#RadioVuelta – Semana 1

#Trend Galería de campeones y barro

El fin de semana de campeonatos nacionales de ciclocross hizo justicia a muchos de los matices que se vienen dando durante la temporada de invierno. Por ejemplo, en España Aitor Hernández se rehízo con solvencia del varapalo del campeonato vasco y ganó contundentemente a Javier Ruiz de Larrinaga, quien esta cita no acostumbra a fallar. El circuito gijonés se vio pesado y ello influyó. Hasta allí se fueron José Antonio Hermida, quien no baja del podio en sus participaciones en esta carrera, y Samuel Sánchez, con todos los interrogantes sobre su futuro profesional en el alero. En Bélgica también el barro jugó fuerte, pero más lo hizo el veterano Klaas Vantornout que pudo con el pujante Van Aert. En Holanda el mítico apellido Van del Poel, Mathieu, fue campeón anunciando unos mundiales abiertos entre nuevos y viejos nombres aunque sin el ídolo local, Zdenek Stybar, el gran ausente de Tabor.

#Click Belleza gijonesa 

El Campeonato de España de ciclocross cumplió todos los tópicos de la modalidad: se disputó en mojado, con meteorología desagradable, con barro –el perejil de la modalidad-, senda marrón en medio de campas verdes y finas estampas para el recuerdo. Una gran cierre del núcleo duro de la campaña invernal.

#Profile El “comeback” de Haussler

Tremendo sprint para decidir el campeón australiano de ruta. Heinrich Haussler batió al prodigio Caleb Ewan para vestir el maillot que lució el lesionado Gerrans este último año. Haussler, un ciclista que acabó hastiado de la hostilidad alemana hacia el ciclismo, espera, esta vez sí, levantar cabeza y volver a ser ese ciclista omnipresente de 2009, con buenos resultados toda la temporada, hasta que al siguiente año Cavendish le arroyara en una llegada de Suiza dejando seca su progresión.

#Clipping

La reinvención del Team Sky. Tras cruzar la meta y ganar todavía hay historia que escribir” viene a decir Dave Brailsford que ahora quiere que su Sky sea una referencia transversal más allá del ciclismo. Trabajo tiene, y no poco, porque como se vio el año pasado a la mala marcha de sus estandartes se unió increíbles lagunas en la pizarra del equipo negro. Al final, no todo se soluciona nadando en la abundancia.

El desencanto de Iván Gutiérrez. Uno de los emblemas de la estructura de Eusebio Unzue, presente con él desde los años del Illes Balears, Iván Gutiérrez, se muestra desencantado con la que ha sido su familia estos diez años. El de Suances lamenta que no fuera invitado a la presentación –craso error- y posiblemente que no tenga sitio en el staff que sí integran serviles ex ciclistas.

Los caminos del ciclismo no pasan por Roma. La organización de la Roma Maxima, RCS, ha confirmado que no habrá tercera edición de esta rebautizada prueba en 2015. Sin entrar en los motivos –entendemos que serán económicos, los mismos que les lleva a Abu Dhabi- la noticia es una pena pues implica perder un escenario sublime para mostrar lo que es este deporte. La carrera en 2014 nos dio uno de los mejores triunfos de siempre de Alejandro Valverde en uno de esos días que murciano corrió sin ataduras. 

#Hashtags by @LiveCiclismo

#TourSanLuis, #TDU

Imagen tomada de www.rfec.com

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INFO

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#RideFightWin, el Team Cofidis ya rueda con Orbea

Con Nys el ciclocross alcanzó la perfección

Rara vez se ve a un segundo clasificado, a un subcampeón mundial, tan tocado en el podio. Klaas Vantornout era la viva imagen de la desolación en las celebraciones postreras del Campeonato del Mundo de ciclocross. El primero de ultramar, Vantornout sabía que ganarlo era historia, historia viva del ciclocross. Lo tuvo, quizá fue el más fuerte, pero se le resbaló de entre los dedos.

Poco le importaba al largo especialista celeste ser partícipe directo de un momento de historia con mayúsculas. Sven Nys cerró el círculo. Un año después de renegar del Campeonato del Mundo, una vez las desgracias se le acumulaban sobre la mesa de su trayectoria, Nys encontró la medalla de oro muy lejos de casa y como en la primera vez, sobre un manto helado y copos invadiendo la “intimidad” de la competición. Sinceramente el gran beneficiado ha sido el ciclocross.

Si en ocasiones un arte se mejora con la culminación de uno de sus actores, en esta ocasión podemos decir que así ha ocurrido. Cuando un Miguel Angel bostezante dio cuatro brochazos sobre las bóvedas de la Capilla Sixtina, el arte mejoró, encontró el eslabón de su progreso. En Louisville el ciclocross moldeó su perfección con Nys. La última media vuelta de la carrera estadounidense así lo atestigua. Igualado en lo  físico, incluso diría que en breve desventaja, el manejo mayúsculo de su máquina le dio a Nys el título de campeón del mundo que sin duda atesoraba y merecía.

Por que la elegancia y la perfección de Nys entendemos tienen poco que ver con las raíces de esta modalidad que nació como complemento bélico en la Segunda Guerra Mundial, cuando la infantería holandesa acudía al frente surcando socavones y cráteres bélicos sobre sus bicicletas. Luego, al poco tiempo, en 1950 la modalidad se oficializaba con su primer mundial. Aquellos fueron años de ilustres de la carretera sobre el barro, Jean Robic por ejemplo, quien ganó el Tour tres años antes.

El ciclocross, como muchas cosas en el ciclismo, fue en sus principios francés. Hete aquí a André Dufraisse, cinco veces campeón y once integrante del podio. El italiano Renato Longo interrumpió el ciclo galo. El primer atisbo de perfección vino con Eric De Vlaeminck, el hermano de Roger, quien firmó siete títulos, una cifra nunca igualada que marcó con rehundida holgura el matrimonio belga con la especialidad pues con el tiempo otros grandes llegarían de ese país acentuando su dominio en los últimos tiempos con campeones llamados Roland Liboton, Erwin Vervecken, Bart Wellems, cuarto en Louisville, y Nys, Sven Nys, el personaje que dejará coja la modalidad cuando decida colgar la bicicleta.