Réquiem por Rabobank

El banco neerlandés de Rabobank ya ha puesto fecha de caducidad a su salida del ciclismo. 2017 es la marca que maneja una entidad que ha sido fiel a este deporte durante casi veinte años, tomando la estructura que en su día nos descubriera la cerveza sin alcohol de Buckler –míticos aquellos prólogos de Jelle Nidjam-, y que anteriormente se llamó Superconflex antes de ser Wordperfect y Novell, en 1995, el equipo de Djamolidine Abdoujaparov.

Veinte años de presencia íntimamente ligada a este deporte  que en el país tulipán es cuestión de estado. Tal fidelidad sólo puede ser respondida con agradecimiento por quienes amamos este deporte, incluso en la amarga hora de la despedida. La salida del banco además ha sido como una demolición controlada, tras dejar en “blanco”, nunca mejor dicho, el maillot, permaneció vinculado a otras categorías y modalidades hasta decir basta. La decisión llega además en un momento en que la empresa anuncia tremendos despidos en su estructura regular.

La lista de ciclistas de Rabobank es espectacular, no tanto quizá sus resultados, que siendo buenos parecen dar por válida esa teoría de que las estrellas emergentes holandesas nunca han dado de sí lo que se esperaba de ellos. La lista es larga y generosa: Mollema, Boom, Bos, Gesink,… y la prueba clara es la desastrosa campaña que ha firmado su sucesor natural, el Lotto Jumbo, sin apenas resultados reseñables.

Posiblemente el nivel de presión y la comodidad que el equipo ha conferido a alguna de sus estrellas haya sido un motivo, sin embargo no siempre fue así pues el conjunto naranja ha sido foco de importantes casos de dopaje que al parecer no han sido episodios aislados en más de un momento. Aquí explotaron escándalos mayúsculos como el de Michael Rasmussen en el Tour de 2007, en lo que fue yo creo el inicio del fin del patrocinio de Rabobank como fue inicialmente concebido, o las confesiones de Michael Boogerd, auténtico emblema del equipo, omnipresente cuando el dopaje fue indisimulado, hablo de inicios de los 2000.

El Rabobank fue feudo de importantes ciclistas españoles, aquí Oscar Freire amasó buenos triunfos, como San Remo, el maillot verde del Tour, una París-Tours y una Gante-Wevelgem, aquí Juan Antonio Flecha no se sintió valorado y aquí se trató lastimosamente a Juanma Garate y Luisle.

Rabobank anuncia que se va y subyace una pregunta: ¿Será el ciclismo holandés capaz de sobrevivir a su omnipresencia? Si la salud de este deporte por esas latitudes es la que presumimos, no debería ser un problema.

Una selección de nombres

Felicitar la elección y momento de la fotografía abajo referenciada. Mínguez con Purito y Valverde bajo un titular que explica la situación. Purito trabajará para Valverde y se anuncia con el logo de Movistar, ese equipo que criticó sin pudor, en el pecho. 48 horas después del cabreo de La Castellana por un puñetero maillot verde de la Vuelta, disputado hasta el final. Opinamos al respecto ya, volver sobre el tema sería redundar.

No obstante una muesca para concluir: creo que ambos son pros, llevan años juntos y saben lo que hay que hacer en cada carrera. Aunque Purito mentara el Mundial, sería una mancha en jugársela al combinado.

El meollo de la noticia es la selección que defenderá los colores españoles en Estados Unidos. Entiendo que el seleccionador tiene lo que tiene y a estas alturas de temporada el estado de forma de muchos ciclistas es el que es. Lo vemos en otras selecciones, por ejemplo en la inglesa, que ve como se descuelga Geraint Thomas por fatiga.

