226ERS presenta los nuevos geles que consumirá el Movistar Team

HIGH ENERGY GEL en tres opciones diferentes e ISOTONIC GEL componen la nueva línea de geles de 226ERS para el Movistar Team

226ERS ha desarrollado cuatro productos para cubrir los requerimientos y exigentes necesidades, tanto energéticas como de recuperación, de un equipo ciclista profesional como el Movistar Team.

Los HIGH ENERGY GEL contienen 50g (200kcal) de carbohidratos provenientes de la Ciclodextrina en proporción 1:1, lo que significa que combinan hidratos de carbono complejos y simples. La Ciclodextrina es un carbohidrato de última generación que mejora la reposición de glucógeno de manera más eficiente y además, tiene las siguientes características:

  • Ofrece una liberación de energía prolongada durante y después del ejercicio.
  • Presenta menos picos de insulina, favoreciendo el uso más rápido de glucosa a nivel celular y manteniendo el nivel de azúcar sanguíneo durante más tiempo.
  • Consigue un activo vaciado gástrico por su gran peso molecular y su baja osmolaridad, favoreciendo la digestión y reduciendo los efectos secundarios gastrointestinales.
  • No inhibe la combustión de grasa, fundamental en la resistencia.

HIGH ENERGY GEL se pone a la venta en tres sabores distintos y con características diferentes:

  • Blackcurrant con 1 g de BCAAs (8:1:1)
  • Cherry con 160 mg de cafeína
  • Lemon sin BCAAs y  sin cafeína.

El también nuevo ISOTONIC GEL es un producto energético que comparte con los anteriores la ciclodextrina como fuente principal de hidratos de carbono, aromas naturales y stevia. Su característica principal es que te hidrata completamente sin necesitar agua para tomarlo ya que el propio gel contiene la cantidad necesaria para consumirlo.

El formato stick del ISOTONIC GEL viene en un único sabor a lima y en dosis de 68g (con 89 kcal) y contiene 22g de carbohidratos por gel de los cuales prácticamente su totalidad son hidratos complejos.

El desarrollo de los mejores productos, sanos y naturales, para el máximo rendimiento del Movistar Team mantiene a 226ERS en una continua investigación de la que se podrán beneficiar todos los deportistas.

En la humildad reside el éxito del documental de Movistar

Giro Movistar JoanSeguidor

En el documental de Movistar se consigue eliminar los filtros

Visto el documental del Movistar Team en su totalidad, con un montón de críticas leídas, a favor, en contra, en medio, hay una palabra que nos surge al verlo: humildad.

Y es así, un ejercicio de humildad donde cada personaje, alguno más que otro, se pone frente al espejo y un pilotito rojo que le ha estado siguiendo durante toda una temporada.

Cabe ir por eso al génesis de serial y saber el motivo de su realización.

Cruz 400×100 Banner Landing

 

El kilómetro cero del documental del Movistar está en un coche de equipo durante el año 2018, cuando Pallete, el presidente de Telefónica, abrió el melón a una producción de este tipo.

La gente tiene que ver esto” vino a decir, dando relevancia a lo que el otro día nos expuso Manolo Saiz, los mecenas no solo deberían estar para poner dinero en las empresas que gestionan los equipos y sí entrar en el meollo del negocio.

Porque ese día Pallete, con su sugerencia, abrió la puerta a algo que el ciclismo tenía vetado, meter cámaras dentro de los buses, en las cenas, en los desayunos, en las habitaciones, en los coches, en la bicicleta y hablar sin filtros.

La clave reside ahí, es un encargo del mecenas, no de la empresa que gestiona el equipo.

Nada que ver con el dulcificado documental de los 40 años de Abarca por ejemplo, en el que Eusebio Unzue y los suyos llevaron el peso de la producción.

Aquí es Telefónica la que mete un grupo de periodistas y cámaras a tomar cientos de horas de grabación para sacar lo bueno y mejor de una campaña que retrata bien lo que ha sido este equipo durante años.

Y así vemos que lo que se intuía era cierto, aunque con matices.

