Juanjo Lobato, la valiente apuesta en ciclismo

Abierta la temporada de fichajes

El primero de agosto ha abierto la veda de fichajes y la cascada de novedades no se ha hecho esperar, aunque algunos pasos ya estaban cerrados y medio anunciados desde hace tiempo. Nos ha llamado la atención el fichaje de Juanjo Lobato por el Lotto-Jumbo, un movimiento muy sintomático de muchas cosas que no queremos dejar pasar por alto.

Ibanesto no quería clásicas ciclistas

El paso de Lobato es valiente. Con el mismo valor que le hecha a los sprints, el de Trebujena abandona la comodidad de “chez Unzue” para probar en un equipo que se adapta cien veces mejor a su perfil. Ya veis las cosas, muchos años después no han cambiado. El paso de Lobato al equipo neerlandés nos recuerda al fichaje de Juan Antonio Flecha, hace trece años por el Fassa Bortolo de Ferreti porque en el iBanesto no se le prestaba atención a las clásicas, esas carreras por las que bebía los vientos.

Para Lobato la situación se nos antoja similar y ha emprendido el mismo camino. Se va los Países Bajos porque en Movistar la situación de un clasicómano y velocista es comprometida salvo Valverde y las Ardenas. O te reconviertes en no sé qué, como Rojas, o corres el riesgo de ver pasar “San Remos” sin pena ni gloria, cuando hubo un año que, completamente solo, demostraste que podías competir con los mejores en la materia.

Lobato encaja en un equipo Holandés como Rabobank

Por otro lado, Lobato es el primer español en mucho tiempo que vuelve a la estructura que un día fue Rabobank , luego Team Blanco y finalmente Belkin antes de ser Lotto.

No es cuestión baladí, quienes pisaron aquellos pagos algún día no salieron del todo satisfechos. Hubo de todo, desde la salida de Carlos Barredo por un positivo, al extrañísimo caso de Juanma Garate, que salió por la puerta de atrás por una cuestión de seguridad social, o algo similar. Luisle también podría contar cositas.

Flecha y Freire otro ejemplo holandés

Oscar Freire y el mentado Flecha nunca se sintieron respaldados al 100% en el equipo entonces naranja, siempre hubo uno de la casa a quien apoyar más y Pedro Horrillo colgó los hábitos por aquella caída terrible que sufrió en el Giro de Italia.

Vistos estos antecedentes, la situación que vivía en su equipo y lo que puede venir, aplaudimos la valentía de Lobato, quien con su marcha demuestra que el ciclismo español está donde estaba, viendo partir a sus velocistas y gente apta para las clásicas. Modernidad sí, pero cuánta.

Imagen tomada del FB del Dubai Tour

Juanjo Lobato: los ciclistas también son personas

Juanjo Lobato JoanSeguidor

La admisión de Juanjo Lobato dibuja el mundo que no conocemos

Hace un rato Juanjo Lobato emitió una carta por su Facebook que rompe su silencio a raíz de la salida del Lotto-Jumbo.

Si me permitís, quiero copiar & pegar este párrafo:

«Me gustaría empezar explicando lo que sucedió el 14 de diciembre de 2017 en la concentración del LottoNL-Jumbo. Aunque ya no vaya a representar más sus colores, debo pedir disculpas al equipo por haber incumplido parte de su normativa. Finalmente, ellos decidieron despedirme y llegamos a un acuerdo para rescindir el contrato»

Muchas veces vemos la televisión. Vemos superhombres, Alejandro Valverde ganando el quinto día de su regreso de una lesión,  a Cancellara ganar a lo bruto, Sagan vacilar con cabillitos… pero no.

Un ciclista es una persona, un deportista es una persona, una estrella es una persona.

Una persona que vive otra mitad de su vida, ajena a la luz y taquígrafos de la actualidad.

Y en esa mitad hay miserias, lados oscuros, aristas y lastres que es imposible no se reflejen en lo que vemos en la carretera. Juanjo Lobato es un ejemplo.

Sinceramente, nos abruma su sinceridad, de verdad, chapeau, Juanjo Lobato.