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Con todo, la selección que presenta Mínguez no me gusta porque creo que vive de los nombres y no del potencial de otros ciclistas que lo podrían hacer perfectamente. El equipo gira, como es lógico, sobre Alejandro Valverde y con él se lleva estrellas cuyo ADN no es precisamente la entrega incondicional por su líder.

hablamos de Luisle Sánchez –un ciclista que este año anda 100 veces más que en Caja Rural- y Dani Moreno, un killer con piel de gregario, que como hace mucho, siempre se guarda algo para él, como killer que es. Hace ya once años que España no gana el mundial, once, se dice pronto.

Desde Oscar Freire en Verona. Desde entonces hemos tenido “la edad de oro del ciclismo español” con no pocas figuras ajetreando los planes y estrategias. Llevar un combinado con un líder es recomendable, con dos lo ideal, por si uno falla, tres son multitud y con varios es una casa de…

Imagen tomada de RFEC

 

#RadioVuelta – Semana 24

#Trend  Los “niños” de Manolo Sáiz van fuerte

La dosis de emoción resuelta en la última Dauphiné tuvo continuidad con una Vuelta a Suiza realmente trepidante. La carrera fue un vivo ejemplo de incertidumbre con un ciclista al que se la da realmente bien Suiza, el esloveno Simon Spilak, más fuerte al final que Geraint Thomas en la sinuosa crono de Berna. Al mismo tiempo Alberto Contador logró un triunfo de caché en la Ruta del Sur por delante de Nairo, lo cual, por mucho que diga que no cuenta, cuenta y mucho pues los balones de moral siempre vienen bien. Curiosamente la semana que Manolo Sáiz hizo pública su vuelta al pelotón amateur, su otra joya, Luis León Sánchez se proclamó campeón en los primeros juegos europeos, celebrados en familia por las calles de Baku y días después de ser tercero en una crono que Kiryienka ganó cual rodillo..

#Click La renovada fobia francesa por las cronos

Thibaut Pinot ganó en la altísima llegada en alto en Suiza y pareció que podía optar al triunfo final, pero una desastrosa crono final, y mala gestión de los días anteriores, le apeó hasta del podio en lo que explica, no sé si del todo, pero sí al menos en parte, la clave más obvia del próximo Tour, la casi total ausencia de cromos. Y es que van a pasar 30 años desde la victoria de Hinault y desde entonces algunos de lo galos en opción de ganar la carrera fueron «opacados «por una crono.

#Profile Luisle es historia

Ya en el Giro dio muestras de estar fuerte y en Baku, en los primeros Juegos Europeos, plasmó esa sensación. A la medalla de bronce en la crono, Luis León Sánchez añadió el triunfo en la ruta. El murciano es así, un día mucho, varios nada, sin embargo su calidad es tal que ese palmarés tan pequeño pero tan bueno le define como el ciclista más antagónico a su compañero de generación, Alberto Contador.

#Clipping

Ofertas por Beñat y Amador. Que los chicos de Movistar destaquen cuando los jefes no están en liza tiene su precio y es que fuera se valore lo que en casa no te pueden garantizar. Esperemos que ambos, si vuelan del nido, encuentren el equipo que su calidad merece.

Las segundas oportunidades están en Japon. Bonita la historia que Nacho Labarga nos trae de un ciclista bueno y persona excepcional, Pablo Urtasun, quien quedó sin profesión cuando Euskaltel echó el cierre y ahora goza, como otros muchos corredores, de una oportunidad en Japón, un paraíso que no será muy ciclista, como el europeo, pero sí lejano a la crisis de aquí.

20 vueltas de Contador. La condición de Alberto Contador como vueltómano queda fuera de toda discusión, al punto de que él nunca ha centrado el tiro el clásicas, salvo honrosas excepciones (Flecha Valona o Milán-Turín). Con la Ruta del Sur el madrileño suma hasta veinte generales finales de entre las que destacan sus siete grandes vueltas pero también tres País Vasco, dos París-Niza y una Tirreno. Se le resite Dauphiné, una carrera muy de su perfil

#Hashtags by @LiveCiclismo

Imagen tomada del FB de la Vuelta a Suiza

¿Se justifica la contrarreloj de Baku?

