La justicia del ciclocross

Nunca he estado en un ciclocross en Bélgica, y es una de esas cosas que uno que dice amar este deporte debe hacer una vez en la vida. Como ir a Arenberg, pisar Alpe d´ Huez, disfrutar de la velada de pista en Londres o perderse en Lieja en la previa de la Doyenne. Son esas cosas que sobrepasan a los gustos, que no tienen que ver con que el ciclismo te atraiga o no, son esas cosas que son un espectáculo tan humano, tan real, que te atraen por defecto.

Zolder fue una fiesta casi completa para los anfitriones. Lo han ganado casi todo, han copado podios y en su particular duelo con los «orange» han salido victoriosos. Obviamente, con tanta, con tantísima gente hay de todo, grandes manifestaciones de pasión e incondicionalidad, por otro lado hay actos deleznables, de auténticos forofos de la peor calaña, como quienes chillaron, increparon y arrojaron cerveza a Lars Van der Haar cuando le disputaba el mundial a Wout Van Aert.

Pero como Gerardo nos recordó ayer, Van Aert tiene sangre de emperador, es de Herentals, como Rik Van Looy y eso en esas tierras es decir demasiado. No había pronóstico que no lo situara en segundo escalafón para ganar, ante la gran prestación de Van der Poel en enero. Van Aert es joven pero tiene la dimensión de los grandes, de un corredor que no se rinde, que no quiere favores, que deja su categoria natural, la sub 23, por batirse en la absoluta. Su premio es merecido.

Y lo es también porque cuadra el círculo, siempre con el debate de qué cuenta más, una temporada regular, abnegada y entregada a la modalidad o una victoria puntual en el mundial. Pues Van Aert lo tiene todo, lo primero y lo segundo. Diecisiete victorias. Ha ganado todo, no ha dejado nada y desde octubre lo viene haciendo, incluso con su edad demuestra madurez para reahacerse de los malos tragos que el deporte te propina. Excelente.

Pero el día cumbre de los mundiales nos dejó otros momentos, la fragancia eterna de Sven Nys, que por mucho que los De Vlaeminck mareen, es una leyenda entre nosotros y no sabemos si el mejor de la historia, y sobretodo la excelente carrera sub 23 y la mil veces repetida historia del ciclista que celebra la victoria la penúltima vuelta. Esta vez lo hizo el checo Toupalik, celebraba y celebraba mientras los belgas que llevaba detrás seguían a full. Les cogió y les disputó el triunfo hasta el final, pero su tirito ya lo había dado. Ganó el favorito de nuestro amigo Jon, Iserbyt. Jon por cierto incluyó al checo, aunque al final no saliera por error de quien esto escribe. Sorry amigo.

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Y no podía acabar sin hablar de Felipe Orts quien se vació diciendo que quería el top ten y le salió un sexto, incluso con alguna pirueta -mirad la foto- en el resbaladizo firme. Con Orts me vale la misma lectura que con Van Aert, tiene lo que se merece porque apuesta a esta bellísima modalidad contra pronóstico en un país que no sabe de la belleza de la misma. Para muchos el ciclocross existe por la belga que corrió con un motorcillo, son los mismos que ven en un lapo de Cristiano una portada. Esperemos que esto, volviendo con Felipe, no sea un espejismo, como lo de Ivan Feijoo en juveniles, que ahora sí estemos ante el verdadero cambio del ciclocross en este bendito país.

Imagen tomada del Facebook de Pep González y UCI

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Mundial de ciclocross, la contracrónica

El reciente Campeonato del Mundo de ciclocross tenía como marco, esta vez, la confluencia del conocido Autódromo de Heusden-Zolder, ubicado en la provincia de Limburgo, al sur de la nación belga en donde se deja entrever una configuración más bien montañosa, acompañada por una de vegetación un tanto densa y a la vez atractiva.

Los organismos oficiales del país han hecho todo lo posible por rendir un justo homenaje a sus ciclistas, a estos ciclistas belgas que tradicionalmente vienen dominando la dura y agotadora especialidad de ciclocross, una modalidad que de años vienen imponiéndose con claridad meridiana. Basta señalar que hasta la fecha, Bélgica ha logrado vestir en veintisiete ocasiones la camiseta irisada de campeón mundial en el campo profesional, que hoy nos ocupa; siguiéndole a la zaga y con evidente desventaja, Francia, acreedora con diez títulos.

