¿Qué es una kermesse? la misa del ciclismo belga

En una kermesse está el kilómetro cero de lo que conocemos del ciclismo belga

Si el ciclismo fuera religión, el Vaticano estaría en Flandes y las misas se llamarían, kermesse o “kermis” en flamenco. La salud del ciclismo profesional belga con sus dos equipos World Tour, dos Pro Continentales  y 13 Continentales es incuestionable. El éxito del profesionalismo belga es el resultado de lo que se está cocinando en el campo amateur.

Así nos presentó hace unos años nuestro amigo David Bartolomé las kermesses, esas carreras de las que poco sabemos pero que son esencia ciclismo belga, ciclismo agreste, revirado, horrible para cuando pierdes la aspiración.

 

En una kermesse se junta de todo, populares con profesionales, y no se perdona un desliz, ni siquiera el apellido de salva.

Cuando se da la salida: maricón el último.

Con esos mimbres, Nacho queda con Sergio Torres, experimentado en la liturgia más íntima del ciclismo de belga.

 

En este sustrato nace la pasión y ésta crece hacia arriba, inexorable.

Una experiencia que quizá un día podamos ver en directo, mientras tanto nos lo cuentan y muy bien, tanto que dan ganas irse un domingo cualquiera, desayunar fuerte y apostarte en una calle de un pueblo cualquiera de Flandes, al son de un altavoz a todo trapo y gente encendida por el espectáculo.

 

Las Kermesse son las misas del ciclismo flamenco

Si el ciclismo fuera religión, el Vaticano estaría en Flandes y las misas se llamarían, kermesse o “kermis” en flamenco. La salud del ciclismo profesional belga con sus dos equipos World Tour, dos Pro Continentales  y 13 Continentales es incuestionable. El éxito del profesionalismo belga es el resultado de lo que se está cocinando en el campo amateur.

En el año 2012, me llegó la información de que en Bélgica hay muchas carreras elite amateur. Así que después de haber empezado a correr en elite otra vez con 28 años, porque nunca es tarde para hacer lo que a uno le gusta, decidí preparar la temporada sueca, que empieza en abril, corriendo en Bélgica en el mes de marzo.

Después de llamar a la federación Belga, buscar por Internet y tener la ayuda de un amigo holandés encontré el calendario belga de carreras elite (Kermesse), aquí lo tenéis.

Las Kermesse tienen la categoría 1.12B y son carreras en circuito con una distancia entre 100-120km para corredores elite/sub23. Cuestan 10 euros, que son sólo 5 euros si devuelves el dorsal después de correr. Los premios en metálico oscilan entre los 850 y 1500 euros para el ganador. La cantidad de kermesses en Flandes y la participación son abrumadoras.

El 23 de marzo de este año estuve allí por tercera temporada  ¡aún me sorprenden los números! Ese mismo día hubo cuatro carreras en un radio de 100km, y con un total de 600 ciclistas, sumando la participación de las cuatro carreras.

En el 2012 estando en muy buena forma corrí mi primera Kermesse sin realmente saber en lo que me estaba metiendo, no sabía que se puede correr de esa manera. Sin reconocer el circuito de 10km y con un total de casi 200 participantes, me presenté en la línea de salida en un posición retrasada pensando que tenía 120km por delante para remontar y entrar en carrera, ¡mala idea amigo!

Después de una hora de carrera rodando casi a 50km/h de media, habiendo salvado dos montoneras, agotado por ir por la cuneta en una carretera de cemento de 2,5 m de ancho y habiendo perdido los bidones en el tramos de adoquinado de un pueblo abarrotado de espectadores. “Esto no puede seguir así” me decía.

En el kilómetro ochenta, sin haber comido por el estrés, sintiendo que pedaleaba cuadrado cuando aún continuábamos rodando a mil por hora, tenía claro  que el pelotón reducido a unos 100 corredores se iba a romper en un momento u otro, como si de un puerto se tratara.

La carrera la ganaron dos Omega-Pharma del equipo sub23 y sólo terminaron unos 40 corredores. Mi grupeta fue descalificada por tiempo.  La experiencia fue exagerada, excelente, me gustó mucho la manera de correr. Desde entonces he vuelto cada año y cada vez me gusta más esto.

Si eres sub23 o elite y te gusta el ciclismo de competición te recomiendo un par de semanas en los hostales de Flandes y correr las kermesses. Voy a terminar esta entrada con unos de los dichos típicos de un “flandrien”: “Lo fácil es descolgar a alguien en la subida, lo difícil es  hacerlo en el llano”.

Por David Bartolomé

Foto tomada de www.ibonzugasti.com