Ley seca en el Lotto Soudal

Lotto Soudal alcohol JoanSeguidor

Prohibido el alcohol en todo el staff del Lotto Soudal

 

Leemos que el Lotto Soudal ha prohibido el alcohol en todo su staff.

Nunca habíamos leído algo así.

El ciclista, el equipo ciclista, el ciclismo no empiezan y acaban con la carrera, el momento de competición.

Hace un año cuando el excelente ciclista que es Ilko Keisse se propasó una camarera en San Luis generando una denuncia y el ruido posterior, un ruido que llegó justo cuando Decuninck entró a patrocinar el equipo.

Se ve que desde la firma que ponía la pasta se mostraron preocupados por la seguridad de la inversión.

 

Lo que parece de perogrullo acabó pasando.

Si ya es complicado justificar un patrocinio en ciclismo, sólo falta que los miembros de un equipo hagan tonterías.

Como dicen en el Lotto Soudal «somos los embajadores de la marca»  y lo son las 24 horas del día.

Por eso que el equipo belga acaba de prohibir el alcohol de abajo arriba, a todos los miembros de su staff.

Las cenas con vino y cerveza pasaron a la historia.

Sólo se permite un brindis con champagne en caso de victoria y cumpleaños.

SQR – GORE

 

Desconocemos si hay otros equipos que hacen lo mismo, pero la coherencia llama a la puerta.

El ciclismo que nos llena los días ya desde enero es esto, el círculo, los tiempos han cambiado, todo cuenta.

Así funciona el Cruz Race Dark

Fuera de temporada, el Lotto Soudal tuvo una inyección de imagen con Wellens y De Gendt correteando por Teruel, una aventura que se siguió con la repercusión que garantizan dos ciclistas admirables.

Si en el ciclismo hay algo belga es el Lotto Soudal, que no sólo lleva la bicicleta belga y la bandera belga, también una forma de entender el ciclismo que excede lo que vemos en la televisión o en la cuneta.

Todo suma, todo cuenta, y esta medida es la proa de este ciclismo donde todo se mira.

Por cierto ¿se acabaron los pain killers?

Imagen: FB de Lotto Soudal Cycling Team 

La infidelidad de Tom Boonen

Tom Boonen Roubaix JoanSeguidor

Esta primavera Tom Boonen se deberá al Lotto-Soudal

En la galería de grandes figuras de Patrick Lefevere (llámese Mapei o Quick Step), Tom Boonen ha sido posiblemente la más apreciada.

Eso, lo decimos, al menos, visto desde fuera.

El viejo Tom, el recién jubilado Boonen, ha sido sin duda el rey sol del equipo más potente del mundo en las carreras que, justifican todo el esfuerzo.

Y es que los adoquines, para hacernos una idea, son el grial del cristianismo belga, pues como una religión se viven estos temas en ese precioso país.

La figura de Tom Boonen, en la primera primavera sin él, ha sido enorme y su sombra alargadísima.

Ha sido tal el peso de Tom Boonen en la estructura de Lefevere que su sola presencia argumentaba una apuesta integral por sus opciones, aunque, objetivamente, éstas no fueran las mejores.

Duelos con Fabian Cancellara en los que la libertad de Boonen, inferior al suizo, perjudicó a terceros, como ese Flandes que Silvain Chavannel pudo haber ganado.

O la Het Nieuwsblad de hace tres años, cuando Ian Stannard dio cuenta de tres Quick Step, porque estos se lo jugaron a Tom Boonen, sin ser el más fuerte.

El sol salía y se ponía en Quick Step con Tom Boonen

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Con el Lotto va la esencia belga

En el pelotón hay un equipo que viste de rojo, es peleón y guarda las esencias del nido del ciclismo: Bélgica. Es el Lotto, sí, y no sólo corre por una marca comercial, que además es la lotería estatal, corre con los colores de un país que no pasa por sus mejores momentos, ni financieros, como casi ninguno, ni de imagen tras los atentados bruselenses del pasado mes de marzo.

El Lotto-Soudal es sede de una buena pléyade de ciclistas que nos gustan mucho y por los cuales ya dibujamos admiración alguna vez. Ahora vemos que su situación pende de un hilo, que desde el estado belga, al parecer un círculo de discusiones entre valones y flamencos, se pone en cuestión la viabilidad del proyecto.

