¿Será 2021 el año de Enric Mas? ¿Y el de Mikel Landa?

Algunas reflexiones sobre lo que 2021 puede deparar para Enric Mas y Mikel Landa

Ahora que 2020 llega a su epílogo y ya ha terminado la temporada ciclista, es el momento de hacer balance y mirar al futuro. Y los aficionados españoles necesitan un clavo ardiendo al que agarrarse, un corredor con el que esperanzarse. ¿Será 2021 el año en el que Enric Mas ‘explote’ de verdad en una gran ronda? ¿Será capaz Mikel Landa de ilusionar de nuevo a todos los seguidores, más allá de los ‘landistas’? Hagamos un breve repaso a ello, mezclando reflexiones y números.

Enric Mas, la gran esperanza blanca

A Enric Mas bien se le puede considerar la gran esperanza blanca. Y ese apodo no tiene nada que ver con temas raciales. ‘Esperanza’, por ser el ciclista que más ilusiona actualmente entre los aficionados españoles. Y ‘blanca’ porque no deja de ser un chaval de 25 años, que no se nos olvide: con ese maillot, el blanco, terminó la Vuelta a España, que le distinguía como el mejor joven.

Sin embargo, Enric Mas parece tener ya hechuras de corredor ya curtido, capaz de asaltar el podio de una gran vuelta. O más bien, volverlo a asaltar, pues ya en 2018 sorprendió con su increíble clasificación en la Vuelta de aquel año: 2ª posición. Esta temporada se ha tenido que conformar con un doble 5º puesto en Tour y Vuelta que a algunos ha sabido a poco pero que, visto con perspectiva, confirman al corredor de Artá como alguien a quien tener en cuenta en los próximos años.

Landa Tour

Mikel Landa, ¿mantendrá su cartel de favorito?

Aunque si hablamos de esperanzas, muchas eran las que había depositadas en Mikel Landa durante la temporada pasada, sobre todo de cara al Tour, pues por fin la afrontaba como jefe de filas (Team Bahrain McLaren). Y terminó 4º, a un escalón de subir al podio, aunque no podemos decir que lo rozara, precisamente. Le separaron 2 minutos y 28 segundos del 3º clasificado, Richie Porte, y las sensaciones no fueron del todo buenas cuando el alavés tuvo que dar un paso al frente.

Por ello, 2021 será quizá uno de los últimos trenes que pasen para Landa, habida cuenta de que afrontará la próxima temporada con 31 años a las espaldas. En cualquier caso, se ha ganado el mérito de estar ahí, en el grupo de cabeza. Y quién sabe lo que depararán las carreteras de otra temporada ‘pandémica’…

¿Qué dicen los números? ¿Y los seguidores?

Pero para esperanzarse con fundamento o sin él, es necesario prestar atención a algunos números. Por ejemplo, al ránking del UCI World Tour. Un vistazo al listado, copado por los eslovenos Roglic y Pogacar, podría suponer un jarro de agua fría, pues Mikel Landa es el primer español en aparecer con una discreta 39º posición. Mas le sigue, en el 40º puesto, aunque con él sí hay razones para ser optimista, pues en 2020 ha escalado 32 puestos.

Más optimistas podemos ser si nos fiamos de las sensaciones de los aficionados. Para conocerlas, no hay mejor ‘estudio de campo’ que lo que dicen las apuestas. Y si nos fijamos en las apuestas deportivas en Betsson, donde ya hay pronósticos para el Tour 2021, los números dejan lugar a la esperanza: Mas aparece como el 14ª favorito, peor que su 5º puesto real pero mucho mejor que su clasificación en el UCI World Tour. Y lo mismo ocurre con Landa, que aparece el 19º favorito.

¿Quién es el mejor vueltomano español?

Ciclismo español

Entre Landa, Bilbao y Mas nos quedaríamos con el primero

En España el ciclismo de grandes vueltas sigue pensando, y mucho.

La historia de la que bebemos la tenemos ahí, los grandes nombres se hicieron de este tamaño en competiciones de tres semanas entre Francia y España, con algún paréntesis en Italia.

