¿Qué hace Mark Cavendish en el Bahrain?

Mark Cavendish JoanSeguidor

Es complicado que Mark Cavendish recupere el brillo pasado en en Bahrain Merida

En los Seis Días de Londres tuvimos un déjà vû con Mark Cavendish y Elia Viviani.

Compañeros de generación, cada uno con sus momentos altos, el inglés, negarlo sería es una leyenda, que el italiano debe mirar con amdiración y también, por qué no decirlo, con cierta arrogancia pues lo sucedido en Londres entronca directamente con el excelente omnium olímpico de Río de Janeiro, va para cuatro años ya, en el que el italiano se colgó el oro que el inglés pretendía en su grand slam.

 

Sea como fuere, suceda lo que suceda, Mark Cavendish esos días estaba saboreando los que deportivamente fueron sus últimos grandes días.

Desde entonces el inglés por lo que fuera, no se encuentra.

Lesiones, enfermedad y una obvia carencia de pegada han dejado a Mark Cavendish un paso por detrás de los Ewan, Groenewegen, Ackerman y Bennett, ahora mismo los mejores velocistas del mundo.

Si quedó fuera del Tour.

Mark Cavendish ha pasado de ser la «reina de la pista» a convertirse en un corredor que pasea caché e historia pero que le cuesta horrores ganar.

Lo que se convirtió en un rey Midas, hoy es un corredor que vive de rentas, que no son pocas.

 

Para el año que viene el Bahrain le ha hecho un hueco en una plantilla desde luego curiosa, con un poco de todo, liderada por Mikel Landa para las grandes, la moneda al aire de Wout Poels y la velocidad de Sonny Colbrelli, que a saber cómo se toma compartir galones con una de las grandes leyendas en lo suyo.

Mark Cavendish es el único ciclista en activo que se codea con los mejores de siempre en alto tan recurrente como por ejemplo la cantidad de etapas ganadas en el Tour de Francia.

No es cualquier cosa.

Tras estos años en el Dimension Data, equipo que ha pasado desapercibido este 2019, dice Cavendish que volver a las ubres de Rod Ellingworth le da garantías de volver a ser un atisbo del que fue.

Le llegó de joven hasta ser campeón del mundo en aquel coñazo de Mundial que fue el de Dinamarca, hace ocho años.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Dada la historia de Cav cabe esperar otra oportunidad, viendo cómo han derivado las cosas, es complicado prever que la victoria le vuelva a sonreír.

Seguro que el año que viene se planteará una campaña «gore» en objetivos, con los Juegos en la agenda, hace cuatro años lo hizo para Río y fue su última gran temporada.

Con 34 años parece que a Mark Cavendish todo le vino y se le fue deprisa…

El declive de Mark Cavendish ya no es noticia

Mark Cavendish declive JoanSeguidor

El declive de Mark Cavendish se constata cuando nadie se acuerda ya de él cuando el pelotón llega al sprint

Para ser justos, en el pelotón hay mucha gente que me odia” admitió Mark Cavendish después de su victoria en la jornada inaugural del Tour, una victoria que le vistió de amarillo por primera vez en su carrera.

Podía haber extendido tranquilamente esa opinión fuera de pelotón, donde las opiniones sobre é también están muy polarizadas.

Dotado de un brillo único cuando llega el momento de gestionar un sprint y emergiendo de ese enorme caos con el resto pisándole los tacones, Cavendish puede ser grosero y rudo, sacando punto a cualquier pregunta anodina.

Así escribió nuestro amigo Peter Coussins hace tres años en este mal anillado cuaderno.

SQR – Cerdanya Cycle

 

Andaba Mark Cavendish enrachado en el Tour 2016: cuatro etapas y sólo Eddy Merckx por delante de él en el ranking histórico de ganadores de etapa.

Parecía que el de Man podría entrar en el primer puesto de siempre: no ha vuelto a ganar.

Definió Cossins a Cavendish como el Messi del ciclismo.

