Sólo nos faltaba Michael Rasmussen

El colorido puzle de pintorescos personajes que ha tomado la palabra desde que saltara la bomba de Lance Armstrong sigue completándose con inopinado ritmo. Aquí se expresa todo el mundo, con más o menos acierto, y arrojando más o menos dudas sobre el proceso que parece destinado crucificar de por vida el mito Armstrong.

La última apreciación la recoge este artículo en la versión digital de El Mundo y viene firmada por Michael Rasmussen, casi tête à tête con el doctor Ferrari. Ha querido el azar que estas declaraciones lleguen en un momento en que un servidor filtrea con las primeras páginas de “El chivo expiatorio”, un libro denso en pruebas donde el autor Verner Moller desmonta la conspiración que el danés dice haber sufrido en aquella edición de 2007. Es intrigantemente interesante el prólogo, allí hasta donde han llegado mis lecturas.

Moller no esconde antipatía por Alberto Contador, pues celebró un Tour que debió ser para Rasmussen, e incluso esboza una sonrisa cuando el fantasma de ese Tour 07 se cebó en el madrileño en forma de himno danés en los Campos Elíseos, tres años después y poco antes de ser acusado de positivo por clembuterol. Quizá lo más revelador de esas primeras páginas fue cuando el autor, durante el Mundial de Australia, se acercó a un apesadumbrado Mc Quaid en una cafetería y éste le confesó que por tan ridícula cantidad lo mejor habría sido cubrir un tupido veo. Con esta arbitrariedad, está todo dicho.

Pero volviendo a las palabras de Rasmussen, éstas no dejan de ser provocadoras. Y es que cada vez que un danés vestido con el maillot jaune alza los brazos en los Pirineos se lía. Once años antes de tocar la gloria, saborearla y ser desposeído de ella en el Aubisque, Bjarne Rijs apabullaba a la concurrencia en Hautacam. A pesar de ser un dopado confeso, Rijs sigue vigente en el palmarés del Tour, y Rasmussen define aquella actuación de “colosal”. Luego también tiene recuerdo para Lance Armstrong apuntillando lo siguiente: “Para mí, las prestaciones de Armstrong no serán menos fascinantes aunque se demuestre que corría dopado”.

Atención, por que cualquier paseo por cualquiera de las webs de diarios, prensa física e incluso informativos televisivos, ofrece lo que es ahora mismo el ciclismo: un muñeco roto en manos de gestores de información que no escatimarán morbo si en ello les va cuatro chavos publicitarios. ¿Recogieron acaso estos medios  los quejidos del danés cuando poco menos que era la rencarnación de Bin Laden?

Se abrió la caja de Pandora y ahora quien la cierre, debiera se la UCI si no estuviera tan desacreditada, puede salir hasta escamado.

Foto tomada de http://feeddoo.com

¿Sólo médicos forman la rama española del caso Armstrong?

Abundante y cuantiosa información corre estos días por las ediciones digitales de nuestra querida y alcanforada prensa. Habrá tiempo para analizar reacciones con perspectiva. Incluso ya se aventuran a decir que Lance Armstrong será borrado del palmarés del Tour, cuando su director ha hablado en condicional. “Si la UCI sanciona nosotros cargamos”.

Despieces personales dedicados a cada uno de los damnificados por el bombazo sobre la testa de Lance Armstrong son otra de la línea argumental abierta. US Postal, que presumía de ser una torre de Babel, movía ramificaciones por doquier. Ahora que todo salta por los aires oímos testimonios de estadounidenses hundidos en el fango, de Mathew White desposeído del título de director del Orica y Johan Bruyneel expulsado del Radio Shack.

Pero ¿este retrato es fidedigno?. En parte, pues a ello también se suman confesiones, recibos, conversaciones y otros retales de una mafia hecha equipo, a la luz de lo que se vierte en la acusación. Incluso se carga sobre tres personajes, dos médicos y un “palomo”, los tres españoles.