Desde que Mariano Cañardo pisara el podio de la primera Vuelta a España, en un milagro de carrera, los nombres se agolpan en la memoria y los recuerdos, al punto que, en este lado de los Pirineos, la campaña ciclista se resumía, y para muchos se sigue resumiendo entre la Vuelta y el Tour, con alguna mirada al Giro .

El año que concluye lo hace sin ciclistas españoles en el podio de una gran vuelta, una ausencia que llama la atención y describe el paisaje de escasez en el que el ciclismo español se ha adentrado desde hace algún tiempo.

Cambrils 400×400 OCT20

 

Es curioso, por eso, pues si contamos los top 5 de las tres grandes veremos que el ciclismo español sale bien parado con cuatro de las quince plazas en concurso.

Ponedle los dos quintos puestos de Enric Mas, sumarle el de Pello Bilbao en Giro y el cuarto de Mikel Landa en el Tour.

La estadística es curiosa, pues numéricamente se supera a Eslovenia, con tres top 5 y a Australia y UK, con dos, aunque no esconde que el centro de gravedad de las grandes vueltas ya no es cosa del ciclismo español, tan acostumbrado a ir copando las tres semanas, en especial en años no tan lejanos.

¿Quién es el mejor vueltómano español?

Si hace unos años la cosa andaba entre los tres de arriba Contador-Purito-Valverde, para mí el primero de los citados era el mejor dotado para las grandes vueltas, y los números lo corroboran, ahora el paisaje aparece más igualado.

Si hablamos de un vueltónamo español por excelencia, ahora mismo lo vemos entre Mikel Landa y Enric Mas, y posiblemente Pello Bilbao, con una salvedad, la edad que indica que si el alavés está tocando techo, el mallorquín debería seguir creciendo.

Oreka Training
Cruz 400×400
Cambrils 400×400 OCT20

 

Y es en estos dos extremos donde encontramos los dos mejores exponentes.

Mikel Landa es electricidad en la carretera, un día, no hace mucho, dijimos que tal vez no le veamos ganar nunca una grande y seguimos pensando lo mismo, pero ello no le quita valor a una secuencia de resultados que damos por amortizada, pero que tiene mérito, pues tener un podio en el Giro más dos cuartos en el Tour habla de un outsider que a poco que las cosas se alineen puede dar un susto.

Sus problemas de primera semana le han lastrado y han propiciado completas remontadas, como si Mikel Landa nos dejara siempre con ganas de más.

Y no lo ha tenido mal estos años, pues el Tour, especialmente, ha diseñado recorridos que iban con su perfil, casi sin crono y con mucha montaña, pero algo debe pasar en esa cabecita o en esas piernas cuando todo se dispone para que vuele, y los plomos se funden, como sucedió en el Col de la Loze.

Aquel día lo salvó tras haber sido el único favorito en proponer algo diferente ante los Jumbo de Roglic, no salió, como tampoco salieron las remontadas de los Pirineos hace uno y dos años.

Y claro, con el paso de los años, el beneficio de la duda se disipa.

En este estadio estaría ahora Enric Mas, un corredor tan fiable, tanto, que consume los días como esa sombra que siempre aprecias entre los mejores sin que destaque ni por delante ni por detrás.

El mallorquín está en las antípodas de Landa, fija su posición y navega en ella presa de la grandísima igualdad que existe entre los mejores.

Su problema, y lo vimos en la Vuelta, es que en un ciclismo de bonificaciones en subida desde la primera etapa no tiene la explosividad que requiere la situación, perdiendo un tiempo que ya en la última semana es imposible abordar.

Mucho más completo que Landa, Mas sería la apuesta fija ante el doble o nada que muchas veces propone Landa.

Si miramos el ciclismo con emoción diríamos que el vasco es el mejor vueltómano, si lo miramos con un excel en la mano, iríamos al mallorquín.

Y si lo apreciamos con admiración, Pello Bilbao, que se cascó un Tour y tuvo arrestos para estar soñando con el podio del Giro hasta el final.

Gore 400×100 MArzo2020

Mikel Landa debería estar en la Vuelta a España

Ciclismo español

El tiempo pasa y Landa sigue sin explotar en una gran vuelta

Para Mikel Landa el año parece finiquitado, sin Vuelta en el horizonte, no sé a qué espera a anunciar lo que ya han hecho otros, desde Marc Hirschi a Rigo Uran, pasando por los dos últimos ganadores de Tour, Bernal y Pogacar.

