Tour 1995: Melcior Mauri en aquel etapón de Mende

Melcior Mauri Mende JoanSeguidor

Si una jornada recordamos del Tour 1995 fue Mende

Hoy toca Mende, Tour 1995, aquella etapa que Melcior Mauri contribuyó a una de las grandes jornadas de los últimos 25 años.

Melcior Mauri, un placer robarte diez minutos… como procede en estos tiempos ¿qué tal la salud?

De salud por el momento bien, lo otro lo reconstruiremos como podamos

Y ese confinamiento…

Pasando los días bien, dentro de lo que cabe. Ya antes de todo esto, pasaba bastantes días trabajando desde casa, con algo de oficina. Pero he ido traspasando trabajo a casa, para evitar desplazamientos, lo podemos compatibilizar y el cambio ha sido menos brusco

Y ¿qué tal lo llevas?

Lo llevo bien, dentro de la incertidumbre, fastidiado por todo lo que llevábamos entre mano. Hay que hacer un reset en muchas cosas, pero valoramos la salud por delante de todo. Todo lo demás saldrá, en otras fechas, otro año, no deja de ser un mal menor, sin olvidar que es lo que nos da de comer

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Para salir de todo esto y que las cosas vuelvan a su cauce, hará falta buena fe por parte de todos…

Hay que ver el vaso medio lleno, va a hacer falta muy buena fe por parte de todos

 

Esta tarde Teledeporte recuerda la etapa de Mende, Tour 1995, cómo pasa el tiempo…

Pasa volando, no nos damos cuenta, los años caen a plomo. Te percatas cuando miras para atrás, o la Vuelta que gané, si van a pasar 30 años en breve. Es brutal, pero lo revives y te ilusiona

¿Se podría comparar el Melcor Mauri actual con el Melcior Mauri de Mende?

Compararme con aquel corredor es una quimera. Siempre he estado activo, me he mantenido decentemente bien, con más o menos objetivos, el espíritu deportivo lo mantengo, el competitiv,o en ocasiones. A mis 54 años, mantener la carrocería es la clave. Se profesional implica unos sacrificios enormes, el día a día, a parte de la edad, es otro mundo. Cuando cuelgas la bicicleta todo eso se desvanece, puedes seguir en la bicicleta, pero todo mucho más lúdico»

Tour 1995: ¿Qué idea llevaba la ONCE?

«El objetivo era ganar. Teníamos un bloque brutal, en un momento de forma envidiable»

Enfrente estaba Miguel Indurain…

«Cierto, pero jugamos nuestras cartas, no pudimos con el gran Miguel

¿Era el mejor Miguel Indurain de la historia?

Yo ceo que sí, pero jugamos nuestras bazas, como en la etapa de Mende, no pudimos con él y su equipo. No nos quedó otra que sacarnos el sombrero y aplaudirle

Háblanos de la etapa de Mende ¿salió lo que se planeó?

Se planteó así, tal cual, pero el gran culpable de todo fue el que llevaba el coche. Manolo Saiz tenía la etapa marcada. “Chicos hoy en el primer puerto quiero reventar la carrera” nos dijo en la previa”

Es que eran 222 kilómetros de etapa, y llegada en alto a Mende…

Nosotros asentimos ante Manolo, vamos a probarlo, nos dijimos. El director propone y nosotros nos adaptamos a las demandas, siendo conscientes de lo que nos esperaba. Salimos de la reunión con ganas, pero con incertidumbre. Los corredores que tenían que reventar la carrera en el primer puerto podían quedar cortados acto seguido, y luego a perseguir 200 kilómetros, consciente que los líderes van a ir lo máximo por delante”

¿Daba vértigo?

Fue una apuesta enorme, y pasó de todo por nuestra cabeza

Pero el plan se ejecutó

Empezamos la etapa, la agonía del primer puerto, Herminio Díaz Zabala, Otazu, y Mariano Rojas, a tope. Luego Neil Stephens cogió primera escapada, Laurent Jalabert y yo por detrás. Se hizo la escapada, y atrás la cosa se calmó, pero tardó en hacerse el corte. Banesto se quedó con poca gente, Miguel se quedó bastante solo

¿Por detrás hubo ayudas a Banesto?

