Cuando el ciclismo vende la bicicleta

Un mes después del repaso británico en la pista mundial con motivo de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, el British Cycling anuncia que el banco HSBC formará parte de su panel de patrocinadores. El banco que corona uno de los edificios más altos del Cahnary Wharf londinense toma el relevo a Sky que ya estuvo una buena temporada poniendo su nombre a los maillots más laureados entre los velódromos.

EL HSBC protagonista del ciclismo UK

Con HSBC esta gente se garantiza el caudal económico que un día puso la lotería para que arrancara este sueño de las islas que ahora es una realidad y sitúa UK encima de casi todas las potencias en el medallero de los Juegos Olímpicos porque el ciclismo contribuye activamente.

No obstante es curioso el motivo final de toda esta “movida” que no se quiere quedar, eso dicen, en el éxito deportivo y sí en la divulgación total y transversal de la bicicleta en la sociedad británica.

Hace un tiempo ya hablamos de la implicación de estrellas de ese país en la promoción de la bicicleta, Chris Hoy por ejemplo en que los niños vayan en la flaca al colegio. Un dinero invertido en alto rendimiento para que la bicicleta prosiga su imparable conquista social.

El ciclismo para los chinos

Si en UK han tomado esta senda hace unos años, ahora los chinos quieren subirse al carro. El remozado Lampre, con el fondo TJ, tendrá ese rol. Rui Costa, Valerio Conti, Diego Ulissi y ahora Darwin Atapuma pedalearán para que la bicicleta que propague por China, que es mucho decir, porque el gigante, aunque parezca eso, un gigante, ve como la bicicleta de gama más reciente se difunde en puntos muy concretos.

Los más poblados, mientras que el resto es terreno desconocido para muchas marcas, si bien la bici como elemento de transporte tiene cierta presencia.

La bici como medio de transporte

Ya veis dos proyectos al revés, toda la vida promocionando a terceros o la propia industria y ahora el ciclismo se toma como prescriptor de la bicicleta como medio saludable, sostenible, recomendable y todo eso que siempre decimos de carrerilla. Ya que en España muchos alcaldes y diputaciones varias se vanaglorian de su apuesta por la bici, ¿no podrían pensar en este deporte para lograr que la gente se anime con la bici? muchos chavales se lo agradecerían.

Imagen tomada de www.thdrum.com

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Ya conoces la Challenge in Costa Brava???

Chris Horner, gracias pero no

Pocas victorias levantaron la suerte de comentarios y reacciones como la de Chris Horner en la Vuelta a España de 2013. Aliñado con un castellano macarrónico, casi de parodia, el risueño estadounidense, que celebra Halloween a conciencia, ganó una carrera que vista en perspectiva no sé si hasta le ha supuesto el lastre que a la larga le está acompañando.

Ganada la grande española, su equipo, el Trek que amamantó y liquidó a los Schleck en un año, eso sí sin pegar palo al agua, se apresuró en decir que no le renovaba. Pasaron las semanas, algún mes, y Horner no encontraba acomodo. Al final el Lampre, copatrocinado por Merida, no olvidar, se hizo con sus servicios para completar la plantilla en esas carreras que Rui Costa no centrara sus miras.
Horner se apuntó al carro de las estrellas que iban al Giro de Italia pero una caída le dejó seco. A un mes de la cita italiana se pegó un ostión, otro más en su dilatada lista de accidentes, que le perforó el pulmón y le dejó cuatro costillas rotas. Descartado para el Giro viró el plan hacia el Tour y no hubo manera de entrar en forma. El abuelo ganador no encontraba opción tampoco en Francia, donde su líder Rui se iba enfermo. Especialmente dura fue la imagen de Hautacam en la que Nibali, con todo resueltísimo, se lo pasó por la piedra desde abajo para ganar la etapa, apuntalar el liderato y resolver el Tour. Qué gustazo para el de Messina, qué deuda tan bien cobrada por lo del Angliru.
Y Horner desapreció como ángel sin alma en una temporada para olvidar que no sé yo si será la última. Hace un año tenía el a veces cuestionable caché ganador de la Vuelta, un “semi estigma” en algunos casos como los de Cobo y Casero. Ahora no tiene esa baza, sin embargo el hombre feliz es eso, un ciclista que siempre tiene un as en la bocamanga y el Lampre al final le fichó en enero del año corriente.
La situación de Horner pone de relieve otro hecho que quizá para muchos pase de desapercibido y no es otro que la realidad de los equipos en manos de las marcas de bicicletas. El transatlántico que es Merida influye mucho en el Lampre y mientras Horner es despedido entra por la puerta el que será el primera taiwanés del World Tour, haciendo más redondo este deporte. Cabrá ver si merece la oportunidad o si por el contrario es sólo la cara local que quiere poner la potente marca de bicicletas en el Lampre, uno de los equipos no olvidemos más antiguos del circuito y también el único italiano, con lo que fueron los de la bota en todo esto.