Hace dos meses largos, nos relamíamos con lo que podía ser el grueso de la temporada 2020 de ciclismo y ésta casi ha volado, con el Giro a medias, Flandes y a ver qué pasa en la Vuelta, una grande que arranca ya en una semana, con una etapa en línea, que habría de ser la primera tras el periplo neerlandés.

Para la Vuelta se anuncian alineaciones suntuosas, pero no la de Mikel Landa.

El capo de Bahrain dice que estarán Wout Poels, Dylan Teuns incluso Matej Mohoric pero que el alavés no, que «Mikel Landa nunca planteó correr la Vuelta» ni lo planteó, ni se lo replanteó.

 

Desde este mal anillado cuaderno acostumbramos a mojarnos poco en este tipo de decisiones, por que entendemos que se hacen desde mil circunstancias que desconocemos o que tenemos por descontadas, pero que al final acaban pesando.

Mikel Landa planteó esta minitemporada en un Tour que sin salirle bien del todo, no es para quejarse.

Joder que cuarto no es tan sencillo, y en el debe de Landa no habrán victorias finales, pero sí una ristra de resultados que hablan de un corredor que trabaja y está ahí entre los mejores de siempre y los nuevos que han de llegar.

En una temporada normal el Tour es capaz de absorber de tal manera al ciclista que le deja seco para el resto de campaña, pero ésta no, ésta no es una campaña normal ni merece el esquema previo de anteriores.

Se ha pillado a contrapié a todo, repito, a todo el pelotón, a las figuras y no tan figuras, y Mikel Landa debería haber virado los planes como han hecho estrellas del ciclismo y de cualquier otro deporte que saben que su presencia es necesaria en tiempos como los actuales.

Oreka Training
Cruz 400×400
Cambrils 400×400 OCT20

 

Mikel Landa es el ciclista español en activo con más carisma, con Alejandro Valverde en la prórroga de su larguísima trayectoria y Enric Mas, cuya personalidad dista mucho de ser carismática.

En momentos en los que la corbata no debe llegar al cuello de los organizadores de la Vuelta, en momentos en los que la victoria en la grande española no sería sencilla pero había opciones, por las mil circunstancias que harán de ella una especie de ruleta, en estos momentos, esperábamos que Landa, quien nunca prometió su presencia en la Vuelta, acabara virando en su decisión.

Un cuarto puesto en el Tour, con la sensación de haber sido el único de los favoritos en proponer algo diferente, pero con la constatación que le resultó imposible, parece poco botín para un corredor que luchó y suplicó por tener un equipo a su entero y completo servicio.

Recuerdo que en el documental de Movistar, en la cena que Carapaz celebraba el Giro, que Mikel Landa lamentaba el paso de los años y las oportunidades de explotar hasta el final en una grande, que el tiempo corría y en este caso en su contra…

… pues bien, en esta Vuelta no estará Mikel Landa, y el tiempo sigue corriendo.

Gore 400×100 MArzo2020

 

 

Tour: Landa y Bahrain hicieron lo que tenían que hacer

Ciclismo español

 

Liderando el Bahrain, la carretera ha puesto a Landa donde merecía

Acaba el primer Tour de Mikel Landa liderando un equipo, el Bahrain, y como dice el tópico la carretera ha repartido fortuna.

Se podía pensar que ésta era la prueba para ver dónde era capaz de llegar Landa, ahora sí, sin discusión al comando de un equipo, y la carrera le ha dado para ser quinto, por el momento, aunque dado como anda en las cronos, no me extrañaría que el sábado le adelantara Enric Mas.

Sea quinto, sea sexto, no será su mejor resultado, Landa acabó cuarto hace tres años, a un suspiro del podio, tras currar para Froome toda la prueba.

Aquel Landa, como el del Giro del 2015, estaba, sobre el papel, a otro nivel, parecía un ciclista hecho para hacer posible lo imposible, tal era su nivel que creo que nunca más se le ha visto a esa altura, o es que quizá los rivales también le han ido poniendo en su sitio.

 

 

Por que en ciclismo, sucede una cosa, y es que uno no corre solo, una obviedad que es conveniente recordar a los aficionados que en ocasiones creen que su caballo tiene que estar por defecto siempre delante.

