Mathieu Van der Poel en el Tour: un pro + tres contras

mathieu Van der Poel JoanSeguidor

No sabemos si Mathieu Van der Poel disputará un día el Tour, si lo hiciera…

Leer a Eddy Merckx decir que Mathieu Van der Poel puede ganarlo todo, hasta el Tour, debe dar hasta vértigo..

Es curioso lo que se le atribuye al mágico neerlandés.

Si hace poco Roger De Vlaeminck le bendecía para ganar cinco Roubaix, ahora Merckx augura que el Tour podría estar en su radar.

Sinceramente, esto es el cuento de la vieja, es increíble el tiempo libre y lo mucho que tenemos para pensar en esta primavera sin ciclismo,.

Si Mathieu Van der Poel puede o no ganar el Tour, no lo creo, pero si nos agarramos a los ejemplos de Thomas, Alaphilippe e incluso Wiggins, ¿por qué no?

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Sin embargo veo contrapesos para que Mathieu Van der Poel apueste un día por el Tour de Francia, argumentos a favor y en contra que creo que se decanta, ahora mismo, por lo segundo, aunque no pongáis la mano en el fuego, torres más altas han caído.

Que Van der Poel se centre en el Tour sería ir contra la esencia de lo que ha sido, un verso libre que ha prendado a la concurrencia, siéndolo.

Sabemos que según madure, se volverá más calculador y no sé si hasta conservador porque lo que le sucedió en Yorkshire son cosas que te pueden pasar una vez, dos, pero más…

Petadas de ese calibre se guardan en el corazón del aficionado, pero también en las piernas del corredor que seguro querrá dar espectáculo, siempre que pueda, pero recogiendo el billete par coger el tren ganador.

La combinación exitosa de modalidades es la clave de su popularidad, que excede lo deportivo y el resultado, un poco como Peter Sagan.

Cabrá ver si el neerlandés es capaz de tomar ese rol del eslovaco.

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Y una más, que no se centré en el Tour, por favor, un ruego que supongo será universal entre los aficionados del ciclismo, lo más frikis claro, que no deje lo que saber hacer, y hace tan bien, para el deleite de la concurrencia.

Van der Poel ha puesto en el mapa el ciclocross, modalidad tan bonita como minoritaria, y la ha llevado a la excelencia cuando ha rivalizado con Wout Van Aert.

Pero todo este argumentario tiene contra, una, pero muy poderosa.

Todo aquello que sea capaz de firmar en el Tour, hará universal el talento de Mahieu Van der Poel.

Dos ejemplos, tanto Laurent Jalabert como Julian Alaphilippe ganaron sus dos San Remo los años que triunfaron en el Tour, no lo ganaron, pero entraron en el ideario en el Tour y no en San Remo, rompiendo los moldes de la popularidad estrictamente ciclista.

Mathieu Van der Poel, podría llegar el día, que valoraría eso, y más este año random, con normas cambiantes, calendarios impredecibles e invitaciones a equipos que ni mucho menos estarán cerradas.

Que Mathieu Van der Poel un día pueda con el Tour no lo creo, que acabarán yendo, seguro, que quiera disputarlo, no pondría mano en el fuego a que no, pero su realidad creo que será de otros muchos que tampoco pudieron por más que se empeñaron.

Que Van der Poel deje ya el ciclocross

Mathieu Van der Poel JoanSeguidor

La diferencia de Van der Poel con el resto deja seca la emoción del ciclocross

 

Cuando se anunció lluvia sobre el circuito del mundial de ciclocross, pensamos que el monólogo de Mathieu Van der Poel podría tener contestación.

Nos equivocamos.

Desde el segundo uno, marcando unas diferencias vuelta tras vuelta que eran puñales en la ilusión de unos rivales que desde ese mismo segundo sabían que la emoción estaba en los acompañantes del podio.

 

Sabemos que, y muchas veces lo hemos dicho, que los mejores deben correr allá donde quieran por una mera cuestión de justicia deportiva y proyección, pero lo de Mathieu Van der Poel en este mundial ha sido abrumador.

Y la prueba definitiva de que este talento tiene que dejar el ciclocross un tiempo, al menos, por que eclipsa, mata cualquier expectativa y emoción.

Con un terreno denso, pateó mejor que nadie, rodó más rápido e incluso con todo decidido no dejó de abrir hueco.