La comparación podrá sonar exagerada, pero el palmarés de ese velocista socarrón y a veces altivo es de esos que no se mide con su tiempo y sí con la historia.

No hay muchos, muy pocos diría yo en ese nivel.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Cavendish lleva desde ese Tour buscando el punto de forma que no llega.

Desde entonces podríamos hablar del declive de Cavendish

Por enfermedad, porque no coge la forma, porque no es la sombra de lo que era, Mark Cavendish no levanta cabeza y se ha perdido el Tour de Francia por primera vez en no sé cuántos años corriendo de forma ininterrumpida.

Empezó joven a ganar, a destacar, siendo de los más hambrientos de su generación antes de pisar el profesionalismo, un adicto a la victoria, un yonqui de levantar los brazos.

Tiene sólo 34 años.

Ganó sus primeras etapas en el Tour de azul Columbia, año 2008, con 23 primaveras.

 

Pero el tiempo pasa, inexorablemente.

Para este Cavendish en declive y los que compitieron con él.

Mirad cómo cruzaba la meta de la Planche des Belles Filles, André Greipel…

 

El alemán es un ciclista que sólo puedes apreciar, un tipo que en su pueblo no es reconocido por la calle, que tampoco gana como antaño, pero que sigue ahí impartiendo calidad humana y ciclística.

No creo que André Greipel siga en el pelotón el año que viene.

Últimos días para inscribirse a La Cerdanya Cycle Tour

Marcel Kittel está en el dique seco emocional, al parecer.

No hay vuelta de hoja, o sí, el libro avanza y esta generación de velocistas que irrumpió hace poco más de diez años está amortizada.

SQR – GORE

 

Nunca entierres a un campeón, pero que Mark Cavendish vea todo el Tour desde casa no es azar, es la constatación de que su tiempo pasó.

No sé si podrá o no volver, no lo creemos, llevamos tres años esperándole, cuando entonces vino ya de un periodo de sequía.

Lo que hay ahora, desde Groenewegen a Ewan, está muy por delante.

El neerlandés es el heredero directo de esa estirpe, pero ahora todo parece más igualado.

Los registros absolutos de Cav, Kittel y Greipel son historia de la velocidad, pero esos récords no se producen ahora, repetimos, todo más igualado, cada vez menos oportunidades en las grandes vueltas.

Como en su día otros grandes vieron que no estaban lo delante que acostumbraban.

Tom Boonen “on ice”, La temporada ciclista

La temporada ciclista

Tom Boonen, la temporada ciclista 2014 ya es un hecho. En un ciclismo empobrecido por la obvia crisis, en un momento de ruptura, donde los ricos son más ricos y los pobres poco menos que vetados a competir en las mejores carreras,

las campañas arrancan ya en enero –no con la Marsellesa y Mallorca como hace cuatro días- desde lugares tan dispares en el globo como Australia y San Luis, en Argentina.

Enlace permanente de imagen incrustada

 

En esta última el Omega Pharma se ha traído a uno de los ciclistas más lagunares, aunque genial, de nuestros tiempos. Lejos del frío europeo, Tom Boonen pone los pinreles en hielo atosigado por el calor del corazón argentino.

La primera jornada del Tour de San Luis significó una nueva apertura de curso de este indescifrable ciclista que alterna temporadas históricas con periodos de completo anonimato.

Tom Boonen

El año pasado Tom Boonen fue un silbido, un soplo de aire, efímero y transparente. No se le vio, la foto que define su temporada es la de Flandes rebozado en el suelo sin opción a defender su corona.

Le recuerdo temporadas similares. Años en los que Fabian Cancellara le eclipsó hasta la desesperación de cometer errores bíblicos como aquel ataque, también Flandes, que arrastró al suizo hasta la vanguardia de carrera, que ocupaba su entonces compañero Sylvain Chavanel.

 

Boonen es uno de los mejores ciclistas de clásicas de la historia y por ende el mejor ahora mismo,

de entre los que están en activo.

