Marcel Kittel y el precio del ciclismo profesional

Marcel Kittel JoanSeguidor

La historia de subida y bajada de Marcel Kittel demuestra lo complicadísimo que es el ciclismo profesional

 

Cuál fue nuestra sorpresa que revisando las imágenes del Criterium de Saitana vimos un rubio, alto, ancho, guapete… sondeamos los nombres y vimos que sí, era Marcel Kittel.

El alemán recién retirado sigue al corriente de las cosas del pelotón, aunque admita que está lejos y ve lejos todo aquello que quizá un día le enganchara de este deporte.

Marcel Kittel sigue teniendo atractivo y predicamento entre el público nipón y para allí que se fue.

Dado que se retiró no hace mucho, aún mantiene cierto tono, otra cosa será el año que viene.

 

La historia ciclista de Marcel Kittel es la más desigual que jamás hemos leído. 

Una historia jalonada por más de ochenta triunfos, no pocos de ellos en el Tour de Francia.

Hubo épocas, no tan lejanas, en las que Marcel Kittel era el coco, sprint donde concurría no había forma de meterle mano.

Él fue quien desplazó a Mark Cavendish de la primera línea y tuvo grandes duelos con corredores como André Greipel, también venido muy a menos, y una llegada increíble contra el velocista y pistard Bryan Cocquard en el Tour de Franca

Pero todo eso queda lejos.

Hablar con Marcel Kittel pondera el factor psicológico en el ciclismo, le agobió tanto todo que dice que no lo extraña.

Le gustó aparecer por Japón, pero ya.

Que el ciclismo es obsesivo en algunos niveles, entiendo que en el suyo, que desconectar era imposible y que hay vida ahí fuera.

Y eso le implicó un desgaste tan grande que su aureola se desinfló como un globo, tocando suelo este periodo de Katusha.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Ahora Marcel Kittel estudia económicas y espera su primer hijo.

Ahora descubre eso que otros cuentan de la vida normal, que ves tan lejano cuando estás en la burbuja.

Seguir y leer sobre la historia de Kittel, cómo ascendió y cómo su estrella se fue apagando es un recomendable ejercicio que da la medida de lo que muchas veces decimos, que esto, con pasión y como hobby es un placer, en niveles profesionales, el deporte deja de ser salud.

ALPECIN Dopaje para su pelo,El círculo virtuoso del ciclismo alemán

Alpecín “dopaje para su pelo

Se ve que para este Tour de Francia, la firma Alpecin, compañero de viaje en el patrocinio del Giant, quiso usar la expresión “dopaje para su pelo en sus reclamos publicitarios.

El requiebro, aunque llamativo, no era más que una moneda al aire en una sociedad, la alemana, que hundió el ciclismo a sus catacumbas, precisamente por culpa del dopaje y los escándalos que hace diez años por estas fechas asolaban como cortinas de agua el otrora florido paisaje ciclista alemán, ese que resultó de las victorias Ullrich, Zabel, Bolts, Aldag y toda pléyade de dopados confesos que vistieron la elástica del T Mobile.

Alpecin al final se ha decidido por otro slogan, más al uso, y si me aprietan, nada forzado: “Ingeniería alemana para su cabello

Bien, hablar de la ingeniería alemana es como hacerlo de los relojes suizos: puntualidad, seriedad y calidad. Correcto, y de paso quitamos la palabra dopaje de la semántica que rodea al ciclismo.

Sea como fuere este es un Tour importante para el ciclismo alemán, quizá el más importante en muchos años. Conviene no cagarla, ruego perdonéis lo basto de la expresión, pero es que es así.

Por los pasillos de la mejor carrera corren los cables de las cámaras y micros del ARD, el canal publico alemán que vuelve al Tour tras cuatro años de ausencia, asqueados del dopaje, escándalos y novelones de Agatha Christie en medio de una competición deportiva.