Está claro que allí hubo habladurías para poder echarle un cable a Banesto, eso ha pasado siempre en ciclismo. Echávarri tuvo que buscar ayudas y equipos que tuvieran alguna recompensa. Al final uno ya defiende un quinto puesto. Es el Tour y todo cuenta y Gewiss ayudó para minimizar el daño

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¿El Melcior Mauri de Mende fue uno de los mejores de la historia?

Es de los días que recuerdo mejor me sentí en una competición, hay días en el profesionalismo que dices “Madre, cómo voy”. Se junta todo, la moral, la fuga, que sacas tiempo, que haces un trabajo brutal para el equipo y personales, buscaba mi top ten en la general… estábamos consiguiendo hacer realidad la reunión, hemos puesto en jaque la carrera

Cuando hablas con Jalabert o Stephens ¿lo recordáis?

Seguimos recordando ese día, no se puede olvidar, etapas míticas en cuanto aconteció y ocurrió. Se juntó que era el 14 de julio, Jalabert ganó la etapa. No sé si llaman a Mende la “Cima Jalabert”. Cuando Lauren testuvo en mi campus, lo recordamos:  Llegamos a poner en jaque a todo un Miguel Indurain, siendo españoles, poniéndole en aprietos, pero batallas así hacen más grande el triunfo de Miguel

Hombre siempre podrás decir que tú ganaste una Vuelta a España a Miguel Indurain

Eso es algo que también ahí está. Aquello fue un antes y un después, el podio lo dice todo, ganar por delante de Indurain y Lejarreta engrandece la victoria. Todos sabemos que Miguel en abril no estaba en su mejor momento, que él necesitaba el calor, pero para mí es un orgullo

 

 

Tres versiones de Alberto Contador

Tres momentos, separados por ocho años, entre el primero y el último, los tres en Mende, marcan los tiempos de Alberto Contador, tres tiempos que definen el rendimiento de un ciclista que se busca y se busca y no se encuentra como antaño cuando ganaba contundente, casi por KO  a la primera.

París-Niza de 2007: el líder Franco Pellizotti flaquea y por delante, en el meollo de la subida, se producen cortes. Quedan en vanguardia Davide Rebeliin -quien entonces ya llevaba más de doce años de pro-, Talej Valjavec, Frank Schleck y Alberto Contador. Estaba en juego etapa y general. En medio de la ascensión, Contador hace un cambio de ritmo, sólo uno, se quedan todos, rápido, Rebellin hace la goma, sufre, se encoje, sacude los hombros y acaba cediendo. Contador gana todo, la etapa y la general. Era el Contador de sus primeros años, ataques violentos, sostenidos y eternos, el del Tour de 2009, irresistible…

Tour de Francia de 2010: la carrera camina estrecha entre Andy Schleck y Contador. Un suspiro les separa. El luxembugués es líder. Arranca Purito Rodríguez, al poco rato Contador. El pequeño de la saga, enjuto amarillo, culebrea y no sigue al pinteño. Contador coge a Purito, entran a saco, tiran, rompen. A poco más de un kilómetro Contador habla con Purito, o viceversa, uno de los dos niega con la cabeza. La guerra no va con el catalán, se suelda al de Pinto- entonces en Astana- y le gana la etapa. Era el Contador cicatero, ni un relevo de más. Allí donde se pactaba para uno la etapa y el otro líder, Contador lo quiso todo…

Tour de Francia 2015: el Tour llega tocado desde los Pirineos por los golpes de Froome. Nairo lo intenta con Nibali, Contador se queda cn Froome y éste en su reacción le descuelga. Poco después ruega a Valverde que no le ataque -lo comenta El País- casi en el mismo sitio que no encontró acuerdo con Purito. El murciano se hace el sueco y le remata porque en el fondo son rivales. Es la tercera versión de Contador, el ciclista que desde que empezó el Tour está a la expectativa, se le ve arrugado y no coge el ritmo… quedan los Alpes pero no parece el mejor escenario para rehacerse.

Foto tomada del Tinkoff-Saxo

Tour de Francia #14, la contracrónica

Se puede afirmar que estando en vigilias de adentrarnos en la tercera semana del Tour, es sabido que las próximas etapas que se avecinan, un tanto paulatinamente, nos van a colocar en una fase decisiva ante la aparición de las futuras montañas alpinas que han sido siempre las que acostumbran a dar verdadero sentido y emoción a la ronda francesa.