Hijo de los tiempos de la súper especialización, el famoso ciclista rueda como los ángeles sobre los adoquines. Tal perfección le han valido siete monumentos entre Flandes y Roubaix más la amalgama de semiclásicas que completan el calendario adoquinado:

Harelbeke cinco veces, Wevelgem, tres, Kuurne, dos, A Través de Flandes, una,…

Ahora Boonen tiene mucho trabajo acumulado. No puede ser que la suerte le venga y le abandone de forma intermitente. A pesar de su ausencia el Omega Pharma fue el único equipo que se pudo medir con Team Sky el año pasado.

Alrededor suyo Boonen tiene excelentes piezas que le descargan de presión.

Rigoberto Uran

La llegada de Rigoberto Uran ha abierto las puertas de las grandes vueltas al equipo, aunque poco a poco, pues el colombiano se centra en el Giro –algo que podría haber tenido ya en Sky- porque el Tour, el Tour, es cosa de Mark Cavendish y su pandilla de intimidadores de la velocidad.

Pero el puzle necesita de la pieza de Tom Boonen. Una pieza informe y enigmática. Elegante y versátil, liviano sobre los pedruscos, necesita sentirse ciclista pronto, Boonen lo ha hecho bien esas temporadas en las que ya encontró fortuna en Qatar, sí en los albores de la temporada.

Mientras se entona en Argentina pensamos en qué quedó de este ciclista que llama a las puertas de los 34 años y que mucho tiene que ver con ese prodigio que irrumpió hace doce años sembrando la discordia entre el US Postal y el Quick Step, el equipo de su vida.

Los cinco ciclistas más necesitados para 2019

La Vuelta - Richie Porte JoanSeguidor

De Porte a Nairo, pasando por Kittel, Aru y Cavendish vemos a los ciclistas que más necesitan ganar algo importante

Ser estrella no es sencillo.

Aunque los focos gusten, den dinero, fama, te inviten a actos y seas el más solicitado en las salidas, mantener el tono no resulta fácil.

La exigencia es dura, sobre todo cuando las cosas no vienen de cara y el aficionado medio, te extraña…

Así las cosas, corre la lista de cinco ciclistas que esperan mucho de 2019, esperan torcer su suerte, volver a la palestra y justificar, no nos engañemos, sueldos que no deben ser pequeños.

Y el primero de la lista, el primero desde hace unos años, es Richie Porte.

Ahora en Trek, equipo nuevo, pero con los temores de siempre.

Una sombra que le persigue, que a veces es mala suerte, otras por su mentalidad, lo que sea, pero ese joven tasmano que maravilló en el Giro de 2010 sigue sin explotar.

Desde entonces no ha pisado el podio de una grande y sin embargo, demuestra que para él, sólo el Tour existe.

Richie Porte no cabe en la historia de letra grande, y eso que su palmarés de vueltas medianas es extraordinario.

En julio, en Bruselas todos le miraremos como el eterno outsider a la espera que, la carretera, caprichosa ella, le guarde una sorpresa, casi nunca buena.

Hace dos años Marcel Kittel era el ariete del Quick Step

Cinco etapas en el Tour, hasta que un día dio un mal paso en los Alpes y acabó fuera de la carrera cuando ya le estaban haciendo el maillot verde a medida para los Campos Elíseos.

La trayectoria de Marcel Kittel ha estado llena de idas y venidas.

2013 le significó la irrupción en el Tour.

Al año siguiente siguió engordando el pollo y en 2015, desapareció-

Y así viene siendo hasta su aterrizaje en Katusha, protagonizando uno de los fichajes fallidos de la pasada temporada.

De cien a cero siendo el perfecto ejemplo de que en Quick Step no acusaron la salida de ninguna de sus estrellas.

Fabio Aru es un ciclista que tiene un atractivo intrínseco

Nadie como él parece darlo todo con esa medida y entrega.

Cuando Fabio Aru no llega, el aficionado medio piensa que es porque no tiene.

Sencillo.

Así como hay ciclistas que parecen correr con el medidor activado en cada momento, contemporizando, racaneando, Aru lo deja todo en el asfalto.

