan lejanas tierras. En efecto, otro año, el tridente de premios en juego cayó a este lado de los Pirineos: Valverde, Movistar y España, como país, se llevaron los acristalados trofeos e incluso otros como Purito se pasaron a recoger el testimonio de segundo mejor ciclista del año, por detrás del coco de las Lumbreras.

Entre las reacciones, al margen de la complacencia que rodea toda declaración surgida del Movistar, nos quedamos con las del presidente de la Real Federacion Española de Ciclismo, José Luis López Cerrón, que recordó que éste es el cuarto año de reinado hispano en el ciclismo mundial y que ello no se ha traducido en la creación de un equipo profesional como mandan los cánones. Las declaraciones del primer ejecutivo del ciclismo español conectan con lo que dijimos el primer día.

España lidera todo por la inercia de los nombres que comandan esta generación, el futuro es una incógnita, que no pésimo como dicen algunos que sólo miran otros deportes si hay compatriotas que triunfan. Esperemos no obstante que estemos en el fondo, porque al menos sólo nos quedará crecer.

Sin embargo, con todo, en Abu Dhabi y su carrera la imagen fue de la llegada en alto y el semi ciclocross que se marcó Wouter Poels para cruzar la meta de la etapa reina. Cuando todo parecía indicar que el holandés podría ganar a Esteban Chaves, un mal paso en la ultima curva lo llevó al suelo. Su imagen es la instantánea de esta nueva entrega de la #PantallaJoanSeguidor.

Señores, esto es el deporte español

“El conflicto viene cuando la Federación nos comenta que en las carreras, pagadas íntegramente por el deportista, deberían aparecer 3 patrocinadores de la Federación en los espacios más valiosos del mono de competición. Este argumento carece totalmente de lógica e imposibilita al corredor competir en dichas carreras”

 

España, el país cuya capital opta a organizar unos Juegos Olímpicos, el país que vive la “edad de oro” de su deporte, es también sede de desastres monumentales relacionados con la política deportiva, su gestión y proyección de la misma.

El entrecomillado inicial corresponde a la carta que la versión digital del diario Marca publica en relación al caso del triatleta Fernando Alarza en su litigio con la Federación Española de su competencia. La carta, del puño y letra del deportista, pinta con fidelidad máxima el cuadro que envuelve ahora mismo al deporte español.

Para hacerlo corto y no alargarnos, el máximo ente nacional de triatlón comenta a sus deportistas que no hay dinero para pagarles los desplazamientos y manutención de la mayoría de pruebas  de la Copa del Mundo de la disciplina. Asumido esto, el deportista y su representante atan varios patrocinadores –cosa que ya tiene mérito- con el objetivo de hacer de todo esto algo rentable y sostenible para el principal interesado. Fernando Alarza admite que la Federación le imponga sus patrocinadores en aquellas pruebas que corren a cargo de la tesorería del ente, pero cuál es su sorpresa cuando se le exhorta imprimir esos patrocinios en el buzo que use más allá de las carreras a cargo de la Federación. Me permito preguntar qué narices pagan esos patrocinadores que no dan para viajes de los que sí quieren sacar provecho.

Esto que en un país que sufre una merma bestial de su calidad de vida por una gestión terrible debería ser un tema menor no lo es por que sucede en este país que aspira a unos juegos y se vanagloria de las medallas y triunfos de sus deportistas. Y todo esto sucede cuando el fisco español admite una deuda de 752 millones de euros por parte de los equipos de fútbol patrios y uno de sus jugadores mejor pagados se ve que hizo no sé qué para evadir impuestos. ¿Este es el modelo de gestión deportiva que quieren que el COI premie con la concesión de unos Juegos? Sinceramente si se los otorgaran es que habrían perdido el juicio al margen de la memoria por todo lo que coleó con la Operación Puerto.