Locutor de Eurosport

El conductor de las retransmisiones ciclistas Michael Antwepes admite a la guía oficial de la carrera que el interés por el ciclismo ha bajado a niveles residuales en Alemania, sin embargo que no podía ser posible que el canal público dejara pasar tantas ediciones sin estar presente en el Tour.

Hay una buena generación que merece nuestro apoyo” dice y añade: “queremos mostrar lo mejor de este deporte, los entresijos, la tecnología, el material, las tácticas,…”. Esa es la actitud.

Pero no nos engañemos, que haya una buena generación ayuda, y mucho. Porque esa generación esta ahí, gana, lucha y da espectáculo.

En este Tour

Han ganado tres etapas, dos con André Greipel, que se está pelando a Cav como siempre había soñado, y otra con Tony Martin, que pasó a la historia de la carrera como otro maillot amarillo que dejó el Tour a medias.

Y eso que Marcel Kittel no fue de la partida. El resurgir del ciclismo alemán tiene números en los que el cuadrado ciclista rubio ha participado activamente.

Alemania había ganado 14 etapas en el Tour desde 2012 a 2014, más que Italia, España y Francia juntas y superando a los ingleses.

Cifras que hablan por sí solas que seguro que justifican el regreso de las teles y patrocinadores. Que el ciclismo sea más limpio, ayuda, pero que hay triunfos, mucho más.

INFO

¿Ya estás participando en Eurosport Tour?

A pocos días del comienzo del Tour de Francia, Eurosport, la Casa del Ciclismo, ha lanzado “Eurosport Tour”, concurso en el que los participantes pueden ganar fantásticos premios. Los ciclistas de toda Europa* pueden darse de alta en www.eurosport-tour.com.

Eurosport Tour 3

Eurosport ha colaborado con la plataforma Strava

para crear su propia Gran Vuelta en la que los kilómetros recorridos por los participantes ya suman el equivalente a 21 vueltas al mundo.

Los aficionados al ciclismo que quieran participar sólo tienen que darse de alta en la página Eurosport Tour, descargar la aplicación Strava y salir a montar en bici.

Un total de 906 aficionados al ciclismo ya se han apuntado a este reto y están compitiendo para llevarse los premios. La competición finalizará el próximo 15 de septiembre e incluye:

  • Competición por kilómetros: el ganador será el participante que acumule más kilómetros
  • Competición de montaña: el ganador será el participante que consiga la mejor puntuación en las etapas de la montaña.
  • Competición por ser el mejor corredor: el ganador será el participante que sume el mayor número de kilómetros en una sola carrera.

Los premios de Strava

Para los ganadores incluyen oportunidades únicas como la posibilidad de montar en bici junto a Juan Antonio Flecha, embajador de Eurosport Tour y ganador de una etapa de la ronda gala.

En los icónicos adoquines del Paris-Roubaix Challenge, Esta carrera, que tendrá lugar el viernes anterior a la disputa de la Clásica, será grabada y emitida en Eurosport y el ganador podrá verse en televisión como si de una estrella de la bicicleta se tratara.

Otro de los premio de Strava

consistirá en seguir una de las etapas de la Vuelta a España desde uno de los coches oficiales del Saxo-Tinkoff, disfrutando de todo lo que ocurra en los entresijos de la carrera.

Bicicleta ganadora del Tour, también como premio

Además los participantes podrán ganar muchos otros premios como por ejemplo una bicicleta Greg Lemond Washoe, bicicleta diseñada con la geometría que utilizaba el 3 veces ganador del Tour en competición.

En palabras de Juan Antonio Flecha: “Inscríbete en www.eurosport-tour.com y forma parte de la carrera ciclista más larga del planeta.

Hay premios fantásticos en juego pero además, este es un ejemplo del espíritu de equipo que tanto le gusta a la gente aficionada al deporte.

El Paris-Roubaix Challenge será duro, pero intentaré que no sea demasiado doloroso. ¡Eso sí, no olvidéis la crema de gamuza!