Y como una vez me dijeron, incluso para acabar el séptimo u octavo.

Pero esos puestos, muy respetables, no son del estatus de estrella del sardo que un día ganara la Vuelta, tras ser segundo en el Giro.

Fario Aru tiene en 2018 su «annus horribilis» y el problema es que desde ese mentado triunfo en la Vuela no parece haber dado el paso adelante que pensábamos que daría.

Y ojo que vamos para los cuatro años de esa Vuelta a España.

El renovado maillot del Emirates es la excusa para pensar que el año nuevo le traerá buenas nuevas, otra cosa es que sea capaz de recuperar aquella senda de ciclista que un día fue líder del Tour.

2019 es el año que puede marcar la suerte de ese talentoso ciclista.

¿Ya conoces La Brava, la cicloturista de la Sea Otter?

De la lista, lo cierto, es que Mark Cavendish es quien menos tiene que demostrar.

El inglés hace tiempo que marcó un listón que creemos no volverá a rallar, por el peso natural de los años, el desgaste y los rivales.

Cav empezó a ganar muy joven, desde siempre su luz en la mirada le delataba como un depredador, un adicto a la victoria.

Y en 2018 ésta no llegó y eso que tiene registros enormes a su alcance.

Cav necesita un año como el 2016 para estar al nivel de Hinault entre ganadores de etapa del Tour.

Complicado, lo vemos muy complicado, pero este inglés ha caído y resurgido tantas veces que, cabrá esperar a verle en materia.

Finalmente Nairo Quintana, de quien poco o nada que no hayamos dicho podemos añadir.

Nairo cree que tiene un Tour en sus piernas.

Se antoja muy complicado que vuelva a tenerlo todo como este año si no le sale bien el envite.

En Movistar llevan con su baza desde 2013, no es poco tiempo, otros no tuvieron tanta venia.

Para Nairo el 2019 es el todo o nada.

 

Marcel Kittel, 3.2014 Velocidad se escribe con K

En un ranking de efectividad velocista en 2014, nadie se aproximaría a Marcel Kittel.

En un ranking de efectismo velocista en 2014, Alexander Kristoff sería nuestro hombre. Como la noche y el día, como los complementos en eterno moviendo, en el alemán y noruego tenemos el perfil completo del velocista tipo del año que nos deja, dónde no llega uno está el otro, y viceversa. Y no hablamos de cantidad de triunfos, lo hacemos calidad, porque anotadores, como veremos hay muchos, pero que rallen a tal exigencia, sólo estos dos.

Marcel Kittel, alemán, de hechuras poco ciclistas, amplia mandíbula, prominente espalda, angulada hombrera y turbador peinado rubio brillante que las vuelve locas. 14 victorias contra tres derrotas más una selfie mítica en Dublín.

Marcel Kittel, el ciclista con menos de 30 años

Es un ciclista de mayúscula proyección. Con 27 años, pasó por la penurias de sus primeros Tour de Francia, los años de plomo de Cavendish, y se ha hecho con el dominio total de las llegadas de la mejor carrera del mundo. Es un ciclista total en muchos sentidos, pues a su descomunal pegada, se le unen sus raíces contrarrelojistas, esas que le dan recorrido a sus embestidas.

Los Vatios de un ciclista, si son importantes para Kittel

Kittel puede llegar a los 2100 vatios -prueben a llegar a 1000 en cualquier bicicleta estática de cualquier gimnasio, creerán morir-. Esa descomunal energía revienta los 1800 de Greipel o los 1600 de Cavendish, como reza un reportaje dedicado a los “masters de la velocidad” en un Procycling reciente.

Como corre Kittel

Pero es que además Kittel mantiene el aliento más allá, hasta los casi veinte segundos de umbral desconocido para cualquiera de los mortales. Sus rivales mueren en la orilla, ni el mejor Cavendish tuvo arrestos para atacar tan de lejos en sus mejores días. No obstante, permitan un inciso, si quieren ver sprints lanzados a una eternidad, pongan “Miquel Poblet” en Youtube, sencillamente interminables.