En esta edición han habido dos ciclistas intocables, los eslovenos, y luego una segundo escalón en el que Landa se ha movido, especialmente con López y Porte, toda vez la etapa final de los Alpes ha sacado de la quiniela a Yates y Urán.

Sea como fuere eso importó poco en la estrategia del alavés, que trazó una línea ascendente según avanzara la prueba, intentando salvar sus malísimos arranques, progresar en los Pirineos y asaltar en los Alpes.

Casi lo logra, a puertas de la primera cordillera, el Bahrain y Landa tuvieron su jornada negra, aunque no negrísima, por que ceder un minuto largo en esas circunstancias lo firma cualquiera.

El problema de Landa es que, a diferencia del Giro del año pasado, los de adelante no flaquearon como Roglic sí que hizo entonces.

Pasó las diferentes llegadas en alto y Pirineos agazapado, fruto entendemos del ritmo horrible que evitaba cualquier desliz o alegría.

Oreka Training
Cruz 400×400
Cambrils 400×400 OCT20

 

Y llegaron los Alpes, la jornada del Col de la Loze y Landa junto a Bahrein realizaron la apuesta más importante de un rival del Jumbo, al margen de los ataques de Pogacar en los Pirineos.

La cosa salió bien hasta que la carrera entró en la zona roja, Landa reventó justo cuando el último Bahrain se retiró de la cabeza del grupo.

¿Cuántas veces explota el líder del equipo que trabaja durante la etapa?

Muchas, muchísimas, en una carrera de fondo como éstas, en un tramo tan largo y variopinto como el de Madeleine y Loze, las sensaciones que recorren el cuerpo del corredor van de la miseria a la euforia y viceversa.

Mikel Landa pinchó, pero él y su Bahrein hicieron lo que tenían que hacer: apostar a ganar

Salió cruz, poco se puede hacer.

En la última etapa alpina volvió a la carga, pero si no hay más, poco se puede hacer, en el grupo un acelerón de Roglic le tumbó la ventaja, no cabía darle mas vueltas.

Pello Bilbao y Damiano Caruso le hicieron el servicio hasta donde les dio las piernas, pero Richie Porte se rehizo.

¿Se podían haber quedado antes? posiblemente, pero no sé hasta qué punto hubiera cambiado la película.

No nos engañemos, el nivel de Mikel Landa es éste para este tipo de carrera, no hay más, ni creo que le quede más por decir.

¿Es criticable que haya querido ser líder? nunca jamás, él quiso ver de lo que era capaz y lo ha conseguido.

Otra cosa será el año que viene y los planes de su equipo, pero que nadie se lleve a engaño, Mikel Landa es un excelente ciclista que ha llegado donde sus condiciones y circunstancias le han puesto.

Ahora cabrá ver si vuelve a tenerlo todo como en este Tour, al fin y al cabo, a algunos les sonríe la fortuna cuando menos lo esperan.

Imagen: FB de Team Bahrain 

Gore 400×100 MArzo2020

 

Mikel Landa en el Tour: esto es lo que hay

Landa Tour

 

Tras ver este Tour: ¿De qué sirve machacar a Mikel Landa?

Desde tiempos proverbiales, Mikel Landa esperaba un día como hoy en el Tour.

Lo lleva esperando desde que le tocó sacrificarse por Fabio Aru cuando volaba en el Giro, lo mismo por Froome, ídem cuando se le adelantó Carapaz, cuando porfiaba por un liderato con Nairo.

Hoy camino de la cima cima que rasca la panza del cielo, el Col de la Loze, Mikel Landa dispuso de todo aquello que pedía para conquistar el Tour, o el podio en su defecto.

Lo hizo todo, tuvo todo lo que pidió, en la base de la Madeleine puso uno a uno a sus compañeros a tirar y poner el ritmo del grupo, sin esperar que Jumbo marcase su tempo.

Y no fue un ritmo sencillo, dejó el grupo pelado de favoritos y gregarios de Roglic, cuando la caravana dejaba Meribel camino de la cima.

Caruso tiró y tiró, pareció que Mikel le iba a tomar el relevo, pero cuando el valioso gregario italiano dejó la vanguardia del grupo, Landa se escurrió grupo abajo y se quedó.