Bélgica no pierde el cetro dominador

Cabe consignar que nuestro país vecino, en sus inicios a partir del año 1950, protagonizó un período dorado que se prolongó durante ocho largas temporadas. Esta vez, concretando la cuestión, el encuentro que se desarrolló en un circuito tortuoso, enfangado y resbaladizo por la lluvia intermitente, que impregnó aquellas tierras antes de comenzar la competición, se caracterizó, tal como se esperaba, por la autoridad manifiesta impuesta por los representantes de Bélgica y de Holanda, dueños de la situación a lo largo de las siete vueltas a cubrir que exigía este título mundial en juego.

Wout Van Aert, que ya era favorito antes de salir y que hacía pocas semanas se había adjudicado la Copa del Mundo, una liga que se celebra a los puntos, ha hecho gala de su alto sentido táctico y de sus desenvueltas facultades en esta especialidad del ciclocross que se las trae. Tomó la iniciativa en varias fases de la carrera como dando a entender que tenía plena confianza y autoridad para hacerlo. En esta ocasión, no se le escapó de sus manos la camiseta irisada que el pasado año, bien lo recordamos, perdió en última instancia bajo la astucia desplegada por Mathieu Van del Poel, el perdedor de la presente edición, que, según las encuestas, parecía que tenía todos los números a su favor.

Cabe decir a la hora de balancear resultados que este campeonato se ha caracterizado por el rotundo dominio impuesto por los corredores de Bélgica, que coparon cinco puestos entre los ocho primeros clasificados. Los tres restantes pertenecían al grupo holandés, su antagonista más directo. Ninguna otra nacionalidad se sintió con ánimos para interponerse. Laars Van der Haar, nacido en el país de los tulipanes, debió contentarse con ser el subcampeón, mientras que a continuación puntuaron los belgas Kevin Pauwels (3º) y Sven Nys (4º), y el desilusionado holandés Mathieu Van der Poel (5º), un atleta del pedal que llama a la atención por ser nieto del conocido Raymond Poulidor, al que hemos dedicado hace pocos días un eco de recuerdo y elogio en las páginas de “El Cuaderno de Joan Seguidor”.

Y los españoles estuvieron allí

Noticias no muy halagadoras en torno a los dos ciclistas profesionales españoles que nos han representado en esta exigente contienda. El primero de ellos, que pudo resistir a la tempestad, y lo exponemos de manera un tanto gráfica, fue el alavés y veterano Javier Ruíz de Larrinaga (36 años), que ocupó la vigésimo séptima posición. Mientras que su compatriota Ismael Esteban, oriundo de la provincia de Cantabria, lo hacía en el lugar 32º. En la línea de salida concurrieron un total de senta y nueve corredores, que aspiraban al título, una quimera lejana para la mayoría.

Sobre el título que se acaba de calzar el joven Van Aert (21 años), nacido en la población de Herentals, cerca de Amberes, no hay nada a objetar. Mide un metro con 84 cms. y posee un peso liviano e ideal para afrontar físicamente situaciones de envergadura: 66 kilos. Nos viene a la memoria, el nombre del famoso ciclista de otros tiempos, Henri van Looy, que acumuló mucho prestigio dándole a los pedales. Es oriundo de la mencionada localidad. Quizá en alguna que otra ocasión tengamos acceso para comentar las singularidades de este corredor con el que sostuvimos una buena amistad.

Jean Robic marcó historia

Antes de concluir este comentario, queremos hacer hincapié a modo de anécdota de otro hecho del pasado. Hacemos referencia al que fue popular y malogrado Jean Robic, que se permitió el lujo de vencer en el Tour de Francia del año 1947, y que, posteriormente, se adjudicó el primer título mundial en el calendario oficial establecido de ciclocross. Inscribió su nombre en la tabla internacional en el año 1950. El el chispeante Jean Robic, en cierta ocasión y con evidente orgullo, tuvo la desgracia de perder la vida inesperadamente a raíz de un fatal accidente de automóvil, cuando ya se había retirado del mundo activo del pedal. Era de pequeña estatura y se distinguía por su alto temperamento y carácter sumamente austero. El precursor que usó un casco en la carretera. Era de material de cuero para proteger mejor la cabeza. Por eso se le llamaba en aquel entonces, “El cabeza de cuero”.

