La luz belga

No son días fáciles en Bélgica, un país que no es otro cualquiera para quienes amamos el ciclismo. Su tricolor negro, amarillo y rojo es emblema, auténtica franquicia del paraíso ciclista, su bandera flamenca, no hablemos, incluso el gallo valón. Es un país de nacionalidades tan distanciadas que su sola concepción del ciclismo les define. Flandes, rural, vecinal, íntima, como los espesos adoquinados húmedos y rebosantes de musgo, dividiendo campas horadadas por las guerras mundiales. Valonia, afrancesada, cosmopolita, con su decana y su flecha.

Id a Lovaina, entre su precioso callejeo y os abrumaréis con las bicicletas, como avispas, por doquier, doblando esquinas, saltando bordillos, vistiendo su flamígero ayuntamiento, haciéndote sentir raro si vas a pie. Un país que ama la bicicleta y el ciclismo como no hay otro igual, con símbolos, personas y faros en su historia, una historia que rompe en Flandes cuya carrera reina, De Ronde, cumple cien años ya.

Se debatió mucho sobre la conveniencia de celebrar A Través de Flandes, una semiclásica de tercer rango pero preciosa, 24 horas después de los atentados de Bruselas. Se debatió tanto que incluso la propia organización se rectificó, tras decir una cosa y lo contrario en poco tiempo, pero menos mal que la hicieron, porque fue un ejemplo de los males que la bicicleta y el ciclismo pueden suturar: pueblos en la calle, gente por doquier, una entrega total y absoluta de los corredores,… un espectáculo que nos emocionó porque coger la máquina y ponerla a rodar, aturdidos por el golpe, acartonados por el miedo, no es sencillo.

Mirad la carrera que fue si tenéis un momento, es una fiesta de ciclismo y deporte, y como tal un homenaje a la desgracia de horas antes,  una de esas muchas clásicas que desde el helicóptero son sensacionales, con veinte cortes, veinte grupos persiguiéndose en una de esas rectas. Crespones negros, luto obligado, pero ciclistas vestidos de héroes ante la adversidad, Greg Van Avermaet anduvo cerca de ganar con un ataque de esos que sacan la generosidad por doquier. Ganó un ciclista que lo tiene todo para ser un grandísimo clasicómano, Jens Debusschere, rápido, fuerte, rodador y potente. Es un Johan Museeuw en potencia.

Me alegró que ganara Jens Debusschere porque lo hizo para el equipo que pone los valores del ciclismo en Bélgica sobre el tapete, el Lotto, que calza la «flaca» belga por excelencia -Ridley- y lleva su tricolor en el maillot. Ahora Harelbeke y Wevelgem, que no pare lo que es una fiesta, que no se apague la luz belga.

Imagen tomada de www.ddvl.eu

INFO

Hemos probado las instalaciones del RH Bayren para ciclistas y en breve os contaremos qué tal, pero sólo adelantaros que estuvo genial. 

La maquinaria del maillot amarillo

El liderato de Tony Gallopin en el Tour tuvo asociada una maquinaria realmente precisa. Una vez confirmado líder, el grupo de Lotto Bellisol y Ridley Bikes se pusieron en marcha para que desde la bicicleta al casco el amarillo tomara forma en la figura de este magnífico ciclista. Es ese ciclismo que no vemos pero que perfila números, aprovecha sinergias y da forma a lo que en la pantalla podemos apreciar. Un apunte el cuadro llegó al hotel del Lotto a las cuatro y media de la mañana. 

La transparencia mal entendida del Team Sky

Este inicio de campaña, con todos los ciclistas pasando por el photocall con el objetivo de lucir sus prendas de trabajo, podemos decir que predominan los colores lisos, claros y concisos. Limpieza de diseño, dentro de los límites plausibles, predomina sobre las estridencias. Buen gusto en definitiva, con diseños muy bonitos como el Astana, Movistar y Lotto, tres maillots lisos y monocromáticos. Que luego quienes los luzcan lo hagan con valía.

Obviamente hubo un pionero del minimalismo, el Team Sky que para el nuevo año pocos cambios realiza en su excelente carta de presentación. Un maillot negro con escasas aportaciones publicitarias, pues entendemos que los que emblemas que aquí se plasman tienen sobrada potencia económica. Savio y sus hombre pancarta quedan en un segundo escalón.