Admito que querría haber leído más sobre Baku y los primeros juegos europeos. Son interesantes historias las que se cuecen en esas latitudes, interesantes y posiblemente muy útiles porque ganas e ilusión demuestran ponerle. Llevan meses apareciendo en los intermedios de Eurosport anunciando la cita, dando pábulo e imagen. Incluso en los días previos, prensa nacional llevaba publicidad del evento.

Sin embargo, a la vista de lo visto, uno se pregunta si era necesario este tinglado, al menos en lo que a ciclismo de carretera se refiere, que es lo que nos ocupa, porque de la carrera de BTT me han hablado maravillas. Con la Vuelta a Suiza en su fase caliente y una Ruta del Sur prestigiada por Nairo y Contador, esta mañana de jueves se ha disputado la crono masculina en unos horarios en los que los países con tradición poco o nada pueden ver del evento y en medio de la más absoluta soledad. Una crono clandestina.

Vasil Kiryienka ha dado una exhibición, otra más, de potencia, para los cuatro gatos que nos hemos apostado por internet. La #PantallaJoanSeguidor nos trae un momento de muchos, el de Jesús Herrada –dorsal uno a la espalda- surcando por lo poco del terreno que no era ni árido ni ocre. Salida vacía, y eso que se promocionaba la playa del lugar, recorrido vacío, con seguridad cada cierto lapso de metros, mirando hacia fuera, hacia el infinito, pues no había a quien controlar, despobladas aceras en lugares típicos de las urbanizaciones mediterráneas que tanto se han construido en nuestro bendito país y llegada en una especie de patio o plazoleta en la que los corredores tenían que frenar girando. Triste, desamparado,… no estamos ante la mejor publicidad.

En lo deportivo medalla de bronce para  Luis León Sánchez, el eterno candidato a hacer una contrarreloj decente contra rivales de entidad. Hubo cierta euforia cuando el murciano entregó los mejores tiempos del segundo grupo de contendientes. Sin embargo cuando salieron Clement y Kiry las tornas cambiaron. Una pena, hoy que el gigantón murciano decidió emplearse le salieron dos más fuertes.

Nadie conoce a nadie en el Astana

Como una carretera enrevesada, que según baja se retuerce por las lomas, buscando el imposible, hollando la locura, la historia del Astana se hace cada vez más complicada. Como en un juego de espejos de una cinta de los setenta, nadie sabe de quién fiarse. Nadie sabe qué decir.

El año 2014 ha sido asimétrico para el equipo celeste. Han tocado el cielo con Vincenzo Nibali en el Tour, e incluso firmado jornadas memorables en lo colectivo, como aquella del adoquín, pero al mismo tiempo ha sumergido sus pies en el fango del escándalo, la gestión mal realizada y las cosas hechas a medias.

Esta semana hemos sabido del quinto positivo en el seno de la estructura de pasaporte kazajo. Presto, rápido, como esas veces que reventaba sprints en carrera, Alexander Vinokourov se lanzó a suspender la actividad del equipo B. Dice que son estructuras diferentes, pero él, que es Dios por esas estepas, puede cargarse la estructura B desde su puesto en la estructura A. Como afirmó Jorge Quintana, eso al final es una admisión de que el fondo es el mismo perro con el mismo collar. No obstante la UCI advierte, son estructuras diferentes. No sé si ello jugará a favor de estos en el juego de licencias.

Mientras Vincenzo Nibali, a quien este periodo debería servirle de relax y distancia frente a la competición, no para ser abordado por el camino. Sus últimas palabras son conciliadoras. “Seguiré en Astana” revela en una fidelidad mal entendida, porque días antes dijo bien claro que “yo no firmé por Vinokourov” aludiendo a la persona de Martinelli, ese gurú con mayúsculas.