El doloroso tema, a quienes nos gusta el deporte activo y pasivo nos duele ver estas cosas, nos recuerda los apaños que David Muntaner tuvo que realizar en el último Campeonato del Mundo de ciclismo en pista para estar presente. Recordemos que el balear se sacó un sponsor privado que tuvo retornos con creces a raíz del subcampeonato mundial que Muntaner firmó en la americana.

En el otro diario “deportivo” madrileño, el As, habla José Luis López Cerrón a los seis meses de su acceso a la presidencia de la Real Federacion Española de Ciclismo. Al margen de admitir lo ingrato de este periodo en el que no ha parado de recortar, comenta algo que puede ser aún más terrible, la presencia de gente del Consejo Superior de Deportes en el día a día de la RFEC. Cuando el CDS decidió sobre temas de ciclismo tuvimos los resultados de Londres 2012, por ejemplo.

Al margen de asumir que la institución está intervenida, se felicita por la gratuidad en los servicios de Javier Mínguez como seleccionador de carretera. Créanme, yo de lo gratuito en estos niveles desconfío y no sé si López Cerrón debería hacer lo mismo, más que nada por el bien del ciclismo. Al menos, eso sí, a Muntaner no se le impusieron los patrocinadores.

Este antidopaje no es una ruina, es una desgracia

Cuando entró en la presidencia de la Real Federación Española de Ciclismo, José Luis López Cerrón advirtió que la cosa no iba a ser fácil. Conocido mundialmente por ser el proveedor cárnico de Alberto Contador en aquella infausta segunda jornada de descanso del Tour de Francia, el corredor luego director de equipo y finalmente organizador, acabó cerrando el círculo de su trayectoria vinculada al ciclismo en el peor momento de la historia del ente que rige la suerte de nuestro deporte.

En este cuaderno de anillado informe, varios han sido los testimonios que hablan de la parquedad en las arcas de la española al tiempo que admiten que ahora el trabajo va a ser si cabe cien veces más penoso, pues la indisposición de medios será la tónica. En este artículo publicado hace unos días en El País, López Cerrón se desfoga con Carlos Arribas.

El relato del actual presidente es ya de ciencia ficción. Si hace un año, sólo uno, nos dicen que los chavales del mundial de ciclocross se lo tendrían que pagar ellos y que parte del combinado del mundial de pista, ídem, habríamos flipado en todos los colores. Hubo un tiempo en que España vio cosas así, y volvemos a ello, aunque quizá con más dolor, pues venimos de épocas de abundancia.

José Antonio Escuredo nos explicó hace poco cómo funcionó la llegada de David Muntaner a un Mundial donde no estaba entre los siete convocados. Siete era la cifra que la RFEC podía permitirse pagar. El seleccionador escribe los nombres, prioriza y quién no pueda ser sostenido por el erario federativo que se busque la vida.

Lo realmente triste es que este proceder, que estoy seguro no es ajeno ni siquiera en países que consideramos mil veces más evolucionados que el nuestro, es que tenga que venir como consecuencia de la factura que el ciclismo se gasta en los controles antidopaje. Existe un libro, “Un diablo llamado dopaje“, editado por Cultura Ciclista, que habla de los desmanes y de la jugosísima industria que se mueve en torno a este concepto. Digamos que es como si a alguien, o algunos, interesase mantener vivo el halo de displicencia del dopaje para que sus controles, pasaportes y otras cuestiones sigan su curso.

No hace mucho el técnico del Movistar Mikel Zabala puso en este mismo cuaderno  algo así como que el ciclismo está mejor que nunca, en cuanto a limpieza, pero que su imagen es la más deteriorada de la historia. Al margen de que son muchos los factores que en ello influyen es realmente triste que en momentos donde un porcentaje muy alto del dinero se va en combatir el dopaje, estemos en este punto.

Al ciclismo le conviene luchar contra esta mal llamada lacra, pero quizá no de esta manera. Los equipos destinan una pasta al antidopaje. Se alimenta pues un círculo letal de deudas y castigo de imagen que puede acabar por dejar seca la maquinaria. La RFEC es ejemplo de ello.