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El triunfo de Van der Poel en Suiza ha sido una de las exhibiciones más contundentes del ciclocross moderno

Un terreno pestoso y espeso que parecía idóneo para discutirle el dominio no fue obstáculo.

Ni siquiera el vago recuerdo de la legendaria carrera de Namur contra Toon Aerts, ni siquiera la progresión de Iserbyt, cuyo reventón ha sido histórico.

A ver qué sucede en el futuro con Tom Pidcock.

El día que Zdenek Stybar ganaba en San Juan. Van der Poel le igualó a mundiales.

Ese mismo día que empató con su némesis Wout Van Aert, de nuevo en la brecha y con opciones de crecer hasta la primavera.

Sólo él, y al 110%, podría tomarle la aspiración.

 

Mathieu Van der Poel abre machacando el año de su grand slam, el mismo que quizá le vea ser campeón del mundo de ciclocross y olímpico de BTT cuando no estrenarse en un monumento.

No queremos imaginar que el ciclocross acabe siendo olímpico.

Pero si al ciclocross le sobra este Van der Poel, a la carretera le hace falta que su esencia circule por el pelotón, algo de emoción e incertidumbre, a caballo de lo visto en Amstel y mundial en Yorkshire.

A eso se le llama duende.

#Esenciales2020 ¿Hasta dónde llegará el «grand slam» de Mathieu Van der Poel?

Ciclocross preparación joanSeguidor

Si Van der Poel sigue a este ritmo el 2020 puede hacerse muy largo

Lo que hizo Mathieu Van der Poel en 2019 se resume fácil en este tweet…

El otro día leímos otro tweet que hacía justicia a la realidad y a lo deseable cuando hablamos de Mathieu Van der Poel.

Venía a decir que lo mejor que podría hacer es salir del circo del ciclocross y centrarse en la carretera, que ambas modalidades saldrían ganando.

No creo que al ciclocross le beneficie, de inicio, la salida de una estrella que ahora mismo eclipsa, pero está claro que la igualdad volvería a las pistas.

Por otro lado, la carretera necesita de gente que emocione, que toque, que llegue a la «patata», Van der Poel lo logra.

 

Así las cosas, y mientras sigue su monólogo en los prados flamencos y neerlandeses, principalmente, Mathieu Van der Poel ya trazó su hoja de ruta por las clásicas en las que todos queremos verle.

Si ya nos dejó boquiabiertos con la pasada primavera, lo que se avecina ahora es tremendo.

La presión que cae sobre sus hombros no es pequeña -al final se ha llevado el recurrente mecenas capilar de Alpecin- pero es que parece que a más presión, más se crece.

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La apuesta sube, y cabrá ver si el neerlandés será capaz de mantener el ratio descrito en el primer tweet.

Entre otras cosas, el foco seguro que le seguirá por Roubaix aunque no por Harelbeke y Wevelgem, carreras que sacrifica por la Volta, curioso.

¿Tendrá algo que ver la posibilidad que su equipo corra la Vuelta a España?

Parece remota, pero lo que pasa en bambalinas se nos escapa.

 

Y luego el objetivo olìmpico, Tokio 2020, la fecha que todos llevamos tiempo esperando para ver si este genio sorbre ruedas se decide por algo o si sigue dándole a todo.

Su «Grand Slam» es tremendo, lo que no hemos visto en micho tiempo, pero ¿es sostenible?

Lo sería si se plantea una carrera rápida e indolora, pensar más allá se hace complicado a este ritmo, con esta presión.

 

Ciclocross: ¿Podría Toon Aerts discutirle el trono a Mathieu Van der Poel?

Toon Aerts Van der Poel JoanSeguidor

Sólo vemos a Toon Aerts para discutir el dominio de Van der Poel

 

Cada fin de semana es una historia pero aquellos pronósticos que un día nos hizo nuestro amigo Jon Hernández sobre Toon Aerts, toman forma

Entonces lo catalogamos de «tercer hombre«, aquellas semanas que Mathieu Van der Poel y Wout Van Aert se dieron de lo lindo, a años luz del resto.

En esos momentos Toon Aerts parecía la baza más próxima, y según avanzaba la campaña de ciclocross, así lo ha parecido, hasta Namur el día del fin del mundo que puso a todos al límite.

 

Ese día Toon Aerts tocó techo, situó a Van der Poel fuera de la primera plaza hasta que una caída hizo la selección

No fueron pocas las veces que Aerts tomó la primera plaza, dando más sensación de peligro que el campeón del mundo, pero en una carrera tan en el borde cualquier cosa decanta, y a Toon Aerts esa caída le valió el despegue de Van der Poel y la fractura de varias costillas.