Eurosport Tour estará activo durante todo el Tour de Francia

Uno de los eventos más emblemáticos emitidos en Eurosport. Como la Casa del Ciclismo, Eurosport ofrece en 2015 lo mejor de la temporada con una amplísima cobertura de 23 carreras del UCI World Tour, incluyendo el Tour de Francia, el Giro de Italia, la Vuelta a España y las Grandes Clásicas, sumando un total de 1.800 horas de ciclismo.

Strava revela el potencial de una comunidad de atletas mundial. Sus innovadoras aplicaciones para móvil y su página web motivan e inspiran a corredores y ciclistas en sus diferentes aventuras deportivas, entrenamientos y competiciones. Diseñado por atletas y para atletas, Strava une a millones de deportistas de todo el mundo a diario a través del deporte que aman.

Marcel Kittel y el relevo que no avisa

Marcel Kittel JoanSeguidor

La velocidad mundial muda de piel y de nombres, Marcel Kittel ya está fuera de Katusha

Lo cierto es que en el alemán, que hace sólo dos años hacía historia en el Tour de Francia ganando cinco etapas y ahora, fuera del Quick Step ha demostrado que en Katusha nunca se ha encontrado.

Se va, no definitivamente, quiere volver a sentir el pálpito que le atrajo a este deporte, pero Marcel Kittel sabe que no va a ser sencillo.

Bajarse del tren en marcha tiene sus costes, más en este mundo de competitividad extrema.

Marcel Kittel y la generación que se impone

Lo cierto es que si miramos la velocidad en ciclismo, ésta ha emprendido una labor de regeneración que no respeta a los grandes de no hace tanto.

Hablábamos de Mark Cavendish ayer mismo… 

André Greipel también se plantea dejarlo.

Greipel, Cavendish y Kittel son casi sesenta etapas en el Tour de Francia.

Recuerdo el Giro de Italia de hace tres años que Kittel y Greipel coparon casi todo en las llegadas llanas.

 

De esa hornada sigue vigente el más versátil, Alexander Kristoff que no sólo ha ganado Wevelgem que además ha demostrado a Fernando Gaviria que lo difícil no es llegar, y sí mantenerse.

Porque la velocidad actual es dura, muy dura, y entran y salen nombres a ritmo casi de trituradora de carne.

A velocidad pura Dylan Groenewegen, a velocidad bregadora, Elia Viviani…

Mirad por cierto cómo correrá Viviani el Giro…

velocidad ciclismo Elia Viviani Giro JoanSeguidor
©Sigfrid Eggers

A partir de ellos dos, la igualdad es patente, lejos quedan los tiempos que dos o tres imponían la tiranía.

 

Así escribimos de Marcel Kittel hace sólo cuatro semanas…

La suerte de Marcel Kittel se consume en Katusha

Mirar la trayectoria deportiva de Marcel Kittel es reseguir con el dedo índice el perfil de una etapa alpina del Tour.

Una montaña rusa, un correr siempre en el filo, una suerte de no marcha atrás que le ha reportado un palmarés único y periodos de completa ausencia.

Gravel Ride SQR – 300×250

 

Si Marcel Kittel fuera un río, sería el Guadiana y ese sentido de intermitencia que tenemos tan arraigado en este lado de los Pirineos.

El miércoles, en el Escalda, la carrera que ha ganado cinco veces, Kittel no fue capaz de ocultar su baja forma.

La campaña que empezó con triunfo en Mallorca, sigue despoblada de triunfos y en el Escalda, con buena parte de la primavera amortizada, Marcel Kittel ha echo saltar las alarmas.

Leemos que Katusha ha levantado la bandera roja a Marcel Kittel.

La ausencia de resultados en un velocista se explica a veces por las rachas, que viene y van, entran y salen de tu vida.

Estas se vinculan a la forma, pero la inspiración y la suerte juegan su rol.

 

En el mundo de los anotadores, el estado de ánimo es importantísimo, porque ánimo es confianza, y eso en velocidad es tener el recurso, la rendija por donde sacar la cabeza cuando la carretera se estrecha para resto.