Hay cosas que no quedan claras, pero tampoco nos quita el sueño, lo sustancial queda retratado y lo sustancial, entre otras cosas el tridente para el Tour, es cosa de un Eusebio Unzúe, que no sé yo si estará contento con el resultado de documental del Movistar, pues casi todos los caminos confluyen en él y el 2019 no fue un año sencillo en el equipo.

Ni siquiera en la victoria, como el Giro de Carapaz, la cosa acaba bien, todo es raro, casi amargo, como las andanadas que lanza Pablo Lastras, un tipo que como corredor era todo sutileza y amabilidad, y que en el serial se retrata duro y frío.

Una cosa sí que se logra, ver la llama de Nairo apagándose según avanza la cinta y el desencanto de Landa con una situación que sólo tuvo un culpable, su querido director.

Gore 400×100 MArzo2020

 

Sin embargo no podía ser de otra manera, cualquier otro documental, con cualquier otro barniz no habría resultado creíble, éste lo es y no es sencillo lograr este efecto en el espectador.

Por cierto, que es muy difícil pasar sin mueca las lágrimas de Arrieta…

La rutina del Movistar Team en el confinamiento

Movistar Team (in door) JoanSeguidor

Así se manejan los ciclistas del Movistar Team durante el confinamiento

La temporada de ciclismo aún no se ha dado por perdida y es muy probable que se pueda disputar alguna clásica e, incluso, el Tour de Francia (29 agosto) y la Vuelta a España.

Aunque a día de hoy, como es obvio, las fechas y formatos siguen moviéndose, el Movistar Team, tanto el equipo masculino como el femenino, sigue trabajando duro desde casa para mantener un estado de forma optimo.

El responsable de sus entrenamientos, Mikel Zabala, tiene programados los entrenamientos mediante rodillos, muchos de los cuales están sensorizados para poder interactuar online y disfrutar de sesiones en grupo.

Algunos corredores incluso,  tienen la suerte de poder salir en bici por la carretera, como es el caso de aquellos que residen en EE.UU. o Alemania, pero la mayoría  de ellos debe hacer sesiones de rodillo y trabajo de fuerza centrado en el core desde sus casas.

“Lo principal es atender al principio de individualización según el cual cada corredor/a es un mundo diferente en términos de duración de las sesiones, número de ellas o intensidad de las mismas»

«En general, se entrena una vez al día y 90 minutos de promedio a una intensidad moderada, si bien se alternan sesiones fáciles con otras de intensidad alta en intervalos cortos intercalados y con recuperaciones breves»

«La idea es mantener la forma y que conforme nos acerquemos al previsible fin del confinamiento se puedan anticipar mayores intensidades y ritmos de competición para llegar a las posibles carreras en las mejores condiciones y con cierto ritmo en las piernas.»

«Los que más entrenan, incluso doblan sesión cada día en las semanas de mayor carga, llegando a las casi 20 horas de trabajo semanal en rodillo, lo cual es una cantidad muy alta de trabajo”

Todo eso nos cuenta Mikel Zabala

La nutrición va de la mano del ejercicio, y está dirigida por Juan Carlos Llamas y apoyada por 226ERS.

En gran parte de las sesiones, el equipo, sigue entrenando la capacidad de asimilación de hidratos de carbono con los Energy Gel y al finalizar el esfuerzo se hace interesante la suplementación de proteínas para preservar la masa muscular, bien en modo de barritas como las Neo Protein (46%) o el batido Vegan Protein (70%).

En los días más intensos, y sobre todo para cuando se realicen las sesiones de más de 3 horas en el exterior, acaban la sesión tomando Recovery Drink y 6.4 Amino+ para acelerar el proceso de recuperación y afrontar con garantías el siguiente entrenamiento.

Tampoco descuidan ni un momento la hidratación, como es sabido que en interiores se suda mucho más, y el descenso de electrolitos es alto. Para ello los ciclistas disuelven Hydrazero, en sus bidones, con 498 mg de sodio, o Isotinic Drink, que aunque tiene menos sodio, aporta carbohidratos para las sesiones más intensas en las que también toman los Energy Gel.
 