Por Gerardo Fuster

Imagen tomada del FB de la UCI

4.2014 Brisas, que no aires, nuevas en el ciclocross

Este perentorio repaso a cada temporada que realizamos a estas alturas del año, siempre pilla a medio camino la campaña invernal. El ciclocross, la modalidad más plástica, y posiblemente épica del ciclismo, pasa página, pero muy lentamente. Lo que en otras disciplinas se hace de forma posiblemente más traumática, aquí es un sencillo transitar hacia nuevos nombres y estrellas.

El año natural por eso nos dejó secos y sin una de las grandes estrellas de este circo: Niels Albert, por muchos motivos el nuevo Sven  Nys, principalmente porque nunca estuvo en su ánimo prodigarse en la carretera, y porque dejó huérfano el relevo que ya reclamó para sí el día que fue campeón del mundo. Sin Albert, las miradas viraron a Nys, posiblemente el mejor de siempre en la disciplina. Pero Nys no carbura ni gana como antaño porque el peaje de la edad pasa su justa factura, y las críticas, en Bélgica estas cosas son cuestiones de estado, no se hicieron esperar. Fíjense en la trascendencia de la práctica cuando Nys fue objeto de hasta especulaciones sobre su orientación sexual.

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Con Nys fuera de grandes concursos, y seguramente pensando en la doble corona, el mundialito que es el nacional belga más el mundial que siempre anhela y rara vez consigue, los nombres que merodean los mejores puestos no acaban de imponerse. El dominio discreto de Kevin Pauwels es un ejemplo de ello, como lo es la declarada intención de Lars Van der Haar de probar la carretera siguiendo la senda de Lars Boom y Zdenek Stybar. Ante este vacío de poder, emergen nuevos nombres que llegan, pero que tienen aún largo trecho que cubrir.

De entre toda la camada, nuestro buen amigo Jon Hernández nos saca cinco especialistas que deberían ser protagonistas importantes en lo venidero. Empezamos por Laurens Sweeck, de 21 recién cumplidos años, se debe al Corendon – Kwadro y es el actual campeón belga sub23. Top15 en varias pruebas de la Copa del Mundo con los elite, hace poco dio al palo siendo segundo en Zilvermeercross y Scheldecross Antwerpen. Se trata de una de las grandes noticias para Corendon en una temporada dura en cuanto a resultados para el equipo.

Wout van Aert es también belga pero un año más joven. Corre en elVastgoedservice – Golden Palace y es vigente campeón del mundo sub23. Ya suma 8 victorias entre carreras sub23 y elite. Su victoria más importante fue la conseguida entre elites en la Copa del Mundo de Koksijde. El pupilo de Niels Albert dio un recital sobre la arena y dejó una de las exhibiciones más bonitas del ciclocross moderno.

Mathieu van der Poel tiene abolengo ciclista por todos los lados, es hijo de Adrie Van der Poel y nieto de Raymond Poulidor. Holandés y tendrá veinte primaveras el próximo mes de enero. Viste de BKCP – Powerplus. Se trata de un potente ciclista con unas grandes cualidades para el ciclocross aunque también para la ruta. Aunque esté un pasito por detrás de van Aert, Mathieu es de los pocos que le pueden presentar batalla. Podio en Koksijde y dos victorias con elite son su carta de presentación.

Dejamos el Benelux y vamos a Francia. Clement Venturini, veintiún años, del Cofidis, está siendo el azote de Francis Mourey, aunque no ha conseguido arrebatarle la Copa de Francia. El joven francés se ha impuesto en la general final de EKZ CrossTour suizo. Clement está siguiendo la escuela francesa, se prodiga poco por Bélgica buscando puntos UCI y victorias en calendarios alternativos entre Francia y Suiza.