Participa en el sorteo de un dorsal en la Girona Gravel Ride 

Eso se podría entender en Marcel Kittel, quien incluso en años atrás ya protagonizó alguna ausencia prolongada de las primeras plazas, e incluso de competición.

Aquello fue, sin embargo, por un tema de salud.

 

Pero ahora no, ahora Marcel Kittel tiene problemas serios para seguir el ritmo del grupo.

Sencillamente se queda.

Lo que se le supone por defecto a cualquier profesional, Kittel no es capaz de atesorarlo.

Y en Katusha, que ya venían calentitos del verano, han explotado.

 

Los rusos pueden tener dinero, pero no son tontos, y además otra marca, Alpecin, ésta alemana, ha echado el resto para que un ciclista que ha ganado catorce etapas en el Tour, cinco de ellas hace dos años, pueda correr con ellos.

El pelazo de Kittel no rentabiliza la inversión de Alpecin.

La ficha de Kittel nos la podemos imaginar como no podríamos hacerlo con los rumores que dicen que no entrena como es debido y que se ha dejado ir.

 

Dimitry Konishev ya lo dijo en el pasado Tour «le pagamos una buena pasta y sólo piensa en él«.

Dirk Demol habla de una reunión y una fecha en la que todo tiene que estar aclarado, el Tour de Yorkshire, eso es inicios de mayo.

Marcel Kittel tiene la espada de Damocles sobre la cabeza, la más apetitosa, por otro lado, para cortar en un equipo donde los resultados brillan por su ausencia.

SQR – GORE

 

Si vemos que Kittel va con el casillero casi a cero, sus compañeros no van mucho mejor.

A veces nos preguntamos como en este ciclismo de equipos millonarios, algunos pueden justificar salir a la carretera con resultados tan pobres: una victoria, la mentada de Kittel, y varios top 3.

Marcel Kittel Katusha JoanSeguidor
www.procyclingstats.com/

Mientras algunos van empachados de triunfos, otros corren caninos, con el único afán de pillar la fuga y tener minutos de televisión, por mucho que para ese objetivo no necesitas una estructura del World Tour.

Imagen: FB de UAE Tour

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Los cinco ciclistas más necesitados para 2019

La Vuelta - Richie Porte JoanSeguidor

De Porte a Nairo, pasando por Kittel, Aru y Cavendish vemos a los ciclistas que más necesitan ganar algo importante

Ser estrella no es sencillo.

Aunque los focos gusten, den dinero, fama, te inviten a actos y seas el más solicitado en las salidas, mantener el tono no resulta fácil.

La exigencia es dura, sobre todo cuando las cosas no vienen de cara y el aficionado medio, te extraña…

Así las cosas, corre la lista de cinco ciclistas que esperan mucho de 2019, esperan torcer su suerte, volver a la palestra y justificar, no nos engañemos, sueldos que no deben ser pequeños.

Y el primero de la lista, el primero desde hace unos años, es Richie Porte.

Ahora en Trek, equipo nuevo, pero con los temores de siempre.

Una sombra que le persigue, que a veces es mala suerte, otras por su mentalidad, lo que sea, pero ese joven tasmano que maravilló en el Giro de 2010 sigue sin explotar.

Desde entonces no ha pisado el podio de una grande y sin embargo, demuestra que para él, sólo el Tour existe.

Richie Porte no cabe en la historia de letra grande, y eso que su palmarés de vueltas medianas es extraordinario.

En julio, en Bruselas todos le miraremos como el eterno outsider a la espera que, la carretera, caprichosa ella, le guarde una sorpresa, casi nunca buena.

Hace dos años Marcel Kittel era el ariete del Quick Step

Cinco etapas en el Tour, hasta que un día dio un mal paso en los Alpes y acabó fuera de la carrera cuando ya le estaban haciendo el maillot verde a medida para los Campos Elíseos.

La trayectoria de Marcel Kittel ha estado llena de idas y venidas.