Sin más.

 

 

Luego progresó, y no llegó tan lejos con lo que parecía que iba a caerle en el momento de descolgarse.

¿Qué decir de Landa en este Tour?

Poco o nada, lo que habéis visto, es lo que hay, no hay más, no queda más.

Mikel Landa se ha quedado en la panza del grupo durante dos semanas y media, sin apenas les diera el aire, callado, meditabundo, sin arriesgar ni gastar nada que no fuera necesario, sólo se le vio en el Marie Blanque, por que aguando en el top cuatro y ahí era imposible esconderse, hay que pasar al relevo.

A ese instante añadidle el calentón que le tocó pegarse para limitar los daños del corte que sufrió el día que perdió minuto veinte.

Oreka Training
Cruz 400×400
Cambrils 400×400 OCT20

 

Era la prueba del algodón que esperábamos para Landa, tan quieto, tan callado en ese grupo lanzado por un Jumbo que no ha permitido alegrías ni desmanes.

Ha llegado mejor situado que nunca a la montaña y con un equipo volcado en él.

Y la prueba ha dado lo que ha dado, Mikel Landa no ha tenido más.

¿Criticable?

Pues ¿qué queréis que os diga? Esta vez ha venido de perfil bajo, no ha alimentado los ánimos ni lanzado las campanas al vuelo, ha sido prudente y la carrera le ha situado en su sitio, eso es un top ten, otro, en el Tour de Francia.

Sin duda ese no era su objetivo.

Si lo del Col de la Loze ha sido un mal momento lo veremos, el problema es que era el momento, su momento, por que suspiraba hace tiempo y no ha dado la talla, sencillamente no la dado.

Emplearse contra él ahora, más allá del rollo que nos traemos con el «Landismo», no tiene sentido.

Hay seis ciclistas mejores que Mikel Landa ahora mismo en el Tour, podéis poner el grito en el cielo, el Landa del Tour 2020 mucho me temo que está tocando techo.

Gore 400×100 MArzo2020

Landa pierde tiempo: El #Landismo ya tiene relato en el Tour

Landa Tour

 

Un minuto largo para entrar en los Pirineos, Landa ya va con desventaja en el Tour

Sobre Mikel Landa, su etapa de hoy en el Tour, a puertas de la montaña, queremos recuperar esto que dijimos en su día

El «Landismo» tiene cierto punto trágico, de denuncia casi social

#FreeLanda fue un punto que el propio ciclista se sacó creo que en una cena en la que había que ir disfrazado en sus últimos días del Team Sky.

Un hashtag que sostenía vestido con las rayas de un preso.

Ese victimismo que vemos en tantas cosas en la vida, el «Landismo» lo ha hecho propio.

Y así vemos que este corredor que nació para ganarlo todo, que vuela cuando está en racha, siempre tiene uno por encima.

Nos dirán ventajistas, pero estábamos hasta con cierta incomodidad viendo a Mikel Landa haciendo limpio antes de la montaña del Tour

Pudo ser peor, podrá, podrán, decir, y es cierto, un minuto largo no le descarta, pero es esa piedra en el zapato que Mikel Landa nunca se saca, que siempre arrastra.

Siempre pasa algo, nunca bueno

 

La etapa más bella del Tour vino seguida de llegadas en alto que han levantado heridas en la afición, jornadas donde el lucimiento, durante la etapa , es nulo, en todo caso a posteriori, con números en la mano y la clasificación, mostrando que has aguantado en el grupo de los mejores a mil por hora.

En esas jornadas Mikel Landa pedía paciencia, que estaba cada vez mejor, que veía con optimismo el Tour, pero llega un abanico y zas.

Cuando Grenadiers pone a Kwiatkowski y Van Baarle a tirar, cuando Egan Bernal saca ese talento natural que maneja en los abanicos, cuando Nairo siempre corre bien pertrechado, seguro y discreto -sólo le recordamos dos capítulos de viento en el que le cazaron, en la etapa neerlandesa de 2015, y la de Montpellier al año siguiente-, cuando sucede todo eso, se dan los ingredientes para que Mikel Landa sea cazado, se corte y entre en los Pirineos con desventaja.

