Mundial de Innsbruck: El Quick Step y la cultura de equipo

Quick Step Mundial Innsbruck

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El valor del equipo no cotiza al alza en el ciclismo, cuando es la base de todo

La cultura de equipo no puede perecer en ciclismo.

Es la esencia, el toque, la suma, pero vemos que el presente no es sencillo para el espíritu del equipo, el colectivo.

Quick Step, por ejemplo

El domingo vimos la exhibición azul que abrió el mundial de Innsbruck.

Abrió el mundial austriaco y cerró la historia de esta modalidad, la contrarreloj por equipos que no gusta, es costosa y supone un engorro para muchos.

Sólo once equipos del máximo nivel, cinco austriacos en la parrilla, continentales contra los mejores del mundo.

Una película de final anunciado.

Y el Quick Step por encima de todos.

Con la suma, la contribución de tres ciclistas por debajo de los 23 años, podrían estar en la Copa de España, y sin embargo su radar entiende de cooperación.

De Plus, Asgreen y Schachmann son campeones del mundo, por su equipo.

Porque fueron capaces de rodar a cien por hora en el camino de vuelta a Innsbruck, porque fueron uno durante sesenta kilómetros.

Una distancia que suena a prehistoria de ciclismo, pero que un día, no hace tanto vimos.

La suerte del Quick Step es la suerte de los equipos ciclistas que andan en mil reuniones para hacer rentable su existencia.

 

Porque con 69 victorias abre y cierra la efímera historia del mundial de contrarreloj,

Han ganado cuatro ediciones desde la primera, 2012, en Valkenburg, aquella que acababa al final del Cauberg.

Cuatro veces campeones del mundo, 69 victorias en 2018, un equipo coral… sin patrocinador principal para el año que viene.

La colección de invierno by Gobik está al caer

El equipo no vende, lo hace la estrella, el emblema, la individualidad.

Peter Sagan tiene atada y bien atada a Bora, como quisiera Lefevere un patrocinio para su coro de ganadores.

Pero el ciclismo no es quien figura en el palmarés, el ciclismo es la suma de muchos para que uno figure en el palmarés y eso está en crisis.

Imagen: © Justin Setterfield / Getty Images

Una crono por equipos metida con calzador

Los Mundiales limburgueses, la zona más meridional de los Países Bajos y a la vez montañosa, se abren con novedad, a una semana de su prueba reina, la elite UCI del domingo 23. Una crono por equipos de seis integrantes da rienda a una edición que vuelve a Valkenburg, ciudad primada del ciclismo, catorce años después de aquella lluviosa edición donde ganó Oskar Camenzind para puteo de Michele Bartoli el gran favorito.

No sé qué ocurre con las cronos colectivas que no genera la unanimidad que en mi opinión merecen. Son plásticamente bellas, ponen sobre el tapete el trabajo de fondo de los técnicos y obligan al equilibrio danzado sobre dos o tres pilares, más varios elementos que no distorsionen el rendimiento de los mejores. Insertadas tradicionalmente en la primera semana del Tour, esta prueba es como el Guadiana, entra y sale de su recorrido, con reglamentos variables, que en definitiva les resta contundencia en su resultado.

Ahora la UCI arranca su “semana grande” con este nuevo invento. Veremos cómo resulta. De entrada el listado de inscritos no invita a pensar en una cita tomada en consideración por los más grandes. Una semana después de acabar la Vuelta y con una temporada cargadita desde enero, resulta obvia la ausencia o no presencia de buenos ciclistas para esta disciplina. Ya puestos a innovar por qué no hacer una carrera por selecciones.

Que yo tenga conciencia ésta es la tercera vez que se quiere establecer una crono por equipos como prueba con entidad singular. Recuerdo aquel Gran Premio de la Liberación, un mundial oficioso de escuadras que tenía lugar en la cuarta ciudad de Holanda, Eindhoven. Tiempos del Panasonic, Buckler y PDM. Años donde los nuestros eran aprendices y la ONCE, alumno aventajado. Con el tiempo se introdujo una carrera de similar corte en el UCI Pro Tour. Tampoco tuvo vida más allá de los tres o cuatro años. Ahora adopta formato de mundial, es decir pasa por el rodillo de la UCI, que impone pero mucho menos que de ASO. Son cosas del ciclismo.