Su admisión de los hechos, la aceptación de la vía que tomó su equipo y la mirada al futuro, me parecen dignas de admirar.

El ciclista antes que ciclista es persona

Y no sólo eso, esa confesión de Juanjo Lobato supone un libro abierto de lo que es este tinglado, que necesita de somníferos para tirar adelante.

De hecho, cuando el despido de Juanjo Lobato se hizo efectivo, comentamos que le sacaban del equipo, por algo que era tan común como el dorsal en la espalda.

Porque es así, hay cosas que por descontadas no dejan de suceder.


En El Velódromo…


Estos días, por otros motivos, me acuerdo de Jordi Mariné, ciclista de los sesenta, expresidente de la Federació Catalana de Ciclisme y un tío excepcional.

Pero en esta reflexión me viene perfecto Jordi y una invitación que hace unos años me realizó: me cupo el honor de presentar su libro.

El mismo era un compendio de vivencias que no sólo hablaban de bicicleta, porque la matraca de la bicicleta está bien, les da de comer, pero no ciñe el 110% de su vida, al contrario, la bicicleta es una parte que en ocasiones nos olvidamos que en esos pechos late un corazoncito.

Y Juanjo Lobato nos lo muestra, se abre y lo explica. Van bien estas píldoras, aunque se asienten en la tragedia personal de una persona, porque en el fondo son eso, personas.

Y sí, nos gustaría verle de vuelta.

Imagen tomada del FB de Juanjo Lobato

INFO

40 días para El Campus Melchor Mauri

Juanjo Lobato, la víctima de un secreto a voces

¿Se puede culpar sólo a Juanjo Lobato de su expulsión?

Aunque la actualidad ciclista haya quedado en stand by tras el shock de Froome, la semana pasada, el otro día cuando reflexionábamos sobre lo saludable del deporte de alta competición, entremezclamos el caso del inglés con el de Juanjo Lobato y su situación el Lotto-Jumbo.

Hoy todos nos preguntamos por el salbutamol, sus efectos, sus beneficios, los límites… nos erigimos en abogados, juzgamos, repartimos penas, sabemos más que los especialistas, quienes por cierto tampoco se ponen de acuerdo, leemos lo que dice Tony Martin, sobre tratos de favor, y luego recula, porque en el fondo el deportista medio ignora muchas de las cosas del reglamento que rige su actividad.

Hacemos todo eso y leemos que Juanjo Lobato ya no seguirá en el equipo holandés.

Al final, nuestros peores temores se han hecho realidad. Los antecedentes no invitaban a ser optimista y Lobato está fuera.

Hace una año, un poco menos quizá, pues fue uno de los primeros apuntes del presente año en este mal anillado cuaderno, hablamos de la valentía de Juanjo Lobato, yéndose a tierra indómita, lejos, a un equipo muy diferente al Movistar, pero con una cultura y unos quehaceres, desde luego muy diferentes.

Lobato, rápido, arrojado, con clase, buenas actuaciones, incluso un Tour de naranja Euskaltel, creía que tenía margen en un grupo con un talante muy diferente al de los azules. Pero no ha sido fácil, a los problemas de convivencia, quizá por el escaso inglés que manejaba en sus primeros días, se ha añadido una campaña de circunstancias complicadas para el andaluz.

Páginas: 1 2

Básicos de Primavera

Vamos con lo mejor del ejercicio ciclista, vamos con la Primavera, ese periodo que rompe el último fin de semana de febrero y se alarga hasta bien entrado abril. Dos bloques: pavé y Ardenas, unas quince carreras. Ahí va lo que consideramos VIP para lo que arranca el sábado con la Het Volk, ahora llamada Het Nieuwsblad.

1. Cancellara retirado y Boonen en retirada: la que ha sido pareja de baile durante tantos años, más de diez si tomáis conciencia, ya no estará sobre la pista. El adoquín pierde brillo con el ocaso de dos grandes en la materia, un par de leyendas que están a otra cosa. El suizo saboreando su primer invierno exento de las penalidades del oficio y el belga afinado más que nunca para poner su rúbrica. Pensad, y valoradlo bien, entre uno y otro hablamos de siete Roubaix y seis Flandes.