Entre los mejores 10 ciclistas

Noruega es un gran país en extensión. Es un gran y helado país, pero poco poblado, entendemos que por lo inhóspito de muchas partes de su territorio, el mismo que encierra ese negro elemento cuyo precio cae a espuertas estos días.

Sin embargo, los pocos noruegos que salen son buenos, muy buenos, y ello pasa también en ciclismo. El año que se retiró Thor Hushovd, Kristoff ha surgido del trueno para ser, sin duda alguna, uno de los diez mejores ciclistas del año. No gana como , pero en las llegadas sinuosas y complicadas es el auténtico coco.

1
Luca Paolini y su guarbarros Sencillo en la gran plaza de Brujas, momentos antes de partir por Flandes.

El ciclista Kristoff

Kristoff, trece triunfos frente a once derrotas, ganó dos etapas en el Tour, se hizo con la clásica alemana de referencia, la Vatenfall, fue pródigo en su tierra, con varios triunfos en carreras noruegas de cierto prestigio, entre ellas la preciosa Artic Race,… sin embargo propinó un golpe de maestro, y con él todo su Katusha, en especial Luca Paolini, en la Milán-San Remo, uno de los grandes momentos del año. Con rivales mojados y arrugados, Kristoff pisó el olimpico que ni siquiera Hushovd pudo oler.

La velocidad de Kittel

Como ven velocidad se escribe con K de Kittel y K de Kristoff, porque hay velocistas anotadores, sí pero ninguno como estos dos. Ni siquiera el fornido André Greipel, quince éxitos contra nueve derrotas o el peleón Nacer Bohuanni, doce frente a quince Todos ellos protagonistas en la peor, con diferencia, temporada de Mark Cavendish, paupérrimas once victorias contra siete  KO´s, quien dice tener cuerda a falta de demostrarlo nuevamente…

Imagen tomada de Ciclismototal.net

La ¿segunda juventud? de Mark Cavendish

Mark Cavendish JoanSeguidor

Mov_Gore

Para Mark Cavendish llega el momento de demostrar que no está acabado

Mark Cavendish es un grande.

O al menos lo era.

O lo sigue siendo, aunque no gane.

Hace dos años podíamos decir sin temor a equivocarnos que Cavendish era, en pocas palabras, el mejor sprinter del mundo.

Sin embargo, estas dos últimas temporadas el infortunio se ha cebado en él con exacerbo en forma de caídas y enfermedades.

Podemos recordar su aparatosa caída en la Milán-San Remo o el anuncio, este pasado mes de agosto, de que colgaba la bici hasta la próxima temporada, víctima de una inesperada mononucleosis.

Y lo hacía sin saber muy bien su futuro.

El hecho de obtener sólo un par de pírricas victorias en carreras menores como el Tour de Abu Dhabi (2017) o el de Omán (2018), durante estos dos últimos años, no le hacían prever un desenlace muy favorable en su actual equipo: el Dimension Data.

DT-Swiss Junio-Agosto

A pesar de que muchos ya le colocaban fuera del equipo, sobre todo, según decían, por su mala relación con el manager, y ponían al ciclista de la Isla de Man en la órbita del Bahrein Mérida, no ha sido así y, felizmente, la Gazzetta dello Sport acaba de confirmar su renovación con el conjunto sudafricano.

Será el próximo su cuarto año en el equipo, en el que asombró a partes iguales tanto a sus seguidores como a sus detractores (los que lo daban por acabado después de un 2014 y 2015 algo flojos) al ganar cuatro etapas en el Tour de Francia del 2016, a pesar de abandonar a mitad de carrera para prepararse para los Juegos de Río donde, por cierto, fue medalla de plata en el omnium.

Sólo Elia Viviani pudo con él.

La nueva oportunidad para Mark Cavendish

Por tanto, Dimension Data, con muy buen criterio, le da una nueva oportunidad al británico pensando que donde Cavendish… caben cuatro temporadas.