Entonces ¿la trama hispana en este embrollo arranca y finaliza con ellos?. Yo diría que no. Se omite, quiero pensar de forma involuntaria, la convivencia de varios ciclistas españoles en todo este lodazal. De Asturias nadie respira de Chechu Rubiera -se le atribuye un pago al Dr. Ferrari y poco más- y Benjamín Noval, desde Jaén no oímos comentarios del “Triqui” Beltrán, ni tampoco de Salamanca escuchamos alusiones a Roberto Heras.

Huelga decir que la misma prensa que en casos más enrevesados han cargado con ariete flamígero sobre la numantina resistencia de algunos ciclistas, que por cosas mucho menos evidentes fueron machados, ahora corre un tupido velo sobre la fiel y leal guardia pretoriana española que Lance Armstrong tuvo en su reinado. Obviar a estas alturas la importancia de Rubiera en la labor para el tejano es de suma miopía, cuando no de mala intención. Ídem de los otros tres, principalmente de Heras en 2002 y Beltrán en 2003.

Concluyo por eso que esto no es nada contra con los cuatro ciclistas que han estado al servicio del americano. Pero la evidencia, de ser tan abrumadora cuando se trata de hundir a Armstrong, pasa a escurridiza cuando implica a ciclistas españoles. Si Andreu, Hamilton, Landis, Hincapie & cia están hasta el cuello como parece, es complicado creer que Rubiera, Heras, Beltrán y Noval no lo estén ¿No creen?.

Foto tomada de http://www.cronometroenmarcha.com

Se va Johan Bruyneel pero quedan otros tantos

Con un escueto comunicado Leopard SA despacha a Johan Bruyneel. Tres párrafos de copia y pega para el ideólogo de la primera matriz del equipo, la que nació con Radio Shack con la escisión del grupo de Astana. Nos parece escasa aportación y fría despedida, a no ser que, todo este teatrillo sea más simbólico que otra cosa y lo que más deseaban los mentores de la escuadra era quitarse de encima un cadáver llamado Johan Bruyneel. Hasta Fabian Cancellara dijo poco antes que le daba cosa trabajar con tal personaje.

Johan Bruyneel fue un buen ciclista durante una época de donde sólo sale mierda. Ganó, si no me equivoco, una de las etapas más rápidas de la historia del Tour de Francia. Luego se cruzó en el camino de Lance Armstrong, o éste en el del belga, para montar lo que la USADA denomina la creación del “más sofisticado sistema de dopaje”. Dicho así suena a ciencia ficción. A mí que un deporte de andar por casa en muchas cosas monte el sistema más sofisticado de algo me parece ridículo.

Pero aquello de ciencia ficción tuvo poco. Al parecer todo tenía un aire tétrico, así como de cuarto oscuro y lámpara enfocándote el semblante para que fueras los suficientemente “agresivo” a la hora de chutarte. Admito que conozco poco a Bruyneel, pude entrevistarle alguna vez. Respondía con desgana, como obligado, no recuerdo haber llevado una pistola en la mano. Se creía algo así como intocable.

Pero torres más altas han caído. La temporada presente es el “annus horribilis” del técnico belga. Una culminación a una trayectoria que muchos consideraban inigualable con nueve victorias en el Tour de Francia. Siete con Armstrong y dos mediante Contador. Siempre he pensado si a éste último le habría pitado la máquina de clembuterol de haber seguido con el técnico belga.

Bruyneel fue, como dije ciclista, en los que ahora dan por llamar “años de plomo”. Pero no se engañen, él habrá hecho lo suyo, pero otros que le han bailado siguen vigentes, ahí postrados. El otro día charlando con un buen conocedor de todo esto, nos impresionábamos con la cantidad de exciclistas que pululan por el pelotón. Algunos sin oficio ni beneficio.

De la camarilla de Bruyneel ahí está Jonathan Vaughters, profeta de limpieza que ha tardado una eternidad en cantar. Ahora Viatcheslav Ekimov se mete a dirigir el Katusha, un premio muy soviético a todo lo que seguro sabe. Paolo Savoldelli es comentarista en la televisión italiana, Jose Azevedo rueda al volante del equipo Radio Shack,… y Yaroslav Popovich, aún en activo. ¿Sobre estos, y otros muchos, nadie repara?