2. Alfa y omega Sagan: y en ausencia de los dos mentados, la leyenda en vivo viste de arco iris, excede su tamaño ciclista y se precia de ser el foco de lo más importante y granado que pasa en este ciclo. La última temporada Peter Sagan rompió su maleficio monumental con un Flandes herorico, pero si vamos más allá, si hurgamos un poco más, veremos que no hubo carrera que no le tuviera en la pomada, ni siquiera Roubaix, donde perdió el tren de Boonen pero donde protagonizó el famoso caballito a sesenta por hora sobre adoquinado para no arrollar a Cancellara. El ciclismo es Sagan.

3. La dupla del Trek: con Alberto Contador encabezando la parte de vueltómanos, el Trek apuesta de forma decidida por la primavera. Ese escaparate que pone al límite el material, sus tensiones y acabados, es perfecto para hablar de las bondades de la bicicleta y el equipo «rossonero» lo sabe. Tiene una dupla que de funcionar puede ser la bomba. La potencia y versatilidad de Jonh Degenkolb, salvado su “annus horribilis”, que bien puede ganar San Remo y ser Dios en Roubaix, y la prestancia de Jasper Stuyben, un ciclista perfilado para rodar sobre el adoquín que tiene la opción de liderar sin Cancellara en liza.

4. La suerte que merece Greg Van Avermaet: el año pasado Van Avermaet iba como un tiro para el núcleo duro de la primavera hasta que en Flandes, en los minutos de basura pasó a ser el ilustre accidentado y fuera de las quinielas. Con esas lágrimas GVA se rehizo, recompuso la figura, firmó un Tour antológico y se colgó el oro olímpico. Ahora, con esa inercia, quiere ser rey en la primavera, el periodo por el que bebe los vientos, por el que tanto ha luchado y tan poco ha recibido. Si nada falla será el alter ego de Sagan desde el momento que la HN se ponga en marcha.

5. Los dos bloques: cuando el ciclismo muere en el peralte de Roubaix, algo de luto invade el alma del buen aficionado: es el final de parte adoquinada de la primavera. Luego viene otro perfil de carrera, el triplete de las Ardenas que empieza en Amstel, acaba en Lieja y pasa por Flecha. Nada que ver, como el día y la noche, un salto de años, décadas, en la concepción y desarrollo del ciclismo, de lo imprevisible a ritmos imposibles que matan el espectáculo y la aventura. Las Árdenas necesitan reformularse.

6. El mejor momento: como todo en la vida esto es opinable. A un servidor la Lieja siempre le había prendado, pero claro, en los años de Jalabert, Bartoli, VDB y cía. Esto ha cambiado y posiblemente el mejor momento sea en la parte adoquinada y más exactamente Roubaix, que el año pasado nos regaló 100 kilómetros y pico de escorzo y emociones insufribles. ¿Habrá quién lo supere?

7. Dos jóvenes a seguir: del Lotto casi todo me gusta y en especial las maneras de Tiesj Benoot, que poco a poco asoma por los puestos de cabeza en un momento en que los belgas tampoco van sobrados de bazas habida cuenta de la cantidad de grandes nombres que adorna su historia. Crecido en los mimbres del equipo que la bandera va impresa en su ADN, será posiblemente protagonista desde la misma Het Nieuwsblad. Pasando hoja, nos gustó mucho la Roubaix que se cascó hace un año Gianni Moscon, un faro italiano en el Sky, en cuya estructura gana enteros con su calidad e insultante juventud. Si Poels fue el primero en darles un monumento, porqué este italiano de largo recorrido no les puede regalar su primer adoquín en un monumento.

8. Donde el sol se pone para el Sky: ganando en Lieja hace un año, Wouter Poels abrió el camino y torció la suerte del equipo que ha hecho del Tour su feudo pero que no conquista, curiosamente, otros terrenos como San Remo o los monumentos del adoquín a donde siempre van con auténticos equipazos (Stannard, Rowe, Geraint, Kwiatkowski, Moscon,…) pero nunca mojan por lo que sea. No sé si será un manto divino, o qué, por ejemplo esa curva de Roubaix el año pasado, cuando eran mayoría delante, y de un plumazo se les cayeron casi todas las bazas al unísono.