Y es eso lo que ahora mismo pone en peligro esa rivalidad, sin duda algo que queremos ver en ciclocross para que la modalidad no se convierta en el monólogo de un corredor.

Endura & invierno, binomio perfecto 

Toon Arts protagonizó una de las heroicidades de los últimos tiempos defendiendo, lesionado, su liderato en la Copa del Mundo en Zolder.

Sin embargo, cruzamos los dedos para que el corredor de Namur vuelva a la primera plana.

Que Van der Poel no pueda estar en la Vuelta 2020 es una tara del sistema

Vuelta 2020 Van der Poel JoanSeguidor

Cualquier grande, la Vuelta 2020 también, necesita a Van der Poel en la salida

En la presentación de la Vuelta 2020 flotará el nombre de Mathieu Van der Poel.
En la presentación de la Vuelta 2020, que dicen va a recorrer la mitad norte de España, algunos ya la llaman la Vuelta al norte de España, se va a hablar del reparto de las invitaciones y los equipos que estarán en la próxima edición.

Aunque se haya dicho que hasta abril posiblemente no se sepa la composición final de los participantes para la carrera sí que es cierto que las quinielas ya se han disparado.

Sobre el tapete están los equipos del World Tour fijos, luego se le añade el Cofidis.

Seguimos por el Total Energy, también ha dicho que va a estar.

Entre los tres equipos españoles se juegan dos invitaciones.

Ojo, atención, el Corendon Circus de Mathieu Van der Poel, sonando también para entrar en la carrera.

El cuadro es diabólico.

La Vuelta a España está entre lastrar uno de los proyectos profesionales del ciclismo español o renunciar a la estrella sin duda más rutilante que tiene ahora mismo el ciclismo mundial.

Parece que además, lo ha dicho así la organización, la lógica dice que los equipos españoles tienen derecho de pernada, aunque uno de ellos vaya a quedar fuera, muy posiblemente los naranjas de la Fundación Euskadi por ser los últimos en llegar

Caja Rural y Burgos hicieron una muy buena carrera el año pasado, e incluso estos últimos acabaron ganando una etapa y tuvieron un protagonismo especial con Ángel Madrazo.

Esto en lo deportivo, porque cualquier otra valoración que se haga sobre el Burgos puede levantar muchas ampollas.

O sea que el equipo de Mathieu Van der Poel tiene todos los números para quedar fuera en la que podría ser la primera grande del ciclista con más carisma ahora mismo en el pelotón.

Definitivamente defendemos que los equipos españoles tienen que mantener su plaza en la grande de casa pero….

¿Es de recibo que este deporte que tanto canino está en los patrocinios tenga que prescindir de su mejor corredor ahora mismo por una reglamentación que no está acorde con al presente?

Renunciar a Mathieu Van der Poel ahora mismo es mucho renunciar, más cuando la carrera sale de los Países Bajos y aquello podría ser una auténtica locura, lo que vendría a ser el cuadro perfecto para que la Vuelta se gane más prestigio a nivel internacional y asegure posibles futuras salidas internacionales.

Que los equipos españoles estén en la Vuelta es un derecho ya casi adquirido y por tanto casi irrenunciable, pero la situación que se puede dar con la exclusión del equipo de Van der Poel es realmente curiosa por no decir que vergonzante para un ciclismo que no anda sobrado de popularidad en muchos sitios.

Ahora es tarde pero quizás sea bueno revisar ese reglamento absurdo que que no da cabida a toda la calidad que puede tomar la salida en una gran vuelta y empezar a pensar que entramos en un escenario de vacas flacas como bien se ha demostrado con la desaparición de no pocos equipos del nivel intermedio.

La Vuelta a España muy posiblemente se perderá el privilegio de ser la primera grande que dio debutará Mathieu Van der Poel.

#Top2019: Mathieu Van der Poel y la emoción del ratio

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El ratio de éxito de Van der Poel es de los que emociona

 

Mathieu Van der Poel concluye el año como lo empezó, compitiendo, desde el podio, en el primer peldaño, es indistinto quién concurra, él sigue arriba.

El ciclocross es la modalidad hecha para él, y quizá no al revés. 

Su dominio alcanza leyenda  y ésta no hace tanto que fue escrita por un tipo llamado Sven Nys, que sigue el circuito de forma esporádica, como comprobando que tras su pista, la modalidad de invierno tiene otro caníbal.