Ya veis el equipo que es garante de las esencias de una tierra que vive esto como si le fuera la vida, no acaba de ser rentable. Necesitan un socio privado que entre a aderezar los números, que como cuenta Nico Van Looy aquí, parece muy maltrechos. Esta historia nos recuerda mucho a la del Euskaltel, como si en el ciclismo moderno no hubiera sitio para un hilo de autenticidad, que casi siempre viene desde lo local y más cercano.

El equipo naranja era enteramente vasco en plantilla, ropa y bicicletas en un principio. Luego acontecieron cambios, pero la chispa surgía desde casa. El Lotto no es un equipo exclusivamente belga, pero se da la circunstancia de que en su entraña crecen dos de los mejores talentos de cada región: Tiesj Benoot desde Flandes, desde el mismo Gante, y Tim Wellens, desde Valonia, a medio camino entre Lovaina y Lieja. Ambos son jóvenes y punta de lanza, pero en este equipo corre una excelente generación de producto propio que crece con la sapiencia y humildad de gente como André Greipel o Jurgen Roeadlans.

El Lotto es garante del liderato en el invsible ranking de autenticidad de lo belga. Más incluso que el trasatlántico Etixx que corre las clásicas con el emblema Boonen, pero rodeado por un pequeño comité de las Naciones Unidas alrededor, lo mismo que en el Giro, donde triunfaron con un luxemburgués y sendos italianos.

El Lotto es otra cosa, es la bandera del país emblema en el pelotón internacional, calzan bicis “made in Belgium”, en una sintonía que otras marcas buscan con su tierra, y llevan los mejores jóvenes del lugar sacando adelante todo el talento que en otros sitios, España por ejemplo, pierde por falta de oportunidades. Esperemos, crucemos los dedos para que el Lotto, en el ciclismo desde hace 31 años siga ahí, como siempre, guardando las esencias de la tierra más ciclista del mundo.

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Los indudables encantos del Lotto- Soudal

No es la primera vez que lo decimos. Se ve mucho más ciclismo en los circuitos continentales que en el World Tour. Sin duda, rotundo. Es ciclismo, como ya hemos dicho, que se disputa sin corser, no sé si con los pinganillos fallando, pero sí que al final dan el espectáculo y la dosis de emoción que las grandes citas, por su envergadura, enfrían en la nevera de los calculadores.

Estos días previos al Mundial, para un servidor la carrera más esperada del año, hemos visto un serial de clásicas de las que destacamos dos, en terreno belga, que curiosamente nos dan la climatología húmeda y peligrosa que no vemos desde hace muchas primaveras.

Nos referimos al Gran Premio de Valonia y el Impanis, que recuerda también a otra leyenda del tamaño de Peter Van Petegem. En ambas se impuso un maillot rojo del Lotto, un equipo que sinceramente nos tiene ganados con la casaca más bonita del circuito y unas bicicletas de estilo vintage que se clavan en el sentimiento flamenco por el ciclismo. Podrás montar muchas máquinas, pero llevar una Ridley es capitalizar la pasión belga bajo tus piernas.

Sin embargo también tienen que ver varios ciclistas con nombre y apellido. Ciclistas que seguramente no sea la primera vez que veáis por estas líneas. Nos gusta el Lotto por la sencillez que transmite André Greipel, el mejor velocista de último Tour que vive en su pueblo alemán discreto y en la soledad que se impone al ciclista en aquel enorme país desde hace unos años. Nos gusta por el descaro de Tim Wellens, un corredor con muescas contadas, pero qué muescas, pues en su juventud adivinamos un Bartoli o Argentin o Jalabert en potencia, un ciclista de esos que no necesita ganar un Tour para enamorar, porque su sólo arrojo sobre el manillar llena la pantalla.

Nos gusta por Tony Gallopin que es olfato y clase a partes iguales con pocas pero muy buenas victorias. Nos gusta por el trotamundos que diseña zapatos Adam Hansen, un tipo que derrocha energía a pesar de porponerse el poco moderno reto de medirse con Marino en las grandes vueltas concluidas.

Nos gusta por Kris Boeckmans, a quien deseamos una pronta recuperación de su caída en la Vuelta, justo cuando saboreaba una temporada cargada de buenas victorias. Nos gusta por la machada del año, la escapada de Jurgen Roelandts en la Gante-Wevelgen. Y también por la calidad y juventud que imprime Tiesj Benoot, ojo con él….

Nombres que entroncan, volviendo a Valonia e Impanis, con sendas victorias, emocionantes, cargadas de sapiencia por parte Jens Debussechere y Sean De Bie. Carreras grises, ventosas, húmedas, como anticipando el ciclocross que ya llama a la puerta de los corazones belgas.

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