Nada que ver con los destrozos del año pasado, ni del Giro, ni del Tour, para Landa llegar a la gran montaña con un minuto cedido, es casi un premio, pero no deja de ser un triste peaje de esa fatalidad que el alavés ha hecho tan suya.

Oreka Training
Cruz 400×400
Cambrils 400×400 OCT20

 

Dicen que tendría que haberlo visto venir, que Bilbao y Mohoric se le cayeron justo delante, señal de que iban con las orejas tiesas, dicen muchas cosas, pero si no es Barguil que le empuja a una cuneta, es Yates que le perjudica o que tiene alguien por encima, algo, siempre algo para quedarnos con las ganas de saber qué es capaz de hacer, o que sería capaz de hacer si llegara con el expediente limpio a la montaña.

Que Landa vaya retrasado en el Tour, leo, es bueno para la carrera, tendrá que jugar a la épica en Bales, Pereysourde o Marie Blanque. 

A diferencia de Tadeg Pogacar, también cazado en la escabechina, las remontadas de Mikel Landa siempre quedaron en el camino.

¿Será diferente ahora?

Gore 400×100 MArzo2020

La pasión por Landa y Pinot no responde a la lógica

Mikel Landa JoanSeguidor

Tanto Pinot como Landa son lo más emocional del ciclismo

El epílogo del Dauphiné, la jornada final fue una locura que tuvo un punto de conexión con la realidad que conocíamos y siempre vuelve, la alineación de los elementos contra Mikel Landa y Thibaut Pinot.

Y es que el punto trágico que rodea dos corredores que despiertan pasión, directamente pasión, los puedes amar incondicionalmente, admitiendo que sus «lagunas» son parte de su encanto, o no querer ni ver, porque les acusas, en el caso de Landa de ser un lastre para Nairo, en el del francés de consolidarse como una eterna promesa.

Landa y Pinot son dos corredores con una vara de medir al margen de los mortales

 

Los dos caminan por la cresta de los treinta años, ambos explotaron hace menos de diez, y de forma regular nunca han salido de la escena, aunque siempre algo les ha negado el premio máximo.

Una corsa es obvia, Landa y Pinot, incluso para los más críticos, no esconden una clase que destila cada pedalada.

Son dos corredores que centran miradas, que se llevan titulares y seguimiento propio, pero en carrera, como el día les pille inspirados, que tiemble el rival.

Los dos tienen jornadas de esas redondas que pasan a los anales.

El Mikel Landa del Giro del 2015 y el Tour de 2017: en ambas carreras, incluso trabajando para un tercero, tuvo su cuota de gloria, abriendo la puerta, sobre todo en el mentado Tour a poder disputarle la más grande  alos mejores, se quedó a un suspiro de un ciclista como Romain Bardet, que fió su suerte a esa carrera.

Thibaut Pinot tiene etapas en las tres grandes, ha pisado el podio del Tour, muy joven además, y firmó jornadas como ese Giro de Lombardía de vértigo que gana a Vincenzo Nibali, tras un trazado, ese de Como y alrededores, en el que los descensos tiene tanto que decir.

Los descensos, esos mismos que el francés tuvo que tratar con ayuda psicológica.

Oreka Training
Cruz 400×400
Cambrils 400×400 OCT20

 

Días así son oro, un clavo ardiendo para el landismo y el «pinotismo», que ya hay un perfil que habla por el colectivo.

Y así pasan los meses, los años, esperando que ese gran momento llegue mientras sendos iconos caen en la batalla, a veces fruto de un sobreesfuerzo brutal, otras por que un rival les empuja para no caerse, otras por un dolor de espalda o un golpe en la rodilla, da igual, el hecho en sí no es lo importante y sí el hilo que trence el argumento y acabe donde todos esperan que acabe: que su hombre siempre ha sido caballo pero que la vida es cruel y no les trata con justicia.

 

En este Tour, con un duelo de bloques anunciado, los versos libres pueden ser la clave, hete ahí Landa y Pinot, ahora mismo las mejores opciones de ciclismos tan importantes como el español y francés, abanderando la parte emocional que nunca debe ser subestimada en un deporte abordado por los números y la ciencia.