Foto tomada de www.radsport-news.com

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Haz tu “Moverber” ciclista con Sencillo Bikes

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Intentando unir el ciclismo con “Movember”, nos dio por hacer unas “salidas en bici con bigote”. Sin carácter competitivo ni organización reglada alguna, con un recorrido llevadero y peculiar, intentamos unir al numeroso colectivo ciclista de la capital maña y transmitir los mensajes de Movember a la par de pasar una mañana de ciclismo peculiar. Pedro J. Garcia (ciclos Adrenalina) diseña cada año un recorrido de carácter amable y distinguido.

Este año con la colaboración de ciclos ADRENALINA (Zaragoza), promovemos dos acciones, la salida en bici con bigote el próximo 30 de noviembre y el 15 de este mes, en las instalaciones de ciclos ADRENALINA, se desarrollará una tarde (8.30H) de ROLLSPRINT, una novedad en la ciudad, de gran éxito en otros lugares, actividad desarrollada por la empresa URBAN Fix STYLE.

Las series UFS ROLLSPRINT son un evento consistente en una competición entre 2 participantes montados en unas bicicletas, sobre una estructura con rodillos que permiten su deslizamiento.

Deben cubrir una distancia de 250* metros en el menor tiempo posible. Mientras los ciclistas pedalean se puede ver su evolución en una pantalla gigante a modo de gráfico.

Modalidades

Formato LIBRE: Se compite por parejas, sin importar sexo o edad, teniendo en cuenta el mejor tiempo.

Formato COMPETICIÓN: Se establecen dos categorías, masculina y femenina, sin distinción de edad.

¿Quién se alegra del fichaje de Chris Horner?

Insondables los caminos del señor, los mismos que han conducido a Chris Horner al seno del Lampre. En el fondo tiene su lógica, la escuadra italiana, si no me equivoco, la segunda más antigua del pelotón actual, sólo superada por Lotto, se lleva todos los valores y activos que el calvo norteamericano atesoraba. Superado el estigma de ser quién es y ganar lo que ganó a la edad que lo ganó, Horner suponía una perita en dulce, pues su adquisición iba con ruido mediático, como así ha sido, y con una merma obvia de su ficha, por estar en el mes que estamos.

La entrada de Horner en Lampre ha sido de todo menos improvisada. Adivinamos un camino largo y matizado. No cabe duda de que el risueño ciclista siempre supo que tarde o temprano alguien claudicaría a las reticencias de ficharlo. Horner entra con el calendario bien marcado, Giro y Vuelta en la agenda y muchas reválidas en el camino. En el fondo Horner vuelve a casa, a la de Matxin, con quien un día regresó en Europa. Sólo le faltó al de Basauri incorporar a Juanjo Cobo para completar el dúo de calvos más famoso del pelotón, incluso más que del gordo de Navidad.

Pero ¿quién se alegra realmente con este fichaje? Yo creo que todo el mundo. Primero los escépticos con el ciclismo y este ciclista en particular, pues en el fondo le han visto purgar largamente hasta ver anunciado su fichaje. Es como si ganar la Vuelta a España a la antinatural edad de 42 años mereciera este via crucis. Premio para ellos.

Luego los que siguen siendo benévolos en su juicio con el ciclismo y este ciclista porque ven que al final “se hizo justicia”. Horner encuentra acomodo el World Tour y esta liga que más que una liga parece un clan ha tenido que acoger al ganador de la última grande del año pasado.

También está la Vuelta a España que ve que el cilicio en la pierna que implica ganarla no es óbice para dejar al ciclista fuera del mercado así haciendo “chas” con los dedos y si te he visto no me acuerdo. Lo que estaba ocurriendo pasaba ya de castaño oscuro y no era más que una daga a la credibilidad de la carrera. Que su ganador fuera puesto en cuestión hasta el punto de que nadie lo quisiera no hablaba nada bien de la carrera y su veredicto.