La alimentación  de los ciclistas se basa en productos sanos y de calidad, sin olvidar repartir entre las diferentes comidas la ingesta de huevo, aguacate, tostadas, cereales, arroz, legumbres, verdura de hojas verdes, fruta y yogur. Y el aporte de proteínas animales no suele ser carne roja.

 

En definitiva, se trata de un trabajo muy concentrado y medido para que todo el equipo desde sus casas pueda preservar el rendimiento lo máximo posible y desde todas las perspectivas

Lo que el documental del Movistar Team le puede dar al ciclismo

Carapaz Landa Movistar Giro JoanSeguidor

El documental del Movistar demuestra que el ciclismo tiene recorrido en la televisión

Esta mañana hemos visto la entrevista que Nico Van Looy le ha realizado a Marc Pons, el responsable del documental del Movistar Team que estos días tanto está dando que hablar.

Lo cierto es que los comentarios sobre esta obra no son pocos, y de ellos una gran mayoría son buenos.

El trabajo ha sido bueno, el resultado, nosotros dijimos sólo hemos visto el primer capítulo, también.

Cruz 400×100 Banner Landing

 

Si una cosa demuestra el documental del Movistar Team es que el ciclismo tiene un potencial en el que nadie repara.

Que fuera el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, quien se diera cuenta de este margen, un día, tras ir en el coche de equipo, tiene tela.

Nunca ha surgido del mundo de ciclismo hacia fuera.

Hace un par de años dijimos que el ciclismo es el deporte más literario del mundo, y ahora, con todo esto, añadimos que podría ser el mças televisivo.

Lo que el Pallete vio en su día se ha plasmado con maestría en una obra que nos gustaría fuera un antes y un después para el ciclismo en la televisión y quién si sabe si en el cine.

¿Os imagináis un reality de ciclismo?

Vivir una carrera por dentro, retratar lo que sucede, sin estridencias, con una óptica de normalidad, cortando y recortando lo que inviable, porque eso es inevitable que pase, todo eso la gente tiene que verlo. 

No han sido pocas las veces que alguien ajeno a este deporte se ha aventurado, por lo que fuera, en un coche de equipo o de organización y sencillamente haya flipado con lo visto y vivido.

Todo ello además con el aliciente de estar un día en cada sitio recorriendo países bellísimos, ciudades, montañas… entre la gente, calor popular para vestir la fiesta.

Pero no sólo eso, ver que lo que sucede en el bus, minutos antes de la salida, lo que pasa en el desayuno, en la cena, en la habitación concluye para dar forma lo que vemos por la televisión.

En el ciclismo como en el deporte hay un trabajo de segunda línea que es ingente y que gusta ver, pero a diferencia de otros deportes, cada día es diferente.

Gore 400×100 MArzo2020

Esa aventura la muestran en el documental del Movistar Team y nos gustaría que tuviera prolongación en otros proyectos, otros temas.

Si hay un maestros de la costura, si hay cocineros mediáticos ¿por qué el ciclismo no puede ser material de prime time?

El acierto del documental del Movistar Team

Giro Movistar JoanSeguidor

En el documental del Movistar Team la transparencia dicen que es la norma

Que conste en acta, que escribimos estas líneas habiendo visto sólo el primer episodio del documental por partes que el Movistar Team ha sacado estos días.

Nos ceñiremos al calendario que impone su canal #Vamos, con emisiones semanales, domingo noche, de cada una de las piezas que se han realizado, si no nos equivocamos son seis.

Es decir, que por medio, y mientras vamos disfrutando de cada uno de los episodios seguro que leeremos spoilers, interioridades y otras lindezas de un equipo que si una cosa tiene es que no pasa desapercibido.

Si muchas veces se nos ha tachado de ser muy críticos con el Movistar Team, podemos decir que este documental es un acierto.

En un momento en el que muchos mecenas del ciclismo las están pasando canutas, ya hemos visto reducción de salarios en el Lotto, leemos diariamente las quejas de Lefevere y la viabilidad de su proyecto y sabemos del ERTE aplicado en el Burgos-BH (me gustaría saber sobre qué se aplica este ERTE en este equipo), el Movistar Team saca este documental.