Foto tomada de www.arueda.com

José Luis López Cerrón, misión casi imposible

El nuevo presidente de la Real Federación Española de Ciclismo, José Luis López Cerrón, se enfrenta a un reto casi imposible: sacar de la quiebra la casa del ciclismo nacional. Y es que no hay nada que hacer si no se consigue una solución a los problemas económicos que vive esa institución.

Podio de los nacionales de ciclocross, una modalidad especialmente perjudicada por la situación actual

El ejemplo de lo sucedido con el Mundial de ciclocross no deja de ser eso: un ejemplo. No hay dinero para viajar a Estados Unidos en una disciplina que es digna de admirar pero que no cuenta con el respaldo de la etiqueta olímpica, muy importante a la hora de pedir las siempre imprescindibles subvenciones.

La RFEC está al borde del colapso económico. Y esa debe ser la única preocupación de Cerrón, porque como ya se dijo hace tantos años en un debate electoral… ¡es la economía! (y nos ahorramos el insulto con la que remataba la frase).

Y así es. Lo cierto es que buscar patrocinadores es ahora más difícil que nunca: con el grifo de las instituciones casi cerrado y con las empresas privadas tiritando… lo único claro es que no hay recetas mágicas. Sólo es cuestión de trabajo, trabajo y trabajo. Y para eso resulta imprescindible que no se repitan los errores del pasado, cuando el presidente se convierte en Marco Polo, de feria en feria, siempre representando al ciclismo pero en realidad huyendo de los problemas del día a día en Ferraz.

Por eso la parcela deportiva necesita más mimos que nunca. Pero por eso mismo es necesario un presidente que viva por y para la Federación. Y que lo haga en las oficinas de la Federación y no de podio en podio, como ha ocurrido en las últimas décadas. No es tiempo de representación. Es tiempo de trabajo puro y duro.

 

Texto: Jorge Quintana

Los Mundiales de Ponferrada en el fondo son beneficiosos

La lupa que se implanta en un tiempo como el nuestro en ocasiones nos hace perder perspectiva. Pongámonos en contexto. El recién elegido presidente de la RFEC, José Luis López Cerrón, ha tomado las riendas del ente alertando sobre las telarañas que anidan en la caja fuerte. Una situación económica de auténtica emergencia que no por consabida es menos grave y que según parece pone en cuestión el ente de arriba abajo.

Hace poco en El Periódico de Catalunya se daba cuenta de la penosa realidad económica de nuestras federaciones deportivas. Un tremendo agujero negro todo él, que si el CSD quisiera contener no sabría por donde atender primero. En un entrecomillado, el mentado presidente hacía referencia al ciclismo y apuntaba a la base como principal perjudicada de los terribles recortes que se adivinan. Bien. Aquello levantó los ánimos. Incluso se apuntó desde algunos clubes la idoneidad de celebrar unos Campeonatos del Mundo como los de Ponferrada 2014. Se proponía que se recortara en la máxima cita mundial y se calzara la base como merece.

Tomamos nota de la queja y preguntamos, llegando a la conclusión de que unos mundiales en Ponferrada no sólo no implican desgaste económico a la federación sino que le pueden resultar beneficiosos. Primero por la obvia promoción para este deporte. A un mundial se accede, salvo que estés en Italia, cada bastantes años. España no lo acoge desde Madrid en 2005. Todo ello ayuda en la difusión de las bondades de este deporte.

Luego está el hecho de que alrededor de él crecen y se benefician otros eventos. Miremos por ejemplo que Rubén Plaza se proclamó en 2003 campeón de España en similar trazado que acogió Madrid 2005. Luego están los derechos y tasas que se deben abonar en la ventanilla de la federación nacional donde se organiza el tinglado. La RFEC percibirá una suma por las mismas.