2013 le significó la irrupción en el Tour.

Al año siguiente siguió engordando el pollo y en 2015, desapareció-

Y así viene siendo hasta su aterrizaje en Katusha, protagonizando uno de los fichajes fallidos de la pasada temporada.

De cien a cero siendo el perfecto ejemplo de que en Quick Step no acusaron la salida de ninguna de sus estrellas.

Fabio Aru es un ciclista que tiene un atractivo intrínseco

Nadie como él parece darlo todo con esa medida y entrega.

Cuando Fabio Aru no llega, el aficionado medio piensa que es porque no tiene.

Sencillo.

Así como hay ciclistas que parecen correr con el medidor activado en cada momento, contemporizando, racaneando, Aru lo deja todo en el asfalto.

Y como una vez me dijeron, incluso para acabar el séptimo u octavo.

Pero esos puestos, muy respetables, no son del estatus de estrella del sardo que un día ganara la Vuelta, tras ser segundo en el Giro.

Fario Aru tiene en 2018 su «annus horribilis» y el problema es que desde ese mentado triunfo en la Vuela no parece haber dado el paso adelante que pensábamos que daría.

Y ojo que vamos para los cuatro años de esa Vuelta a España.

El renovado maillot del Emirates es la excusa para pensar que el año nuevo le traerá buenas nuevas, otra cosa es que sea capaz de recuperar aquella senda de ciclista que un día fue líder del Tour.

2019 es el año que puede marcar la suerte de ese talentoso ciclista.

¿Ya conoces La Brava, la cicloturista de la Sea Otter?

De la lista, lo cierto, es que Mark Cavendish es quien menos tiene que demostrar.

El inglés hace tiempo que marcó un listón que creemos no volverá a rallar, por el peso natural de los años, el desgaste y los rivales.

Cav empezó a ganar muy joven, desde siempre su luz en la mirada le delataba como un depredador, un adicto a la victoria.

Y en 2018 ésta no llegó y eso que tiene registros enormes a su alcance.

Cav necesita un año como el 2016 para estar al nivel de Hinault entre ganadores de etapa del Tour.

Complicado, lo vemos muy complicado, pero este inglés ha caído y resurgido tantas veces que, cabrá esperar a verle en materia.

Finalmente Nairo Quintana, de quien poco o nada que no hayamos dicho podemos añadir.

Nairo cree que tiene un Tour en sus piernas.

Se antoja muy complicado que vuelva a tenerlo todo como este año si no le sale bien el envite.

En Movistar llevan con su baza desde 2013, no es poco tiempo, otros no tuvieron tanta venia.

Para Nairo el 2019 es el todo o nada.

 

Marcel Kittel, 3.2014 Velocidad se escribe con K

En un ranking de efectividad velocista en 2014, nadie se aproximaría a Marcel Kittel.

En un ranking de efectismo velocista en 2014, Alexander Kristoff sería nuestro hombre. Como la noche y el día, como los complementos en eterno moviendo, en el alemán y noruego tenemos el perfil completo del velocista tipo del año que nos deja, dónde no llega uno está el otro, y viceversa. Y no hablamos de cantidad de triunfos, lo hacemos calidad, porque anotadores, como veremos hay muchos, pero que rallen a tal exigencia, sólo estos dos.

Marcel Kittel, alemán, de hechuras poco ciclistas, amplia mandíbula, prominente espalda, angulada hombrera y turbador peinado rubio brillante que las vuelve locas. 14 victorias contra tres derrotas más una selfie mítica en Dublín.

Marcel Kittel, el ciclista con menos de 30 años

Es un ciclista de mayúscula proyección. Con 27 años, pasó por la penurias de sus primeros Tour de Francia, los años de plomo de Cavendish, y se ha hecho con el dominio total de las llegadas de la mejor carrera del mundo. Es un ciclista total en muchos sentidos, pues a su descomunal pegada, se le unen sus raíces contrarrelojistas, esas que le dan recorrido a sus embestidas.