En una onda similar está el italiano Gioele Bertolini. A sus 19 años el del Gueciotti – Selle Italia es el actual líder del Giro de Italia de ciclocross por delante de las “vacas sagradas” Enrico Franzoi y Marco Aurelio Fontana. Lleva cinco victorias absolutas UCI y otros tres podios más. Al igual que Venturini, le falta prodigarse más por el Benelux, aunque en su única participación en la Copa del Mundo sub23, en Valkenburg, firmó un excelente quinto puesto puesto.

Bélgica es la salvación y perdición para el ciclocross

El ciclismo de súper especialistas tiene esto, que llegados a la temporada invernal las estrellas se despiden y dejan a un lado sus ambiciones en otras modalidades. Ocurrió un tiempo que no era infrecuente ver a grandes nombres batirse en campas de media Europa o en los peraltes de los velódromos más prestigiosos. Mientras el ciclismo dormita en muchos países, en el Benelux van a tope. Bajo techo las carreras de seis horas, hace poco tuvimos las de Ámsterdam donde un ganador de Roubaix como Niki Tersptra se partió el espinazo con especialistas en la materia. En breve llegarán otros, dígase los de Gante, donde nos dejara Isaac Gálvez hace ocho años nada menos.

Al tiempo, posiblemente en los aledaños de un velódromo en más de una ocasión, tenemos auténticos circos humanos alrededor de las carreras de ciclocross. En Holanda, mejor dicho en los Países Bajos se vive con fervor, hay cariño por la disciplina y se sigue con interés. En Bélgica no hay cariño, hay incondicionalidad, auténtica pasión, una cultura popular, como aquella que se teje en los mercadillos de domingo al calor de las castañas y sonido de cualquier barquillero madrileño.

Es cierto, el ciclocross, modalidad que lleva rodando unas semanas en temperaturas estivales, vive por y para Bélgica y ello es su salvación pero al tiempo su cruz y lastre. Para que se hagan una idea de la dimensión de la modalidad que rivaliza en audiencia con la mejor selección de fútbol que los “Diablos Rojos” tienen desde México 86, su gran estrella, el plenipotenciario Sven Nys, ha tenido que desmentir su homosexualidad pues los rumores sobre la misma en la prensa rosa se empezaban a extender como una mancha de aceite en un papel.

Nys es Dios. Dios es Nys, no gana como antaño pero nadie duda de que estamos ante el activo más interesante del ciclocross mundial. Nys ha abierto las puertas de este deporte a Trek. De la relación del ciclista con la marca anglosajona ha surgido la carrera de Las Vegas, una parodia si quieren, pero que no deja de meter la cultura de barro, hierba y cercanía con el ídolo que cultiva esta modalidad.

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Nys tiene rivales jóvenes. Algunos como Lars van der Haar ya ha dicho que esto está muy bien pero que le tira la carretera, como a Lars Boom y Zdenek Stybar, quien por cierto debió lucir arco iris de no haberse pegado un tortazo compitiendo. También surge otro holandés de apellido ilustre, Van der Poel, en este caso hablamos de Mathieu. También destaca Corne Kessel. Estos nombres empiezan a eclipsar al paisaje habitual, a los Pauwels, Vantornout, Mourey y Aernouts. Es ley de vida.

Sin embargo predomina el color belga y eso es un lastre para la disciplina. Mientras en este pequeño país encajado entre Francia, los Países Bajos y el mar del Norte la modalidad suple la visita dominical a la iglesia, el crecimiento del ciclocross más allá se complica aunque haya algunas execpciones. Este año la Copa del Mundo tendrá una manga en el Reino Unido, siempre a la última, sin embargo el auténtico espaldarazo, el empujón que por ejemplo pondría la disciplina en el mapa de algunos especialistas españoles sería que  fuera olímpico y eso aunque posible no deja de estar lejos, pues meter el ciclocross en el calendario de unos juegos de invierno sería ponerle medallas en las manos de un país que domina casi por completo y eso obviamente no gustaría en el COI.

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Boone, lo último en bicicletas de ciclocross

Se acerca la temporada de lluvias y barro y en Trek ya estamos con la cabeza puesta en nuestra Boone de Ciclocross. Además de ser una máquina de competición para el invierno, es unas bici rapidísima y polivalente con la que volar por las pistas.