El coste del acontecimiento tiene una factura pública que exime a la RFEC de cualquier dispendio. La clave es lograr sponsors privados, pero como todo eso es otro tema. Incluso éstas gozan de desgravaciones  en caso de concretarse. El ciclismo si no cierra buenos patrocinios para un acontecimiento como el citado es que se sabe vender muy mal.

Por último si ese pozo sin fondo que es la hipotética celebración de los Juegos Olímpicos en Madrid en su cuarta intentona quiere tener visos de progresar no se puede ir comprometiendo mundiales y declinándolos a continuación. Eso sí, las extraordinarias mentes pensantes de nuestro deporte deberían valorar la conveniencia de organizar una olimpiada en suelo patrio con una estructura deportiva tan y tan castigada como la nuestra. En caso de que sólo quieras que hablen de tus infraestructuras y transportes, acudir a unos juegos con tan pésima dotación de medios a nuestros deportistas –ni mileuristas en su mayoría-  es una temeridad.

Lo más coherente es no ir al Mundial de ciclocross

Obviamente la noticia ha causado revuelo, y no es para menos. El primer Campeonato del Mundo del año, el de ciclocross, no tendrá delegación española. Lo cuenta el diario As. Se trata al parecer de una decisión “heredada” de la anterior junta directiva. A la vista de los resultados de otros años, donde España como país y sus integrantes a título individual ruedan muy lejos de los mejores, se ha optado por omitir la presencia. A ello además se añade el coste de un viaje enorme a Estados Unidos para que el primer mundial de ultramar sea ajeno a la selección española. El Hirumet costea el viaje de Egoitz Murgoitio y Jonathan Lastra. Entiendo que ambos deberán correr con los colores de española, aunque no sé si de buen grado pues ésta nada tiene que ver con su costeo del trayecto.

Sea como fuere, la noticia es digno espejo de los muy jodidos tiempos que nos toca vivir. Aquí la anterior junta, tan vilipendiada, también en estas líneas, creo que ha acertado. Durante años, los de la burbuja dirían algunos, hemos asistido a la sistemática participación de algunos ciclistas en eventos internacionales con cargo al erario público por el mero hecho de “adquirir experiencia” sin más límite que el que los criterios de clasificación impusieron aunque sus opciones y proyecciones fueran nulas. Claro, pasaron los años y la experiencia no se plasmó en resultados, ni si quiera en progresos, pero ello no fue óbice para que el círculo se alimentara con resultados que, sinceramente, no merecían el coste que representaban.

De esta manera, y llegados a un momento donde la situación es dantesca en lo económico, no estar en una cita como el Mundial de ciclocross donde las esperanzas pasan por un top 20 en elite, no es para rasgarse las vestiduras ni siquiera para mentar la terrible gestión de nuestros políticos y dirigentes. Sencillamente es lo que hay, nos toca torear tiempos difíciles y como me decían esta mañana “los pepinazos caen cada vez más cerca”.

Tomada esta decisión, la compleja maniobrabilidad que se encuentra el nuevo equipo de la Federación Española apunta ahora hacia la que será siguiente cita mundialista: el ciclismo en pista. Con aún escaso tiempo al mando de la nave federativa, López Cerrón y los suyos no han dado pistas sobre quién llevará los destinos de la selección de pista. Cabe recordar que ésta ha sido en el conjunto de las tres últimas olimpiadas la que más medallas ha dado. Valga el apunte para dimensionar, aunque someramente, su importancia. Eso sí el nombre de quien lleve el combinado de ruta surgió en el primer minuto después del nombramiento del nuevo presidente.

Llegados a este punto, la elección de un seleccionador para la pista no creo que deba dilatar más. Claro que los motivos técnicos que meridianamente aconsejan tirar por un camino u otro no sabemos si serán los que primen a la hora de dotar de tal cargo a la persona adecuada. O dicho de otra manera, las injerencias que aquí mismo comentamos a raíz del fiasco de Londres 2012 pueden volver a aparecer y entorpecer la labor de los gestores del ente federativo. Y con todo, entiéndanme que en esto el tema económico no parece decisivo, no al menos como sí lo es el sentido común.