No olvidemos a los propios mentores de Lampre y diría incluso más, no quitemos la vista en la influencia que haya podido alcanzar Merida Bikes, una firma discreta, en un segundo escalón pero que me consta está muy bien gestionada y esto no es más que un pelotazo a su favor. En la cada vez más alumbrada influencia que tienen los fabricantes de bicicletas, Merida ha dado un golpe sobre la mesa, eso sí sin patrocinar ni correr con lo gordo de la operación. Esto queda para Lampre y esa familia enamorada del ciclismo.

Y por último tenemos a Rui Costa que se ve acompañado en la capitanía del barco sin que le surjan sombras en su obsesión llamada Tour de Francia, esa carrera que no ve a un portugués rayar altísimo desde el furibundo Agostinho.

Al final ya lo ven, Horner ya tiene maillot y todos contentos. Samuel Sánchez sigue a la espera. Esperemos que el ciclismo no le dé portazo.

 

INFO ¿Qué es Ziklo? Ziklo es un grupo especializado en la comunicación, imagen, publicidad, gestión y producción de eventos deportivos. Llevamos más de 20 años en el mundo editorial, de la imagen, publicidad y organización de viajes y eventos. Nuestro equipo cuenta con fotógrafos, redactores, diseñadores…Tenemos gran experiencia en la organización y difusión de eventos de ciclismo, tanto marchas cicloturistas, como carreras y viajes.

Imagen tomada de www.h3publications.com

La conquista del gremio de la bicicleta

BMC Racing Team, Cannondale, Team Giant Shimano y Trek Factory Racing, más la aportación de Merida al nombre de Lampre, son la parte notoria de una realidad que a muchos llama la atención. El gremio de la bicicleta se ha lanzado a esponsorizar las grandes estructuras del ciclismo, en una acción tan simultánea desde tantas enseñas que si bien no es nueva, sí destaca por la cantidad de marcas de bicicletas que se han decantado por entrar directamente en el escaparate ciclista.

El primer ejemplo de esta nueva fiebre patrocinadora por parte de las mejores marcas llegó hace exactamente con Carlos Sastre y el Cervelo. Aunque enseñas “bicicleteras” ya habían lucido en los maillots como principal sponsor, el equipo que surgió al calor del ganador del Tour de 2008 se tornó la primera experiencia de algo que ahora mismo es tangible. Aquella situación no fue sencilla y no tuvo final feliz. Sastre acabó quemado y la marca canadiense se declaró incapaz de sacar adelante los números del equipo insertándose en el seno del que hoy es Garmin.

Sin embargo de todo aquello algo quedó y ahora el World Tour tiene un actor en las bicicletas que antes el ciclismo de elite no tenía. La situación dio origen a un post de nuestro compañero Luis Román que afirma, no sin preocupación, que las inversiones de marcas de bicicletas son excesivas y no hablan bien de la imagen del ciclismo. Aunque creo que mucho de eso hay, también nos gustaría desvelar un aspecto positivo y no es otro que la propia fortaleza del sector.

Si Cervélo tiró la toalla por la inviabilidad del proyecto, ahora vemos que muchas marcas emprenden al mismo tiempo. Entendemos que lo hacen con bases sólidas, si bien sus circunstancias son variopintas pues en el caso del BMC, todo es capricho de un millonario, y en el de Merida no hay otra motivación que acompañar, y nunca liderar, el proyecto.

No obstante el grado de implicación es interesante sobre la salud del gremio y también sobre el compromiso que muestra con “su” deporte. A ello, por eso, nos gustaría que se sumaran otros escenarios, por ejemplo el de ver a estas marcas hacer lobby para que la bicicleta tenga su cuota en la sociedad, pues en la democratización total y absoluta de este medio también va su supervivencia. Por otro lado, estos patrocinios conllevan una mejor divulgación de marcas que compiten en un mercado confuso de ofertas y prestaciones donde muchos intermediarios y grandes centros de distribución también meten baza.