Los Vatios de un ciclista, si son importantes para Kittel

Kittel puede llegar a los 2100 vatios -prueben a llegar a 1000 en cualquier bicicleta estática de cualquier gimnasio, creerán morir-. Esa descomunal energía revienta los 1800 de Greipel o los 1600 de Cavendish, como reza un reportaje dedicado a los “masters de la velocidad” en un Procycling reciente.

Como corre Kittel

Pero es que además Kittel mantiene el aliento más allá, hasta los casi veinte segundos de umbral desconocido para cualquiera de los mortales. Sus rivales mueren en la orilla, ni el mejor Cavendish tuvo arrestos para atacar tan de lejos en sus mejores días. No obstante, permitan un inciso, si quieren ver sprints lanzados a una eternidad, pongan “Miquel Poblet” en Youtube, sencillamente interminables.

Entre los mejores 10 ciclistas

Noruega es un gran país en extensión. Es un gran y helado país, pero poco poblado, entendemos que por lo inhóspito de muchas partes de su territorio, el mismo que encierra ese negro elemento cuyo precio cae a espuertas estos días.

Sin embargo, los pocos noruegos que salen son buenos, muy buenos, y ello pasa también en ciclismo. El año que se retiró Thor Hushovd, Kristoff ha surgido del trueno para ser, sin duda alguna, uno de los diez mejores ciclistas del año. No gana como , pero en las llegadas sinuosas y complicadas es el auténtico coco.

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Luca Paolini y su guarbarros Sencillo en la gran plaza de Brujas, momentos antes de partir por Flandes.

El ciclista Kristoff

Kristoff, trece triunfos frente a once derrotas, ganó dos etapas en el Tour, se hizo con la clásica alemana de referencia, la Vatenfall, fue pródigo en su tierra, con varios triunfos en carreras noruegas de cierto prestigio, entre ellas la preciosa Artic Race,… sin embargo propinó un golpe de maestro, y con él todo su Katusha, en especial Luca Paolini, en la Milán-San Remo, uno de los grandes momentos del año. Con rivales mojados y arrugados, Kristoff pisó el olimpico que ni siquiera Hushovd pudo oler.

La velocidad de Kittel

Como ven velocidad se escribe con K de Kittel y K de Kristoff, porque hay velocistas anotadores, sí pero ninguno como estos dos. Ni siquiera el fornido André Greipel, quince éxitos contra nueve derrotas o el peleón Nacer Bohuanni, doce frente a quince Todos ellos protagonistas en la peor, con diferencia, temporada de Mark Cavendish, paupérrimas once victorias contra siete  KO´s, quien dice tener cuerda a falta de demostrarlo nuevamente…

Imagen tomada de Ciclismototal.net

Marcel Kittel ya no sonríe

Marcel Kittel - JoanSeguidor

Leemos que Marcel Kittel cierra su campaña, deja de correr hasta el año que viene, echa la persiana.

Un año casi en blanco, ganar una etapa en Tirreno es un balance triste, es lo que Marcel Kittel le ha dado a uno de los equipos peor tratados por el casillero, el Katusha.

El año pasado pasado Kittel se llevó catorce triunfos, directos al haber del Quick Step, entre ellos cinco etapas del Tour, donde su dominio en las llegadas no había visto desde los mejores tiempos de Mark Cavendish.

Marcel Kittel tuvo en ese Tour una caída que dice que le ha lastrado todo este año.

 

Una caída que entonces le puso en bandeja el verde a Michael Matthews, un paréntesis en el reinado de Peter Sagan, y que este año ha dejado seco al velocista alemán.

Y es que ni siquiera en el Tour vimos a Kittel metido de verdad en un sprint.

Un corredor cn pólvora mojada, eso en un velocista es trágico, ellos que trabajan tanto con el resultado inmediato.

Qué te vas a poner en la salida de mañana???

Marcel Kittel en el Katusha

En Katusha las cosas no salen ni a la de tres.