No sé si estaba en los planes previos a esta crisis, o no, pero la oportunidad de este lanzamiento es perfecta.

Gore 400×100 MArzo2020

 

El equipo tiene proyección sin competir, da que hablar sin montar una bicicleta, si lo han adelantado a estos días: chapeau.

El otro día, hablando con Albert Torres, el pistard nos aseguró que de retoque de sueldo, por el momento nada.

Ojalá siga así.

Luego está el documental en sí: buen ritmo y duración perfecta, menos de media hora, como otras producciones de la plataforma.

Lo bueno si breve, dos veces bueno.

Y en este caso es bueno, lo que se da es un «full access» al equipo, algo curioso conociendo la forma de ser del amigo Eusebio, tan discreto.

Un acierto, además leer sobre momentos íntimos y mostrar la tripa de instantes como el de Soler en Andorra, el Tour entre Nairo y Landa o la versión sobre lo de Carapaz y su salida del equipo.

Cualquier versión endulzada, como el reportaje de los 40 años del equipo, un publirreportaje en toda regla, no habría convencido a una audiencia que por lo demás le tiene ganas al equipo  y no para mal, no nos malinterpretéis.

Hay necesidad de saber qué ocurre ahí dentro y saber de las interioridades de algunas de las escenas más surrealistas de tiempos recientes, como la del equipo tirando a full en el Tourmalet mientras Nairo se quedaba.

Cruz 400×100 Banner Landing

 

En estos días de confinamiento, el documental de Movistar Team ya nos ha puesto una obligación semanal,  ver lo que tienen que contarnos cada domingo por la noche.

Y saber que tras todo lo que vemos en televisión y criticamos a veces de forma fría, hay personas, que aciertan y yerran.

Estaremos atentos…

#Esenciales2020 Movistar, en terreno desconocido

Movistar ciclismo

El ciclismo del Movistar cambia en apariencia, pero ¿y en esencia?

 

2020 no es un año más en la historia, ya de diez primaveras, de Movistar en el ciclismo.

Algunos titulares hablan de «revolución forzosa», otros de necesaria, sea como fuere es profunda.

Lo es tanto que la salida de tres corredores como Richard Carapaz, Mikel Landa y Nairo Quintana no puede pasar sin más.

El vacío de poder es tremendo y llenarlo imposible, porque cada equipo tiene su carta, o cartas en el caso de algunos, y no hay gallo para tanto corral.

Pensar que Alejandro Valverde pueda ejercer las labores de años atrás es mucho pensar, en un escenario que pasa, mal que nos pese, por la dosificación.

 

El otro día dimos cuatro impresiones sobre lo que Eusebio Unzúe dijo en El Confidencial, y aunque para muchos fue una forma de ajustar cuentas, no sé con quién, pues tampoco nos mueve nada que ajustar, para un servidor fue la forma de explicar que en el equipo se han dado cuenta que, como hasta la fecha, no se podía seguir.

Y ahí tenemos este Movistar 2020, un equipo que sigue siendo celeste, pero que cambia de forma integran su concepto, objetivos e itinerario.

Ya no es sólo que entren proveedores nuevos, en ropa y ruedas, especialmente, o la incorporación de gente que siga con la vocación digital del equipo -suerte Albert- es también la plantilla.

El equipo se ha reforzado con catorce corredores, de ellos sólo tres, ojo sólo tres, vienen del World Tour.

Es una renovación que no sé si será forzosa o forzada, pero profunda, resulta un rato.

La tricefalia de otros años se adivina tímidamente, porque si Valverde es indiscutible, Enric Mas y Marc Soler tienen trecho por delante.

¿Qué esperar de ellos?

Es complicado decirlo sin herir, pero no lo tienen nada sencillo, pero nada, y no sólo por ellos, los rivales ya los vemos. cómo crecen, cómo se refuerzan.

Pero toda revolución implica riesgos, y estos son necesarios, inevitables.