9. La vida española: dos bazas, dos, parece las más sólidas para el ciclismo y si me apuráis tres, por si Juanjo Lobato se aventura con fortuna en San Remo. La primera, la de Alejandro Valverde quien a base de años ha construido un palmarés de leyenda en las Ardenas, sin temor a encontrar rival a su altura en la Flecha y con la cuarta Lieja en el punto de mira. ¿Será capaz de sumar la aburridísima Amstel a su botín? La segunda es Imanol Erviti y su renovada fe por las clásicas, con la esperanza de que esos dos sextos puestos de Flandes y Roubaix no sean la excepción y si los puntos suspensivos hacia lo que otros segundos espadas ya lograron en la reina de las clásicas. Si hemos visto gregarios que “campeonaron” en el infierno como Hayman o Van Summeren…

10. ¿La segunda juventud de Philippe Gilbert? Seis años después Gilbert vuelve a afrontar la primavera desde huestes belgas, seis años después de firmar una campaña perfecta en las Árdenas, con el triplete y la sensacion de hacerse eterno. En BMC, por lo que fuere, nunca exhibió ese nivel y sólo una Amstel adorna su vitrina en este periodo. ¿Volveremos a 2012 y veremos un Gilbert vs Valverde como muchos ya soñaron entonces?

Imagen tomada de Cofidis likes ciclismo

INFO

Conoce la marca alemana que brinca bicis de alta gama

El momento de Juanjo Lobato

País de agonísticos corredores de fondo, de tallo fino, huesudos, carentes de chicha, aguileña tez y lisos como un ciprés, España también ha tenido sus rarezas, esos competidores más avezados en el llano y la velocidad, ciclistas poco apreciados en lineas generales, dada la fijación por las carreras por etapas, pero sin embargo de gran valor, pues marcan el fondo de armario y las posibilidades de crecer en terrenos ignotos.

En “El primer campeón” hablábamos del más belga de los ciclistas españoles, de Mariano Cañardo. Fornido, dotado de unas piernas endurecidas por el rodar en inmundas carreteras, anchas como cajones, que le valieron ser el “rara avis” del momento.

Igual que Miquel Poblet, el “noi de Montcada” que todos conocieron por sus triunfos en San Remo, pero que dio excelentes vibraciones en grandes vueltas. Él es el primera amarillo del Tour el año que ganó la primera y última etapa de la mejor carrera del plantea. De esa tradición no bebieron muchos y pasarían años para ver otros en las mismas lides. Sin embargo el salto de siglo vino con el pie cambiado. Llegó Oscar Freire, tres San Remo y verde en el Tour, Juan Antonio Flecha, podios en Flandes y Roubaix, y Pedro Horrillo el hombre que encontraba a lucidez en el norte entre adoquines y campos agujereados por reyertas mundiales.

Todos estos corredores, salvo el pionero Cañardo, tuvieron una cosa en común, se fueron más allá de los Pirineos para explorar sus posiblidades en las carreras que les atraían. Y eso ha hecho Juanjo Lobato, un ciclista que busca reconocerse y para ello quiere probar a brillar en los Países Bajos, nada menos, en su equipo de bandera, el Lotto-Jumbo, una escuadra donde podrá beber de esos conocimientos que por aquellas tierras parecen llevar en el ADN.

Lobato ha sido puntal en la velocidad del Movistar estos años, la mejor de las suertes para Carlos Barbero. Se agarra a una cuarta plaza en San Remo para soñar en un triunfo que sencillamente es complicadísimo. sin embargo no desiste y cree que yéndose al equipo amarillo tendrá más opciones de hacerlo bien. Otra vez, la historia es cíclica, uno de nuestros mejores velocistas y potencia clasicómano se tiene que ir fuera a buscarse las oportunidades que aquí se cuentan con los dedos de la mano.