Con sólo seis victorias, acumulando segundos puestos aquí y allí, el otro día De Marchi dio cuenta de Restrepo, con Zakarin, desconocido, hace un año era podio de la Vuelta con Froome y Nibali, no me extraña que los rusos estén mosqueados e incluso exploten con lo de Kittel.

«Sólo piensa en él» le ha dicho Dimitry Konishev, un tipo que a veces entrenando sprinta a sus propios ciclistas, y en ocasiones les da hasta sustos.

Qué tiempos aquellos de Purito que cuando Katusha se ponía, temblaba el pelotón.

Imagen tomada del FB de Team Katusha Alpecin

Sprinters: El año del cambio

Sprinters Ewan JoanSeguidor

Nuevos nombres asoman la primera línea de sprinters

El Tour Down Under como ejemplo. El Tour Down Under como síntoma del debate de generaciones que domina entre los mejores sprinters del mundo.

Si miráis el cuadro veréis una igualdad sólo rota en la jornada final, en la meca ciclista de este temprano enero, Adelaida, donde André Greipel tomó diferencia respecto al resto de sprinters.

El otro día hablábamos del alemán del este como ese tipo de velocista que llegado a un extremo las cosas no salen como antaño. Greipel era un anotador certero. No sé cuántos años llevaba ganando en el Tour, incluso sumando más de una etapa en el Giro.

El año pasado no consiguió ninguna en Francia y sólo una en Italia.

El mundo de los sprinters se revoluciona

Con esa consigna Greipel sale reforzado del Tour Down Under, con dos etapas por una de Ewan, Viviani y Sagan, una curiosa amalgama que explica en parte el presente de este mundo tan veloz, pero tan marginado en ciertas carreras, cuando un buen sprint, con buenos sprinters es un espectáculo imagable.

Sprinters JoanSeguidor

Elia Viviani es, sobre el papel, el segundo nombre del Quick step, rápido y resistente, no es el más veloz en teoría, pero saca petróleo, un olfato afinado por la pista y sus servidumbres.

Peter Sagan no es velocista al uso, pero le da a todo, lo disputa todo, con igual fortuna muchas veces puede salir airoso en una clásica frente a Van Avermaet, como de una etapa en Suiza frente a Albasini y un sprint ante Greipel. El dibujo es gráfico.

Caleb Ewan, la nueva generación, pequeño, rocoso, a veces precipitado, como en Adelaida, pero un peligro, por el poco respeto que le tiene al riesgo, con ese mentón casi pegado en el manillar. Le falta  un poco, pero el Tour ya le espera.

En Australia se jugaron cinco de seis etapas al sprint, pero no estaban todos, qué va.

Fernando Gaviria, esperamos verle en el Tour, como Ewan. Yo creo que por calidad, proyección y hambre es el abanderado de los nuevos nombres entre los sprinters. Que sea un colombiano que triunfe en un equipo belga de raíz clásica y amor por la velocidad habla del paradigma

De entre los nuevos sprinters, vemos a Gaviria delante

Gaviria y Ewan son las atracciones en el paraíso de la velocidad, la primera semana del Tour, pero les tocará jugársela con la vieja guardia y ahí, si todo sale como está previsto, si el tren funciona y la llegada es pura, sigo viendo que Marcel Kittel es el rey de los sprinters, hasta que uno lo desplace.

Como desplazó en su día el alemán a Mark Cavendish, el velocista de leyenda, aún en activo y operativo, que alterna años malos con buenos. No le enterréis, mirad qué 2016 firmó y qué cotas alcanzó en el Tour, donde se debate entre Merkcx, Hinault y esa gente.


En El Velódromo…


La velocidad francesa, la velocidad especialmente de Arnaud Démare, el ciclista que sprinta pero tiene tintes de clasicómano. El de la FDJ se ha impuesto a sus compañeros de selección y hornada, por un lado Nacer Bouhanni, ávido de un gran triunfo que no llega, y por el otro Bryan Coquard, dos años seguidos sin pisar el Tour.