Nibali tampoco conoce a los descerebrados del equipo B, del filial de su equipo, que han dado positivos. Los tacha de “idiotas”, que no los conoce, que no sabe nada de ellos, aunque como dicen en Ciclo21 compartieron mesa en la rueda de prensa de la carrera más multitudinaria del lugar.

Astana por otro lado es destino de varios ciclistas importantes. El dinero de este rico enclave centroasiático atrae talento europeo, como en otros tantos negocios. Ahí va Luisle, ciclista que siempre parece estar en el sitio equivocado en el momento inapropiado. Luisle quien ya formó parte del Astana en la génesis de este equipo, génesis manchada por escándalo del positivo del que hoy es su hombre fuerte.

También llega Lars Boom, ciclista de esos que se proclaman limpios y escandalizados ante la barbarie del dopaje pero que creció en el seno de una estructura de la podredumbre del extinto Rabobank. Aterrizan Cataldo, un latino en la corte del Sky, Taramaae,… y Miguel Angel López, colombiano y ganador vigente del Tour del Porvenir, eso que resulta difícil adivinar cuando hablamos de la escuadra de dinero kazajo.

Imagen tomada de http://www.sbs.com.au

INFO

Lleva tu smartphone bien fijo al manillar de tu bicicleta

 

El nuevo pack de Tigra de Ksix es un excelente elemento para llevar fijadísimo tu Smartphone al manillar de tu bicicleta. Con un recubrimiento fuerte y robusto te evitas que un golpe perjudique tu móvil y con una fina capa puedes interactuar con el mismo sin problema. Este pack existe también para correr a pie. Te ajustas el brazalete –tema que no resulta conflictivo ni siquiera en invierno cuando salimos con más capas- a través de un sistema de rosca que te permite desenganchar tu móvil sin problema y comprobar el ritmo y los kilómetros al momento. Incluso para los que más en forma estén, responder al teléfono si se diera el caso.

Mira más detalle aquí.

Se supone que Belkin es un equipo serio

Entre bastidores sabrán cuáles son los motivos, pero la vida ajena que Juanma Garate lleva respecto a su equipo, el holandés Belkin, nos recuerda historias para no dormir. Al parecer, el ciclista irundarra se impone silencio para ver en qué acaba todo esto. Se habla de un problema de papeleo, una cuestión burocrática, sonando a la típica excusa que se aduce cuando el asunto lleva mar de fondo.

Lo cierto es que en la estructura ahora llamada Belkin, Team Blanco, hace un año, y Rabobank desde los inicios, es una caja de sorpresas. Se dice que es un equipo serio, integrado en un país serio, con gestores serios y técnicos serios, pero los muertos que les salen a flote cada cierto tiempo mantienen un hilo digamos que latino en todo el rastro que deja esta estructura neerlandesa.

Hace un año, sólo uno, Luis León Sánchez, señalado pero nunca formalmente acusado, vivió un limbo dentro del equipo. Sin competir durante meses, purgó una pena que iba a medio camino entre la paranoia y la realidad. Luisle ha sido nombre recurrente en testimonios vinculados a la Operación Puerto, se le ha mentado e incluso pertenecía a Liberty cuando todo estalló. Sin embargo, como dijimos, tragó con una pena por algo que nadie le sentenció por escrito, y así, en base a sospechas y diretes, no se hacen las cosas.

El asunto de Luisle coincidió en el tiempo con la catarsis liberada por uno de los símbolos de este equipo en toda su trayectoria. La confesión de dopaje por parte de Michael  Boogerd hizo más pulcros a los mismos mentores que muy posiblemente miraran para otro lado, cuando no consintieran, las prácticas de su corredor estrella.

Porque los marrones en esta ejemplar casa no ha sido pocos. De todos es sabida la historia que contó Michael Rasmussen, expulsado de forma vergonzosa de un Tour por unas palabras de un comentarista de televisión. La canción de Rasmussen se llevó por delante la carrera de Levi Leipheimer, otro amante de las emociones fuertes y acorralado por sus quehaceres vestido de Rabobank.