Lobato ya tiene perfilado su primer calendario en el Lotto-Jumbo y San Remo es el centro de todo. Jugarlo todo a esa carta parece arriesgado, pero el premio es tan grande que le merece la pena aspirar a ello. Para mí Lobato puede tener opción incluso en grupo grande, porque 300 kiloemtros en las piernas hace que todo sea más complicado de predecir. Conoce la carrera y encontrará un ambiente más centrado en un objetivo así -aún recuerdo cuando Movistar hizo debutar a Betancur en la carrera más larga del año-.

No estará en el pavé, donde Vanmarcke y Boom serán punta de lanza en su eterna necesidad de ganar algo grande de una vez pero sí en la Amstel, una carrera que, como se vio el año pasado en la llegada fuerte de Dubai, podría venirle bien si sale vivo del Cauberg. Freire casi lo logró.

Como veis, el año se presenta interesante para Lobato y creo que tiene mimbres para sorprendernos. Siempre llamando a la puerta, creo que está en el punto perfecto de dar el paso adelante que merece él y quienes creemos que el ciclismo es más que grandes vueltas.

Imagen tomada de www.juanjolobato.com

INFO

La Winter Cup de Bkool ya está en marcha, súbete

La mejor selección posible

Hace tres años, cuando Purito y Valverde se quedaban en las plazas bajas del podio de Florencia, mirábamos al futuro, escrutando qué opciones le quedaban principalmente al murciano, el ciclista con más podios en la historia de los mundiales, para ser campeón del mundo. Había pisado varias veces el segundo y tercer peldaño, pero el ansia por verle en el primero nos podía. Mirando, como digo, las opciones futuras, todos coincidíamos que había un año, 2016, y un lugar, Qatar, en el que mejor dedicarse a otra cosa.

Ese año ha llegado y estamos en vísperas de ver a parte del mejor pelotón del mundo jugarse en Qatar la salida del próximo arco iris. Un mundial insulso, como un enfalograma plano, sin más atractivo que el daño que pueda propiciar el viento en el primer tramo, es el menú que nos sirven para la que consideramos la carrera más bonita del año.

España, tierra de escaladores y algún buen todoterreno, se ve perjudicada en la elección del lugar y del perfil de la nueva cita mundialista, como también se vio lastrada cuando en los Juegos Olímpicos primaron las carreras de velocidad sobre las de fondo. Es lo que tiene el monocultivo, que en ocasiones, la realidad y la inercia de las cosas, como que Qatar acoja un Mundial, te dejan fuera de juego. Los sprinters nunca han tenido gran recorrido en España, ni en sus equipos.

Tras hacer el corte sobre los preseleccionados, Alejandro Valverde no estará en la península arábiga, lógico y normal, habida cuenta de sus opciones y de la cargadísima campaña que lleva a las espaldas. De ese primer listado han caído unos cuantos más, pero han emergido nombres que sinceramente pueden darnos una sorpresa, por mucho que veamos con ojos escépticos la cita.

Creo que deberían ser los mundiales de Castroviejo, que el año pasado quedó a un paso del podio y en esta ocasión llega con la confianza de los juegos y el refrendo del europeo. Habrá tiempo de hablar de él, porque no nos engañemos, la carrera reina del mundial es el fondo y ahí la cosa es una moneda al aire.

Una carrera como la de Qatar es tan llana que a veces hasta lo más inverosímil puede pasar. Sin baza clara la selección de Mínguez no tiene ni responsabilidad ni personalismos. Es la mejor selección que se podía llevar y las circunstancias me recuerdan mucho a aquellas que llevaron a Oscar Freire a campeón del mundo has 17 años.

Juanjo Lobato, Carlos Barbero,… no nos rasguemos las vestiduras porque hablemos de ciclistas que no están en el primer escalón de las apuestas, pues llevamos muchos años estando en la vanguardia de los vaticinios y qué nos hemos comido, medallas, podios, puestos de honor,… hechos que tienen mérito, pero lo que son títulos desde Freire en Verona 2004 “rien de rien” y venimos de los años de Samuel, el de “las piernas increíbles”, Valverde y Purito, haciendo el canelo en Florencia, las frustraciones de Freire y cía….