¿Qué hace que la Boone sea la bicicleta de ciclocross más rápida, cómoda y ligera?

Su geometría de competición ha sido rediseñada junto con nuestros ciclistas profesionales, Sven Nys y Katie Compton. El resultado es una bici más potente, más rápida y con una conducción más suave que te permite dominar en cualquier terreno.
La exclusiva tecnología IsoSpeed es ideal para circuitos irregulares. La nueva rótula que incorpora duplica la absorción vertical reduciendo las vibraciones y permitiéndote rodar con más potencia.
Es una bici que te permite volar por los circuitos gracias al carbono OCLV ultra ligero de Trek, con protección Carbon Armor integrada.
La Boone está disponible con frenos de disco para los que quieren una sensación de frenada más suave o frenos ligeros cantiléver.
En conclusión, una bici con la que arrasarás por cualquier terreno gracias a su velocidad de vértigo, a su diseño más robusto y a su increíble fiabilidad, incomparable a ningún otro modelo.

Modelos disponibles

Boone 9 Disc: 5.499€
Boone 5 Disc: 2.699€
Cuadro Boone: 2.199€
Cuadro Boone Disc: 2.199€

Más información en TREK

#RadioVuelta – Semana 29

#Trend Un Tour construido a base de rumores

La temporada de carretera vive de contadas noticias competitivas, rumores y algunas adquisiciones. Por ejemplo se está construyendo un recorrido del Tour de Francia en base a rumores e índices de ocupación hotelera para el próximo mes de julio en las zonas montañosas del país vecino. El miércoles saldremos de dudas y veremos qué rumbo toma la carrera desde la preciosa Utrecht.

#Click Tiempo de ciclocross 

Las Van der Haar, el vigente ganador de la Copa del Mundo, inició su defensa del título ganado la primera manga. Fue en la “nada” ciclista ciudad de Valkenburg y en unas condiciones casi veraniegas. La mejor competición del mundo de la disciplina invernal ya está en marcha y seguro que imágenes bellas, como esta modalidad ninguna, nos regalará.

#Profile El ejemplo de Eduard Prades

En un pelotón español tremendamente azotado por el paro y la carencia de oportunidades, mientras nada se sabe del esbozo de Fernando Alonso, un ciclista cuya calidad pedía a gritos una oportunidad encuentra acomodo en el Caja Rural. Eduard Prades, tras no pocos años de peregrinar por Portugal, y últimamente en Japón, tiene sitio en el único equipo profesional español demostrando que algunas veces el ciclismo hace justicia.

#Clipping

El paro asola el pelotón español. Ciclo21 refleja estos días un listado de casi ochenta nombres de ciclistas sin equipo para el año que viene. La nómina incluye un ganador de la Vuelta como Juanjo Cobo, un valiente ciclista como David de la Fuente, el veloz Fran Ventoso o el ilustre Juanma Garate. Entre ellos una amalgama de corredores que esperan el paso. Desde luego, viendo el listado, la calidad del mismo y las cifras que se manejan en el ciclismo, montar un equipazo podría ser una bicoca para cualquier empresa avispada.

Experimentos crimeanos. Anexionada por la Federación Rusa, la península de Crimea fue propuesta por el ex ciclista Viatcheslav Ekimov para albergar una prueba del World Tour. No sabemos qué pensarán en la UCI pero la experiencia con Pequín, dándoles una carrera del máximo nivel desde el primer momento, no ha sido buena. Esperemos el dinero no sea el único argumento.

Au revoir Europcar. El año que viene será el último del Europcar en el pelotón. El equipo de Bernaudeau buscará un nuevo mecenas y tiene una temporada para salvar los muebles. No será sencillo, sus mejores ciclistas –Voeckler y Rolland- no acaban de dar lo que se espera de ellos y el resto del conjunto se condiciona a ellos. No obstante, el rendimiento deportivo nunca ha sido el factor decisivo para que una firma francesa invierta en ciclismo.

(*) Dado que #RadioVuelta se ha vinculado de forma inequívoca a la competición y su desarrollo, este espacio se tomará un respiro hasta entrado el mes de enero.