El borrón y cuenta nueva en una estructura tan conservadora sólo puede ser bienvenido, lo decimos con sinceridad.

Y en esa entrevista, Unzúe admite que esos cambios eran impepinables.

Lo de rodar mejor por el pavés es algo que nos lo dicen hace dos años y nos deben pellizcar.

Fichar a corredores como Iñigo Elósegui, como Johan Jacobs, subcampeón de la Roubaix sub23, añadirlos a Jurgen Roedlandts o Imanol Erviti demuestran esa súbita fe por hacerlo bien en el adoquín.

Una fe que reside también en la realidad de este ciclismo que sigue apreciando el Tour y las grandes vueltas, pero que ha abierto el foco a otros escenarios y tramos de la temporada.

 

Lo de los pistards ya lo hemos comentado, es una apuesta cuya letra pequeña no conocemos, ni lo que se haya hablado entre COE, Federación Española y equipo.

Sea como fuere, perfecto que Sebas Mora y Albert Torres estén en el amparo del mejor equipo español en la recta final hacia Tokio 2020.

La entrada de corredores como Vilella o Cataldo entra más en el perfil del equipo, experimentados ciclistas, como en su día Gadret o Benatti.

Capitanes de ruta para grandes carreras, ciclistas en los que confiar la no poca chavalería que vestirá de celeste en unos días, en el Tour Down Under.

Este Movistar no está en terreno desconocido, no sé si pantanoso, pero desconocido, y de inicio parece que se quedará a medias, proyecto en construcción, aunque reiteramos, nos parece bien, muy bien, un revolcón, incluso con los peligros que siempre surgen.

Imagen: FB de Movistar Team 

 

Eusebio Unzué ve otro ciclismo

Giro Movistar JoanSeguidor

A veces nos preguntamos cómo ha conseguido Eusebio Unzué construir este imperio llamado Movistar

 

Ha corrido la entrevista a Eusebio Unzué estos días por las redes, una entrevista que por profundidad, extensión y variedad de temas es excepcional, como pocas vemos a una persona por cuyas manos ha pasado buena parte del ciclismo español, directamente e indirectamente, de los últimos cuarenta años.

Dice el periodista que el técnico se sincera, eso quizá sea mucho pedir, pero sí que es cierto que oímos por primera vez en mucho tiempo respirar a Unzúe sobre cuestiones que o ha omitido o su camarilla nunca ha tenido a bien preguntarle, y eso  ya es un avance.

 

Tras leer la extensa entrevista son varios los titulares que sacamos.

Las clásicas del pavé… 

Dice Eusebio Unzué que «van a cobrar cada vez más importancia en Movistar. La televisión las ha convertido en un espectáculo. A las nuevas generaciones estos recorridos del norte europeo les encanta. Es importante para nosotros encontrar un grupo de unos ocho chavales que sienta pasión por estas carreras. Imanol Erviti, Nelson Oliveira…son algunos de ellos y pueden trasladar a los más jóvenes sus conocimientos sobre cómo competir en condiciones en estos entornos tan hostiles»

Es curiosa extra reflexión en 2019, cuando estas carreras hace años que no paran de crecer.

En el ADN del ciclismo español -y en el Movistar por extensión- el pavé no se concibeleed lo que Pascual Momparler, el seleccionador nacional, nos escribió hace unos meses– y esa cortedad de miras ha perjudicado a muchos y buenos ciclistas que podrían haber encontrado un nicho para progresar al mismo tiempo que ser mejores y más completos corredores.

Las clásicas han sido en «chez Unzué» un entremés que no iba más allá de las opciones de Valverde en las Ardenas y siempre con el ojo en las grandes vueltas bien fijado.

Hoy se percata del espectáculo que suponen y del beneficio que le darían a su marca.

 

El arroz se pasa con Nairo Quintana 

«No está con nosotros porque creemos que su momento para pelear por las grandes generales pasó, no por otra cosa» afirma de un ciclista que hace dos o tres años que ya no está en las quinielas.