La peligrosa estrategia del ciclismo para diluir el fantasma del dopaje

Las declaraciones de George Hincapie ante la gente de la USADA, la agencia estadounidense metida a luchar contra el dopaje, desvelan una tácita estrategia que desde diferentes puntos del ciclismo anglosajón se está estableciendo fija.

Ahora para decir que el ciclismo está más limpio que nunca se justifica que estaba hecho unos zorros hasta hace siete años. A Hincapie “no le dopan” desde 2006, a la luz de sus declaraciones. Curioso. Lo mismo que el listado de corredores norteamericanos incluidos en el raid de la USADA. Una relación sin muchas sorpresas pero con significativas trampas como la de los adalides Jonathan Vaughters y Christian Vandevelde.

No sabe duda que tirar la piedra en esta vida es peligroso. Ésta puede volver sobre tu cabeza. El comunicado de Slipstream, en  lo que supongo una maniobra que contentará a sus mecenas, de quienes nunca se dice nada y digo yo que tontos no son, recuerda el pasado turbio de alguno de sus integrantes y se escuda en él para decir que “nunca más”. Creo que aunque como argumento sentimental pueda valer, las cosas no son tan sencillas, pues con el pasado todos conviven y en esta vida, los que ahora hablan de perdonar y mirar adelante, fueron los primeros en sembrar dudas sobre otros, que por cierto nunca admitieron tener nada que ver.

“Esperamos que los aficionados y patrocinadores de todo el mundo puedan entender que a pesar de los errores que cometieron en su pasado, son una parte fundamental del futuro”. Para ser gringos adoptan un discurso muy católico: “Dios los juzgará”.

Esta semana llamó mi atención el tono religioso que tomaron sendos escritos sobre dopaje en ciclismo. Carlos Arribas y Ezequiel Mosquera firmaron ambos. Hablaban de moral calvinista el primero y de obispos medievales el gallego. Sinceramente no creo que sea tan complicado. El hombre, por muchos matices que se le introduzcan es uno y comporta muy similarmente por mucho que difieran su alimento intelectual y ubicación en el mundo. En una cosa estoy de acuerdo con Mosquera: “La ley de la trampa y el fraude no es una cuestión de cultura, está instalada en el ser humano como algo que viene de serie”. Quizá desde esa óptica, tan humana, hallaríamos la salida a este laberinto tan enrevesado llamado dopaje y nos evitaríamos tantos bochornos.

Imagen tomada de http://www.btt.com.ar

En Francia ya han sentenciado a Lance Armstrong

Que Francia como país, y sus resortes, sentencien a favor o en contra un campeón ciclista no es cuestión baladí. Cuna de muchos de los mejores ciclistas y del Tour de Francia, entre otras pruebas de renombre, nuestro vecino del norte tiene cierto poder en este entramado. Su papel no es teatral, su rol no es papel mojado.

Señalado

La voz del Tour se llama L´ Equipe y su arma específica para la familia ciclista es Vélo Magazine, una cabecera heredera de Le Miroir des Sports Cyclisme Magazine, que anda de celebración con un número totalmente amarillo indicando sus 500 mensualidades en los quioscos de Francia y media Europa.

La editorial de tan especial edición se la dedican a Lance Armstrong. Bajo el titular “Secrets et mesonges” (Secretos y mentiras) atacan al mejor ciclista del Tour de forma directa, indisimulada y a la sien. Basan su argumento en dos líneas: la primera su no elección, es decir que entre defenderse o admitir la culpabilidad, Armstrong realiza una huida hacia delante sin escoger las dos cartas que tiene sobre la mesa. La otra reposa en la información del diario padre, L´ Equipe, donde se aseguró en 2005, manda cojones que desde entonces no se haya abundado, que el americano se dopó con EPO durante todas las ediciones que ganó. Pusieron sobre la mesa las virtudes de un nuevo método de detección pero el tema siete años después no parece haber madurado.