Perdonad por el chiste fácil, pero es que el “académico del British Cycling” no lo podía dejar así.

Y no podía abandonar con ese mal sabor de boca a los aficionados que tanto lo han aclamado después de que diera el salto de la pista a la carretera, viviendo una de las carreras con más éxito que se le recuerdan a un sprinter.

En su palmarés, el mayor número de etapas ganadas en el Tour (30) después de Eddy Merckx (sólo cuatro menos que el Caníbal) y la clasificación por puntos en las tres grandes vueltas, donde ha conseguido un total de 48 etapas, siendo el segundo corredor en activo (a pesar de sus dos últimos años malos) con más victorias (146), sólo superado por André Greipel (155).

Los récords que sitúan a Mark Cavendish

Ahí va una relación de cosas que define quién es Mark Cavendish en ciclismo…

  • en 2007 iguala el récord de Petacchi con 11 victorias en su primera temporada pro.
  • en 2009 es el segundo británico (tras Tom Simpson) en ganar un monumento: la Milán-San Remo y primer británico en vestir la maglia rosa del Giro.
  • en 2010, tras Millar, es el segundo británico en ganar una etapa en las tres grandes vueltas.
  • en 2011, primer británico en conseguir la clasificación por puntos en el Tour y segundo (tras Simpson) en ganar el Mundial de Ruta.
  • en 2012, primer ciclista en ganar la etapa final del Tour en los Campos Elíseos durante cuatro años consecutivos.
  • en 2013, consigue su victoria número 100.

Soy globero, ¿y qué? porque hace unos cuantos años, y como decía un buen amigo mío, cuando me ponía el culote no conocía ni a mi padre

Por todo esto, por su historial, porque se lo merecía, porque necesita reverdecer laureles y porque aún no está acabado, su renovación por el Dimension Data es una excelente noticia para el mundo del ciclismo que quiere volverle a ver y que lo haga de nuevo con mucha fuerza. Eso le deseamos todos.

Por su parte hará todo lo que pueda y más, con la ilusión de un principiante, del que vuelve a empezar, porque para él “da igual si está lloviendo o hace sol o lo que sea: mientras este pedaleando sobre una bici, sé que soy el tipo más afortunado del mundo”.

Así sea.

Por Jordi Escrihuela

Mark Cavendish: ¿Volverá a ganar una etapa del Tour?

Mark Cavendish JoanSeguidor

Ahora mismo Cavendish optaría a ser el ciclista con más etapas en la historia del Tour

 

Mark Cavendish empezó a destacar hace tiempo, más de diez años.

Y sólo tiene 33.

Sin embargo, al mejor velocista de su generación la lupa le sigue por donde pase.

Mark Cavendish causó baja en el europeo de Glasgow, con lo que ello implica siendo estrella del Team GB, para culminar una campaña, otra, nefasta.

Varias caídas, desde Abu Dhabi a San Remo, pasando por Tirreni ha lastrado su campaña.

Y ya se ha visto que si a Cavendish le va mal, su equipo, el Dimension Data, lo acusa.

  

Cavendish en el Tour

Lo cierto es que Cavendish lleva tiempo lejos de su mejor versión, que fue aquel irresistible y marrullero velocista de hace seis o siete años.

Sin embargo, la campaña que Mark Cavendish cuajó hace un par de años, le puso otra vez en el candelero.

Fue una temporada redonda, que remató incluso con medallas en mundial y Juegos Olímpicos.

En cosas como éstas vemos que estamos ante un ciclista original, diferente y por tanto muy a tener en cuenta.

Pero la punta de lanza de Canvendish hace un par de años fue el Tour de Francia, la carrera por la que el mundo anglosajón bebe los vientos.

Cavendish no es una excepción y esa querencia por lo francés y su grande, queda patente en su legado.

Y no es una querencia que salga barata.

Mark Cavendish es el segundo ciclista con más victorias en la historia del Tour.