Pinot y Landa son esos «bárbaros» en un rincón de la Galia que hicieron fortuna en el corazón de una masa de aficionados que nunca les dejarán a su suerte…

Gore 400×100 MArzo2020

 

El ocho de Bahrain para que Landa conquiste el Tour

Mikel Landa Joanseguidor

Nuestro Bahrain para Landa en el Tour: Poels, Caruso, Haller, Bilbao, Valls, Capecchi y Haussler

Ya trabajan los equipos grandes y no tanto en el ocho que llevarán al Tour de Francia, el Bahrain de Landa no es una excepción.

En la temporada más singular de los últimos, seguro 75 años, la elección no es cualquier cosa, se la juegan, todos sin excepción, a una, exigencia máxima en el menor plazo de tiempo posible. 

A cada uno le ha pillado esta crisis en diferentes momentos, a Mikel Landa le ha cogido en una campaña clave: es líder único, sobre el papel, de un bloque como el Bahrain, está en los treinta años y todo eso bueno que contamos y esperamos de él, sigue ahí dentro.

 

Con este paisaje los siete ciclistas que acompañen a Landa al Tour deberían ir, a priori, con la idea de ayudar a un corredor que si ha hecho este movimiento es para no tener que admitir sombras ni cuestiones de nadie.

Otra cosa, será lo que veamos.

De esta manera leemos sobre los naranjas del Bahrain que pueden ir con Landa al Tour.

No olvidemos que allí corre un tal Mark Cavendish, un ciclista que coquetea con la leyenda, ni más ni menos, debatiéndose con nombres tipo Eddy Merckx y Bernard Hinault en la cresta de los más laureados del Tour de Francia.

 

Pero el inglés, que todo lo hace muy deprisa en la vida, parece lejos de toserle los triunfos de etapa a gente como Bennet, Viviani o Ewan más killers de la polivalencia de Van Aert o Sagan, del que muchas veces nos olvidamos.

Cavendish ya estuvo en un equipo de ganador de Tour, hace ocho años con su querido-odiado Wiggins, hizo su papel, ganó alguna etapa, vistiendo el arcoíris, pero la polémica la desató creo su querida esposa y las opciones que le  quedaban a su chico.

En el Bahrain ni Landa es Wiggins, ni Cavendish aquel matador irreverente que amasaba triunfos en fila. 

Parecería más lógica la opción de Sonny Colbrelli, que sale como posible en esta predicción de velocistas para el Tour.

Oreka Training
Cruz 400×400
Cambrils 400×400 OCT20

 

Si la apuesta es Mikel Landa, el equipo sostenido con dinero del Golfo Pérsico necesita un bloque fuerte, no creo que Colbrelli tuviera sitio, y tendrá que escoger entre no pocos capos que pueden ser muy útiles, pero que también tienen sus ambiciones.

Wout Poels es el primer nombre que nos surge: compañero de Landa en el Team Sky es la irregularidad llevada a la máxima expresión, pero si se ve bien, es capaz de reventar a los propios capos.

El neerlandés también tiene su cuota de interés en hacerlo bien.

Lo mismo que Dylan Teuns, ganador en La Planche des Belles Filles, escenario culmén de este Tour.

No es un ciclista para la general, pero con la calidad de verse delante y con opciones para en un momento dado, «despistarse» en la supuesta ayuda a Landa.

Pello Bilbao es una garantía en el gran fondo, un tipo que es duro y resistente, pero como los dos primeros citados, Poels y Teuns, con sus ambiciones.

Ya le rebañó una etapa a Landa el año pasado en el Giro.

Gore 400×100 MArzo2020

 

En otra escala Bahrain tiene una buena corte de ciclistas con experiencia y recorrido.

Un tipo fiel es Damiano Caruso, uno de los mejores gregarios de Nibali en este mismo equipo que estuvo cerca de un top ten en un Tour, hace tres años, no es poca cosa.

Completan las opciones corredores como Eros Capecchi, Rafael Valls, Heinrich Haussler y Marco Haller, un seguro en jornadas llanas y complicadas.

Ojo que este Tour será más ventoso y frío, se hace en septiembre.

Queda la duda de Iván García Cortina, quien nadaría en dos aguas.

De este elenco junto a Landa pondríamos a Poels, Caruso, Haller, Bilbao, Valls, Capecchi y Haussler en el Tour más incierto de los tiempos.