Alineados con la Usada, los mentores del Tour de Francia parecen dispuestos a incluir más borrones en el palmarés de su grande tras los tachones que dieron las ediciones de 2006 y 2010 a Oscar Pereiro y Andy Schleck. Curiosa forma de cuidar el negocio. No obstante trasciende, creo, a un nuevo capítulo entre ASO y UCI. Si los segundos muestran cualquier gesto, los otros lo deshacen, y viceversa. Desde el Tour por ejemplo no se aporreó la imagen de Alberto Contador mientras la UCI fue hasta las últimas para crujirle. En el caso Armstrong se nota un tono inverso. Disfruten de nuestro ciclismo.

Sobre Lance Armstrong, Sergio Sauca y las justicias deportivas

Dirá Alberto Contador “¿por qué a mí?, ¿por qué siempre Lance?”. Hace cuatro años en la Vuelta convivió con la noticia del regreso del astro norteamericano. De nuevo en la carrera hispana, le toca lidiar preguntas sobre la posibilidad, sí posibilidad, de que le quiten los siete Tours al tejano. Es lo que hay, el filo de la navaja, por donde camina no sin peligro de cortarse nuestro querido ciclismo.

Hoy recibí la petición de José Manuel Olivan de opinar sobre el caso Armstrong en Radio Marca. Él mismo se refirió a lo que comentamos aquí hace un par de meses, más o menos, cuando el proceso entró en su fase caliente. Poco más que añadir a lo suscrito. Lo que desde Estados Unidos proponen hacer es una locura que puede desmadejar la historia del ciclismo cual hilado. ¿No hubo elementos suficientes antes?. En caso de que no, entiendo que los delitos prescriben, que se pasa página, que a Escartín, Evans, Acevedo y otros no creo que a estas alturas quieran que se les dé un Tour de hace más de diez años. Y digo estos nombres porque los que por legítimo corrimiento de puestos deberían acceder a la primera plaza calzan sanciones y sospechas corroboradas.

Lo dantesco una vez más fue la manera de contar las cosas. Sergio Sauca, apolillado rostro de la sección de deportes de TVE, que recibió monumentales mocos vía twitter por la manera de narrar el suceso a primera hora de la mañana, es un ejemplo. Esto es un tema deportivo y no trasciende. Nos dolerá, que nos duele, pero no deja de ser un afectado en tercera persona y el ciclismo seguirá, porque siempre ha seguido. Pero viendo la calidad del sujeto que informa y de quienes les rodean temblamos. Sí, temblamos. El desconocimiento que luce nuestra maquinaria mediática aterroriza. No quiero comentar las bobadas supinas que he oído por ejemplo sobre economía. Luego se preguntan, e incluso despotrican algunos, de por qué blogs como el que suscribo crecen. Es que los canales tradicionales no funcionan. Miren lo que comentan los amigos de Cobbles & Hills. Éste es el fiel retrato.

A Sauca le cayeron al menos dos que yo viera. Son testimoniales, pero reflejan la ignorancia de lo que se habla:

 

@samu_vr le soltó

@SergioSauca NO HA SIDO DESPOSEÍDO, IMBÉCIL, INFORMATE QUE ERES LA CARA VISIBLE DE LOS DEPORTES DE RTVE SUBNORMAL.

 

Y @JavierCepedano le completó

@SergioSauca Eres una vergüenza para el periodismo. Infórmate mejor, que no cuesta tanto. No ha sido desposeído de nada por ahora.

 

Todo por este tweet

 

Lance #Armstrong parece q será desposeido de sus 7 Tours. Se derrumba una hª mágica del deporte tras el cancer. ¿Y como queda el ciclismo?

 

Quienes tienen que estar flipando de veras son los responsables de conducir la Operación Puerto, entre otras muchas, en España ante cómo se las gastan su amigos americanos. Sí, estos errarán en las formas y tiempos, pero qué quieren que les diga, van con todo hasta el final y si se deben cargar a uno de sus símbolos, garante de una marca única a nivel mundial, lo hacen. Igualito que en España.

 

Si queréis escuchar el audio del programa de Radio Marca. El tema de Lance Armstrong se analiza al final del tramo de programa de las 19 horas.