En esta “carrera” el ciclismo sólo puede salir beneficiado por la evolución tecnológica a la que las marcas han de confiar si quieren seguir en el circo. Sabido es por ejemplo el nivel de exigencia del Team Sky para con Pinarello, o la excelencia que alcanza Specialized sirviendo a Omega y Saxo al mismo tiempo. Si hasta la posibilidad del fichaje de Chris Horner por el Caja Rural tenía a Vivelo Bikes como garante financiero de una operación que quedó en “stand by”. Ahí vemos el renovado poder de estas empresas.

Con todo, si algo queda dañado es el poder de gestión y sobretodo de convicción del ciclismo que ve como sus propios proveedores salvan los presupuestos de sus equipos. No creo que resulte complicado vender las bondades de un equipo que corra el Tour, un evento que para muchos es el más importante mediáticamente de cuantos se celebran en deporte mundial. Si con estos mimbres no se puede hacer un cesto de calidad, algo falla.

Y por último qué quieren que les diga, pero prefiero estos patrocinios, más endogámicos si se quiere, que no esa burbuja de inversión de dinero público por parte de regiones y comunidades como en España. Hace ocho años este país tuvo equipos de Murcia, Valencia, Illes Balears, Galicia, Andalucía, Fuerteventura,… ver el plantel de equipos en España era como memorizar el estado de las autonomías. Luego vino la crisis y se fue todo al garete.

No obstante, y a pesar de esto último, no cabe duda de que al ciclismo le conviene parar, respirar, tomar resuello y volver a picar esas puertas que un día sí se abrieron.

5 x 13. Rui Costa siempre supo lo que quiso

No es sencillo ponerse en la piel de un director de equipo ciclista. Su oficio siempre en cuestión. Debe reportar ante muchos actores: el patrón, como se le decía antaño, hoy directores de marketing y evaluadores de retorno, los deseos de los corredores, los anhelos de la afición, los suyos propios,… en ese batiburrillo de exigencias encontrar el perfecto encaje es difícil y casi imposible cuando en tu corral se juntan, dos, tres o cuatro gallos a picotear de objetivos que muchas veces se solapan.

Pongamos que hablamos de Movistar y que nos situamos en el Tour de Francia. El lienzo plasma lo siguiente: un equipo, el mejor de la carrera sin duda, que maneja tres gallos de diferente sino. Por un lado Alejandro Valverde, grandísimo ciclista que llama con insistencia a las puertas de algo grande en el Tour desde 2005 sin que la suerte, las circunstancias o sus propias capacidades le acompañen. Tenemos a Nairo Quintana, el colombiano menudo y discreto que en la carretera muestra límites difusos. Y por último Rui Costa, una “navaja suiza” que opta a amasar etapas sin perder de vista la general.

La carrera se lanza y pasa por diferentes trances que sitúan al equipo azul en disposición de ganar la general por escuadras. Y ahí todo se complica, y de qué manera. Una tarde de viernes unos abanicos pillan, una vez más, por enésima vez, a tu gran líder en un renuncio. Alejandro Valverde sufre una avería, muy mal resuelta por cierto, en el peor momento y el tren no para. Y en la baraja de nombres que deben esperarle dices que Rui Costa, delante en la general y una baza con potencial, “para atrás”. Claro la tienes liada. Más cuando días después sigues pidiendo sacrificios en nombre de la general por equipos.

Todo esto, narrado así de forma poco ortodoxa, es el vivo ejemplo de lo que implica gestionar mucho talento en un equipo y las consecuencias que comporta. Sabedor de que en el equipo azul había tocado techo, Rui Costa emprendió un camino de ida al Lampre donde sabe que al menos en su calendario básico, en aquellas carreras que sabe le convienen, no tendrá que compartir galones ni servidumbres con nadie.

Aunque en apariencia el paso de Movistar a Lampre pueda parecer un paso atrás en lo deportivo, conviene saber que el equipo fucsia es una escuadra que recoge, casi en exclusiva, los años gloriosos de un pelotón italiano que en el World Tour es casi testimonial y los junta con la estabilidad que aporta una marca como Merida, uno de los grandes fabricantes mundiales aunque su enseña no se cante tanto como otras.

Con Rui Costa las lecturas que emergen no siempre han sido justas. Se le tacha de individualista, que lo es, de no trabajar para otros compañeros, cosa que yo pocas veces he visto. En ambos casos, como digo, es cierto, pero no es una realidad que el corredor haya escondido o negado, siempre se ha postulado como aspirante a algo más, el ejemplo de su cabreo en el Tour cuando le hicieron esperar a Valverde fue tangible de esta mentalidad. Le descolgaron y encima ni siquiera se evitó el desastre, porque éste ya estaba consumado. Al menos dos etapas paliaron su decepción.