Foto tomada de RFEC

INFO

Toda la gama de ropa Movistar

Colapso de hombres rápidos para el mundial

El último mundial de ciclismo que vivió una llegada masiva fue aquel coñazo de Copenhague en 2011. En aquel carrusel de vueltas y vueltas sin más paisaje que el de un equipo, el británico, rodando a todo meter sin que nadie pudiera sacar la cabeza, porque sencillamente el circuito era planísimo, Mark Cavendish hizo bueno el trabajo de sus compañeros y se llevó el arco iris que luego no podría hacer brillar como le habría gustado en el Team Sky. Antes de éste, el anterior mundial que se decidió al sprint fue aquel de Mario Cipollini en Zolder, de cuyo desenlace Oscar Freire podría escribir un libro al verse apartado de forma más inverosímil en el desenlace de la carrera.

Ahora tenemos ante nosotros, otro mundial de perfil similar dentro de unos meses en el horno de arena y cemento que es Qatar. El emirato, que acaba de celebrar su anual Tour, dará el premio que en muchas carreras se niega a los velocistas, que tendrán en medio oriente la ocasión de jugarse casi a perpetuidad un simbólico título de mejor velocista de su generación.

Aunque queda mucho para entonces, ya vemos que el tema no será sencillo, porque hay cuello de botella en varias selecciones y cabrá ver si la apuesta es nítida en todos los casos. Si una selección cuenta con las mejores bazas ahora mismo es la selección alemana que tiene todos los mimbres para dominar con excelentes rodadores para controlar, léase Tony Martin, una baza intermedia cuya apertura de mente no le impediría trabajar para otro, ese es John Degenkob, y dos pecherones que parecen sacados del gimnasio de un velódromo: Marcel Kittel y André Greipel.

La mención de los nombres da la horma del mundial y su dificulta,d pero no será el único equipo con problemas de jerarquía porque si UK jugará a Mark Cavendish, ojo si no estaremos ante una de las ultimas carreras de carretera e Wiggins, no está tan claro quién predominará en las selecciones meditarráneas: Viviani o Modolo en Italia y Bouhanni o Demare en Francia. Especialmente morbosa esta última pareja cuya imposible convivencia en la FDJ provocó la salida del segundo a Cofidis.

En Australia miraremos cómo lo resuelve el tandem Matthews- Ewan, mientras que los noruegos parecen tener claro que Kristoff es el hombre para suceder a Hushovd.

España prevé un treno para Juanjo Lobato, quien aún debe ganarse los galones frente a la concurrencia anunciada. Ventoso, Rojas, Castroviejo y Erviti parecerían opciones lógicas, aquí otro corredor que no sea de este perfil lo va a tener crudo.

Imagen tomada de www.sykling.no

* Gracias Manuel Gayol Fernández por la sugerencia 😉

INFO

Mira los packs de Hoteles RH para conocer Vinaroz, Gandía, Peñíscola,… sobre ruedas

¿Quién rompe San Remo?

Hace unos días Vincenzo Nibali, medio hastiado, se borró de San Remo. La clásica en la que más lució el año pasado, quizá la única, se cayó de entre los objetivos del vigente ganador del Tour porque acusa la falta de dureza. Ni Pompeiana, el puerto no subido más famoso del mundo, ni Manie, ni le leches. Se mantiene el perfil de siempre, el digno de un monumento que se distingue por quemar los años lozano y reconocible: tras los capos que Miquel Poblet simulaba en sus entrenamientos, vendrá La Cripessa y luego el Poggio. Subidas sencillas si se quiere, pero subidas a mil por hora y con 280 kilómetros en las piernas. Ahí reside en encanto de San Remo.

La piu facile, la piu difficile” repite Eduardo Chozas cada vez que habla de una carrera que conoce en primera persona, y a través del dolor de sus piernas. Es la más fácil de acabar, pero la más complicada de ganar. Parece sencillo, sobre el papel lo es, pero la historia demuestra lo contrario.

Tu primer recuerdo con Orbea, lo recuerdas???
Tu primer recuerdo con Orbea, lo recuerdas???