Imprescindibles ciclistas para 2013

Digeridos los turrones y dulces navideños, desoxidándonos de esas eternas sobremesas, conviene pasar página, y abrir el denso almanaque que al ciclismo le espera este año. Queremos compartir varios apuntes que nos han venido a la mente para este ejercicio que no lleva ni 48 horas vigente.

  • Estos días se habla mucho del abismo fiscal de Estados Unidos, pero para abismo al que se enfrenta la tesorería de la Real Federación Española de Ciclismo a cuyo mando ya navega José Luis López Cerrón con la incertidumbre de saber cómo se cuadrarán unos números imposibles que con toda seguridad afectarán donde nunca se deberían cebar: en la base.
  • Y en esa tesitura, el ciclismo español se la juega. Su masa de estrellas envejece. Oscar Freire ya ha colgado la bicicleta sin relevo asignado, hace un año lo hizo Carlos Sastre y el círculo de aquel “dream team” que corrió Pekín 2008 se empequeñece. Los años pasan y en este caso también pesan. Hay perspectiva de relevo, pero quizá el nivel de éxito alcanzado sea una quimera repetirlo.
  • Todo ello aderezado además con el más pequeño y escuálido plantel de equipos desde que tenemos conocimiento. Sólo dos de ellos en el World Tour y un tercero, el Caja Rural, en el escalón intermedio del cual se ha descolgado el Andalucía, proyecto con suficientes años como para no estar pendiente del maná público.
  • En breve, y a más no tardar, Joaquim Rodríguez debe tener sobre la mesa con claridad y nitidez qué puede esperar de este año, si sigue o no en Katusha, si éste le asegura el World Tour que a su vez le dotaría del calendario que se ha ganado en la carretera, de si éste incluirá el Tour por el que ahora dice suspirar,…
  • La primavera se prevé intensa si Fabian Cancellara plasma su proclama: “2013 será mi año”. En la carretera, en el traqueteo del adoquín, le espera nada menos que Tom Boonen. Sin duda sobre ambos gravitará esta campaña de grandes de un día. El duelo de los duelos.
  • Para la temporada que arranca en Australia varios nombres están en el alero de perfilar si la suya será la carrera de un grande o de un buen ciclista. Obvio en ese círculo es Vincenzo Nibali al frente del Astana, lo mismo que saber si el talento de Boasson Hagen algún día dará el fruto individual que merece. Tejay Van Garderen tiene en su mano los galones para poder relevar a Cadel Evans, mientras que esa cosa rara llamada Blanco, ex Rabobank, la concentración de talento es inversamente proporcional a los resultados: Gesink, Mollema, Boom,…
  • Con Peter Sagan en otra liga, la quinta de 1990 asume que ya deja de ser sub 23 en pros. Aquí se instalan nombres muy interesantes: Moreno Moser, Nacer Bouhanni, Taylor Phinney, Nairo Quintana,…
  • Al Tour de Francia de 2013 en principio deben asistir todos y cuando decimos todos esperamos que también lo haga el campeón vigente, Brad Wiggins, quien a pesar de centrar miras en el Giro, está en la obligación de ejercer la defensa de su título en la mejor carrera sin medias tintas. El cartel se prevé contundente si todos llegan como se les requiere.
  • El año se abre con muchas miras para el segundo hombre de Team Sky, Chris Froome, quien sin duda necesita materializar con hechos, eso es una gran victoria, un categoría como pocas se apreciar en los pelotones de medio mundo. A falta por ver cómo se reparten los roles en el Tour, parece sin duda mejor posicionado que su líder.
  • Sea como fuere la edición 100 del Tour no resulta tampoco prodigiosa en sorpresas si descontamos las ya consabidas salida desde Córcega y doble ascensión de Alpe d´ Huez. Se trata de una carrera mayúscula pero en línea con sus moldes tradicionales. Cabe la esperanza de encontrar un ganador de calidad y exento de sospecha para tan redonda edición.
  • La segunda línea, veterana y curtida pero venida a menos ante el poder emergente, también puede cazar la pieza que en sus mejores años perdieron por motivos varios. Anotar los nombres de Richie Porte, Jurgen Van del Broeck, Michele Scarponi,… y Alejandro Valverde quien se puede convencer de una vez por todas que el Tour le está quitando muchos éxitos.