Añadidle a lo citado Alexander Kristoff más los siempre veloces italianos de segunda fila que alguna liarán en Tirreno o Giro y tendréis el paisaje de los sprinters, ese nombre arte que muchos ven como síntoma de etapas aburridas.

Imágenes tomadas del FB de Santos Tour Down Under

INFO

Prueba a que Nacex te envíe la bicicleta…

Marcel Kittel, el «velocista de Champions»

Si Marcel Kittel tuviera más oportunidades…

Ocurre en el ciclismo que no sabría si llamar contemporáneo o moderno, pero que es el ciclismo que vemos en nuestros días, que se privilegia ciertos terrenos frente a otros. Ocurre que los nobles ejercicios de la contrarreloj individual o la llegada al sprint son raras piezas de colección, en las que se cuentan con los dedos de la mano, las perlas que nos dejan final de año.

Menos ocasiones, y más concretas, entre no pocos nombres y con la sensación de que el mundo se acaba si no mojan cuando se les requiere. Así se ve la “semana fantástica” de la velocidad, la primera del Tour, donde se citan los hombres más rápidos a este lado del Atlántico, con la simple misión de poner el casillero a funcionar.

Ganar una etapa en el Tour de Francia multiplica por tres o por cuatro cualquier otro triunfo. Marcel Kittel lleva catorce etapas ganadas en el Tour. Catorce nada menos, de las cuales cinco cayeron sólo este año, en el claro y nítido ejemplo de que es el mejor ciclista en su terreno, ahora mismo, en estos momentos.

Kittel no sólo gana, impone, en todo tipo de circunstancias, ya lo contamos en su día…

El problema no es que Kittel gane, es la forma que lo hace, sabiendo cuál es su distancia, arrancando desde atrás, desde muy atrás, haciendo trabajar lo justo a su equipo cuando peor es hacerlo, en los últimos kilómetros, y remontando corredores con una facilidad supina, casi insultante. Dejando en frustración a muchos…

Cinco etapas en el Tour, como cinco soles, un monumento digno de recordar y dibujar. La primera echando el resto, sin apoyos solíticos, aunque con un equipazo celebrando sus triunfos, Styban, Trentin, Vermote,… pocas veces se ve tanta comunión. Kittel es de los que se deja el alma. Otras ganadas entre peligros andantes, con Démare jugando al equilibrio imposible, con Sagan y Cavendish mascando la tragedia, con Greipel entumecido, con Kristoff desconocido, con Bouhanni, descolgado…

Pero hay un día, una jornada, marcada en rojo, en los anales, aquella que ganó bajo la bocina a Boasson Hagen, que tremenda victoria, una de esas que vista y revista nunca diríamos quién ganó, no sé yo de la historia de sprints imposibles, pero aquel fue memorable, de esos que quedan en la historia, como el que en Limoges, la tierra de Poupou, le ganara a Bryan Cocquard. Hasta unos minutos después no se supo del ganador.

Kittel es el velocista ideal, no sé si llegará a Mark Cavendish, porque el de Man camina en el tartán de la leyenda, pero desde luego será un dignísimo sucesor, incluso con la leyenda negra que rodea a su histpria verde, el color de ese maillot que se obsesiona por llevar un día hasta París, pero que un día lo pierde todo, por un mal paso y un equipo, el Sunweb, que estuvo a punto para ponerle en bandeja la prenda del más regular a Michael Matthews.

Ahora Kittel tendrá otro rival, será colombiano, un excompañero llamado Fernando Gaviria. Kittel pasa del azul al rojo, desplazando a Kristtof de la pole del Katusha, equipo de claro acento alemán, desde el copatrocinador, Alpecin, a estructura y corredores. Kittel tiene el doble reto, mantener la corona oficiosa y hacerla oficial en el Tour, donde la velocidad aún se venera y se respeta. Porque él lo vale.

Imágenes tomadas de FB de Quick Step

INFO

La primera travesía de Cycling Costa Daurada