La decimocuarta etapa finalizó en la región un tanto intrincada del departamento de la Lozère, con una llegada electrizante en la población de Mende, presidida por la denominada Côte de la Croix Neuve, de 1.055 metros de altura, con una longitud de apenas tres kilómetros y una pendiente un tanto exigente del 10,1%, una cuesta calificada de cuarta categoría, que al estar situada en donde estaba constituía un eslabón a salvar de cierta dificultad.

Con anterioridad los corredores habían afrontado otros tres puertos de categoría intermedia que dieron un poco de juego de pedales a la citada jornada. Llamativo fue el paso por las angostas y turísticas Gargantas del Tarn, con su configuración espectacularmente rocosa y fisonomía a primera vista un tanto agresiva.

Una escapada con brío que no murió

Básicamente se registró una escapada de una veintena de ciclistas a la busca de siquiera alguna satisfacción ante las ingratitudes sufridas a lo largo del presente Tour. Este grupo aludido y bien avenido cobró una ventaja de varios minutos, que rozó como cota máxima los seis minutos. Esta ventaja algo notable daba a entender que el pelotón no se inquietaba por esta escaramuza o movimiento que no contaba con hombres peligrosos que pudieran alterar los primeros lugares de la clasificación general.

¿Quién es Cummings, vencedor de la etapa?

En la línea de meta, con el grupo delantero seriamente disgregado o desgarrado por el peso de los kilómetros, anotamos la victoria inesperada del veterano corredor británico Stephen Cummings, que evadió con ímpetu y oportunismo en los últimos centenares de metros de la etapa ante el desconcierto de sus compañeros de fuga que no esperaban tan contundente respuesta.

Los franceses Thibaut Pinot (2º) y Romain Barnet (3º) se vieron impotentes ante la energía de última hora forjada por el corredor inglés, que, dicho sea de paso, milita en un equipo sudafricano con las siglas Ohubeka (MTN), no muy conocido en el mundo del pedal. Es una escuadra que está entrando en órbita. Hay que hacerse cargo de ello.

Cabe afirmar que Cummings (34 años) es un veterano de la bicicleta, cuyo historial en los primeros tiempos se fundamentó en sus éxitos alcanzados en los anillos de los velódromos. Así, por ejemplo, fue medallista de plata en persecución por equipos en los Juegos Olímpicos, celebrados en Atenas, en el año 2004, y campeón del mundo de esta disciplina en el 2005, en la primera temporada que corría como ciclista profesional. Nació en la población de Wirral o El Wirral, que es una pequeña península del Reino Unido ubicada en el noroeste de Inglaterra, en la costa occidental en aguas del mar de Irlanda.

En su historial destaca sus buenas prestaciones o victorias de etapa en varias pruebas de largo kilometraje. Nos viene a la memoria un triunfo que se apuntó en la Vuelta a España del año 2012, más concretamente en la 13ª etapa, corrida entre Santiago de Compostela y El Ferrol.

Un inciso concluyente

Volviendo a la decimocuarta etapa de Mende, emotiva fue la lucha que se libró en las postrimerías, es decir, en las filas de la retaguardia entre los ciclistas más ilustres, bajo el impulso y dominio desplegado por el equipo Team Sky, que no pedalea a medias tintas y que ampara con eficacia a su capitán Christopher Froome, el líder indiscutible hasta la hora presente.

El colombiano Nairo Quintana quiso romper el pelotón con un par de ataques casi continuados. La conclusión fue que no pudo obtener el provecho que él bien deseaba. Esto fue una cosa que pudimos bien observar. Por otra parte, de entre los españoles presentes en esta etapa en cuestión hemos de destacar al alicantino Ruben Plaza y al vasco Jonathan Castroviejo, clasificados, respectivamente, en los puestos 7º y 9º. Estuvieron los dos en la escapada del día que hemos señalado con anterioridad.

Adicionalmente constatar que a Alejandro Valverde se le vio muy belicoso en la danza final, y, en cambio, a Alberto Contador lo advertimos un tanto vacilante, perdiendo algunos segundos de tiempo en el curso de los últimos compases del ajetreado día.

Por Gerardo Fuster