Rabobank fue además casa de varios ciclistas españoles, quienes por cierto se precian de darle al equipo posiblemente sus mejores resultados, al margen del Giro de Menchov, corredor que por aquel entonces también tuvo un turbio asunto de cuyo desenlace no se supo. Como Garate, ganador de una etapa en el Ventoux con esta elástica, Oscar Freire, vencedor en San Remo y portador del arco iris, y Juan Antonio Flecha, podio en grandes clásicas, le han dado grandes momentos a este grupo que, como es lógico, mira por los suyos, eso es holandeses que en su caso nunca terminan de explotar. Hablemos de Robert Gesink, Teo Bos, Lars Boom y, en menor medida, Bauke Mollema.

Veremos en qué acaba lo de Garate, “un auténtico capitán” en palabras de Nico Verhoeven, integrante de aquel PDM que dejó el Tour de 1991 a saber por qué. Ay el pasado, ese gran enemigo del ciclismo. De lejos, y desde la ignorancia de no estar ahí dentro, esto no nos huele bien.

La Inquisición cayó sobre Luis León Sánchez

El tribunal de la Inquisición fue un organismo creado en tiempos de los Reyes Católicos que cayó en desuso en la época napoleónica. En total fueron más de tres siglos sembrando fe y fervor en las conciencias de la plebe a través del miedo, la amenaza y la muerte. Una obra que contribuyó a esa leyenda negra que otros granjearon para derroque moral del Imperio Español y de paso hundió más este país en esas raíces cristianas que a día de hoy mucho siguen dando que hablar.

En el ciclismo moderno hay también un Tribunal de la Inquisición. Responde a las siglas MPCC que vienen a significar “Movimiento por un ciclismo creíble”. Es una especie de sanedrín creado en los días que el ciclismo convulsionó ante el positivo de Alexander Vinkourov en el Tour de 2007. Integra varios equipos de las dos primeras categorías. Su epicentro es francés, pero su idioma es inglés y su plan de acción universal.

Entre sus valedores encontramos a gente de muy dudosa doctrina. Jean-René Bernaudeau, director del Europcar, es uno de los más beligerantes del movimiento. No esconde quina contra los que han hecho trampas pero en su equipo ofrece sendos escándalos, ambos antes de los últimos Tours de Francia, con Pierre Rolland en el ojo del huracán y ofreciendo patéticas explicaciones por Facebook sobre sus affaires.

Tenemos también a Marc Madiot, mentor de la Française des Jeux, que hoya sus conocimientos profesionales en la época pre EPO y chilla a sus ciclistas hasta la humillación si una victoria de postín está a tiro. Madiot, coetáneo de Fignon, fue joven e inocente, como bien explica el parisino en su libro. Con eso está todo dicho.

En el ángulo anglosajón destaca el omnipresente Jonathan Vaughters, el pastor de exdopados que los reúne en el Garmin para hacer de ellos chicos de provecho. Ryder Hesjedal, empujado por el libro de Rasmussen, fue el último en admitir las culpas que de una manera u otra admitieron David Millar, Christian Vandevelde y Tom Danielson. Menuda colección Jonathan, menudo ramillete, justo lo  perfecto para adoctrinar en el ciclismo limpio.

Con este tipo de personas y su doble moral se ha construido el MPCC que ahora mismo tiene a Luis León Sánchez en el punto de mira. Hastiado en su equipo, el Belkin, hasta la extinción de su contrato, Luisle inició conversaciones que no llegaron a buen  puerto con Movistar. El jueves mismo se publicó que Caja Rural lo tenía caso hecho. Sin embargo los guardianes de la ética ponen trabas. No ven claro que Luisle prosiga su trayectoria pero sí ven plausible que sus no pocos marrones sigan en el armario.