No es un dato más, sobre todo porque en estos registros Cavendish navega entre Hinault y Merckx.

Y es precisamente el monstruo belga quien quita el sueño a Cavendish y la parroquia inglesa.

¿Llegará al nivel de Merckx?

Le faltarían cuatro victorias de etapa, algo que ahora mismo suena a quimera.

Pero con Cavendish hemos visto caer quimeras más complicadas.

Aunque muchos admitan que les gustaría volver a verle ganar una etapa, el registro de Merckx es tan goloso, tan bestia, que negar asaltarlo sería indecente.

Cambrils Movil 300×100
 

El problema de Cavendish es que en esa cresta de la ola que es su rendimiento, prever que vuelva a ganar, y que lo haga cuatro veces es un libro de siete sellos.

Y no sólo eso, pensar que podrá con Gaviria o Sagan, incluso Groenewegen, se hace complicado.

Mov_Gore

 

Pero no lo enterréis, en su día pareció que la velocidad era un tema para Marcel Kittel, y por delegación de André Greipel, hasta que Cav llegó y los desplazó.

Con el año casi amortizado, admitimos que nos gustaría ver a Cavendish, con lo mal que nos llegó a caer, en niveles de Merckx.

 

Porque los récords están para reventarlos y en un deporte más que centenario es obvio que los registros son auténticas paredes.

Imagen tomada del FB del Dimension Data

INFO

Mira toda la oferta de Endura

Mark Cavendish en el año par

Mark Cavendish JoanSeguidor

Un año después Mark Cavendish volvió a ganar

En la Wikipedia pone, no lo sabía, que se llama Mark Simon Canvendish, aunque para nosotros es Mark Cavendish, el tipo de ese desapacible sitio que debe ser la Isla de Man, desapacible pero agreste y salvaje, casi como lo es su personaje más ilustre.

Habla David Millar en su libro de un crío con ojos inquisidores, no muy alto y sonrosadas y carnosas mejillas, que le pidió un autógrafo.

Ese crío era Mark Cavendish, un ciclista que desde siempre dio qué hablar.

Mark Cavendish nunca ha estado ajeno a los titulares

Para bien, muchas, veces, para mal, otras tantas, pero el ciclismo moderno no lo entenderíamos sin él, porque con Mark Cavendish se trenzan gran parte de la historias que hoy tienen vigencia en la vanguardia del ciclismo.

Por ejemplo él es un exponente claro y puntero del éxito británico en el ciclismo, él fue uno de los primeros en tomar un micro y abanderar un ciclismo limpio, hace más de diez años, cuando se debía, asómbrense, al T Mobile.

Mark Cavendish es también autor de alguna de las llegadas más espeluznantes que hemos visto retorcidos en el sofá. Recuerdo aquel año, Suiza, con Hausler y Boonen rotos por la inconsciencia de este ciclista que sin embargo ha tenido siempre un ángel de la guarda para salir indemne de situaciones en las que otros han pagado caro.

Su salida del último Tour de Francia, empujado o no por Peter Sagan, yo he llegado a la conclusión de que nunca sabremos qué pasó realmente, fue la gota que colmó el vaso a un año en el que solo ganó una carrera.

Un año, el 2017, que Mark Cavendish arrancó de su almanaque pero que no debe servir para enterrar a un ciclista que si una cosa ha demostrado, es que sabe rehacerse y buscar de sus cenizas el camino que marque el siguiente éxito.

El año anterior es el ejemplo de ese Mark Cavendish que emula con suerte el Ave Fénix.

Si hay una leyenda aún en activo es Mark Cavendish

Hace dos años por estas fechas hablábamos del colapso de retos que se había puesto. Pues salió con nota de casi todos: etapas en el Tour y sendas medallas de plata en Juegos y Mundial.

Un respeto, en ese sentido, porque hablamos de una leyenda en el ejercicio activo de su profesión, y eso no es usual verlo en el pelotón, no en éste presente que ha perdido muchos de sus faros en tiempos recientes.

Páginas: 1 2