Hubo un tiempo por eso que había ciclistas capaces de romper la dinámica grupal que domina la primera gran carrera de la temporada. No hace tanto de estos nombres y ciertamente era un espectáculo verles reventar el pelotón, casi siempre antes o durante el Poggio, cuando no en el descenso. Imaginen las andanzas de Laurent Fignon, Gianni Bugno, Claudio Chiapucci, Maurizio Fontriest o Giorgio Furlan. Otros ganaron mano a mano como Laurent Jalabert a Fondriest, o Sean Kelly a Moreno Argentin, en un descenso que trasciende los tiempos. También quienes sembraron el caos para recoger su corona en el último suspiro: Paolo Bettini por ejemplo o Filippo Pozzato, en el primer y único gran triunfo que corona su tremenda clase, ese día que Pedro Horrillo lo tuvo a tiro de piedra cuando se debía a Oscar Freire.

Fabian Cancellara es otro que también rompió el sprint en San Remo y no sólo el año que ganó, también el que le ganó Simon Gerrans, ese desagradecido australiano que aprovechó el rebufo del expreso suizo, o en la de Gerald Ciolek, cuando la nieve obligó a recortar el Turchino.

No tengo nada contra los velocistas, pero un triunfo suyo es sinónimo de que el plan B falló en San Remo. No tengo nada contra el tricampeón Oscar Freire, ni Mark Cavendish, ni Alessandro Pettacchi o Mario Cipollini, sólo que su victoria implica el ahogo de aventureros. El año pasado Alexander Kristoff ganó por calidad y porque tenía un genio llamado Paolini merodeando.

Y para esta San Remo qué. Pues un dato clave, que la llegada vuelve a la Via Roma y ello implica un kilómetro menos para perseguir al que pueda ir escapado. Desde el final del descenso del Poggio hasta el arco de meta sólo habrán dos kilómetros y no tres. Parece baladí, pero no lo es cuando todo lo que pasa, pasa tan rápido.

Y en nuestra quiniela de “reventadores” del sprint queremos colocar a Michal Kwiatkowski y a su compi Zdenek Stybar (espero que ambos no se sometan al yugo del inglés que se desvela por ganar y ganar), metemos también a la pareja de Tinkoff Sagan & Kreuziger, que no me digan cómo o porqué pero vuelve a correr. Y a nuestro Van Avermaet, si Gilbert no le molesta, y a Rui Costa, y a Stannard & Geraint, y a Sylvain Chavanel –el auténtico artífice de romper el pelotón hace dos años-, y quizá a un Alejandro Valverde que en principio llega para proteger la baza más obvia: Juanjo Lobato, quien quizá debiera saber que la última vez que se llegó a la Vía Roma, hace ocho años el ganador fue un tal Oscar Freire.

Imagen tomada del Facebook de Milán-San Remo

INFO

Eurosport emitirá el domingo desde las 14:30 la Milán – San Remo, uno de los monumentos del ciclismo conocido con el sobrenombre de “La Clasiquísima”. Esta carrera se caracteriza por ser una de las más propensas a las sorpresas dentro de las pruebas de un día. Además la edición de este año será la gran oportunidad del español Juanjo Lobato (Movistar) de hacerse con su primera “Clásica”, tras estar a punto de subirse al podio el año pasado en su debut en esta prueba. El andaluz llega en un gran estado de forma, como ha dejado patente en el comienzo de la temporada, en el que ya ha logrado tres victorias de etapa. Otro de los grandes protagonistas de la jornada podría ser Peter Sagan. El eslovaco del Tinkoff-Saxo también luchará por hacerse con su primera victoria en un Monumento, después de ser segundo en dos ocasiones en esta misma prueba y otras dos en París-Roubaix.

Tridente de lujo en los comentarios

Juan Antonio Flecha se sumará a Antonio Alix y Eduardo Chozas en los comentarios, aportando toda su experiencia en la retransmisión para llevarle a la audiencia el mejor análisis.
En total, Eurosport y Eurosport 2 emitirán durante 2015 1.800 horas del mejor ciclismo, incluyendo 450 horas en directo, lo que sin duda pone de manifiesto que un año más Eurosport será “La Casa del Ciclismo”. Tras la emisión de la Milán-San Remo, llegarán a Eurosport en el mes de marzo la Volta a Catalunya, el GP E3 de Herelbeke, el Criterium International y los 3 días de la Panne.