El día que, en aquel Giro tan montañoso, ya no pudo con Tom Dumoulin, yendo con toda la intención a por el doblete Giro-Tour nos percatamos de una realidad, que Nairo explotó y creció tan rápido que tocó techo con la misma velocidad.

Que Romain Bardet ya le desplazara de la segunda plaza del Tour, mientras Froome dominaba sin temor, fue el aviso, lo de Dumoulin el detonante, lo que vino después, con mucha gente superándole, la constatación de que el colombiano no daba más de sí.

Y eso no es un reproche, es una realidad, como otras tantas, y ello no esconde que Nairo ha sido uno de los mejores de su generación, pero no el mejor como muchos llegamos a pensar hace cuatro o cinco años.

 

La cultura olímpica 

Sobre los Juegos de Tokio «el quebradero de cabeza me lo da la fecha en la que están situados (entre el Tour y la Vuelta). Para Alejandro es su mayor objetivo esta temporada. Unas Olimpiadas tienen la importancia que supone el poder competirla solo cada cuatro años, aunque tradicionalmente es más importante un Mundial. El problema que tenemos con Alejandro es que se tenga que bajar del Tour para estar fresco de cara a Tokio. A veces para cumplir un objetivo tienes que renunciar a otro. No obstante, ya veremos porque si el Tour avanza y él o uno de sus compañeros está líder… De momento es pronto para tomar una decisión al respecto. Primero el Tour, luego los Juegos«.

Que Alejandro Valverde se baje de la bicicleta durante el Tour para ir a Tokio es algo que nos cuesta visualizar y Eusebio Unzué verbaliza.

La importancia de los Juegos reside que se celebran cada cuatro años, a su juicio, e incide que ganarlos ya no le supondrían nada a Valverde, que ya tiene bastante.

Hace unos días hablamos de la cultura olímpica del Ineos, de su querencia por brillar en todos los terrenos y competiciones, el equipo británico salió de los cinco aros para ser lo que, en «chez Unzué» prevalece la cultura de las grandes vueltas, del ciclismo de toda la vida.

Que Ineos, antes Sky, goce de una vitrina con campeones del Tour y olímpicos como Geraint Thomas o Brad Wiggins está en las antípodas de lo que piensa Eusebio Unzúe.

Menos mal que Miguel Indurain pensó en su día que no tenía suficiente y puso la guinda en Atlanta 1996, aunque para entonces a saber si se cruzaba palabra con el manager.

El fichaje de Torres y Mora

«Más que salvarles, lo que Telefónica está intentando con la pista es llenarla con un poco más de contenido, sobre todo para sacarle más provecho a nuestras dos estrellas en esta disciplina: Sebastián Mora y Albert Torres. Ellos ya estaban con objetivos claros, pero en el deporte la parte emocional también es importante. Con su incorporación al equipo se han cargado de ilusión. Tienen dos retos ahora: la medalla en Tokio y adaptarse a nuestras necesidades. Te puedo garantizar que, en el poco tiempo que llevo con ellos, no dejan entrever otra cosa. Estamos a tiempo de sacarles la clase que seguro que tienen en la carretera. El fin de todo esto es que la pista sea un complemento de la ruta y no al revés como hasta ahora»

Para Eusebio Unzué la pista debe someterse a la ruta, es así, no hay vuela de hoja.

Que Albert Torres y Sebastián Mora puedan competir en el Movistar es un balón de ilusión, nada tiene que ver que el 99% de sus rivales en el madison olímpico corran en carretera y estén establecidos en ella desde hace tiempo.

Que haya equipos, volvemos al Ineos, pero también al Cofidis con Viviani, al Mitchelton y otros que respeten los tiempos de sus pistards para darle gloria olímpica en el velódromo a sus escuadras no es importante, lo notorio es todo lo que puedan hacer en carretera y luego, si eso, que disputen una medalla en Tokio.

La estrecha convivencia de la pista con la carretera, la probada solvencia de este binomio, eso es casualidad, como que hay un corredor como Van der Poel que se haya empeñado en escribir la historia desde tres modalidades, tres, al mismo tiempo.