Imagen tomada de cyclingtips.com.au

El mundo también es redondo en ciclocross

La globalización en el ciclismo es un hecho. Vemos carreras de gran nivel en Argentina con Tour de San Luis y en la otra punta del globo, en China con el Tour de Pekín que concluyó el World Tour. Como una ola que va “chocando” desde los más grandes a los más chicos, la de la globalización está pegando fuerte también en el ciclocross. Un claro síntoma fue la adjudicación del Mundial de la disciplina a la ciudad estadounidense de Louisville, disputado la temporada pasada.

Hay que tener en cuenta que el país norteamericano suma 48 carreras UCI en la actual temporada y que Bélgica, país del mundo con más tradición en esta disciplina, cuenta con 33, si bien es cierto que el nivel de las pruebas belgas es mayor, la mayoría son C1 o Copa del Mundo, ambas cifras son síntoma de la extensión de la modalidad. Aunque ya se lleva mucho tiempo teorizando y divagando sobre la disputa de una manga de la Copa del Mundo en Estados Unidos, ésta no se acaba de materializar. A que esa posibilidad sea real puede contribuir la falta de pruebas en Europa y la entrada de Trek en el ciclocross mediante Sven Nys, casi nada.

 

El nivel de los especialistas europeos crece

 

Globalizar el ciclocross con la disputa de carreras en países con poca tradición en la especialidad depende del tamaño del bolsillo de los organizadores pues lo que no se puede comprar es el talento en forma de ciclistas capaces de dar guerra en las pruebas de alto nivel. La temporada comenzó hace más de un mes y si algo está claro es que tendremos nuevos protagonistas para esta temporada y que además ninguno de los nuevos es belga.

Aunque la elite belga sigue a gran nivel, hablamos de Klass Vantornout, Sven Nys, Kevin Pauwels y Niels Albert, es cierto que en este arranque la Copa de Mundo, referente de la especialidad, se ha dormido en los laureles.

Ese sueñecito, unido una mejora de las prestaciones de los que el año pasado eran las comparsas, ha posibilitado que el actual líder de la Copa del Mundo de Ciclocross sea un ciclista no belga, sí  el holandés Lars van der Haar, incuestionable tras sus dos victorias consecutivas en el arranque.

Además del ya nombrado Lars, otro de los “invitados sorpresa” de esta primera parte de la temporada es el campeón alemán de la especialidad, Philipp Walsleben. Con una pretemporada magnífica en ruta, el ciclista Postdam presentaba sus credenciales con su victoria en Baden y dos podios en la Copa del Mundo.

No todo se queda en Lars y Philipp. Este inicio de temporada demuestra que el francés Francis Mourey sigue siendo el que era, que el  también francés Fabien Canal puede ser un ciclista con mucho que decir, que el joven holandés del Telenet, Van Kessel, progresa adecuadamente y que Enrico Franzoi vuelve por sus fueros.

España por fin asoma en el mapa

 

Si miramos a España las noticias son todavía mejores. Hasta esta temporada contábamos con los nada despreciables top30 que nos brindaban Ruiz de Larrinaga, Isaac Suárez y Egoitz Murgoitio. Pero esta temporada, el propio Egoitz nos ha situado en el mapa con su magnífico inicio de temporada: podio en Baden, victoria en Eslovaquia, 14º en Valkenburg, 12º en Tabor y el 10º puesto en la general provisional de la Copa del Mundo.

Sin duda esta irrupción no es espontánea. Es fruto de mucho trabajo y constancia saliendo al extranjero a recibir palos en circuitos duros ante rivales muy superiores. Un esfuerzo que muchos ciclistas españoles realizan y han realizado y que muchas veces no ha sido valorado ni mucho menos recompensado.

A la espera del rendimiento que nos muestre Aitor Hernández en sus salidas al extranjero, también tenemos motivos para sonreír con la categoría sub23. El cántabro Kevin Suárez, bajo la batuta de su tío Isaac, y el vasco de Hirumet Jonathan Lastra garantizan que podremos seguir creciendo en un camino muy lento, que será largo, pero que quizá un día hasta nos depare una alegría.

 

Por Jon Hernández 

Fotos tomadas de www.cycleboredom.com y Parlamento Ciclista