Luis León Sánchez aparece en muchas listas, su nombre se barrunta con asiduidad en los mentideros de la Operación Puerto, pero hasta la fecha a Luisle nadie le ha metido mano. Nosotros podemos tener nuestra opinión, creer más o menos en su culpabilidad, gustarnos su forma de correr, pero de lo que no cabe duda es que se trata de una víctima de misma ambigüedad que ya se llevó muchos ciclistas por delante y que posiblemente acabe con su trayectoria. Es muy complicado entender como siete años  y medio después de explosionar la Operación Puerto, esto siga coleando en los límites de la duda. Esto es el ciclismo, esta es la OP de la que se vanaglorió un tipo que optó a alcalde de Madrid. Certezas pocas, incertidumbre, toda. Y por el camino siguen cayendo cadáveres.

Foto tomada de www.diez.hn

El ciclismo hace justicia con Jonathan Castroviejo

Con todos los respetos el Campeonato de España de contrarreloj ha premiado a quien más y mejor ha perseguido el éxito, aunque ese camino le haya tocado trabajar para líderes que no siempre han estado al nivel de su entrega y arrojo. En efecto, en la comarca berciana Jonathan Castroviejo, un percherón de la vizcaína localidad de Getxo, se ha alzado con el título de la disciplina individual como culminación a su progresión en una modalidad que le dio pábulo desde que ganara aquel prólogo de Romandía vestido con los colores del Euskaltel, si no antes.

Nacido hace 26 años, Castroviejo no ha tenido ocasión se ser muchas veces protagonista en este mal anillado cuaderno. Lo fue sólo una vez ocupando el titular, coincidió que el azar le hizo portar el dorsal número uno en la Vuelta a Castilla y León del año pasado. Ese aval le vino por el anterior triunfo de Xavier Tondo en la carrera castellano leonesa. Le hablamos, y así nos lo agradeció, de lo que implicaba portar el dorsal que Tondo había ganado en la carretera. Le dijimos que la responsabilidad era grande y no baladí. Que implicaba sacrificio, amor y pasión por este deporte. Todo a partes iguales.

Llevar el dorsal que forjó Tondo implica dejarse la piel en la carretera, ser leal contigo y los demás. Conlleva ser inasequible al desaliento, a caerse mil veces y levantarse una más. 

Podemos decir que Jonathan aplica las máximas de Xavi a todo lo que hace relacionado al ciclismo. A puertas de debutar en el Tour de Francia, respiramos tranquilos pues la crono por equipos de Niza verá el maillot de campeón de España de la modalidad a lomos de un corredor que seguro honrará tan preciada prenda.

Y es que Jonathan sucede al sempiterno campeón, en este caso segundo al final, Luis León Sánchez, un corredor que sinceramente nunca le dio lustre al maillot emergiendo como la eterna e inconclusa promesa en las cronos. Rara vez recordamos a este cuestionado ciclista haciendo una crono decente en algún lugar que no fuera el Campeonato de España. Apeado de la carrera hacia el Tour nos sorprende que no muestre un mínimo enfado o signo de disconformidad ante la decisión. ¿Dónde quedó la ambición del ciclista? y lo que es peor ¿cuántas interpretaciones caben en este pasotismo?

Esta vez a Jonathan no le tocó trabajar para otros, como hizo para el propio Luisle en Londres 2012. En aquella ocasión se vio lo baldío de su tremendo esfuerzo por que para cuando su pareja de compañeros murcianos –Alejandro Valverde estaba también en la pomada- quiso despertar, Vinokourov celebraba el éxito para deshonor de la Corona. Hoy Jonathan trabajó para sí mismo y vio que el resultado le acompañó. Quizá merezca ejercer la libertad de pensar más en él.

En estos días afinará el estado de forma para el Tour. Movistar le reclama. Quizá el problema resida en quién merece su entrega. Los azules presentan no pocas bazas. Ya hablaremos de ello.