Luego estuvo el Mundial donde la consigna fue contra su mezquina forma de correr como si en su triunfo no tuvieran nada que ver los defectos del resto de contendientes. Errores plausibles como el no marcaje de Valverde y decisivos, como la obcecación de Nibali en gastar todos sus cartuchos persiguiendo y persiguiendo sin medir el desgaste. Rui Costa fue campeón del mundo porque esa tarde, ese día, en esa maravillosa Florencia fue el mejor y el más listo. Punto y final.

Ahora, mientras cincela las medidas de su nuevo maillot de campeón del mundo el Lampre –donde ya lo vistieron Ballan, Astarloa y Camenzind sin excesiva suerte- cree estar en disposición de hacer algo interesante en el Tour. Veremos, aunque mucho me temo que éste no va a insistir como otros, lo prueba, trabajará, y si el resultado no sale, a otra cosa porque Rui siempre supo lo que quiso.

#13×13 es el relato de perfiles, paisajes y momentos que describen el año que se nos escapa.

Foto tomada de www.foromtb.com

Las vainas inoxidables del Lampre

Los días que la luz del Euskaltel se apagaba, en una cabecera vasca, no recuerdo cuál, hablaban de lo inoxidable del patrocinio de Lampre, una empresa metida en el trabajo del metal que está involucrada en el ciclismo hasta tal punto que hablamos de unos de los patrocinadores de mayor peso histórico en la actualidad. Lampre se sitúa sin duda en ese estatus de histórico y quizá sólo superado por la firma belga del Lotto.

Lampre entró en el ciclismo con cierto posicionamiento en 1991. El entonces equipo Colnago de Pietro Algeri lucía las siglas de esta empresa en un proyecto que encumbró los primeros años profesionales de ciclistas interesantes como Jan Svorada, Davide Bramati y Gianluca Bortolami. El hombre importante en ese momento fue un polaco, Lech Piasecki, corredor de segundo orden con buen palmarés sobretodo en Italia.

Pero poco duró la aventura compartida pues al año, en 1992, Lampre ya era primer sponsor y por tanto patrocinador principal de una estructura ciclista. El llamativo maillot que combina el azul, fucsia, rosa, y otros colores de similar matiz ya estaba en medio de un pelotón que por aquel entonces poblaban marcas tan legendarias como el Ariostea, Del Tongo, Banesto u ONCE. Sólo mentarlas implica saber del poso histórico que maneja Lampre.

En 1993 el equipo contempla una de las mejores campañas que un ciclista ha rubricado en los tiempos modernos del excampeón del mundo Maurizio Fondriest que se pega un hartón de ganar con el nombre de Lampre en el pecho. Desde San Remo a la Volta a Catalunya, cuando ésta se celebraba en septiembre, pasando por un sobresaliente Giro de Italia, Fondriest fue, números en mano, el mejor ciclista de un año en el que Lampre sacaba adelante el que posiblemente fue su mejor corredor históricamente hablando: Pavel Tonkov.

Aquel ruso histriónico, serio pero de pedalada trabada, redonda y elegante le dio a esta casa gestionada por auténticos locos del ciclismo el Giro de Italia de 1996 como botín más preciado en una dura pugna con un Abraham Olano, entre otros, enjutado en el maillot de arco iris. También venido de más allá del telón de acero, Djamolidine Abdoujaparov aportaría buenos éxitos.

Panaria y Polti fueron compañeros de viaje, por esos controvertidos años. Compañeros que luego acabarían por volar solos. Luego vendría Daikin en el ciclo en el que Oskar Camenzind fue campeón del mundo, casi nada. Entrados en el siglo XXI un español aterrizó para traer pocas pero buenas victorias: Juanma Gárate. Lampre llegó a subir al podio del Tour, en 2002, con un ciclista que ofrecía muchísimas dudas como fue Raimundas Rumsas. Luego tuvieron otro que corrió como emblema de las ganas y el coraje: el belga Ludo Dierckxsens.