Las carreras se han convertido en algo casi rutinario, su victoria se descuenta en las apuestas.

El ratio de Van der Poel en ciclocross en 2019 es del 100 por 100. 

Redondo.

Exacto.

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Renglón seguido el ratio de Van der Poel en BTT: 83%.

La cifra sale de las diez victorias que salieron de las doce carreras que corrió.

Su duelo con Nino Schurter, el vigente campeón que le discutirá, entre otros la corona de los juegos de Tokio.

Van der Poel dejó imágenes como esa aceleración brutal en una rampa en la que el suizo sencillamente claudicó para marcar un punto de inflexión en una modalidad que bebe también de la luz que irradia la estrella neerlandesa.

«Es un motor superior a la media» pronostica Carlos Coloma, vigente bronce sobre las ruedas gordas a quien poco le van a enseñar del oficio.

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Sobre el asfalto Van der Poel proporciona otra cosa, un ciclismo diferente, emocional aunque tampoco descuida el ratio.

Aquí el ratio de Van der Poel se va al 33%, un tercio en castizo, una cifra que es bestial, pero que incluso en algunos momentos superó.

En los dos extremos, la Amstel Gold Race que gana in extremis, la carrera ciclista de la que se habló incluso fuera del ciclismo, y el Mundial de ruta, donde remó y remó para quedarse vacío.

El ratio de Van der Poel, sus aciertos emergen, no cabe duda, no es lo importante, lo importante es hacer del ciclismo un mundo mejor, un sitio que el aficionado sienta suyo, que le llene y emocione.

Eso lo logra, gustará más o menos, pero lo logra.

Corre como le surge en cada momento, en un contexto donde muchos dicen que esto ya no engancha, que está todo controlado, medido y contenido.

Le es indiferente, jugó a lo grande en el mundial y se quedó a medio camino, pero la victoria de Pedersen fue la suya, pero ese mundial queda marcado por lo que le pasó a la estrella neerlandesa.

Y así, en el podio, en el primer peldaño, doce meses después, Mathieu Van der Poel sigue remando, ante el reto mayúsculo de 2020 donde quiere corona olímpica y debut en las grandes, posiblemente en la Vuelta que sale de su país.

Roubaix también nada por ahí.

Su equipo, que es profesional, no necesita estar en el World Tour.

El ciclismo de Van der Poel se puede contar en ratio, en efectividad, pero sin embargo, eso al final viene después, porque primero de todo es capaz de emocionar.

Grandes vueltas: ¿El próximo reto de Mathieu Van der Poel?

Mathieu Van der Poel JoanSeguidor

Las grandes vueltas ya aparecen en el horizonte de Mathieu Van der Poel

 

Como no podía ser de otra manera, Mathieu Van der Poel se ha ganando pasar por las páginas de este mal anillado cuaderno, cada poco, ahora tiene que ver con las grandes vueltas.

Una realidad que él solito se ha ganado.

Una realidad que hace poco nos preguntábamos sobre si un corredor se puede cansar de ganar, y hacerlo además de forma clara y reiterada.

Leemos que Mathieu Van der Poel acumula una racha de más de treinta victorias en la campaña de ciclocross.

En ese serial de victorias, Van der Poel incluye todo tipo de rankings, la Copa del Mundo y el título de campeón mundial.

Ha corrido contra todo tipo de ciclistas, incluido Wout Van Aert, el que podría ponerle en apuros serios, que sin embargo nunca alcanzó su mejor momento en ciclocross durante el último año.

 

El fin de semana pasado ganó en Tabor, Copa del Mundo, y en veinticuatro horas en Hamme.

Si en Tabor cundió la esperanza de ver en Eli Iserbyt haciéndole sombra, al día siguiente el pequeño «crossman» quedó muy retrasado y en la Copa del Mundo de Koksijde se quedó fuera del top ten dando la sensación de que aguantar a Van der Poel en una manga te deja muy tocado.

Para Iserbyt, la defensa del liderato de la Copa del Mundo no le va a permitir deslices como el del domingo, Van der Poel, muy descolgado por empezar más tarde, no parece la principal amenaza, pero por medio hay unos cuantos que miran al líder.

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Así las cosas, saliendo desde atrás, el neerlandés se fue solo a partir de la segunda vuelta para ganar con una autoridad que incide en el atractivo que empiezan a tener estas carreras, es decir nulo o casi nulo, circunscribiendo la emoción a la lucha por el podio.