Espero, de verdad, que Torres y Mora saquen del Movistar el mismo rédito que Kluge, Reinhardt, Coquard, Cavendish, Benjamin Thomas y otros obtienen del asfalto para brillar en el velódromo.

SQR – GORE

 

La filosofía de Alejandro Valverde

«Tiene otra virtud, y es que le encanta que su líder -véase Nairo o Mikel- no asuma todo el peso de la responsabilidad. Si hubiera renunciado a luchar por generales pues sí, igual hubiera ganado 15 etapas más de las que tiene, pero… ¿qué supone para él una victoria más? Nada. A él tienes que valorarle tanto por sus conquistas como por esa condición de estar ahí siempre. El decir: «¡cuidado, cuidado que la trinca!». Eso es de un genio incalculable»

Cuando llegados a cierto punto del Tour de Francia nos preguntamos a qué diantres juega Alejandro Valverde, si asegura de entrada que va a apoyar a Landa y Nairo, que sus opciones son una etapa y gracias, y esa retórica mil veces leída pero según avanzan la carrera le vemos defendiendo un top ten, él a su edad, al que no le va de un oro olímpico, pero sí de un sexto en el Tour…

Pues eso, que mejor tener el récord de top ten, que no es poca cosa, que quince o veinte etapas en la mejor carrera del mundo, porque se juega a una general que Alejandro nunca ha tenido en su radar, una cosa fue la Vuelta, hace diez años, otra el Giro, pero el Tour…

Así son las nuevas eléctricas de Berria Bikes 

La tricefalía Landa-Nairo-Valverde

«Tener a tres corredores de nivel ya es una fortuna y luego, cuando no hay claramente uno tan superior a los demás, me parece hasta necesaria. En una carrera pueden pasar muchas cosas: que enferme uno, que otro se caiga, que se produzcan desfallecimientos, etc. No creo en la vieja táctica que dice que si todos los corredores apoyan a uno este va a andar más«.

Asegura Eusebio que lo de las tres cabezas le produce risa, al respetable le ha dado juego, a nosotros también, otra cosa es a sus gregarios, que debieron acabar del revés cada grande a la que concurrieron Landa-Valverde-Nairo.

Tres líderes en un equipo de ocho es una locura, por mucho que se diga que se cubren ante un posible percance, sin embargo las grandes carreras se ganan con un gran líder, bien marcado y pertrechado por el equipo, otra cosa es guardar una baza, por si acaso, en la recámara, lo otro es una alquimia que durante dos años, sendos Tours de Francia, se vio imposible.

Si lo de Marc Soler en Andorra lo vimos todos, fue el vaso a rebosar, si eso sucedió con gregarios, normal que suceda lo de Landa y Nairo en los Pirineos: «La actitud tiene que estar siempre por encima de todo y, desde luego, Nairo aquel día no la tuvo. Tenía que haber echado una mano, por mínima que fuera, para darle un respiro a Mikel. Es obvio y en las cámaras se vio»

Las estrategias del equipo

«El único momento en el que me enfadé mucho fue la penúltima etapa en Val Thorens. Teníamos la oportunidad de acercar a Valverde a la altura de Nibali«.

Es curioso que el único cabreo en un Tour que fue un desastre táctico perenne se produjera en la penúltima etapa, con todo vendido y el saco lleno de errores.

Cuesta creer que en el Tourmalet no se dijera nada, ni al día siguiente, ni siquiera con ese vídeo que habría firmado Pantomima Full de los tres capos en el bus.

El Movistar es un gran equipo, sí, pero cabría saber qué criterios se manejan para tener a ciertos directores al volante, si ser de la casa desde la raíz, fiel y cercano a los capos es el mérito requerido, así les luce.

Curiosamente la única grande en la que Movistar corrió como un rodillo fue dirigido por uno nuevo al mando.

Discutir la valía de Eusebio Unzúe, de lo que ha logrado, construido y todo eso no es el objetivo de este mal anillado cuaderno, en cambio no podemos más que mostrar perplejidad por que su obra se haya alargado tanto y tan bien, con todo lo que le vemos, sabemos y nos cuentan de esa santa casa, la casa que ahora mismo es el hub del ciclismo español.