La italianización de Lampre pasó por varios nombres que vistieron esta elástica. Francesco Casagrande, uno de ellos, Gilberto Simoni, otro. El doble ganador del Giro se despidió del ciclismo en la arena veronesa con los colores de la histórica marca. Y ya que hablamos de Verona, hacerlo del príncipe de la zona, el ciclista que posiblemente más íntimamente se ha insertado en este equipo que vio como el paso de muchas de sus estrellas fue efímero, hablamos de Damiano Cunego, el pequeño veronés que ganó un Giro a muy tierna edad, no ha alcanzado el nivel que se le presumía pero sí al menos ha dado muy buenos momentos al equipo que le ha sido más fiel.

Con Cunego guardándole las espaldas, Alessandro Ballan se hizo campeón del mundo en Varese el día que ambos fueron oro y plata para goce de la hinchada. En 2011 la descalificación de Alberto Contador le dio al equipo otro Giro, éste de la mano de Michele Scarponi, segundo en la carretera pero aupado al primer lugar un tiempo después en una de esas victorias que si bien lucen en el palmarés no gustan como si las ganaras de primera mano.

Por que en una travesía tan larga los compañeros de maillot son cambiantes. Si del Lampre surgió el Panaria y el Polti, con Lampre también entró en ciclismo el Vini Farnese, hace tres años y con el anotador por antonomasia a su cobijo, el velocista Alessandro Petacchi más el talentoso Filippo Pozzato, acompañados de quien hace tiempo se señala como hombre importante en la estructura que en esta Vuelta dirige Matxin, es decir Diego Ulissi. Nacido los días que Lemond, Fignon y Perico luchaban por el Tour, el toscano es el último eslabón de una familia a la que deseamos otras dos décadas en el pelotón.

Sobre Filippo Pozzato

La carrera de Pippo Pozzato es asimétrica. Mucho al principio y muy poco, al menos muy por debajo de lo esperado, al final. Ahora en el Lampre busca rematar esa eterna candidatura a las clásicas del norte. Su perfil apolíneo y tremendamente aliñado sobre una máquina llamada bicicleta hace de este Adonis del ciclismo un ideal candidato a esas tremendas carreras que se rompen y deciden sobre adoquín.

Pero de la práctica al hecho hay un tramo largo, largo, largo. Pozzato acumula muchas desilusiones entre Flandes y Roubaix. Recuerdo un año, en 2009, que lo tuvo en la mano, que se le vio más sobrado que nunca, con un surcar sobre los pedruscos como Moisés abrió los mares. En Roubaix una curva mal trazada por Husovd le llevó al suelo cortándole de Boonen. Una semana antes Dvolder le secó en su marcaje al gigantón belga. Revivió a aquella temporada de dulce rodar y escaso premio hace un año, siendo el más fuerte en Flandes. Pero Boonen, siempre Boonen, se le cruzó.

El signo de triunfo, desaforado en la celebración, esta tarde al umbráculo del fascista edificio que corona la Plaza Venecia de Roma, el de Víctor Manuel, demostró que éste es un ciclista con unas terribles ganas de matar ese mal fario. Pippo quiere, necesita ganar. Pero en la lontananza  se ve retos mayúsculos con rivales que le han propinado dolorosas derrotas. Veamos si esa ansiedad del italiano rompe contra las aspiraciones de Cancellara, el propio Boonen y los outsiders que aspiren a triunfar en la primavera. Outsiders entre los que espero estén Sylvain Chavanel y Geraint Thomas.

La de Pippo ha sido la anécdota de una carrera que necesita rodaje, y mucho: la Roma Maxima. Cierto es que en los aledaños de Roma costará encontrar atractivos que lancen a perpetuidad la carrera, pero no lo es menos que esta primera edición del renovado Giro del Lazio no se resolvió de forma muy diferente a cómo se haría una etapa en línea de una gran vuelta y eso, mal que les pese a los mentores de esta excelente idea, y mejor marca, se tiene que mirar.

No obstante, valga el aplauso para que por fin fuera del País Vasco, podamos disfrutar de una retransmisión del paquete de carreras italianas. En Esport 3, Arcadi Alibés tiró de tablas pasadas, cuando retransmitía Giro, País Vasco y Bicicleta Vasca, y se atrevió con el serial de carreras de RCS que el canal temático de deportes de la catalana ofrecerá en próximas fechas. Congratula ver que no todo es Barça, Pep y Xavi Hernández. Esperemos Arcadi luzca el músculo de las maratones que tantas corre y tanto menciona en sus retransmisiones.