Mathieu Van der Poel tiene una pista de lanzamiento para el mundial y luego seguir progresando en la carretera.

Y aquí es donde parece tener los verdaderos desafíos.

Con la Olimpiada de BTT en el punto de mira, la carretera le abre las puertas de la primavera con todas las consecuencias.

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Roubaix y San Remo le verán debutar, tendrá que defender título en Amstel y ver qué sucede en Flandes.

Sin embargo el debut en las grandes vueltas llama a la puerta y la Vuelta a España que saldrá de los Países Bajos gana enteros.

Es curioso leer sus declaraciones sobre la suerte que Wout Van Aert tuvo en el Tour de Francia -en especial la etapa que ganó- y que le inspira para probarlo.

Aunque dotado de mucho más talento, según muchos, el neerlandés y belga siguen con su juego de gato y ratón, marcándose el camino con migas de pan.

Nos vamos a divertir con esta gente, así lo creemos, podrán caer mejor o peor, pero lo que vemos en la carretera nos gusta, inspira y hace pensar que el ciclismo, a este nivel, está de enhorabuena.

 

Mathieu Van der Poel en ciclocross: ¿Se puede cansar de ganar?

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Tanto ganar podría acabar con la ambición de Van der Poel en ciclocross

 

La carrera del europeo de ciclocross en Italia nos dejó el campeón que estaba previsto: Mathieu Van der Poel.

Fue una carrera rara, en ocasiones sonaba a dantesca, no por las condiciones, la pista parecía dura con alguna parte de barro que hacia curvos los surcos, y sí por la estampa de ver hasta cinco belgas rodeando a Mathieu Van der Poel.

Ya sabemos que el ciclocross es una suerte individual, a Iserbyt que gane Sweeck le puede traer al pairo, tanto como que lo hagan Hermans, Toon Aerts o Vanthourenhout

Pero el impacto visual, añadido a que, dada la aureola que desprende Van der Poel, en arcoíris, además, podría alimentar la fe en una leve, aunque por pequeña, estrategia de equipo.

No se dio, o no se pudo dar, los belgas tensaron en anárquica alternancia a un Van der Poel que acabó despegándose al final.

Está claro que si el neerlandés no se fue antes es porque su forma no es la mejor -mirad lo que trae a la espalda- y correr en esas circunstancias no es sencillo, imaginaros una reventón, una salida de cadena, cualquier tontería mecánica que te envía al infierno.

 

La carrera fue en ese sentido desalentadora, Mathieu Van der Poel, quien años atrás por estas fechas acostumbraba a arrastrar problemas físicos, dio la sensación de ganar como y cuando quiso, y eso para el espectáculo es letal,

Ni la heroica resistencia de Iserbyt pudo con el campeón del mundo que amenaza con ir a por el pleno allá donde tome parte…

 

 

Y claro, sobreviene la pregunta que leemos en este tweet.

Los tiene a una distancia sideral, más con Van Aert KO… ¿se aburrirá de ganar Mathieu Van der Poel?

Es complicado pensar que sí, es complicado que ganar te acaba hastiando, pero la realidad es que este corredor va en otra liga.

Su sola presencia alimentará las miradas y expectación, pero es un arma de disuasión para el resto más que importante.

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El pequeño Iserbyt, el sub 23 que respetó los plazos en la categoría, se descoyunturaba cada vez qye trataba de tomarle la rueda en las dos últimas vueltas para acabar cediendo.

Mathieu Van der Poel va camino de finalizar una temporada en la que ha podido ser, y no creo errar en la valoración, campeón del mundo de tres modalidades, además perfectamente.

Ciclocross lo tuvo rápido, BTT lo dejó de lado aún siendo el gran favorito y en el de carretera le vimos campeón hasta que petó a poco más de diez de meta, ojo que la carrera tuvo unos 280 kilometrazos.

 

Con este percal, lo que mueve el ciclocross parecería pequeño, pero no lo es ni en lo económico ni en el compromiso que parece haber sellado con la disciplina.

Si un día se aburre, como a veces puede aburrirle la carretera, pensará que son servidumbres de su clase, de un talento único y un motor, lo vemos, que resiste las peores pruebas.

Entretanto el ciclocross tiene el privilegio de tener uno de los grandes pisando sus campas, y eso no siempre ocurre.

Imagen: FB Corendon-Circus