Ineos y Movistar y comparaciones son odiosas

Ineos Movistar JoanSeguidor

La «cultura olímpica» del Ineos también abre brecha respecto a Movistar Team

pro_ad_display_adzone id=»22362″]

 

Hubo un tiempo, quizá ahora no tanto, y para lo que vemos de cara a 2020, aún menos, que el ciclismo se debatió entre la rivalidad entre el Ineos, entonces el Team Sky, y el Movistar.

Durante un ciclo, esa rivalidad marcó el paso, el pulso de las grandes vueltas, y la plasmación más evidente fue el podio de 2015, cuando Alejandro Valverde y Nairo Quintana acompañaron a Chris Froome en el cortejo de París.

Una estampa que sostenía esa rivalidad latente y efectiva, entre los dos bloques más potentes del World Tour, un mano a mano del que los ingleses han salido airosos más veces, pero en el que los telefónicos se han construido la imagen de ser quienes más complicado se ol pusieron a los de Brailsford.

 

Sea como fuere ese pulso ahora parece desigual, la descapitalización de liderazgo en los azules -no son pocas las salidas que han tenido- junto al continuo refuerzo del Ineos, en todas sus líneas, dejan un escenario en el que otros, equipos como el Jumbo, especialmente, deben dar el salto.

Así las cosas, es una obviedad que desde su aterrizaje, el Team Sky ha sido mirado de reojo por todos sus rivales, el Movistar no ha sido una excepción.

Con esta música de fondo, se implantó por ejemplo lo de hacer rodillo tras las carreras para «lavar lactato», algo tomado como excéntrico en su momento que ahora todos hacen.

 

Algunos métodos del Team Sky, ahora Ineos, han cundido en el pelotón, otros cuestan más de asumir, algunos parecen imposibles.

Pero más allá de los procesos está la mentalidad, y en los ingleses hay algo que enamora.

Es su concepción redonda del ciclismo, porque su talonario nadie ha podido igualarlo, pero ello nunca les ha desvinculado de sus raíces, que como buen bloque anglosajón vienen mucho del éxito de la pista y la magia de los Juegos Olímpicos.

Desde el minuto uno los mentores de Ineos dijeron que la pista británica era la clave de vuelta en todo su proyecto y sobre ella se ha dispuesto todo el edificio.

Y la fotografía de campeones olímpicos como Bradley Wiggins, Peter Kenaugh, Geraint Thomas u Orwain Doull extendiendo a la carretera su brillo de velódromo no admite comparativa con el Movistar.

Decididamente le han dado la vuelta al cuento y han demostrado que de otra forma se pueden hacer las cosas y hacerlas bien.

La plantilla del Sky, en un inicio, se ha retroalimentado de ellos y esa pauta no sólo les ha dado la personalidad para que medio pelotón quiera probar, al menos probar, con ellos, también algunas estrellas, si no que también les sigue dando éxitos más allá de los que todos adivinamos a decir de inicios.

Y ahí están corredores como Elia Viviani, Filippo Ganna o el propio Rohan Dennis que muy posiblemente pongan el nombre del Team Ineos en el medallero de Tokio 2020, como volviendo, recordando los orígenes del equipo.

Esa forma de sublimar lo que siempre han hecho bien, llevarlo a la carretera y dejar impronta les sitúa lejos de concepciones como las de este lado de los Pirineos, que siguen viendo en el ciclista el agonista de tres semanas que debe madurar muy lento desde, por y para el asfalto.

El fichaje de Torras y Mora por Movistar es un paso, pequeño sí, tardío, claro, pero no sé si el cambio de ciclo, porque si Movistar y su estructura alguna vez quiso mirar a Ineos quizá debería mirar el ciclismo español que se nos viene, desprovisto de figuras en casi todo, también la pista, especialmente la pista, y hacer por su ciclismo lo que los mentores del Team Sky hicieron por el suyo mirando más allá del resultado inmediato en la carretera.