 

El/la deportista aficionado puede y debe beneficiarse de las virtudes del masaje deportivo para conseguir sus objetivos personales” Jordi Solano Masaje Deportivo 

Propuestas singulares en un momento desesperado

La fecunda pluma de Carlos Arribas en su atrio de El País dio el pasado las líneas maestras de como él define “una curiosa contribución”. Pipe Gómez y José Rodríguez, ambos exciclistas del equipo Kelme, el primero presidente de la ACP, el otro abogado que hemos visto acompañar a la senadora Marta Domínguez, proponen a los organizadores vender su alma y derechos a cambio de una ayudita que comprende los gastos del antidopaje y proyección en televisión, según parece Marca TV.

Gómez y Rodríguez realizan esta oferta a través de una entidad llamada Fundacion Coequipier- Compañero. Identificada en el BOE desde hace dos años, como bien señala Arribas su objeto responde literalmente a:

 

“La promoción, realización y desarrollo, ya sea de forma directa o concertada, de programas, proyectos y prestaciones que puedan ser beneficiosos para la sociedad en los ámbitos cultural, social, económico y/o deportivo, y de todo tipo de actividades relacionadas con el uso de la bicicleta”

 

Es decir este ente cuyo conocimiento es nulo, o casi nulo, se propone a las 17 carreras aún vigentes en calendario español para integrarse en una liga que se bautizaría Cofidis. Además otros dos esposos parecen en la lista de espera de esta propuesta.

 

Del otro lado, los organizadores, apremiados además por el propio Pipe. “En unos momentos en que solo cuentan con televisión en directo las carreras más importantes, las pertenecientes al WorldTour, nosotros garantizaríamos una presencia muy importante en los medios audiovisuales” dice en el recorte de El País.

Veamos. Lo que en principio parece una tentadora propuesta esconde “letra pequeña” como bien me han confirmado. Tenemos las reacciones de dos organizadores de similar molde, Rubén Peris de la Volta a Catalunya y José Luis López Cerrón de la Vuelta a Castilla y León, al margen de su recién estrenada presidencia en la RFEC. Ambos ponen reservas encima de la mesa. Cofidis puede entrar en conflicto con algunos de sus patrocinadores. En el caso de López Cerrón el argumento nos parece magro. Dice que tiene dos cajas, ambas castellanoleonesas y muy cercanas a ser intervenidas cuando no liquidadas.

Si seguimos manteniendo la política de llamar a la caja de turno –hoy se ha sabido que el 95% del sistema financiero español estará en la tutela del BCE- continuamos demostrando que no hemos entendido nada de lo que está pasando. Por ejemplo la Clásica de Almería se viste de Cajamar. ¿Cómo cuadrar la entidad de créditos leoninos con la publicidad de tus cajas en suspenso de continuidad?

Con todo, seguimos en las mismas. “Think global, act local”. Unos lo ven muy claro, tanto que quieren correr más de lo preciso, otros no quieren entrar al trapo de entrada. En el punto intermedio está la virtud, como siempre. Cerrarse de entrada a la propuesta es sinónimo de querer mantener íntegra la corrala.

De cualquiera de las maneras el calendario español necesitaba un revulsivo, no sé si éste. No obstante, instamos a Pipe y Rodríguez que no piensen sólo en las carreras operativas. Si fueran capaces de reflotar alguna de las que se perdieron por el camino su labor en favor de la bicicleta sería incluso más prolífica.