Sin embargo la prenda que Rapha ha puesto para el verano, con una rejilla que entrevé el torso del deportista,  parece un paso de no retorno en el nombre de la innovación que este equipo siempre puso a proa. Fresquito sí, pero provocativo, llamativo y hasta sexi, también. Ideal para coñas marineras. Esta gente de Sky no conoce la juguetona ironía que nos mueve pero cualquiera que haga un stage en Sitges puede usar la prenda en su entreno diario y peripecia nocturna tras un lavón. Ambivalente.

Sky sigue en vanguardia no cabe duda. Es como si la transparencia de su maillot fuera parte de la política de tolerancia cero que invade su libro de estilo. Son formas de entenderlo, pero esto un paso hacia no sé dónde. Ellos sabrán.

No obstante permitidme una maldad sobre esas noticias que hablan del Team Sky como equipo de bigotes y barbudos. Dios, lo que daría porque se acordaran de esa pieza aquí escrita, con sumo éxito además, hace unos meses sobre el “ciclismo peludo” como inexorable estación para la futura supervivencia de este deporte. No lo olvidéis, el ciclismo que viene no tiene por qué surgir de cunetas y cuestas, puede hacerlo desde aceras, alcantarillados y pasos de cebra. Salid por vuestras ciudades y miradlo, al final la salvación estará donde menos la imaginemos.

 

Foto tomada de www.ciclo21.com

El paraíso ciclista existe y se llama España

Curioso. Ayer Pedro Delegado en la retransmisión de la París-Niza atizaba su furia ante los nuevos atentados que el ciclismo y el desarrollo de la bicicleta están sufriendo en nuestro país. Si lo del casco en las ciudades era cuestión de tiempo, más preocupante son esas tasas que pueden ir a costa de los organizadores cuando quieran sacar a las carreteras cualquier acontecimiento relacionado con este deporte. Eso mismo aconteció hace un año en Catalunya y al final hubo marcha atrás, si bien, la medida, en caso de prosperar, puede cargarse lo poco bueno que ha sobrevivido a esta tremenda crisis.

Paralela y paradójicamente a esta terrible resolución, recuerden lo que pasó con la Macha Carlos Sastre, España sigue siendo destino ideal para ciclistas de medio mundo, cuando no equipos de los cinco continentes. Miremos por ejemplo los stage express que realizan los grandes del ciclocross, cuando agobiados de los medios y el frío se dan el salto a Mallorca para rodar y afinar de cara a las citas invernales.

En la última edición de Cycle Sport se recogen los stages previos a la temporada de nueve de los 19 equipos del World Tour más el Net App que rodó por Mojácar en enero. ¿Adivinan dónde son tales concentraciones? Sí en España y en la costa mediterránea concretamente. Repasemos por el mismo orden de publicación. El artículo se abre con doble página para el Team Sky, que pasó unas jornadas en Mallorca durante el mes de enero. Vemos a Ian Boswell y Dario Cataldo y también a Danny Pate y su cultivado bigote.

Le sigue el Team Movistar rodando en enero por Mojácar con Juanjo Cobo y Vladimir Karpets charlando mientras estiran patas y Fran Ventoso tirando del grupo de contrarreloj. El Vacansoleil de Romain Feillu estuvo en Benidorm también el primer mes del año y no muy lejos el Argos-Shimano, en Altea exactamente por esa época.

Compartieron estancia en tiempo y lugar el BMC de Philippe Gilbert y el Radio Shack de Andy Schleck en Jávea durante el mes de diciembre del año pasado, en vísperas de las navideñas fechas. El Team Blanco sacó sus nuevos colores por las carreteras de Mojácar y el Lotto-Belisol en Benicassim, ambos ten enero.

A la luz de este pequeño sondeo queda patente que no reconocemos nuestra potencialidad como destino de primer orden en cuestiones ciclísticas, con el grado de desestacionalización que para los hoteles y lugares turísticos supone. Todo ello suma un impacto tremendo en zonas literalmente “fantasma” en invierno. Todo esto acontece en un contexto de inexplicable agresión contra la bicicleta. Sí, esto es España.

Foto tomada de www.ciclosfera.com